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martes, 20 de noviembre de 2012

Adjudicados los premios taurinos Toros Grada Seis




Manolete mira de reojo a la Fiesta del momento
Pocas cosas son tan satisfactorias como ver reconocido el esfuerzo, el espíritu de superación y la entrega a una causa. Corren tiempos difíciles para la Tauromaquia, tan difíciles que casi es mejor protegerse de las figuras y taurinos que les orbitan, que de otras amenazas malintencionadas, pero mucho menos letales. Pero al mismo tiempo esto supone para mí un ejercicio de humildad ante las gestas de los que viven del toro. Además me congratulo de que en este segundo certamen ya hayamos podido contar con afamadas firmas que se han echado a la arena y se han decidido a patrocinar algunos de estos galardones; y realmente, coincidirán ustedes conmigo en que en algunos casos, ya hay que tener ganas.

Premio brebajes Don Simón “Arte y Cultura de Mercadillo para borrachuzos”, otorgado a Taurodelta, en la persona de Simón Casas, en reconocimiento a la instalación de esa carpa tan horrorosa que se instaló en la explanada de las Ventas durante la feria de San Isidro, con el agravante de querer hacerlo pasar como un espacio cultural, simplemente porque había colgadas cuatro fotos y por celebrarse allí unas “conferencias”, a cobro revertido.

Premio Adonis de Poliexpan por “la Composición muy Descompuesta y Crispada”, a José María Manzanares, por ese arte que despliega a borbotones, tenso como una estaca, aguantándose los calambres, esperando que le ilumine algún día la gracia de la naturalidad.

Premio Duracell “Yo sigo a lo mío porque yo lo valgo”, a Enrique Ponce, al que le llenan el ruedo de almohadillas y se piensa que es para protestar del señor del trombón por desafinar una nota, mientras su toro interpreta la famosa canción de Mátame muy suavemente.

Premio “A Gladiador y Cabezota no me gana nadie”, para Iván Fandiño, esperando que pague un curso acelerado de toreo artístico y que se olvide de matar los toros a cabezazos, o tirándose en plancha sobre ellos.

Premio Huevo Kinder “Joeeer que chasco”, a David Mora, porque tanto esperar para ver que había dentro y al final es una porquería de juguete que se desmorona en los juegos de los niños.

Premio Máquinas de escribir Olivetti “Para lo que hemos quedado”, a los miembros del G10, perdón, del G10-1, no, no, perdón del G10-2… Bueno ¿nos acabamos decidiendo? ¿o qué?

Premio “Las Trompetas de Jericó”, a Taurodelta, por su labor destructora de la Fiesta, de la plaza de Madrid y de todo lo que se les ponga por delante, menudos son ellos.

Premio “Manolo el del Bombo” al Hooligan más exacerbado, Manu Caballero, por lo bien que disimula al hacer creer que le gusta todo lo que ve en la tele, que todo es grandioso, fenomenal, sensacional, de frenopática, semanal, casual, manual y todo lo que acabe en al, incluido el adverbio nefasto, que ni es adverbio, ni acaba en “al”, pero Manu ni se entera. A ver por qué se va a enterar de esto sí y de la basura que retransmite con Moles, no. Me lo expliquen.

Premio All Bran Me zampe un limón y se me quedó cara de “Sigo cada vez más mosqueado porque tú eres tonto y no me entiendes”, a Miguel Ángel Perera, el torero que no ha podido olvidar que un día le llamaron guapo y no entiende porque no lo repite el público tarde tras tarde, a pesar de los muchos pases que da, a ver si así alguien se lanza.

Premio “El no lo haría” o “el Torero al que le daban pena los toros”, a Sebastián Castella, quién recibirá una donación especial para poder llevarse todos los toros a su casa después de cada corrida, para cuidarlos, curarlos con Betadine, amamantarlos de su propia mano y luego poder enseñarlos a saltar por un aro de fuego, mientras caen en una cama de púas incandescentes, con descargas de 5.000 watios… para que el animal no sufra. No soporta verlos sufrir.

Premio “Yellow Submarine” Tan bien se está en el fondo que le he pillado gusto, a El Cid, por su maestría para navegar en lo más profundo del toreo y conseguir que todavía haya empresas que le sigan contratando, mientra para bajarle el caché le repiten eso de “con lo que tú has sido”.

