El natural no sé si definirlo como
el rey de los lances,
o el lance de los reyes, de los reyes del toreo, se entiende. Podría haber comenzado por los pases tradicionales con los que se inicia la faena de muleta, pero dados los tiempos que corren en los que escasea
la verdad y la naturalidad, habrá que echar
la “pata alante”, adelantar
la muleta poniéndola
plana y cogiéndola sólo un poquito más atrás del centro del palillo,
tragar saliva y esperar la arrancada del toro para
embarcar la embestida,
correr la mano con mucho temple y
rematar el pase
detrás de la cadera, para quedar
colocado para el siguiente lance.
Esto mismo se puede hacer
dando el medio pecho, como lo hizo
Antoñete, el Viti o Curro Romero, por ejemplo, o
de frente dándole todas las ventajas al toro, igual que
Pepe Luís y Manolo Vázquez o el mismísimo
Paula aquella tarde de
la feria de otoño de Madrid, rompiéndose por la mitad, mientras se resquebrajaba la plaza de emoción.
Luego ha habido
especialistas en torear con la mano izquierda, especialistas como
José Ignacio Sánchez, que nos duró muy poquito vestido de luces, o
el Cid o José Tomás, quienes nos regalan sus mejores tardes cuando se les desentumece la zurda. Casualmente se da el caso de que
los mejores “naturalistas” suelen ser unos
fieles intérpretes del toreo clásico.
Pero incluso en el toreo
al natural se puede incorporar alguna
innovación, como lo hizo
Joselito, José Miguel Arroyo, la tarde del
2 de mayo. Innovación y clasicismo unidos, porque realmente Joselito no inventaba nada cuando
toreó al natural con la derecha tirando el estoque al suelo, pero que con
su forma de hacer provocó una verdadera revolución.



Si habitualmente
mis comentarios son la expresión de
una forma personal de ver los toros, con mis
recuerdos, mis
sentimientos,
mi utopía en tauromaquia y la
fidelidad a lo que mi padre me fue inculcando desde que me llevaba a los toros en pañales, en esta ocasión es todavía mucho más personal si cabe. Por eso me encantaría
que esta entrada la completaran los buenos aficionados que me siguen, que me consta que los hay muy buenos y además muy humildes, que incluso llegan a dudar de su sabiduría, lo que demuestra que la tienen, y que sean ellos los que a los demás nos hagan acordarnos de este y aquel torero y de esta y aquella tarde.
¡Va por ustedes! 


2 comentarios:
Estimado Enrique,
¡Menudo repaso de "naturalistas" como tú dices!.
Estoy completamente de acuerdo contigo, pues parece que, hay un miedo sobre el miedo al toro de tomar la muleta con la zurda. Y ya si, tarde y mal, lo hace un torero y el toro no da facilidades, para que quieres más.
Se entiende que la izquierda es una extremidad de poco uso, pero siempre se ha dicho que es la que "da los cortijos". Esperemos pacientemente un nuevo resurgir de "izquierdistas" (sin politizar, por favor).
Un abrazo, Luis.
Sábios juízos e magníficos «apuntes». Saudações desde Portugal.
Publicar un comentario