lunes, 20 de julio de 2015

Las nuevas medidas adoptadas en las Ventas o entre col y col, lechuga

El futuro parece incierto y poco claro, esperemos que nos depara el futuro


Taurodelta, la empresa que vela por el buen estado de la Fiesta en la plaza de Madrid, aunque casi nunca lo consiga y casi nunca o nunca lo parezca, ha decidido en compañía de otros taurinos, porque también lo parecen los “aficionados” y “abonados” con los que ha contado,  tomar nuevas medidas para beneficiar el desarrollo de los festejos y para que en lugar de salir a las nueve y veinte, lo hagamos a las nueve y cinco o y diez. ¡Viva Taurodelta! En San Isidro vamos cenar un ratito antes. Pero mejor será que con un “corta y pega” reproduzca la nota publicada por Taurodelta en la página de Las Ventas.

Un grupo de treinta representantes de diversos estamentos taurinos de Madrid han asistido esta mañana a una reunión convocada por Taurodelta con el fin de analizar posibles medidas que ayuden a mejorar y agilizar el transcurso de los espectáculos taurinos en la Plaza de Madrid.
En esta reunión, presidida por el empresario, José Antonio Martínez Uranga, y a la que se ha incorporado el nuevo director Gerente del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, Manuel Ángel Fernández, han participado representantes de presidentes de la Plaza de Madrid, matadores, ganaderos, picadores, banderilleros, abonados, peñas de aficionados y medios de comunicación. 
A lo largo de dos horas y media se han debatido asuntos que durante los últimos meses, y en especial tras la Feria de San Isidro, han sido sugeridos a Taurodelta por los distintos sectores.
Las conclusiones, adoptadas por amplia mayoría, han sido las siguientes:
  1. Con carácter inmediato el Centro de Asuntos Taurinos analizará la posibilidad de incorporar al reglamento la limitación del uso del descabello y la puntilla en los espectáculos taurinos de Las Ventas, en cuanto al número de intentos que puedan practicar los matadores y sus cuadrillas. Se insta además a los matadores a la utilización del puntillero de plaza para lo cual Taurodelta facilitará su óptima preparación y su gratuidad para los matadores.
Quizá se avanzaría bastante si se contrataran a matadores competentes, de acuerdo a sus méritos en los ruedos y no por su bajo caché, independientemente de que en los últimos años apenas hayan toreado uno, dos o como mucho, tres festejos. Que todo el mundo puede tener un día malo, pero es que los toreros contratados mayoritariamente por la empresa de Madrid, lo extraño es que tengan un día bueno, poco o nada placeados o en algunos casos se les anuncia para pagar favores o incluso por su verbo fácil en las retransmisiones televisivas.
En cambio creo que será bien recibida la medida de que sea el puntillero de la plaza el que finiquite a los toros, evitando ese mal trago a los terceros, que en muchos casos, si no eran ellos los que apuntillaban y delegaban en el de la plaza, se veían obligados a pagarle el servicio de su bolsillo. Cuántas veces habremos recordado a Agapito Rodríguez, aquel grandísimo torero que despenaba a las reses con una eficacia espectacular. Si que hay veces que no hay más que mirar atrás para hallar la respuesta. Pero sigamos.

  1. Durante el próximo mes de agosto, de forma experimental, el caballo de turno en la suerte de varas accederá al ruedo por la puerta de Madrid (entre los tendido 7 y 8) en vez de hacerlo por la puerta de cuadrillas (entre los tendidos 3 y 4). El objetivo es  reducir la duración del espectáculo en alrededor de 10 o 12 minutos por corrida, no interrumpir  el ritmo de la lidia, no obligar al toro a un ejercicio y a un desgaste innecesario ni permitir la reiteración de derrotes en el burladero del 7. Los presidentes ordenarán la salida del caballo sólo cuando el toro haya sido parado por el matador y / o su cuadrilla.
Durante los seis espectáculos del mes de agosto y, si la experiencia es positiva, en adelante, el caballo de turno tomará posiciones en la Puerta de Madrid por el callejón durante el arrastre del toro anterior y volverá por el mismo camino a la puerta de cuadrillas tras el cambio de tercio.

