martes, 22 de febrero de 2011

La pataleta de Martín Peñato


Vaya con la que se nos ha descolgado el señor Martín Peñato de la presidencia de los ganaderos. Ahora resulta que con el aire fresco de la calle en la cara se ha dado cuenta de que la cría del ganado de lidia es el orto de la Bernarda, con más delincuentes que la cueva de Alí Babá. Un último servicio a la causa ganadera, a la fiesta justo en el momento en que guardaba el último papel de su mesa en una caja de cartón.

No me planteo si este asunto de las falsificaciones premeditadas es un caso cierto o no, eso lo tendrán que esclarecer la policía y los jueces, pero lo que si me atrevo a juzgar es el modo y el momento. ¿Quizás hemos podido saber de esta supuesta estafa gracias a esa salida de la presidencia del señor Martín Peñato? ¿Y si hubiera seguido un año más o un mes, o una semana o un día? Parece que era requisito indispensable que el ya ex -presidente abandonara el cargo para sacar a la luz este feo y grave asunto.

Pongámonos en que todo lo denunciado es más cierto que la luz que nos alumbra, pero no se le puede echar a nadie en cara la sospecha de una pataleta. ¿Que me echáis? Pues os vais a enterar. El caso es que es algo tan sumamente grave que a nadie con dos dedos de frente se le supone que pueda habérselo inventado todo y que hubiera montado semejante desbarajuste con el único fin que fastidiar.

Quizás podríamos pensar que este ataque de sinceridad repentina fuera verdad si la presidencia de Martín Peñato hubiera sido una etapa de progreso y eficacia trabajando a favor de la fiesta, por la integridad del toro bravo y para satisfacer las demandas de una afición que se desencanta por momentos. Insisto en que ahora no pienso ni que esto es verdad, ni que es una patraña, porque tal y como está el panorama, tiene más vigencia el “piensa mal y acertarás” que cualquier otra teoría. Un señor que ha estado en la Mesa del Toro para evidenciar su inoperancia, que se ha quedado fuera de todos los “G” imaginables, ahora nos sorprende con esta muestra de eficacia y valentía. Parece que da evidentes muestras de flojedad, pierde las manos, se repucha en el caballo y corre buscando la salida a la puerta de toriles, pero como buen manso aún es capaz de soltar derrotes a diestro y siniestro, mandando a algún inocente a la enfermería.

Resulta evidente que el ya ex- presidente ha cantado la gallina. Su último arreón parece que ha sido de pregonado, llevándose por delante a todo lo que se le pusiera por delante, sin hacer caso de los engaños, con mal estilo y sin asomo alguno de nobleza. Visto este comportamiento, quizás lo más apropiado sean las banderillas negras en forma de investigación. Una investigación a conciencia, que quizás debería correr a cargo de la autoridad, sin miramientos de ningún tipo. ¿Quién dice que no hay más montoncitos de basura debajo de las alfombras?

En este caso parece que Martín Peñato se había propuesto como objetivo eso de que yo me quedo tuerto para que tú te quedes ciego. Bonita forma de demostrar su amor por la fiesta y mejor momento para esta exhibición de generosidad, tacto y sentido de la responsabilidad. Pero a grandes males, grandes remedios. Solo queda abrir todas las puertas y ventanas, abrir los cajones, tirar lo que no sirva a la basura y poner orden a todo el organismo en entredicho, y con ello a la fiesta. De lo de la Mesa del Toro ya mejor ni hablar, porque si ya inspiraba poca o nula confianza en el aficionado, ahora, ¿qué vamos a decir?

Lo que sí queda más reforzada es la idea que muchos que no viven de esto tenían: que la fiesta de los toros es un negocio de unos cuantos que muerden por un duro que se puedan llevar a su bolsillo, y que la única afición que tienen la mayoría de ellos es la de los billetes y que si alguno osa levantar la cabeza y pretender hablar, verá como le van cayendo encima todos los poderosos para silenciar cualquier verdad que no quieran que se sepa.

La conclusión parece ser que Martín Peñato nos ha dicho que llevan años engañándonos, que él también nos ha engañado, al menos como cómplice o encubridor y que nos seguirán engañando; y si se le ocurre decir que no sabía nada de este embrollo hasta el momento justo de marcharse, puede ser también tachado de incompetente, inútil y que no se entera de la misa la media. En cualquier caso parece más que justificada su salida, aunque esta vaya acompañada de una fea pataleta.

18 comentarios:

fabad dijo...

Llevan toda la vida engañándonos y ahora encima lo airean. ¡Menos mal que ya lo sabíamos!. De no haberlo sabido, al enterarnos, dejaríamos de ir a los Toros. Menos mal que nos tienen seguros. En el toreo hay dos grupos de personas los mercantilistas, dispuestos a vivir del Toreo de cualquier manera y los "románticos", o sea nosotros: LOS PAGANOS, dispuestos a seguir haciédolo mientras haya un Toro que no se entere de que nos tiene que engañar y embista cuatro veces y se encuentre con un torero que le eche la muleta abajo, le cargue la suerte, remate atrás y nos emocione. ¿Donde hay que pagar?.

Xavier González Fisher dijo...

Tristemente Enrique, la actitud de Eduardo Martín Peñato es la de la mayoría de sus "congéneres". En cuanto pierden alguna posición "de privilegio", muerden la mano que les dio de comer.