Premio “Te abandonó el desodorante” Te quedas más solo que la una, para Curro Vázquez, que si quiere enredar en los sorteos, a partir de ahora tendrá que ir al Salón de Loterías y pegar una patada a los bombos, a ver si se desparraman todas las bolitas, para que haya que contarlas de nuevo.

Premio Relojes Bulgari “Hartista de la Kultura”, a Josantonio Morante de la Puebla y su facultad de parar los relojes, pero los de las tiendas de los chinos, los otros no.

Premio “A buenas horas…Hay alguien Ahí, ¿dónde está mi cámara? M'an dejao solo”, a Julián López El Juli, que años después por fin ha visto claro lo de la tele, los derechos de imagen, el que te repitan las corridas más que el ajo y que a veces hay que mirar más a lo lejos y no conformarse con lenteja, cuando dos pasos más adelante te espera una olla hasta arriba.

Premio “La Espiga de Oro” por la postura del Segador que se parte los riñones cada tarde, de nuevo Julián López El Juli, con esa maestría suya para doblarse hasta límites insospechados, manteniendo el tallo completamente paralelo al suelo y las piernas perpendiculares, sin caerse de morros contra la arena. También recibe una mención especial del Colegio de Fisioterapeutas de la Mancomunidad de pueblos del Alto Tajo.

Premio “Cuánta Ilusión” Trabajo menos que Papá Noel y los Reyes Magos, a José Tomás, del que siempre se dice que este año toreará la de Cuadri de Madrid, la camada de Victorino al completo y sucesivos mano a mano con todos los espadas del escalafón que tengan algo que decir, acabando con seis toros para él solo en la Feria de Otoño de Madrid. Mola ¿eh?

Premio Cometa Halley De Pascuas a Ramos y de Higos a brevas me aparezco a los mortales, a José Tomás, que con tres tardes al año y con una mañana de trabajo, deja a todos en evidencia. Incluso con los mismos novillotes que los demás, tiene todavía tiempo de dejar a todos a años luz de él. Ya es triste la falta de reacción del pelotón ¿no?

Premio “Factoría de Ficción”, para Núñez del Cuvillo, con el reconocimiento especial para todo el sector del transporte urgente de ganado por carretera. A esa ganadería que no cría toros, sino que vende productos, que a muchos les hace tener la ilusión de que son toros, pero que nadie se engañe. Quizás saldríamos de dudas si pudiéramos ver la inscripción que tienen detrás de la oreja en que pone: “Made in Taiwan”.

Premio Tocapelot... “Quita, quita, que me descubres”, para Diego Urdiales a quien hay echarle la bronca, castigarle sin postre y sin ver la tele, por esa perra que le ha dado por descubrir el truco de los demás que se visten de luces y que se autoproclaman figuras, artistas, fenómeno cultural y no sé que más mandingas. Y a este riojano no se le ocurre otra cosa que torear toros, darles su lidia, tener una cabeza muy bien puesta y hacer todo con pureza y sentimiento. Habrase visto el tío este. Y para más INRI, yo no le considero profesional, eso es para otros, profesional es un arquitecto, un panadero, un chófer, un médico, este es simplemente torero, ni más, ni menos.

Premio “Erre que erre, yo quiero ser torero”, para Javier Castaño y Fernando Robleño. Uno con muchas limitaciones artísticas, a veces hasta soso y aburrido, vulgarote y que parecía que no iba a ningún lado, pero en esos momentos de tinieblas aplicó la mejor virtud, en caso de duda “el toreo”.  Tomó la vía de sacrificarse por el toro, por lucirlo, por convertirlo en protagonista y, ¿qué consiguió? Crecer como torero, ganarse el respeto de la afición y demostrar que esto no es pegar pases y punto. Generoso con su cuadrilla, generoso con el toro, humilde con todos, pero sintiéndose torero. Algo parecido a lo que le pasa al bueno de Robleño, que este año se ha ganado con justicia el maillot de “Rey de la Montaña”, escalando los puertos más empinados de las ganaderías más duras, Escolares, Victorinos, Moreno Silva y hasta una corrida de leones del Serengueti se habría matado él solito. Pero siempre tirando de las normas de la lidia clásica, esa que sirve para poder a casi todos los toros, y que resulta imprescindible para el resto.