Volvemos a aquella vieja costumbre que durante unos años se padeció en el coso venteño, cuyo único beneficio no era otro que el que así se devolvían menos toros. Algo tan sencillo como el que fueran los peones los que pararan a los toros y que una vez fijados salieran los caballos y mientras tomaban posiciones, el torero lanceaba de capote, para a continuación ponerlo por primera vez en suerte. Esta medida, aparte de evitar esa posible devolución de inválidos, solo sirve para tapar a los mediocres que no saben ni agarrar el capote, que reciben a sus oponentes de cuatro trapazos de compromiso, sin preocuparse prácticamente de las condiciones del toro. Bien que podrían verlo en manos del peonaje, pero tal y cómo están las cosas, ¿para qué? ¿Qué más les da?
  1. A partir del próximo domingo los presidentes exhibirán un pañuelo blanco por cada trofeo concedido y lo mantendrán visible hasta el arrastre de la res. Igual práctica se producirá con la exhibición de otros pañuelos, como el verde que ordena la devolución, que deberá permanecer visible hasta que la res vuelva a corrales.
Al leer este punto solo se me ocurre una cosa, ¿tan tontos nos hemos vuelto? ¿Tan complicado se nos ha vuelto esto de un pañuelo blanco una oreja, se vuelve a sacar para la segunda y punto? Que si hay algún señor presidente al que se le apelotonan los pañuelos, igual es que hay que explicárselo un poquito más despacio, pero convertir aquello en un tenderete porque una tarde don Julio Martínez se lió y sacando pañuelos concedió un rabo que no quería conceder, quizá sea excesivo. Que desde que a principios del siglo XX a Vicente Pastor se le concedió la primera oreja, hasta nuestros días, tampoco ha sido esto un sin dios sin control. No sé yo en otras plazas, que igual les funciona muy bien esto del muestrario de pañuelos, pero hasta ahora en Madrid nos apañábamos bien así.
  1. Los presidentes extremarán el cuidado en la valoración de la petición de trofeos por parte de los espectadores en el caso del primer trofeo, teniendo en cuenta que esta petición no siempre se realiza mediante la exhibición de pañuelos blancos, y en su pronta concesión siempre que exista mayoría en la petición.
Ya puestos, Taurodelta podría agenciarse un dron que sobrevolara la plaza, a ver si así los señores presidentes ven con más claridad eso de las mayorías, aparte de procurar que no vayan bajando el nivel de exigencia a medida que los alaridos suben de nivel.
  1. Se descarta por amplia mayoría la solicitud de algunas peñas y asociaciones de aficionados en el sentido de que el criterio para abrir la puerta grande de Madrid requiera de dos trofeos en la misma res. Se entiende que la apertura de la puerta grande debe seguir siendo un acto democrático y producirse como consecuencia de la petición mayoritaria del público (a quien corresponde la concesión del primer trofeo) en vez de depender de la decisión de una sola persona.
Bastaría con que se mantuviera la seriedad de la plaza, aunque hay cosas en las que el término democrático puede no ser el más idóneo, como es el caso de que se abra la Puerta de Madrid. Quizá a este parlamento taurino le ha parecido demasiado evidente el que así se reconocería de forma oficial la degradación que ha sufrido Las Ventas en los últimos años.
  1. Se volverá a estudiar y valorar técnicamente la disminución en la elevación del centro del ruedo de Las Ventas para atender la demanda de matadores, picadores y banderilleros en este sentido, siempre que se garantice la óptima evacuación de agua para evitar encharcamientos y, en su caso, suspensiones.
Don Morante de la Puebla estará de uñas, pero si esa chepa ha existido siempre, si esa chepa evita que la plaza se convierta en una piscina, ¿Por qué ahora hay que hacer caso a los caprichos de un señor especialista en lo accesorio e incapaz con lo fundamental? Que ya me veo que lo siguiente será el achicar el ruedo, para así tapar las carencias de la torería que no es capaz de fijar un toro de salida; bueno, de salida y de no salida, pues cuántos son los animales que son apuntillados sin que nadie lo haya conseguido pararse en los engaños.
  1. Con carácter inmediato se sustituirá el vestido de torear que lucen el torilero y el chulo de banderillas en Las Ventas por una vestimenta adecuada, que respete el hecho de que sólo quienes participan en la lidia pueden vestir de luces.
Mi enhorabuena al señor Zabala de la Serna y a tantos y tantos ignorantes de la tradición de la Plaza de Madrid, que no solo de Las Ventas, que desde mediados del XIX ha mantenido de luces al chulo de toriles, al de banderillas y al puntillero. ¿Qué no entienden el por qué? No hay nada que entender, es un signo más de identidad de esta plaza. Que si es por dignidad del vestido de torear, quizá antes habría que empezar por tantos y tantos matadores de toros y novillos que cada vez que se lo enfundan ofenden a la historia, a esa misma tradición y a lo que supone vestirse de torero. Como ocurrencia puede resultar hasta gracioso, pero maldita gracia que tiene esto. Que puestos a unificar y hacer de esto de los toros un monolito uniforme y aburrido, podríamos prohibir a los alguacilillos pamplonicas sus escalofriantes carreras, que en Euskadi porten la chapela, que en Valencia asomen las falleras con ese vistoso traje, que se reciba con una jota al toro de la jota por esas plazas de mitad de la península para arriba, que se pare a merendar en otras muchas, que se redondee perfectamente el albero maestrante de Sevilla. Hay muchas peculiaridades que deben permanecer, cada plaza tiene una personalidad que hay que defender y conservar, ¡ojalá que nunca desaparezcan! Pues hagamos lo mismo con la Plaza de Madrid y dejemos de tocar lo que no suena, aunque algunos hayan decidido que la dignidad del toreo está en el vestido del buñolero,¡ah! Por cierto, el Buñolero vestía de luces. Lean su historia y quizá entenderán algunas cosas.
  1. Los presidentes se encargarán de que el trofeo que se concede a los matadores deje de ser la exhibición de la oreja completa de la res, limitando el tamaño y del trofeo.
¿Y esta medida la han debatido tan sesudas mentes? Bien es verdad que últimamente entregaban a los matadores auténticos chuletones de Ávila, pero hombre, igual había sido suficiente el acercarse un día a los alguacilillos, esos que eran la autoridad allí abajo y que cada día son más un elemento decorativo lleno de tipismo, y decirles que exijan que se les despache simplemente cuarto y mitad de oreja, que esto es un trofeo, no una pieza para que un otorrino taurino haga una tesis doctoral sobre el pabellón auditivo de los rumiantes.
  1. Los presidentes extremarán la vigilancia en la diligencia de los mulilleros en el arrastre de las reses para evitar tiempos muertos y presión artificial en las decisiones del equipo presidencial.
Si es que están empeñados en que dudemos de ciertas capacidades de los señores presidentes y al final, lo van a lograr. Es una realidad innegable que entre los mulilleros y los peones más desahogados que lo mismo jalean al personal, que se encaran con el palco, que se plantan delante del tiro de mulillas se han cortado muchas orejas en los últimos tiempos, pero, ¿no son los usías capaces de llamar al orden a estos caballeros? ¿Qué pintan entonces los moradores del palco en todo esto? No me digan que hasta el día de hoy se iban de rositas los sospechosamente lentos mulilleros y los despachados peones que echaban el público encima del presidente. Lo que digo, que al final vamos a acabar creyendo lo que no deberíamos ni llegar a pensar acerca de los señores comisarios de policía de Madrid.