Si lo del "fraude" es real, él era el primer obligado a denunciarlo, pero, ¡desde dentro! y con todo el peso que "su autoridad" de Presidente de la AGL le daba. Pero seguramente el temor de perder más de alguna prebenda implícita al cargo, le hizo guardar un silencio cómplice.

Entonces, ahora que no se de "baños de pureza" (como decimos aquí), que asuma la responsabilidad que evidentemente tiene en el asunto (por acción u omisión) y que, o se calle la boca, o que se entregue a las autoridades al momento de presentar su denuncia, porque él va "en el paquete", indudablemente.

Saludos.

Enrique Martín dijo...

Fabad:
Ahora además que se entere la autoridad y que llame a este señor para charlar un ratito con ellos y que les cuente su "experiencia" como presidente. Y eso del toro que embiste, la muleta abajo, cargar la suerte y rematar atrás, dime donde lo venden que me lo compro ahora mismo. Y si lo veo yo antes que tú, ten por seguro que te compro una docena y te lo mando.
Un saludo

Iván dijo...

Madre mía Enrique!
Menos mal que entre unos y otros se cubren las espaldas pero si se empezasen a ver los trapos sucios de "dentro" del toreo, alucinaríamos.
Entrada de lujo, para variar!
El día que pongas algo que no comparto, salgo de copas a celebrarlo.
Abrazo!

Enrique Martín dijo...

Xavier:
A lo mejor en lo que no ha caído este señor es en eso, en que él es parte del paquete. Y puede que tampoco se haya dado cuenta de que en esta circunstancia queda o como tonto que no se entera de nada o como golfo que lo ha tapado todo. Pero tú lo has explicado a la perfección.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Iván:
Al menos nos vamos enterando de algunas de las golferías, que aunque nos las podíamos suponer, ya tenemod la certeza.
Y si vas de copas, llámame, jejeje.
Un saludo y gracias todas las veces por tu apoyo, que valoro mucho.

David Campos dijo...

Enrique:

Y yo que creía que esto sólo estaba mal... pero veo que está peor que mal. Ahora el Sr. Martín Peñato muere matando.

¿Podrías explicarme para que sirve y que función tiene eso de la Mesa del Toro? No me entero.

Un saludo!

franmmartin dijo...

Enrique,dime si no dan cada día más razones y de más peso, para no poderme quitar de encima mi pesimismo sobre el futuro de lo que queda de la Fiesta de los Toros.
Un cordial saludo

Enrique Martín dijo...

David:
Menuda pregunta y la respuesta que se me ocurre no me gusta nada. Más bien parece que solo sirve para que sea utilizada por una panda de aprovechados para su beneficio y su negocio personal, ni más, ni menos.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Franmartín:
Más razón que un santo. Cada vez que se levanta un piquito de la alfombra la basura te echa para atrás. El único consuelo que parece que empieza a quedarnos es ese de que cuanto peor, mejor, para ver si desde la miseria se empiezan a arreglar los errores de décadas.
Un saludo

lesaqueño dijo...

HE CONTADO HASTA DIEZ Y NO VOY A COMENTAR NADA.
lA ENTRADA MUY BUENA ENRIQUE. GRACIAS

Enrique Martín dijo...

Lesaqueño:

Gracias por tu comentario, pero que sepas que siempre agrada escuchar a los aficionados que comparten su saber con los demás. Pero como dicen, uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras.
Un saludo

I. J. del Pino dijo...

Una pregunta capciosa:
Y los toreros, que son los que se ponen delante (unos más cerca y otros menos). Tendrán algo que decir de todo esto?

Enrique Martín dijo...

I.J. del Pino:
Pues si vamos a ser malos, seamoslo de verdad. ¿No lo habrásn dicho ya antes, en el caso de que todo esto sea verdad? Si lo que pretendemos es que se pronuncien sobre el caso, creo que uno tendrá un pato en el horno, otro hopra en la "pelu", otro el examen de conducir y así sucesivamente; incluso creo que varios han confirmado su presencia en el encuentro mundial de bordado para zurdos. Están tapaditos.
Un saludo

En Barrera dijo...

Es un tema muy grave, debería de ser investigado, los aficionados que pasamos por taquilla tenemos derecho a saber la verdad cada tarde.
Como siempre los taurinos llenando el vaso de la decadencia de la Fiesta.
Enhorabuena por el artículo, un saludo Enrique.

Enrique Martín dijo...

En Barrera:
Ya ves los que pagan siguen sin contar para nada más, solo poner el dinero por delante, aguantar las colas y tragar.
Un saludo

Luz Mª Carrio Suárez dijo...

Veo injustas tantas críticas cuando lo que se pretende es dar luz a una serie de irregularidades.¿y quién sabe cuando se entero realmente este señor? Lo que me parece es una venganza de los más poderosos a un valiente que aunquehaya sido tarde ha dado la cara y ha puesta las cartas boca arriba . Lo único que parece que se encuentra es con la incomprensión y el bapuleo de algunos aficionados, entre los q no me encuentro.Siempre hay una cabeza de turco a la que vapulear para que los problemas reales queden detrás de una cortina.Eduardo martín peñato me ha parecido siempre un luchador y lo he visto en distintos foros defendiendo los intereses de los Taurinos.

Enrique Martín dijo...

Luz Mª:
En aquel momento me pareció o una pataleta o una acusación tardía, que más parecía tener la intención de morir matando, aunque ya digo que es una apreciación personal, tal y como se dieron los acontecimientos. Ahora, con la perspectiva del tiempo, parece que todo aquello quedó en nada.
Un saludo