martes, 6 de abril de 2010

El maestro Pepe Luís chochea


Y esto no lo digo yo, Dios me libre de semejante blasfemia, pero si los figurones y taurinos tan de moda fueran mínimamente consecuentes, es lo que deberían pensar y decírselo al maestro de San Bernardo. Pero está claro que no se atreverán, aunque lo piensen. Y ¿qué es lo que ha dicho Pepe Luis Vázquez? Pues cosas muy evidentes, muy lógicas y muy sabias.


Se ha atrevido a decir que el verdadero arte reside en la naturalidad y que el temple es fundamental, y tanto lo es que “Es casi un milagro, conseguir que el toro se vaya acomodando al temple del torero. Sobre todo, con el toro de antes, que salía con muchos pies. Ese temple es lo que más llega al público”. Menudo descubrimiento, dirán algunos, pero si nos detenemos a ver cómo se torea hoy en día, aparte de que salga mucho toro inválido, cuando se templa a los toros se caen bastante menos. No sé qué tendrá esta medicina, pero es así. Si el toreo se basa en ese continuo pegar tirones, lo mezclamos con la invalidez casi congénita y lo batimos a punto de nieve, el resultado será que el toro aterrice y arrastre la badana por la arena. La imagen es realmente poco edificante.


Pero no se detiene ahí el maestro. Para él, que sabía cómo era esto del toreo, le debía resultar sencillo eso de que para torear bien, el torero se ha de poner en un terreno donde el toro le puede coger: de ahí surge la emoción. Cada toro tiene su sitio, su distancia... No se trata de que el toro te coja, pero sí de que el público sienta que te puede coger. Pero un toro malo, difícil, nunca te debe coger: tienes que ganarle la partida. Con toros difíciles, yo habré estado más o menos lucido pero nunca he estado aperreado. Sin duda, el ejercicio de la lidia siempre ha contado con un denominador común, la posibilidad de la tragedia”.


Así en dos patadas ha desarmado el toreo vigente en estos días. ¿Qué les decimos a esos que manifiestan que no les gusta ver a un torero que parece que va a ser cogido en cualquier momento? Va a ser que los toros cogen a los toreros y que solventar esta dificultad es uno de los pilares sobre los que se construyó el toreo clásico. Igual que cuando el matador ahora se encuentra con un marrajo y todos sus recursos se limitan a que el de las medias rosas se quede a su merced, a ver si le roba algún muletazo, que no a ponerse a torear; Lo que queda clarísimo con sus palabras Si yo veía que no tenía faena, lo lidiaba y lo mataba. La gente se enfadaba, claro... Eso sí, tuve la suerte de que no me echaran ningún toro al corral”.


Y si se torea, como dice Pepe Luís, bien, mal o regular, existe la posibilidad de la tragedia, porque que no se le olvide a nadie, esto no es un videojuego, esto es la vida y la muerte. Aquí no vale eso de me quedan dos vidas y sigo jugando, esto va de verdad. Pero en estas declaraciones hechas al diario ABC, todo sea dicho de paso, continúa diseccionando sin quererlo, la taurobasura del siglo XXI y se atreve a decir que “en las ferias importantes, las figuras elegían alguna corrida que podía permitirle cortar las orejas, pero también alguna que podía salir más difícil, precisamente para demostrar su maestría”. ¿Habrase visto semejante desfachatez? Pero si ahora de lo que se alardea es de no haber visto jamás, ni en foto, un toro de esta o aquella ganadería. Y para más INRI, si el maestro de turno no tiene ganas de ir a Madrid, pues no se va. Faltaría más. ¿Qué maestría tiene que demostrar el señor Ponce con una ganadería complicada en San Isidro? Eso se queda para los simples mortales, como este tal Pepe Luis, que seguro que no es capaz de apreciar ese toreo en las lejanías, ese toreo de tiralíneas.

Pero el señor Vázquez Garcés cierra con un humilde pero concluyente “¿La época actual? Yo la veo corrientona”. ¿Veis como no sabe apreciar la suprema maestría del semidios de los toreros? Que la época de ahora es corrientona dice. Como le pille algún plumilla de cámara de los figurones actuales, se va a enterar. Pero si se torea como se es, así es don Pepe Luís Vázquez Garcés, natural, sabio y humilde, un torero que hacía temblar al mismísimo Manolete, sobre todo cuando se le ponía el caracolillo en el flequillo, como decía el monstruo. El que puso el toreo de frente, con el medio pecho y boca abajo. El maestro del que seguro que habrá muchos que piensen que chochea, pero que como sigue demostrando, sabe de toros como nadie. Y perdón por el titular, que espero haber aclarado suficientemente.

16 comentarios:

En Barrera dijo...

Amén con lo que ha dicho el maestro de San Bernardo.

Aunque no pude verlo torear (por cuestiones de edad), es uno de los toreros antiguos que más despiertan mi atención.
Ese concepto tan sevillano con la naturalidad como bandera me encanta. Hoy de eso se ve poco.

Hace poco escribía esto: “Yo no viví aquella época en la que “atanasios”, “coquillas”, “cobaledas”, “santacolomas”, “veraguas”... estaban en los carteles de las grandes ferias con las figuras del momento, y aunque pueda resultar curioso tengo la nostalgia de aquellos días que no volverán y que tanto me hubiera gustado, y me gustaría vivir como aficionada”.

Anónimo dijo...

Perfectamente aclarado, y maravillosamente elegida esta entrada.
Chapeau para el Maestro; y también para usted, Don Enrique

Saludos

Manolo Troya dijo...

La tauromaquia verdadera es la que dice el Sr. Ponce, un Toro debe ir por donde el quiera , bien.... Maestro.

Segun Eduardo Davila Miura, Curro Romero ha sido mas poderoso que Rafaelillo, bien.... Maestro.

