jueves, 7 de octubre de 2010

La espantada de Madrid


Esa expresión tan taurina del sentimiento del toreo que Rafael el Gallo popularizó como la “espantá” y que luego otros han remedado con mayor o menor éxito, entre los que destacó Curro Romero, ahora tiene unos seguidores que pretenden emular a estas dos figuras del toreo: la empresa de la plaza de Madrid, alias Taurodelta. Pero de lo que no se dan cuenta es de que esta práctica constaba de dos fases: la primera en la que el matador salía de najas, bien tomando el olivo o bien aculándose en el burladero, y la segunda en que, después de tenérselas que ver con la autoridad competente, volvía a la plaza uno o varios días después y organizaba tal alboroto que hacían que toreasen por las calles hasta los bancos del Retiro.

Y ¿por qué todo esto? Muy sencillo. Hace unos días recibí un correo de uno de los fieles de Toros Grada Seis, que parece ser que los hay y del que no revelaré su identidad a no ser que él me lo pida, y me hacía reparar en el fin de fiesta que nos han preparado para cerrar esta triunfal temporada. Un año que comenzaba con la esperanza de volver a ver a José Tomás en Madrid, lo cual se frustró en unos segundos en Aguascalientes, luego leíamos las declaraciones de Choperita Chico junior, con eso del esfuerzo que iban a hacer y otras milongas y pensábamos que la feria de San Isidro sería única, aunque no lo tomamos por el lado malo, el de la vulgaridad, el adocenamiento torero, la desdicha ganadera y la desesperación del que paga todo esto.

La continuación fue mucha novillada para no dar corridas de toros, inventando certámenes con apariencia de promoción de la fiesta y con un tufo de ahorro e incremento de ingresos que tira para atrás. Y no es que esté en contra de que se organicen novilladas, pero si esto es a costa de no dar festejos mayores, y los que correspondían a esas fechas se apelotonan en corridas sin interés en San Isidro y el Aniversario, pues no es de recibo.

Después, la feria de Otoño, a la que en principio podía dársele un aprobado raspadito, pero que por esas cosas de la vida ha tenido en una sola tarde los mejores resultados que se contemplan desde hace años, aunque por causas ajenas a la empresa, y de cierre más novilladas y una corrida de toros. Una corrida en la que se presenta un matador mexicano, el Conde, que no viene ni en el mejor momento, ni en las mejores condiciones. Es más, así presentado da la sensación de que no tiene el menor interés, que no quiere decir que sea así, pero es lo que parece y que simplemente viene a cumplir un trámite. Al azteca le acompañarán Luis Vilches, al que se arrinconó en su momento y Eduardo Gallo, que dista mucho de aquel novillero que nos sacudió a todos con su toreo y que, con el paso del tiempo, ha trepado a las más altas cotas de la vulgaridad. Un clavo ardiendo para tres toreros que son una moneda al aire, igual que lo es este compromiso para ellos. Eso sí, se encontrarán con un hierro de los que por lo menos tiran de ti para ir a la plaza, los gracilianos de Juan Luis Fraile, aquellos que un día nos recordaron lo que era el toro bravo, y que todos deseamos que hayan superado sus problemas del pasado.

Cuatro tardes y casi sólo salvamos una ganadería de las anunciadas. Y si miramos el calendario y lo eximio de la taquilla no sería de extrañar que algún festejo no se celebrara en cuanto cayeran cuatro gotas que lo justificaran. No es una buena forma de echar el cierre en Madrid, esa plaza con la que muchos se llenan la boca diciendo que es la primera del mundo, pero que la tratan como si fuera de talanqueras y a la que siempre se está pensando en quitar cualquier resto de lo que fue, para convertirla en una más. Esa plaza tan exigente que se conforma con muy poco y que se contenta casi con buenas intenciones, pero sinceras y pensando en sus gustos, no en los de ninguna cadena de televisión, ni ser el objeto de oscuros trueques entre taurinos.

En lugar de querer dejarnos con buen sabor de boca, la empresa de Madrid, alias Taurodelta, actúa como los malos estudiantes de se juegan todo a una carta y que cuando ven que la cosa pinta en bastos, deciden dejarse ir, sin pensar en enderezar su camino, y eso que en Otoño se les apareció la Virgen y toda la corte celestial. Pero mal andamos si a estos malos estudiantes les juzgan unos malos profesores, esos que les regalan el aprobado en forma de entrevistas y artículos en medios afines. Así no habremos conseguido nada. Y a todo esto están los sesudos caballeros de la Comunidad de Madrid sentados en su palco de preferencia, incluido el señor Abella, ese que algunos pensaron que iba a aportar seriedad y que de momento parece un convidado de piedra, aunque también es verdad que cuando llegó es de suponer que ya estaba todo hecho. Esperemos que las cosas cambien y que no tengamos que identificar las espantadas con el año en que se produjeron, “Espantada 2010”, “Espantada 2011” y así sucesivamente. De momento, y otro año más, tendremos que seguir esperando y tener fe ciega en que el año próximo todo mejorará, aunque esto ya me suena de otros finales de temporada. Y lo peor de todo es que esto no es exclusivo de la plaza de Madrid, y si no, que se lo pregunten a la afición de Zaragoza y las causas por las que Juan Mora no está anunciado en el Pilar.

