sábado, 30 de octubre de 2010

Miguel Hernández: un aficionado




Como el toro he nacido para el luto
y el dolor, como el toro estoy marcado
por un hierro infernal en el costado
y por varón en la ingle con un fruto.

Como el toro lo encuentra diminuto
todo mi corazón desmesurado,
y del rostro del beso enamorado,
como el toro a tu amor se lo disputo.

Como el toro me crezco en el castigo,
la lengua en corazón tengo bañada
y llevo al cuello un vendaval sonoro.

Como el toro te sigo y te persigo,
y dejas mi deseo en una espada,
como el toro burlado, como el toro.

Hoy me he permitido traer un poema de Miguel Hernández, el poeta que todo el mundo conoce, que muchos admiran y al que otros sólo ven como un escritor del otro bando; allá ellos. Pero además fue un aficionado a los toros como cualquiera de nosotros, que para poder comer escribió de toros, siendo uno de los colaboradores de José María de Cossío en su meticulosa obra, Los Toros.

16 comentarios:

Lola MU dijo...

Como el toro...qué bonito también el poema, Enrique. Me está gustando mucho esto de dedicarnos todos a lo mismo.
Un beso muy grande, compañero del alma, compañero.

PD: anunciaban estos días una exposición, aquí en Velilla, sobre pintura taurina. Ya te contaré.

Torosdesdelabarrera dijo...

A Miguel Hernández le gustaban los toros, tanto como para ser un símbolo frecuente en sus poemas. Es un soneto desgarrador, propio de un poeta vital y apasionado. (Como usted parece serlo, Don Enrique).

Enrique Martín dijo...

LolaMu:
Al final veo a Mozart de luces y a Cayetano de smoking ¿? Perdón, Cayetano ya va de smoking ¿no? Pobre Mozart, le veo toreando a la verónica en cualquier momento, primero en el Cairo, ahora en las Ventas. Vivir para ver.
Besos
PD: Espero noticias de Velilla

Enrique Martín dijo...

Torosdesdelabarrera:
Muchos nos tenemos que agarrar a otras cosas que tocan los toros, para poder sobrevivir, porque la fiesta en si misma nos quita la vida.
Un saludo

Solanera dijo...

Hoy, recordando a Miguel Hernandez os ofrezco este comentario con una estrofa de un poema que me resisto a publicar. Es largo, incisivo y profundo, en el que también acentuo sus errores -todos los cometemos- más en cuanto al Toro, coincido con el Oriolano en todo.

Como el toro en la faena,
solo entendió la lucha,
y para nada la muerte.
Uncidos surco y arada;
uncidos castrados bueyes;
no su alma, de libre niño yuntero.
Quiso contar su vida
en versos sin medir los días.
Buen torero, buen poema
tuvo el toro, al canto de su poeta.

Algún día publicaré las treinta y dos estrofas de que consta. Gracias por permitirme cantar a Miguel Hernández. Yo, ya cantaba lo de aceituneros altivos antes, mucho antes que Jarcha; a escondidas.

Solanera

Enrique Martín dijo...

Solanera:
Gracias por tu generosidad y permitir que podamos compartir estos versos.
Un saludo

Iván dijo...

DE LUJO la entrada, Enrique.
GRANDE Miguel Hernández!
Abrazos!

Enrique Martín dijo...

Iván:
¿Te das cuenta que cuanto menos escribo yo, mejor queda la entrada?
Un abrazo

Anónimo dijo...

Me parece perfecto el post y yo quiero rematarle, para complementar los post anteriores, con la última estrofa de “Llamo al Toro de España”, otro poema del mismo autor, que, aunque referido a España como dice el título, bien podría aplicarse a la Tauromaquia. Es ésta:

Despierta, toro: esgrime, desencadena, víbrate.
Levanta, toro: truena, toro, abalánzate.
Atorbellínate, toro: revuélvete.
Sálvate, denso toro de emoción y de España.
Sálvate.

¡Ah! Enrique, Ivan tiene razón y … ¡no seas tan modesto!
Lupimon

David Campos dijo...

Para que luego digan que los toros no son cultura.

Un saludo!

Enrique Martín dijo...

Lupimon:
Muchas gracias por esos versos y por tus palabras de ánimo. Y no te voy a negar que vuestras palabras me impulsan como si me pusieran un cohete en semejante parte, pero tampoco puedo decir que no me ponga un poco colorado. Pero siempre las aprecio y agradezco, sobretodo viniendo de quienes vienes.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

David:
Después del poema pensé escribir algún comentario sobre los bárbaros y amantes de la sangre que parece que somos los aficionados a los toros, pero es lo que tú dices, que parece mentira que alguien piense que esto no es cultura. Y habrá quien diga que también se hacen obras de arte en tyorno a la guerra y a la muerte. La diferencia es que en ningún caso se canta la belleza de la guerra, ni de la muerte, ni se la ve como algo estético y lleno de sensibilidad.
Un saludo

Anónimo dijo...

Emotivo post, Enrique
Saludos
Pgmacias

Enrique Martín dijo...

Pgmacias:
Gracias y suerte en lo que sé que está a puntito de ver la luz en estos días.
Un saludo

Emilio Roldán Hernández dijo...

Enrique, te dejo aquí mi último soneto indignado. Un abrazo, aficionado.

-EL DEPORTE DEL RECORTE-E.ROLDÁN

Mientras Mariano afila las tijeras,
el Rey goza en su caza elefantina.
La agenda de Palacio está que trina,
vivir del pueblo es fácil si te esmeras.


Ana "Mato" se gradúa en suicidios,
cobrándonos de nuevo la consulta.
Anuncian que nos eximen de esta multa
si ocupamos la planta de HOMICIDIOS.

Recortar es mi juego preferido
y más si son los bancos los que cobran,
después de ZP esto está reñido.


A los borbones razones les sobran,
ellos curran de forma descarada.
Cobrar el paro sí es tarea cansada.

Enrique Martín dijo...

Emilio:
Te podría contestar eso de "No hay mal que cien años dure", poro primero me lo tendré que creer yo mismo.
Un saludo