Premio Hamlet “Estoy indeciso, ¿o no?”, a Victorino Martín, que no acaba de saber si prefiere anunciarse como Victorino Martín (Albaserrada) o Victorino Martín (Albaserrada, vía Domecq) y todo esto sin que en su finca haya entrado una res de los bodegueros. Ya es mérito ¿verdad? Pues igual él lo consigue.

Premio Balón de playa “Oye que yo he cumplido”, versión ¿te quejarás como te trato? Tendido Cero, Tele Molés, Toros para todos y todos los programas, revistas y gacetilleros que tan bien se pliegan a los deseos de los dinamiteros de la Fiesta, basta con llenarles la barriga y vaciarles el cerebro.

Premio Trastorno Bipolar El Migue “No hay quien os entienda”, a esos malajes de la Afición de Madrid, que piden unas cosas imposibles y que no se enteran de las maravillas maravillosas que tienen ante sus ojos, ni aunque se las señalen con el pico de la muleta. ¡Cómo son!

Premio Zas en toda la jeta “Es que no aprendemos”, A la plaza y empresa de San Sebastián, que no aprenden en cabeza ajena y han tenido que esperar a que Bildu les ponga el cartel de “Cerrado por cierre de negocio”. Han sido pocos años, pero no han gastado ni un minuto en intentar darle seriedad a Illumbe, ni en cimentar una afición que desde hace años no tenía ningún arraigo con la Fiesta en su ciudad. Y eso del triunfalismo, parece que aquí tampoco ha servido como atracción del público.

Premio a la ingratitud “Ni en México lindo y querido”, a Enrique Ponce, al que unos desalmados osaron llenarle el ruedo de almohadillas por el descontento que les produjo su actuación, aunque el maestro parece que manifestó, completamente convencido, que la bronca no era para él. ¿Alguien tiene por ahí un perro lazarillo y un bastón blanco. Es que ya ni las gafas de culo de vaso le valen al señor Ponce para ver la realidad.

Premio Tocomocho “Me los quitan de las manos, a cala y a prueba”, para Núñez del Cuvillo, que vende toda la cosecha de melones, aunque la mayoría salgan pepinos, pero como unos espabilaos dicen que son dulces y enteritos, pues los demás a tragar. Y cuando viene a Madrid, siempre la misma excusa, es que me compran los que yo no quiero. Joer, pues no los vendas.

Premio ¡Señor, señor! “Al aguante y al estoicismo” versión “no vuelvo más, a mí que me desapunten”, a los lectores de este blog, que no tienen bastante con ir a los toros por esas plazas de Dios, con ver Tele Molés y sus hooligans, que encima vienen a leer aquí a ver si hay alguien tan mosqueado como ellos. Pues igual sí. A todos un abrazo y como digo siempre, seguro que habrá algún premio que alguien eche de menos. Pues nada, lo añadimos y punto. Y enhorabuena a los premiados y a los que no, otra vez será, porque aquí hay para todos.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Adjudicados los primeros premios taurinos Toros Grada Seis


