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| La plaza de Madrid.. Quién te ha visto y quién te ve, sombra de lo que eras... gracias a... |
Que buenas y que malas son las redes sociales. Que la feria depende de quién la cuente, eso es algo que se ha dicho de siempre. Quizá ustedes han tenido la suerte y la paciencia, de ver al responsable del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid en una tertulia reciente. Y claro, los que no pudieron asistir a tal suceso, pues dirán que bendito internet, porque gracias a él, pudieron seguir con detalle lo que allí afirmaba... perdón, lo que no afirmaba don Miguel Martín. Este, por contra, será de los que digan que “mardito invento del hombre blanco” ¿Por qué? Si la tecnología siempre viene tan rematadamente bien, que lo mismo puedes hablar con un primo en Australia, que freír unas patatas con aire, que... que ver la mas absoluta nada de este señor. Que personalmente seguro que es encantador, pero anda que no hay encantadores con más preparación para liderar la fiesta de los toros en la Comunidad de Madrid y, por supuesto, en la plaza de la capital. Que ustedes me dirán que era un secreto a voces que el señor Martín... Que solo hubo que verle en la Asamblea de Madrid, que le preguntaban por esto y lo otro y el no contestaba, se liaba a leer un papelito, que si le dan el prospecto del Evacuol o las instrucciones para un lanzallamas, se lo casca igual y sin reparos; sin reparos, porque lo mismo tampoco sabe muy bien que es lo que quiere decir lo que lee.
Eso sí, hay que reconocerle la suma prudencia con que semaneja con sus superiores, Plaza1. Que no quiere ni por lo más remoto, interferir en las fechorías de esta empresa que non tanto acierto lleva a cabo con el propósito de hundir la plaza de Madrid. Ese mérito es indiscutible. Que claro, si al señor Martín le presentan unos carteles de san Isidro y él no se ve capaz de decir que no son convenientes para Madrid, pues no lo dice. Que debería ser e máximo representante del aficionado de Madrid, que debería velar por sus intereses, por el prestigio de esta plaza, por evitar la debacle en la que ha derivado la gestión de la actual empresa en Madrid. Pero no, él cree que no es nadie para inmiscuirse en eso ¡Ah! Entonces, ¿quién sería alguien para eso?
Al buen señor todo le parece bien, que si una báscula para los pencos, pues una báscula para los pencos, que si mantener la temporada, pues estupendo, a mantener la temporada en Madrid, pero no le pregunten ni el có, ni el cuándo, ni nada de nada. Eso sí, ya se preocupará muy mucho de no molestar a la superioridad, ¿a la presidenta de la Comunidad? No, a ella tampoco. Pero sus inmediatos y más poderosos superiores son aquellos de los que tendría que proteger este caballero al toro en este Madrid que cada día parece más perdido. Unos lo llevan entre callejuelas embarradas que desembocan en un vertedero. Que sí, que seguro que les resulta muy rentable. Y la muestra es que las empresas que están detrás de Nautalia no cejan en el empeño de seguir en las Ventas y quien nos dice que además disfrutan con este hundimiento. Pero tranquilos, el señor Martín no moverá un dedo por reconducir el rumbo. Que a lo más que llega es a pensar en una carpa así, grande, bonita, en el Batán. Que forma de interesarse por la tauromaquia, como dice él. Pero la sensación de todos los que ocupamos esa nave que es la plaza de Madrid, es que esto no se sabe hacia dónde se dirige y lo que se ve en el horizonte no pinta bien, demasiada oscuridad, demasiados nubarrones, demasiadas ventiscas. Que ahora la ONU se pone exquisita y pide explicaciones a España sobre los niños en los toros ¡Acabemos! Que no me dirán que quien supuestamente regenta los toros en Madrid, el máximo responsable de la fiesta en esta comunidad, el máximo responsable de la que se dice, o se decía, la primera plaza del mundo, por encima de cualquier empresa explotadora, sería un defensor de garantías, con conocimientos, con argumentos, con eso que se llama don de palabra y sobre todo, con afición; pero, ¿adónde vamos a mandar al señor Martín? Que le mandas a por dos barras de pan y si no hay barras es incapaz de decidir si lleva dos baguetes o un pan redondo. Que si acaso vale para ponerle en la foto sin hablar, por supuesto, y hasta colocándole el gesto y la pose. Y mientras se sigue avanzando y mientras buscamos algo de cordura a nuestro alrededor, no paramos de preguntarnos, pero, ¿quién está al mando?
Enlace programa Tendido de Sol Hablemos de Toros:
https://www.ivoox.com/podcast-tendido-sol-hablemos_sq_f11340924_1.html





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