11 comentarios:

Gil de O. dijo...

Sr. Enrique Martín:
Le sigo con más frecuencia de lo que se puede imaginar. Los Toros son mi ocio, escribir y hablar de Toros además de los festejos a los que asisto ocupan la mayor parte del tiempo que dedico a mi solaz disfrute. No soy de los que se amargan, más si de los que dicen las cosas claras.
Un día, quizá lo recuerde, le manifeste mi opinión acerca de Victor Puerto; hoy vuelvo a discrepar, al no encontrarle sentido a su criterio sobre el cartel de cierre de temporada en las Ventas:
Conde no se quién es, pero es igual, no viene al caso; lo de Luis Vilches y Eduardo Gallo, no le encuentro explicación, siendo usted tan gran aficionado y de pluma prudente; en principio por que personalmente, no tengo alma para quitar a un torero y -el cartel ya está hecho-poner a otro, puas tras ello hay mucho trabajo digno, bien de apoderados que no están en el Cinturón de Acero, que no pueden intercambiar cromos, sin otras cartas que jugar que las de un compromiso tantas veces valdío; y de los propios toreros, aunque estos estén más que convencidos de que los mejor para echar las puertas de Taurodelta abajo, es cortar las orejas, pese a que a veces, no sirva de nada (no quisiera acertar con Juan Mora).
Le leo con gran atención, ya digo, tanto en este blog como en otros, en los que tan acertadamente comenta, y por supuesto en Opinion y Toros. Si el día 12 estuviera en las Ventas le llamaré, aunque tengo para el 12 festejo en casa y debo cubrirlo... Ya veremos!

Saludos de Gil de O.

Iván dijo...

Pues queda todo dicho Enrique.
Eso esperamos todos, como cada año, que el próximo sea mejor.
Saludos!

Enrique Martín dijo...

Gil de O.
No he pretendido ser duro con los matadores de ese día, sino más bien con la empresa que nos deja esta corrida como el último recurso de la temporada y nos endiña tres novilladas más. Por supuesto que valoro el gesto de los tres, especialmente con estos toros, pero Eduardo Gallo ya ha demostrado muchas cosas en los últimos tiempos y pocas positivas. En cuanto a Luis Vilches, reitero que ha sido apartado y su inclusión podría haberse producido antes, en julio o agosto, si no coparan las fechas las novilladas que nos dan certeamne tras certamen. Y que conste que no estoy en contra de las novilladas, pero como antes digo, no de que estos sean casi los festejos exclusivos. Y del mexicano Conde, insisto en que parece que es un mero trámite. To habría preferido ver a otros toreros como Pauloba, por ejemplo u otros que a lo largo del año nos hubieran dejado con el caramelo en la boca, pero tampoco es cuestión de elegir una u otra, es que se podrían celebrar los dos festejos, pero si restringimos las corridas de toros al mínimo durante la temporada porque el "cupo" lo gastamos con un extensísimo y vulgar San Isidro y la prolongación del Aniversario, empezamos a dejar de ser una plaza de temporada y nos convertimos en una plaza de ferias y fuera de estas, casi sólo para turistas. Esa era mi intención. Por otro lado, gracias por partida doble, primero por su fidelidad, que aagradezco muchísimo y además me anima a seguir, y segundo por los comentarios tan bien argumentados que me ayudan a poder explicarme mejor, a meditar más sobre lo dicho y a intercambiar pareceres, con lo que esto enriquece. El 12 yo también intentaré acudir si las responsabilidades familiares me lo permiten, que ahora está difícil, y estaría encantado de poder conocerle y poder hablar de toros con usted.
Un saludo

Enrique Martín dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Enrique Martín dijo...

Iván:
Habrá que esperar unos meses, aunque me da que el invierno que viene va a ser movidito.
Un saludo

Anónimo dijo...

Juan Mora no esta en Zaragoza por el dinero que ha pedido. ni mas ni menos

Enrique Martín dijo...

Anónimo:
Yo me pregunto si la afición de Zaragoza no se merece que la empresa haga el esfuerzo para verle en la Misericordia.
un saludo

Anónimo dijo...

