viernes, 26 de julio de 2013

Diccionario de términos taurinos (I)

Abanicar


En estos días ha caído en mis manos una obra de la que no tenía noticia, ni tan siquiera en las bibliografías taurinas, ni por referencias, pero que puede resultar de interés para los aficionados al toro. Según parece, su creador fue el doctor en Filología Semita y de las Lenguas Muertas del Cáucaso y Montes limítrofes, don Carmelo Comí Maduro. No puedo dar demasiada información sobre este autor, pues las referencias que he encontrado son escasas y ambiguas. En unos textos se habla de su origen en la colonia portuguesa de Macao, donde nació de forma accidental durante un viaje de placer que su madre emprendió once meses atrás, en compañía de su preceptor espiritual, el padre Marcial. Pero por cuestiones que no vienen al caso, se crió en un internado de niñas que dirigían unas monjas, siendo el único varón entre tanta doncella, por lo que pronto se dio a conocer como el “Niño de las Monjas y de las niñas de estas”.

Pronto destacó en lo que luego serían sus grandes pasiones: las lenguas… muertas, lo que alegraba sobremanera a sus compañeras de internado e incluso a algunas novicias, y su afición a los toros, la cual se manifestó de forma arrolladora con esa costumbre de fumar puros, tomar licores, discutir de todo sin saber de qué se discutía, comiendo pipas a todas horas, caminando con un contoneo carnavalesco como imitando a los toreros e inventándose historias de toros y toreros inexistentes, pero que él aseguraba haber sido uña y carne con ellos, incluidos los toros. Hoy podremos contemplar una primera parte de su magna obra, Diccionario de términos taurinos ad limitum et ad exordium vitae circenses, que no quiere decir nada; y así les evito el esfuerzo de ponerse a traducir del latín, lengua que sólo consiguió aprobar en la Universidad a base de cebar con dulces y yemas de la Santa a la señora catedrática, doña Máxima Alba Perpétua.


-          Abanicar: Manera de mover los engaños delante del toro, para darle aire y mitigar el ahogo y el cansancio que le ha provocado desplomarse en la arena como un fardo. No obstante, a pesar de la bochornosa situación, el maestro puede adornarse u ponerse todo lo cañí que le venga en gana.

-          Abanto: Pasota, como si la cosa no fuera con él, escapando constantemente durante la lidia al lugar más inoportuno del ruedo, siendo un rasgo muy característico de toreros modernos y que se creen figuras. También se aplica al toro que escapa, que parece que sale espantado de todo asomo de pelea, incluso durante la ejecución de las suertes, saliéndose de estas antes de tiempo.

-          Abrevar: Lo que va a hacer gran parte del público que puebla las plazas de toros, armado de su cubata, cerveza de lata o bota con vino de la tierra. Además se hace imprescindible el bocata, que deberá ser convenientemente exhibido ante los compañeros de localidad.

-          Abreviar: Algo que los toreros no saben qué significa, pues no entienden que una faena no alcance las 15 docenas de trapazos. Sólo se atreven a abreviar los que se enfadan con el público que le protesta y en algunos casos hasta se encaran con él, le ofrecen bajar al ruedo a enmendarle la plana, le ofrecen unas gafas para que vea mejor lo que no parece percibir desde el tendido, además de cualquier otra lindeza que emane del genio de los toreros.

-          Abrochado: Una gracia que poseen los toros finos, bonitos, guapos de cara, como le gustan a taurinos y maestros, pero que no todo el mundo sabe valorar. Lo que más suele abundar no es el toro abrochado, sino el “abrochaíto mu bonito”, aunque uno no sabe explicar la diferencia.

-          Acapachado: Armónico, pero un tío, según la jerga taurina, antónimo de veleto, que suele ser “cornalón y destartalado”, según los mismos intérpretes.

-          Acaramelado: Tan dócil y suavón, tan noblote él, que dan ganas de darle una chupadita, porque seguro que sabe dulce como los caramelos de la Viuda de Solano, pero sin perjudicar la dentición. También dicen que son los pitones de color caramelo, con un tono más oscuro hacia la punta.

-          Acarnerado: Cuando el perfil de la cabeza del toro presenta una línea convexa, recordando al de un carnero. Y también cuando el conjunto resulta familiar entre las cabras, aunque strictu sensu esta aplicación no es del todo correcta.

En próximas entregas iremos acercando el trabajo de este doctor, de este sabio de las palabras, malabarista con el poder de la lengua.


12 comentarios:

Oscar dijo...

Si es que no falla.

El día que le da a todo el mundo por jod.... digo hacerme tan sutiles como acertados comentarios acerca de mi trabajo, busco un rato para echar un vistazo a este blog y se me alegra el día.

Enhorabuena.

Lola MU dijo...

Qué interesante Enrique; a algunos nos va a venir de perlas este diccionario; es estupendo poder ir saliendo de la ignorancia. Muchas gracias por ilustrarnos y muuuchos besos.

Jose Pastor dijo...

Menos mal, llevaba un día terrible hasta que te he leído. Abrevadores y abrevados en la próxima feria de Málaga nos hartaremos de ver, y la inmesa mayoría de gañote. Lo malo es que luego hablan y hablan memeces pontificando en pregones, y actos diversos, a los que por razones de salud mental he dejado de asistir.
Un abrazo

MARIN dijo...

Joder Enrique, ¡mira que no saber la diferencia entre abrochao y abrochaito mu bonito!. Te lo voy a explicar ahora, y cuando vengas a mi pueblo te lo explicare en la práctica, y además sin guasa, que no te voy a hablar mas serio en la vida. Abrochao es uno de Cuadri, Prieto de la Cal, Escolar o Moreno Silva que la punta de los pitones miran hacia adentro, y abrochaito muy bonito es lo mismo pero de Juan Pedro, Jandilla, Cuvillo...

Un abrazo... Vamos que nos vamos!!!!

Xavier Gonzalez Fisher dijo...

Siguiendo el orden alfabético que don Carmelo se impuso, veo que no hay definición de "aburrir" o "aburrido"... ¿Será que en los días del ínclito lingüista eso no sucedía? En fin, que seguiremos esperando las demás entradas de tan ilustrador diccionario, sin duda, útil para entender lo que es la "tauromaquia 2.0" (así, con minúscula).

Un abrazo y mi enhorabuena por poner a la disposición de los ignorantes (como menda) tal "fuente de sabiduría".

Rita Vaz Cabreira dijo...

Éres un fenómeno, jajaja. Enhorabuena.

Enrique Martín dijo...

Óscar:
Pues si consigo alegrarte el día, creo que ya he cumplido con creces cualquier pretensión que pudiera tener con este blog.
Un abrazo

Enrique Martín dijo...

LolaMU:
Ahora a aprenderlo de memoria, o no.
Muchos besos.

Enrique Martín dijo...

Pepe:
Algunos ya se sabe que sólo se acercan a esto para abrevar y sin abreviar. Se llenan bien la panza, algunos incluso el bolsillo y hasta la próxima.
Un abrazo

Enrique Martín dijo...

Marín:
Pero imagino que la expresión de la cara al explicar cada caso, también influirá bastante, ¿no?
Un abrazo

Enrique Martín dijo...

Xavier:
Ya sabes que uno no duda en plagiar al más pintado y si don Carmelo Comí protesta, que no creo que lo vaya a hacer, le digo que un respeto y que la creatividad es libre, ¿no? Verás como al final, esto me cuesta un disgusto.
Un abrazo

Enrique Martín dijo...

Rita:
Muchas gracias, pero sólo he copiado a un erudito.
Un abrazo