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| Granero, Vicente Pastor y Manolete |
Hoy el cartel de época está formado por el torero violinista, el que decían que estaba llamado a ser el sucesor de Joselito, Manuel Granero, aquel al que Pocapena de Veragua, le arrancó la vida debajo del estribo de la antigua plaza de Madrid. Le acompaña Manuel Rodríguez Sánchez, "Manolete", el Monstruo de Córdoba, el fenómeno que transformó el toreo, con sus luces y sus sombras, pero que a nadie dejaba indiferente. Si tuviera que referir el testimonio de algunos que llegaron a verle torear, en muchos casos solo recogería exclamaciones, lo único que eran capaces de expresar al nombrarles a este torero. En Linares Islero, de Miura, le lanzó a la inmortalidad, pero privó a todo el mundo de conocer los límites a los que habría podido llegar. Y el tercero es "Er sordao romano", como le apodó El Gallo. Vicente Pastor, "El Chico de la Blusa", la honradez, el valor , la honestidad y el orgullo de ser matador de toros del que figura como el primero que cortó una oreja en Madrid. Pasó de destacar en las capeas que se celebraban después de la corrida, con su blusón azul, a convertirse en uno de los pocos toreros que aguantaron el tirón de Joselito, Belmonte o El Gallo.
En la imagen en color aparece Joaquín Bernadó, quizá el mejor torero que haya dado nunca Cataluña. Elegante, con buen capote, pero con una carrera no tan sonora como puede que mereciera este matador catalán.


