lunes, 7 de noviembre de 2011

Toros y política

Son muchas las sombras en la Fiesta


Metidos en plenas elecciones habrá quien espere que algún partido se manifieste sobre los toros con alguna medida concreta a favor de la Fiesta. Pues va “dao”. Aunque no quiere decir que siempre haya quien se declare “mu afisionao”, pero igual que si lo fuera al encaje de bolillos o a la cría del mirlo blanco de la Guinea. Y ¿qué esperamos? Los griegos que ni van ni vienen, los italianos que sí pero no, los franceses y alemanes mandando a los demás al rincón de pensar y los mercados frotándose las manos, mientras se amplía a marchas forzadas el estadio donde se piensan reunir los parados de este país. Como para fijarse en los toros, una actividad que ni da dinero, ni genera puestos de trabajo… en Alemania.

Pero que tampoco se piense el personal que los toros es algo indiferente a los señores políticos, ni mucho menos. Dependiendo del signo de cada uno se expresan de una u otra forma. Unos, con eso de que es muy español y ellos son muy patriotas, se llenan la boca declarando su patriotismo y su defensa de todo lo genuinamente patrio. Incluso firman declaraciones rimbombantes que luego no llevan a nada, pero que de primeras hasta da el pego. Luego están los otros, que tienen que mantener el tipo progresista y un tanto pazguato en dependiendo que cosas, y que aunque sean descendientes del mismísimo Lagartijo el Grande, ocultan sus sentimientos taurinos; el partido y los espíritus vanguardistas no se lo podrían permitir.

Solo hay una cosa que une a los dos partidos mayoritarios respecto a los toros, a ambos les importa un pito que la Fiesta se engrandezca o que se convierta en una farsa ad hoc para turistas. Que no digo yo que de cuando en cuando no veamos a nos y otros asomar por algún tendido, incluso los hay que fardan de tener un abono en San Isidro, pero una cosa es predicar y otra dar trigo. Luego están los que no les gusta esto del toreo y entonces toman la postura de la indiferencia y de hacer como si eso no existiera. Pues muy bien, que procuren que yo llegue a Ministro de Sanidad, porque con la fobia que le tengo a los hospitales, igual me lío la manta a la cabeza y los convierto todos en centros comerciales y de ocio. Y con esa manía que tengo al frío, lo mismo me enfrasco en poner calefacción central en todas las pistas de esquí y las sustituyo por piscinas climatizadas. Así que según esta forma de actuar, que no nombren Ministro de Cultura o de Educación a un incendiario decidido a cargarse la enseñanza ¿no?

Y que nadie piense que uno no tiene sus ideas políticas, claro que sí, pero otra cosita es esa de sentirse aferrado a un partido político en el que no cabe el menor asomo de crítica, aunque sea para decirle al compañero que lleva la bragueta abierta. Según algunos muy cerriles, lo correcto sería alabar el buen gusto de llevar refrigeradas las ingles. Que está muy bien eso de pertenecer a un partido, de tener ideas políticas y todo eso, pero no vendamos nuestra opinión y nuestras aficiones, que luego nos pesará.

Toros y política; hay que ver lo que cambian los tiempos, hace años los toreros hasta eran invitados a cacerías, y hoy a todo lo más que llegan algunos es a fotografiarse con los maestros poniendo una sonrisa forzada y poco natural; y algunos ni eso y después de reunirse con ellos les hacen salir por la ventana como los amantes sorprendidos. Allí los tienes, los más afamados maestros de la tauromaquia deslizándose por la cornisa para llegar a una rueda de prensa a contar que se han entrevistado con su señoría. Pero bueno, esperemos a que pasen las elecciones y sentémonos a esperar a ver todo lo que sus señorías están dispuestas a hacer por la Fiesta de los toros.

13 comentarios:

Iván dijo...

Interesante tema, Enrique y una vez más IMPECABLE en la forma de exponerlo.
Hay algo que es uno de los mayores males y tú lo dices en tu entrada.
Aquí parece ser que para ser "algo" debes comulgar al 100% con sus ideales.
Se puede ser progresista y aficionado???
Totalmente, de hecho yo podría considerarme así, pero ese es el problema, que la gente NO tiene personalidad y claro, hay que cumplir a rajatabla todas las imposiciones, si no te desvías.
No se si me explico.
Hacía unos años se escuchaba aquello de LOS TOROS NO ENTIENDEN DE POLÍTICA.
Ahora yo diría y perdón... Y UNA MIERDA!
De hecho en Catalunya se han prohibido por un tema meramente político y ahora los del PP van vendiendo su papel de SALVADORES.
Resumiendo:
Los políticos solo buscan una cosa y eso se traduce en VOTOS.
Sinceramente creo que muy poco les importa la opinión del aficionado.
Esta fiesta se dejó a la mano de Dios y ahora como todo se quiere arreglar en dos días, pasa lo que pasa.
Bienvenidas sean las ideas, pero sinceramente me parece REPUGNANTE que ahora metan las narices estos pelagatos (sean del partido que sea) para salvar algo que hasta ahora han dejado de lado porque para mi TODOS son los culpables y no olvidemos que los principales culpables son la gente del toro.
Saludos!