Segun muchos profesionales Rafael Ortega tan solo mataba bien los toros, bien.... Maestros

El maestro Chenel vendiendo el toreo de hojalata, bien.... Maestro.

De Pepin Martin Vazquez que era cortito, bien.... Maestros

Segun los profesionales que el Toro bastonito no fue bravo, bien....Maestros

Ruiz Miguel perdiendo su dignidad Torera, bien.... Maestro.

Y me pregunto muchas veces. ¿ Se habra perdido la etica en el Toreo.


Me quedo con el chocheo del Maestro.

Sibelius dijo...

Las palabras del maestro Pepe Luis reafirman lo que acertadamente escribió Vd. hace poco:

"Está instaurado el pase largo, que no hondo, la faena larga, que no buena lidia y mesura, y el vaciado de las embestidas al viento, que no el remate dominando y llevando toreado al toro."

Desde Sevilla, saludos cordiales.

Enrique Martín dijo...

En Barrera:
A muchos nos pasa como a ti, que echamos de menos lo que no vimos, pero que estoy seguro que sabríamos describir, aunque sólo sea por los relatos de nuestros maestros, de los que nos metieron el toro en vena.

Enrique Martín dijo...

Anónimo:
Aunque sea una forma extraña de dirigirme a una persona, por lo menos veo que compartimos una forma de entender el toreo. Muchas gracias por ese desmonteramiento virtual, al que me uno en honor a don Pepe Luís Vázquez.

Enrique Martín dijo...

Manolo:
No te imaginas que alegría al verte por aquí. Y como siempre con un comentario tan claro, tan acertado y tan sentido. Yo como tú, me apunto al chocheo del maestro, pero que sepas que aunque haya quedado claro que es el único que no chochea, aún me cuesta asimilar el título que yo mismo puse. Es que a este hombre da gusto oírle hablar de toros. Espero tenerte por aquí más a menudo. Aficionados como tú hacen mucha falta.

Enrique Martín dijo...

Sibelius:
Muchas gracias por su comentario, con el que coincido absolutamente y que creo que hay que repetir y repetir, a ver si cala. Y por su seguimiento desde hace mucho, casi desde mis inicios, lo cual me enorgullece, pero no por el tiempo, que también, si no por la categoría del seguidor.

Un saludo

Anónimo dijo...

Don Enrique, no era mi intención enviarle un “anónimo”; lo que ocurre, es que a veces olvido escribir mi nombre
Me llamo Gloria

Saludos

Enrique Martín dijo...

Gloria:
Pues ahora sí. Muchas gracias por el comentario y por esa forma tan torera de desmonterarse.
Un saludo

Xavier González Fisher dijo...

Por eso es "El Sócrates de San Bernardo", porque solo sabe que no sabe nada...

Lo que pasa mi estimado Enrique, es que cuando se pregunta lo que hay que preguntar, se obtienen las respuestas y don Andrés Amorós preguntó lo debido y le contestaron eso mismo...

¿Qué el dedo cayó en la llaga? ¡Qué pena! Pero ya quiero ver al "valiente" que se atreva a contradecir a don Pepe Luis. Hasta hoy, ni Lirios, ni Fenicios, ni palabreros por el estilo han resollado siquiera y es que sus códigos sinápticos no alcanzan a procesar un balbuceo de respuesta a esas contundentes verdades que el Maestro les ha dicho a la cara y sin dobleces.

Solo es ciego el que no quiere ver y si esos volaran, taparían la luz del sol, tenlo por cierto.

Saludos desde Aguascalientes, México.

Enrique Martín dijo...

Xavier:
Coincido contigo en que ¿quién se atreve a contradecir estas palabras tan sabias venidas de una cabeza especialmente lúcida cuando se habla de toros? Y está claro que si se hacen las preguntas oportunas, las respuestas serán las que deban ser. Eso sí, si en la pregunta damos ya la respuesta y esta es para decirle al maestrillo lo bueno que es, pues claro, el figurín de turno sólo tiene que decir: "Sí" o como mucho, "estoy de acuerdo".
Un cordial saludo desde España.

franmmartin dijo...

Pués yo sí tuve la suerte de ver a Pepe Luis en Barcelona, en su breve reaparición el año 1959,gracias a aquellos padres de los que hablábamos el otro día, que nos llevaban a los toros y luego la mayoría ni hemos salido políticos ni nada de eso.
Aunque la edad no perdona, solamente verle mover los engaños era una delicia.
Con unos pocos de "chocheantes" como Pepe Luis se le daba a ésto una buena limpia.

eltorodelajota dijo...

Enrique, magnífica entrada, como siempre. Es de estos post que a medida que los lees podías ir firmando debajo de cada frase.

Es un resumen perfecto de todo lo que hablamos habitualmente en la blogosfera taurina en relación a los males que infectan la Fiesta actual.

Mientras quede gente que tenga claras este tipo de cosas, aún queda esperanza.

Por cierto, el maestro Vázquez también tiene la medalla al mérito de las Bellas Artes

Enrique Martín dijo...

El Toro de la Jota:
Gracias por tu comentario, pero la verdad es que esta entrada tiene truco, sólo hay que tomar las opiniones de alguien que sepa de lo que habla y dejar que el lector reflexione y haga el resto. Y si además lográsemos que estas ideas fueran calando en el público, nos podríamos dar con un canto en los dientes.

Enrique Martín dijo...

Franmartin:
Me das mucha envidia al leer que le pudiste ver, aunque sólo fuera ver los engaños. Yo sólo llegué a ver a su hermano y ya me pareció algo de otro mundo. Si fueran mayoría de los que chochean, al escalafón de toreros y ganaderías no los iba a conocer ni la madre que... Un saludo