Enrique, en referencia a Taurodelta, podríamos equiparar el fin de “fiesta” que nos han preparado a la mediocre temporada que preparan año tras año. Si un año es malo, esta gente es capaz de superarse y hacer que el año siguiente sea peor.

Una de las promesas de la empresa fue potenciar la plaza fuera de ferias, es obvio que no ha cumplido. Nos han “obsequiado” con novillada tras novillada y en una mayoría de ocasiones los novilleros estaban aún verdes para pasar por el fielato de la afición madrileña. De tal guisa, los grandes perjudicados hemos sido los espectadores porque se han dejado sin torear un buen número de novillos por incapacidad de los lidiadores. Obviamente se deben dar novilladas pero bastantes menos, si son muchos los novilleros que pretender dar la campanada en Madrid (algo que nunca sucede), también hay muchos matadores del escalafón superior, escasos de oportunidades, que anhelan una oportunidad en el coso venteño. Taurodelta ha convertido la plaza en una especie de “Operación Triunfo”, que si las novilladas nocturnas, que si el 8 Naciones, que si novilladas antes de San Isidro, que si novilladas después de Otoño, etc. Si quieren dar novilladas que lo hagan, pero un Jueves o Viernes por la noche y que reserven los Domingos para corridas de toros.

El tema está muy claro, clarísimo, la empresa quiere gastarse lo menos posible. Considero un abuso que hayan traído a Oliva Soto a la feria de Otoño en sustitución de Manzanares. Un matador de categoría A, debe ser sustituido por otro de categoría A. La diferencia, entre los emolumentos de Oliva Soto y los que iba a haber cobrado Manzanares, no la hemos visto reflejada en los últimos carteles de la temporada ni lo veremos la siguiente. Este año no pasaron por Madrid ganaderías como Escolar, Los Recitales o El Pilar que, curiosamente estuvieron bien el año anterior. Imagino la causa.
El dinero ahorrado con las ausencia de José Tomás, Ponce, Manzanares y Pablo Hermoso en el ciclo isidril y del Aniversario tampoco lo hemos visto reflejado en una mejoría de la programación venteña.

Tan o más culpable que la empresa es la Comunidad de Madrid por consentir estos desmanes. Ballesteros antes y ahora Abella, no han hecho más que aplaudir y apoyar la programación de la empresa aún a sabiendas de que toda la afición y las peñas taurinas opinaban justamente lo contrario.

Espero que sea cierto eso de que sólo les queda un año de gestión de la plaza.

Saludos, J.Carlos.

Enrique Martín dijo...

J.Carlos:
En primer lugar te quiero decir que me he permitido borrar este comentario las dos veces que me ha llegado por duplicado, que no me extraña, pues este mismo error se ha producido con otro mío. Ta sé que contigo no hay problema, pero es para aclarar esos comentarios que salen eliminados.
Sobre lo de Taurodelta hay poco más que decir, ahora parce que se encontraron la plaza como un solar en el que nop había ni temporada, ni promoción de la fiesta, ni nada y ellos son precisamente los que han acabado con todo eso. Antes las nocturnaas eran los viernes y el domingo había corrida de toros, y ahora apelotonan todas esas corridas de toros en la ferias y de un plumazo se quitan casi toda la programación de la temporada y al aficionado le obligan a ir semana tras semana a un espectáculopara familias, paisanaje y grupos de turistas y le hacen preguntarse que qué pinat allí reclamando el toro o la colacación de esos chicos que están más tiernos que el día de la madre. Y siempre hay alguien que dice "si es casi un niño", pero a nosotros nos lo cobran como si fuera bueno. No sé si les quedará un año o no, porque artimañas les sobran para seguir, pero en lo que están empeñados los señores empresarios y los señores de la Comunidad, los BIC, es en acabar con los toros los domingos, lo cual sería definitivo para desestructurar una afición de Madrid que tiene la oportunidad de reunirse una vez cada siete días, y eso para ellos, para el taurineo, es muy peligroso y molesto.
Un saludo

Anónimo dijo...

Enrique, no sé si estuviste el Domingo en la plaza. Fue bochornosa la actuación del presidente Muñoz Infante al no cambiar a un inválido primer novillo que vino a caer al suelo al menos 10 veces durante la lidia y eso que la gente protestó airadamente. Estos son los verdaderos antitaurinos.
Saludos
J.Carlos

Enrique Martín dijo...

J.Carlos:
No fui y espero poder hacerlo mañana, pero los compromisos familiares a veces son insalvables. Los antitaurinos, como muy bien dices, los tenemos sentados a nuestro lado en las plazas de toros, unos a sabiendas y otros apoyando esa farsa con los mismos argumentos que repiten sus smos, prensa, matadores, apoderados o empresarios. Esos son los peligrosos.
Un saludo