Este grupo de trabajo se volverá a reunir una vez finalizado el mes de agosto para analizar el resultado de las nuevas medidas y avanzar en aquellas que están pendientes de estudio.


Pues nada, después de agosto haremos otro “corta y pega” con las conclusiones definitivas. A propósito, no creo que haya un mes más idóneo que este para llevar a cabo estas probaturas. Seguro que el paisanaje autobusero de los matadores anunciados, los duchos aficionados japoneses, norteamericanos y de vaya usted a saber dónde sabrán aclarar y dar luz sobre cualquier duda que pueda sobrevenir en cuanto a la aplicación de estas medidas. Que puede pasar desadvertido, pero he aquí la consideración en que esta empresa, Taurodelta, y la propietaria de la plaza, la Comunidad de Madrid, tienen al aficionado capitalino. Para qué queremos más Podemos, Animalistas, holandeses antis, nativos antis o Sálvames de Luxe antis, si los taurinos se las apañan como nadie para hundir esto. Ellos se lo guisan, ellos se lo comen y entre col y col, lechuga.

6 comentarios:

Luis Cordón Albalá dijo...

Enrique: Pecas de incrédulo. Así, como suena. ¿De verdad piensas que en San Isidro vamos a irnos a cenar 10 o 15 minutos antes? A esa hora aún estaremos esperando a que el maestro de turno esté intentando parar al primer toro, con eso de que los picadores no aparecerán en el ruedo hasta que el toro no haya sido parado.
Ahora hablando en serio, creo modestamente que era necesario algo así, para que la peña empiece a acostumbrarse de una vez por todas a fijar a los toros de salida, aunque la degeneración que sufrimos nos obligue a tomar medidas así por la fuerza, pero bueno.
Por otro lado, mira que me han dado 1000 argumentos en contra de que la acorazada de picar salga por la Puerta de Madrid, y nadie ha conseguido terminar de convencerme de que no es nada beneficioso, pero tú me acabas de convencer al 100%: Después de parar la cuadrilla al toro y mientras el pica se coloca, el maestro dando sus lances de recibo. Ahora ya lo veo mucho más claro de que no hace falta tanto trajín con los jaco.
Y lo demás... morralla pura y dura, aunque lo que verdaderamente llevamos años pidiendo, véase implantar las 2 orejas de un mismo toro para salir a hombros, lo han obviado. Y por amplia mayoría. Así está esto.
Ah, y hay que reconocer, al menos desde mis ojos, que un vestido de torear no es la indumentaria más apropiada para un torilero. Pero si en Madrid lleva siendo tradición desde hace muchísimos años, tampoco es apropiado acabar de esa forma con algo tan característico de nuestra querida plaza.
Un abrazo.

franmmartin dijo...