Anónimo dijo...

¿Pues sabes qué te digo Enrique?que como esta noche nos van a intentar vender la burra por enésima vez en el dichoso debate por televisión, me voy a poner la corrida de Cuadri del 96 en Madrid en el ordenador y voy a disfrutar de la verdad, que esos 'señores' de 600kg no mienten nunca.
Un abrazo Enrique desde Extremadura. Feli.

Enrique Martín dijo...

Iván:
Esto es como eso de que entre todos la mataron y ella sola se murió. El PP son los SALVADores, pues mira Madrid; el PSOE parec estar acomplejado con eso de los toros y así nos va; y los taurinos se arriman a quien les interesa en cada momento, con el único fin de sacar provecho propio, que a lo mejor ni roza lo que es la fiesta de los toros. Es un enemigo lo suficientemente débil como para usarlo de pim, pam, pum y sacar sus votos, que es lo único que les importa. A más votos, más cargos y a más cargos, más colegas enchufados.
Un abrazo

MARIN dijo...

Pues no se podria haber explicado mejor Enrique, como siempre. Tambien coincido en lo explicado por Ivan, que se puede ser progresista y aficionado. Como no se puede ser progresista nunca es IMPONIENDO PROHIBICIONES. Creo que es un salto atrás en el tiempo.
En esta sociedad en la que vivimos, que si no eres de una determinada ideologia o comulgas con algun partido te miran como a un bicho raro, si te sales de esas ideologias que te has marcado (o te han marcado) ya no eres ni siquiera eso, un bicho raro. Pasas a ser un autentico imbecil.
Y con esto de los toros, en los tiempos que vivimos no podia ser menos. Si le comentas a alguien que eres aficionado a esto, ya dan por hecho que eres medio facha, y si dices que eres de izquierdas, ya te ven enchufado en las filas del ejercito de Mosterín en cualquier puerta de una plaza de toros. Imbecilidades ambas.
Y no pensemos que esto va a cambiar mucho independientemente de quien sea el señoria de turno que salga. Aqui mientras que los integrantes de la fiesta (desde el aficionado hasta el ganadero, pasando por empresarios y toreros) no cambien esto, seguiremos donde mismo sea el colore que sea el que gobierne este bendito pais.
Un abrazo Enrique.

Enrique Martín dijo...

marín:
En El paseíllo me daban ganas de plantear una porra sobre lo que iban a hablar de toros, seguro que la mitad del debate, pero había cosas más interesantes de las que hablar y tampoco era cuestión de amargarnos la tarde, que por otro lado la hemos pasado estupendamente con nuestras cosas.
Un abrazo

Xavier González Fisher dijo...

Solo voy a decir una cosa, por esta entrada y por la anterior... ¡cada día entiendo menos de esto!

Enrique Martín dijo...

Xavier:
Me has dejado pensativo y preocupado.
Un saludo

Iván dijo...

Marín me ha gustado mucho eso de:
Como no se puede ser progresista nunca es IMPONIENDO PROHIBICIONES.
Ahí lo has bordado y has explicado perfectamente lo que yo siento.
Saludos a todos!!!

Juan Medina dijo...

Enrique:
País de etiquetas, que es más cómodo que pensar. Los ejemplos que pone Marín son completamnete ciertos. los he vivido. Lo de ser medio facha si te gustan los toros o al revés.
Es como si no se pudiera ser indiferente a algo tan peculiar como los toros. De hecho, lo normal sería que a la mayoría ni le apasionaran ni quisiera prohibirlos.
Debe ser la primera campaña donde los políticos entran al trapo taurino. Igual somos más -y sumamos más votos- de lo que se creen algunos.
Un saludo.

Enrique Martín dijo...

Juan:
Lo que pasa es que también saben donde decir las cosas. Si van a Pamplona son los mejores corredores, si va a Andalucía, los más toreros y si van a Cataluña, cogen y votan en conciencia. No me gusta ir contra los políticos, pues los veo necesarios y hasta imprescindibles para un país, pero es que estos son de chirigota. Y si no son unos coreadores de sus superiores, les apartan. Así nos va con esta panda, que no son capaces de ponerse de acuerdo en nada, aunque el mundo se vaya a la mierda. Pero no solo en España, miémos a nuestro alrededor. Y perdón por el mitin.
Un saludo

Diego Cervera Garcia dijo...

Enrique:
Toros y política….mala mezcla en los tiempos que estamos….. yo sinceramente no puedo añadir más a los comentarios realizados de Iván, Marín, Sr Medina, Xavier y los tuyos.

Enrique Martín dijo...

Diego:
Pues ayer ya volví a oír eso de apoyar la fiesta y esas cosas que luego no se toman en serio.
Un saludo

Emilio Roldán Hernández dijo...

Olé.