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Pues lo que parece que era una maravilla se puede convertir en cataclismo. Según “fuentes bien informadas”, esta temporada se van a quedar en el campo alrededor de dos mil cabezas de bravo. Que catástrofe, el negocio no va a poder ser tan redondo, lo demás no cuenta. Si el toro se derrumba, si se parece más a un burro que a un toro bravo, da igual, el problema es que no se va a ganar tanto como se tenía previsto. Ya lo vimos en el último San Isidro, José Tomás no podía venir a Madrid porque en dos tardes el negocio no lo era tanto. Tanto de taquilla, tanto para pagar toros y torero y las cuentas no salen, pero... ¿y lo de la tele? ¡Calla niño! Pero es que la tele paga… ¡Niño qué te calles!
Esto de los toros es un negocio muy bien montado, para que lo vamos a negar. El problema es que está estupendamente montado para unos cuantos y para poco tiempo, o lo que es lo mismo, pan pa’hoy, hambre pa’mañana. Pero en el hoy ya hay quien empieza a ver encenderse algunas luces rojas. Este año sobran dos mil toros, pero ¿y el qué viene? Con la excusa de la crisis muchos ayuntamientos han prescindido de los festejos taurinos y han decidido ahorrarse el dinerito que tenían que poner por decreto. Y tenían que poner dinero porque el dinero recaudado, en caso de cubrir el aforo, no daba ni para cubrir gastos. Pero es que tampoco parece muy lógico que todo pueblo, aldea, villa o caserío quieran ver en su casa a las figuras del momento o de la prensa rosa, que por una causa o por otra, cobran su dinero.
Está a punto de acabarse una temporada más. Pasará el Pilar y cada uno empezará a sacar sus conclusiones, unos que menudo temporadón de fulanito, con ciento veintisiete puertas grandes, de las que ciento veintiocho han sido en plazas de carros, otros que menganito ha indultado cuarenta y siete toros, a los que el ganadero no sabe si acogerlos de nuevo en su finca y presentárselo a las vacas o regalárselo al maestro para que le cuide los niños y otros se quejarán de no haber ganado todo lo que tenían previsto y se prepararán para el año siguiente para cantar eso de: Vamos a ganar dinero, tralará
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