sábado, 1 de enero de 2011

Queridos Reyes Magos


Este año he sido muy bueno, no he faltado ningún día de pagar mi entrada a los toros, he aguantado todas las ferias de la plaza de Madrid que se han inventado la Comunidad y Taurodelta a pachas, aunque ninguno sea responsable de ello, unos porque solo dan el visto bueno y otros porque, bueno, no lo han visto.

Sí es verdad que he protestado un poco, pero tampoco demasiado. He sido capaz de aguantarme las ganas de protestar haciendo un striptease en los tendidos de las Ventas, pero me lo pensé mejor y pensé que semejante espectáculo solo serviría para que la gente se compadeciera de mí, de mi familia y de ese estado de demencia transitoria.

Pero a pesar de todo me atrevo a pediros mis regalos para el año que viene. Primero quiero que me traigáis unos toros encastados, con presencia y que ellos solitos puedan dar un vuelco a todo eso que llamamos fiesta de los toros, de esos que les pones la muleta torcida y se cabrean como una mona. Y además que sean de los que van al caballo de lejos, que meten los riñones y que van tres veces como mínimo y con los que no se puede simular que se les pique, que hay que picar de verdad.

También quiero que me traigáis unos toreros que sepan torear, pero que no sean de los que venden en los mercadillos que dan muchos pases, pero que no torean, esos no, porque juegas con ellos un ratito y en seguida te aburres porque solo dan vueltas y vueltas y más vueltas. Y si además me podéis traer unos picadores que no tapen la salida y que piquen delantero pero sin masacrar al toro, mucho mejor y unos banderilleros que lidien y pareen asomándose al balcón, pero que no sean tampoco de esos de los capotes con varillas, que parecen más alas delta que los trastos de torear.

Diréis que abuso de vuestra bondad, pero es que me gustaría tener el juego completo y no a cachitos como ahora, pero también os pido el juego de “Tu ganadería de toro de lidia”, con su finca, sus cercados, su placita de tientas y un librito donde se aprende a no hacer caso de los caprichos de las figuras y de las empresas, y además entre los accesorios viene un garrote para echar de la finca al malvado veedor, porque si se te cuela en la ganadería pierdes el juego y a partir de ese momento tienes que hacer lo que te manden los otros jugadores, las empresas, los apoderados, los toreros, la prensa y hasta el Sumsum Corda.

También me gustaría que me dejarais una prensa que dijera la verdad y que no se limitara a repetir fórmulas vacías pero muy rimbombantes, que no dicen nada y que dejan con los pies fríos y la cabeza caliente. Un machaconeo continuo y pertinaz que te taladra los sesos y te mina la moral, cuando no te lava el cerebro. Yo quiero unos periodistas honestos y que se atrevan a contar las cosas como son y no como las quieren ver. Cuando ves pasar cerca de ti a un grupito de aquellos se oye: maestro, formidable, profesional, maestro, formidable, profesional, maestro, formidable, profesional.

No sé si serán demasiado altas mis aspiraciones, pero es lo que más deseo, aunque no lo único. De pequeño mis padres siempre me decían que también tenía que pedir algo para los demás y este año no iba a ser menos y por eso me gustaría que a los señores antitaurinos les trajerais Los Toros o El Cossío, como todo el mundo lo conoce, unas entradas para ver la reaparición de José Tomás en Madrid, si es que ésta se produce y un fin de semana para dos personas en tierras de Salamanca, para que así puedan disfrutar del campo charro antes de que se convierta en urbanizaciones de lujo, si es que alcanzan su objetivo de acabar con la fiesta de los toros; aunque a este viaje se podrían apuntar también muchos políticos, responsables de medios de comunicación que vetan, suprimen o arrinconan la información taurina y también para mí, que nunca es mal momento de hacer una excursión como esta.

¡Ah! y si es posible, que los regalos sean de una tienda de postín y no comprados en los chinos como los últimos años, que luego vas a abrirlos y donde pone maestro sale El Fandi, donde pone toro hay un Cuvillo y donde pone empresario colocan a los Choperitas y a Simón Casas. Solo queda que en lugar de una plaza de toros me traigáis el Palacio Vistalegre.

12 comentarios:

Ramón dijo...

Antes de nada, feliz año para ti y todos los que aquí nos juntamos para leerte.

Y con respecto a la entrada, hago míos tus deseos con la esperanza que te sean concedidos --no es que sea envidioso, pero si a ti te conceden lo que pides, yo también lo quiero--, aunque me parece que has pedido demasiado, pero con que se te concediera alguno ya podías --podíamos-- estar más que contento.

Para ser la primera entrada de este nuevo año no está nada mal. Como siempre, un placer leerte.


Un saludo desde Zaragoza
RAMON

Xavier González Fisher dijo...

¡No pides ná, artista! Lo único a lo que puedes seguir aspirando... ¡Es a seguir pagando tu entrada!... Salvo que te pases "al lado oscuro".

Pero en fin, lo importante de tu "cartita" como aquí decimos, es que la ilusión no se nos acaba. Y como las baterías aquellas, seguimos, seguimos, seguimos...

Un abrazo.

Enrique Martín dijo...

Ramón:
Alguien dijo: Pedid y se os concederá. Pues a pedir. Te aseguro que si me traen algo de lo que pido lo compartiré con los buenos aficionados que os pasais por aquí a echar un ratito. Y gracias por este apoyo.
Un saludo y Feliz Año

Enrique Martín dijo...

Xavier:
Ya sabes que yo te hago siempre mucho caso, así que habrá que pensar en seguir pasando por taquilla y seguir alimentando nuestra ilusión, porque lo del "lado oscuro" lo veo más complicado; creo que si me pasara, al final me moriría de vergüenza.
Un abrazo

Anónimo dijo...

¡Soñar no cuesta dinero! y por pedir que no quede, amigo Enrique
A ver si acaso...
Un abrazo
Pgmacias

Enrique Martín dijo...

Pgmacias:
¿Te imaginas que los Reyes Magos nos trajeran todo esto? Sería gloria bendita.
Un abrazo

En Barrera dijo...

Es una carta de Reyes Magos que todos vamos a escribir a los taurinos, el problema es que no la entienden porque hablamos otro idioma. Además no van en camello, vienen en un torito de esos que se pasan más tiempo en el albero que embistiendo. Saludos Enrique.

Enrique Martín dijo...

En Barrera:
Ya me imaginaba yo que alguno suscribiría mi carta, epro al revés que los niños que les acusarían de "copiotas", yo siento un gran alivio al ver que al menos quedan aficionados con las ideas claras. Pero lo triste es lo que tí dices, que ya podemos cacarear lo que queramos, que ellos hablan en otro idioma.
Un saludo

Lola MU dijo...

Desde luego Enrique, el que no llora no mama, je, je; espero que los Reyes Magos "se porten" y hagan realidad tus sueños....(soñar no cuesta nada y es bonito mantener esa ilusión mágica, je,je)
Te deseo un feliz y taurino 2011.
Un beso

Enrique Martín dijo...

LolaMu:
Te deseo lo mismo para ti, aunque lo mío está más complicado.
Besos

Iván dijo...

Eso es una carta, lo demás...tonterías.
El dibujo como siempre, fenomenal.
Un abrazo!

Enrique Martín dijo...

Iván:
Al final verás como nos traen carbón.
Un abrazo