Muchas felicidades para todos

Como ya se nos acaba el año, además de las felicitaciones y buenos deseos para todos para el 2012, creo que también es el momento de sentarse a recapacitar y hacer balance de lo que nos hemos dejado atrás. Pero en este caso me he atrevido a crear la primera edición de los premios Toros Grada Seis. Premios que espero y deseo que el año próximo sean ansiados por todo el mundo del toro y que el día antes del veredicto se estén comiendo las uñas deseando ser uno de los galardonados.
Pues bien, vamos al lío. Reunido el jurado de los premios Toros Grada Seis 2011, compuesto por mí y por mi persona y tras largas horas de deliberaciones y discusiones, la decisión es la siguiente:
- Premio “El Caballo de Atila” Destroza y arrasa la Fiesta 2011, para Taurodelta, quien tras cinco años al frente de la Plaza de Madrid, ha conseguido desprestigiar la primera plaza del mundo y convertirla en una de talanqueras, así como vaciar de contenido la feria de San Isidro y sobrepasar los límites del absurdo con la del Aniversario. Quede también constancia de su indiscutible labor en pro de la desaparición de la plaza de Las Ventas como plaza de temporada.
- Premio “Me aíslo en mi burbuja yo solo con mis cosas” para Enrique Ponce, que ni entiende ni quiere entender nada que no sea su indiscutible maestría y poder con los toros, sin importarle un pito lo que opine el aficionado.
- Premio “Toma el dinero y corre”, para los acartelados en la feria de Quito y los que participan del espectáculo inventado por Don Bull.
- Premio “Me ves, pero ya no me ves”, para los miembros del G10, que ahora han descubierto que podrían sacar más tajada de la tele.
- Premio “Porque yo lo valgo” para Julián López “El Juli”, que a pesar de sus triunfos y su empeño, no acaba de entrar en el corazón del aficionado, para quien pesan más sus triquiñuelas que lo que pudiera hacer bien.
- Premio "Mira que soy artista" para Sebastián Castella, que tan orgullosos se siente de aburrir con su toreo y además no terminar la obra con la espada, porque no le gusta ver sufrir a un animal.
- Premio “Qué será, será” a José Tomás, que no acaba de dejar muy claras sus intenciones dentro de la tauromaquia y que en su reaparición despertó más dudas de las necesarias.
- Premio “Dónde vas con eso” a los ganaderos de Moreno Silva y José Escolar, que es la respuesta que reciben de los veedores, empresarios y demás satélites de la Tauromaquia 2.0, en la que no tiene cabida el toro encastado.
- Premio “Muy buenos, pero lejos de mi” para la ganadería de Cuadri, la que mejores resultados ha presentado en las dos últimas temporadas, pero que pese a todo las figuras no quieren ni verlos y prefieren tenerlos cuanto más lejos mejor.
- Premio “RENFE y carretón de oro 2011” a la ganadería de Núñez del Cuvillo y todo el monoencaste en su conjunto, con ese toro de ida y vuelta que no se desvía ni para saludar a un pariente.
- Premio “Niño, deja ya de joder con la pelota” para Diego Urdiales e Iván Fandiño, con una mención para David Mora, por no hacer otra cosa que molestar y amenazar la cómoda situación de las figuras.
- Premio “A mi padre vais a ir” para José Marí Manzanares hijo, porque hay gente en Madrid que le protesta su toreo distante y ventajista.
- Premio “Con lo que tú has sido y para lo que has quedado” para El Cid, en la categoría de toreros de a pie y para Victorino Martín en la de ganaderos.
- Premio “Trepa de oro” para Simón Casas, que con tal de entrar en la plaza de Madrid estaba dispuesto a pactar con el Diablo.
- Premio “Cerrojazo de oro” para el señor Matilla, después de cerrar la Monumental de Barcelona tras una última temporada verbenera y clavelera, dando una imagen muy alejada de lo que debe ser la fiesta de los toros.
- Premio “Ahí te quedas” a la afición catalana, que fue abandonada por los taurinos en una gasolinera, dejándoles a su suerte.
- Premio “Papá, que no hay manera” para El Capea, que lo intenta y lo intenta, pero fracasa y fracasa, pisoteando cada tarde el nombre que con tanto esfuerzo de hizo su padre.
- Premio “Yo a lo mío y la voz de su amo” a la prensa taurina, que se resiste a ver, o a contar, el estado real de la fiesta de los toros y que se empeña en mantener un ficticio estado de bonanza taurina que solo favorece a los poderosos, aunque para ello tenga que ponerse enfrente de la afición.
- Premio Especial “Y el año que viene a ver si esto mejora” para todos los blogueros y lectores de blogs taurinos y en especial para aquellos que se pasean por Toros Grada Seis y dejan sus comentarios llenos de saber y respeto.
Seguro que muchos echarán en falta algún premio, pero claro, hay que tener en cuenta que es la primera edición. Intentaremos mejorarlos para el año próximo. Para ello os pido sugerencias para mejorar y completar esta lista y para que todo el mundo pueda ver recompensado a su personaje favorito en este mundo de los toros. La entrega de premios se hará en privado, con la máxima discreción, pues la cosa no está para gastos. Además, no creo que fueran a acudir todos los premiados. Para ellos y para todos FELIZ NAVIDAD y PRÓSPERO AÑO NUEVO.