El Viernes me voy a Ardales con toda mi tropa a celebrar Santa Ana.La semana siguiente la paso allí con mis nietos e iremos al Caminito del Rey y a la Cueva de Doña Trinidad,al Castillo de Ardales,de Turón entre otros.
Depués en Agosto vienen las Ferias de Carratraca,Campillos,El Burgo,Antequera....
Luego el Festival Flamenco de Montilla,la Feria de Ardales......
¡Joé! Enrique, me parece que me he equivocado de sitio.Este es un sitio para hablar de Toros.
Pero,bueno, sabes lo que te digo? que les vayan dando a toda esta banda de mequetefre taurinos, sexadores de ángeles.
Me atrevo a recomendarte que te lo vayas planteando así.
Y tiempo habrá cuando esta banda de mamamelones pidan árnica,de mandarlos definitivamente al infierno a que se dediquen a joder lo que quiera que toquen y nosotros a ampliar todavía más el abanico de actividades.
Me descuerna y eso que llevo fundas,que Z.de la Serna , beneficiario del nepotismo más flagrante,también figure en la plantilla de los salvadores de la Plaza de Madrid y se supone que por contagio,de las Plazas del Mundo mundial,supongo que incluída la Monumental de Barcelona.
Este es un asunto propio para una chirigota de Cádiz.

Enrique Martín dijo...

Luis:
Parece que ahora han inventado las sopas de ajo, porque el presidente siempre tenía que sacar el pañuelo una vez que se paraba al toro, pero no sé en qué momento eso se nos olvidó. Ahora parece que estamos a merced de la arbitrariedad del señor del palco, a cuando él decida. En lo de las dos orejas casi prefiero que siga la cosa como está, solo habría que ser medianamente exigente, porque el cortar una oreja a ley es muy complicado. Hay muchos momentos de la lidia en los que el matador puede ir perdiendo el trofeo y si nos tenemos que ceñir a uno, ya bastaría con fijarnos en la estocada, que esta no fuera defectuosa. Y para las dos orejas, exigir que el espada de turno hubiera estado bien durante los tres tercios y no solo el estar pendiente de los trapazos y la cantidad de ellos con la muleta.
En cuanto a lo del chulo de toriles no deja de ser una cuestión que algunos "listos" han querido poner en tela de juicio. ¿Por qué no va a poder ir de luces? A mí me parece de bastante menos gusto ver esos torilero con unas pintas de ganapanes impresionantes. También se podría decir que qué pinta un señor vestido de corto, con el traje regional de la zona, con chapela. Hay muchos casos. Y ya puestos, ¿por qué los alguacilillos van vestidos con capa y sombrero emplumado? ¿Los monosabios uniformados, o los areneros? ¿Y por qué los toreros llevan un vestido ideado por un señor a medidos del XIX, con medias rosas? Quizá la respuesta es que el toreo es rito y si vamos desnudándolo de esos ritos, igual nos quedamos en lo que tenemos ahora, algo que cada vez se parece más a una carnicería con matarifes que se creen artistas y que no pasan de eso, de matarifes.
Un abrazo, amigo Luis

Enrique Martín dijo...

Franmartín:
Pues estoy por quedarme con tu plan y dejarme en paz de esto de los Toros. La verdad es que cada vez me veo más apartado, me apartan, que no es porque yo quiera, pero me resulta tan ajeno, tan poco cercano a mi idea de todo esto. Cada día me cuesta más entender todo esto, los principios y fundamentos que a mí me enseñaron desde chico son tonterías, imposibles, cuando no una muestra de mi supuesto carácter amargado y frustrado. Igual sí que sobramos, entre otras cosas porque esto que dicen la Fiesta de los Toros, no es la Fiesta de los Toros, es otra cosa, pero para la que aún no han encontrado nombre y con este de ahora, todavía nos engañan a unos cuantos ingenuos que creemos que vamos a una cosa distinta de la que nos espera.
Un abrazo

Isa Molina dijo...

Con la que esta cayendo en el mundo de los toros, que nos están dando palos por todos sitios y estos señores preocupados por memeces.
Para que queremos antitaurinos, si los taurinos se bastan ello solos.
Buen artículo Enrique, un saludo.

Enrique Martín dijo...

Isa:
Los antis estarán que trinan, porque ven como estos les van a quitar todo el mérito de acabar con la Fiesta, pero ya se sabe que no hay peor cuña que la de la madera propia.
Un saludo y muchas gracias