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martes, 3 de febrero de 2015

Hoy estoy perezoso


Qué bonito es el ver torear... bien
Hay veces en las que se quiere dar a conocer la opinión de uno como si esto fuera lo más importante del mundo, como si no hubiera otro fin en la vida que vocear al viento los sentimientos que luchan por salir, pero otras la galbana nos inunda, empezamos a pensar que a quién c... anastos le importa lo que uno diga, y lo que es peor, que tampoco se tiene nada que decir. Pues yo hoy no tengo ganas de decir nada. Si hasta esta introducción ya se me hace larga.

Si me permiten, por una vez, les voy a dejar a ustedes el trabajo de pensar y si lo desean, hasta el de opinar. Aquí les dejo unos vídeos de unas tardes en las que unos perdieron la cabeza y el “sentío” y otros se quedaron fríos, y otras en las que resultaba difçicil abstraerse de la locura que produce el toreo en el ser humano. Que cada uno se apunte a uno u otro grupo según las siguientes imágenes.



https://www.youtube.com/watch?v=M9wUg-wYRv8

https://www.youtube.com/watch?v=YQG3qlHHllU


miércoles, 23 de marzo de 2011

La lección de un torero


La penúltima tarde de José Tomás en Madrid
En otras ocasiones ya he hablado de los toreros que parece que no existen por el simple hecho de que no aparecen en Internet o porque no existen vídeos de sus años de actividad taurina. Y uno de esos toreros es José Ignacio Sánchez, el diestro de Salamanca que se empezó a ganar al público de Madrid el día en que, aún de novillero, salió al ruedo venteño y se puso a torear al natural de una forma increíble y como el que no quiere la cosa. Luego de matador de toros volvió a mostrar lo que llevaba dentro y, como casi todos los toreros de Salamanca que apuntan maneras, se convirtió en la ilusión charra que ocupara el lugar de S.M. el Viti. No hay que decir que estas esperanzas no se han hecho realidad todavía, pero si alguien estuvo más cerca que ninguno de ello, ese fue José Ignacio. Solo una inoportuna lesión le apartó de ese camino y nos dejó a todos con la miel en los labios y con los naturales grabados en la memoria.

José Ignacio Sánchez se encontró de la noche a la mañana apartado de las ferias y de los carteles en los que se había ganado su sitio y cambio el ruedo por la escuela de Salamanca. Fue entonces cuando comenzó su labor docente para formar a nuevos toreros allá a la sombra de las encinas de su tierra. Buscando buscando he encontrado este vídeo donde el torero imparte una clase de cómo torear y cómo no torear, con una claridad, una sencillez y una verdad solo comparables con su forma de torear. Creo que lo que se ve y se oye en estas imágenes retrata a más de uno y, en algunos casos, solo con las explicaciones del maestro, podríamos poner nombre y apellidos a los trucos o trampas que describe, así como a la forma de hacer el toreo clásico.

El vídeo es para verlo, volverlo a ver, reflexionar sobre él y marcharse un tiempo de vacaciones esperando que venga nuevas tardes de toros. Hasta pronto.