miércoles, 18 de abril de 2012

Un toro detrás de un poste

En otras ocasiones tengo la temeridad de plasmar aquí mis pensamientos sobre le mundo de los toros, pero hoy me voy a limitar a escribir las ocurrencias que se me vienen a la cabeza ante ciertas circunstancias de la Fiesta que nos está tocando padecer, sufragar y mantener con nuestra ilusión y nuestro dinero.

- En el toreo de muleta de las figuras, el torero se pone tan perfilrero, tan perfilero, casi de espaldas, que parece que el toro sale detrás de un poste.

- Cuando veo cómo se estiran los modernitos y cómo doblan el espinazo, se me parece una escultura gigante, debajo de la cual pasan los AVE al salir de Atocha.

- Al ver pegar esos trapazos con la muleta intento descifrar el mensaje que mandan los toreros a los guardiamarinas con banderas de colores de un barco imaginario.

- Siempre que un picador se apoya en el palo mientras el torillo está debajo del peto, me recuerda a una vieja prostituta haciéndose las uñas, mientras un viejo desahoga su inmundicia entre estertores.

- Al dejar la montera boca abajo en el suelo con tanto cuidado, ¿estarán cazando un jilguero?

- Al escuchar a las fans de un torero mediático jalear los mantazos, siempre busco el coro de monjas en los tendidos.

- Siempre que los claveleros suben por el tendido con la almohadilla y su vaso de plástico alargado, con su americana, la corbata borbotona, el pelo engominado, gafas oscuras y sin paraguas en tarde con negros nubarrones, pienso lo duro que es ser un yuppi venido a menos.

- Cuando entra en la plaza una peña pertrechada con todo tipo de instrumentos musicales, no sé si es que les aburren los toros o venden pastillas para el dolor de cabeza.

- Si algún partidario del torero de turno me espeta el “baja tú”, siempre pienso: si no traje traje.

- En la suerte de varas, cuando los otros dos toreros se quedan apartados y juntitos, no sé si critican al compañero, el escote de la rubia de la barrera, el peinado del chico Martini del tendido de sol o si están quedando para una noche loca.

- En las ceremonias de alternativa el testigo más me parece una carabina vigilando a una pareja de novios.

- ¿Por qué en las corridas veraniegas el afán del público es ir arrastrándose tendido abajo hasta que el acomodador les manda para arriba otra vez a la salida?

- Si en las corridas de rejoneo el público va a ver a los caballos, en el hipódromo, ¿qué van a ver¿ ¿Los coches del parking?

- Cuando se torea de capote, ¿por qué no toca la banda por Ricky Martín? Un, dos, tres un pasito pa’lante María; un dos, tres, un pasito pa’tras.

- ¿Por qué hay que tomar el bocadillo al acabar el tercer toro, cuando la corrida empieza a las doce de la mañana? ¿No se dan cuenta de que luego van a dejar la comida en el plato?

- ¿Por qué hay que tomar el bocadillo al acabar el tercer toro, cuando la corrida empieza a las diez de la noche? Y en el sexto, un Cola Cao, visita al baño y a dormir en el tendido.

- El que le explique a los extranjeros de qué va la corrida antes de que entren a la plaza, cuando los vea salir llorando y escandalizados en el segundo toro, debería plantearse perfeccionar su inglés.

- Realmente los únicos que siempre están por encima del toro son los cowboys de los rodeos, pero por muy poquito tiempo y a costa de sus buenos coscorrones.

- Si los toreros no son capaces de guardar la formación medianamente durante el paseíllo, ¿por qué no les ponen una cuerdecita para que vayan agarrados? o ¿por qué no se agarran al capote de paseo del de adelante?

- Creo que debería quedar claro de una vez si para jalear a los toreros nos inclinamos por el ¡Olé! tradicional o por el postmodernista grito de ¡bieeeeejjjnnn!

- ¿Por qué las señoras mayores siempre aplauden y piden las orejas como si los toreros fueran sus hijos o como si los quisieran de yernos para sus hijas?

- ¿Es absolutamente necesario que nada más salir el toro un señor se ponga a hablar por teléfono a voces diciendo: estoy aquí, en los toros, en Las Ventas? ¿Y al mismo tiempo llamar al cervecero para convidar a la parroquia?

- ¿Por qué nos aburrimos tanto en los toros, que nos da tiempo a pensar en estas tonterías durante la corrida? Y más los días en que aparecen las figuras.

22 comentarios:

Xavier González Fisher dijo...

Y yo le pregunto a Usted: ¿Por qué es tan preguntón...?

Enrique Martín dijo...

Xavier:
Son las pastillas ¿verdad? Seguro que sí. ¿No crees?

Emilio Roldán Hernández dijo...

PUEDEN OBSERVAR AQUÍ, OTRO ARTÍCULO ACERCA DE LA TAUROMAQUIA ACTUAL PARA ENMARCAR. AMÉN. Creo que algunos de tus pensamientos los hemos tenido alguna vez los demás. Lo de las madres más de una vez y lo de un pasito "pa´lante" lo canta mi vecino de abono xD

Enrique Martín dijo...

Emilio:
Aunque alguno piense lo contrario, me encanta que alguien más tenga las mismas tonterías en la cabeza, eso quiere decir que no estoy tan mal del cabolo.
Un saludo

Emilio Roldán Hernández dijo...

Sí, yo ya te aseguro que pensamos muchos lo que escribes en tus entradas. Al menos todos aquellos con los que comento tus entradas y que tienen tus ideas, esas a las que llamas "tonterías", en la cabeza. Ser un preguntón es ser crítico con el sistema sea cuál sea y eso te hace comprender la fisionomía de éste y conocer los problemas que en él acaecen. "Se necesitan voces críticas en el mundo de Los Toros", tan cerrado en sí mismo, y tu eres una de ellas. Eso sí, una voz que lleva acudiendo tarde sí y tarde también, a la Plaza de Madrid desde la Andanada del 3 cuando era el abono de estudiante -y ya ha llovido desde eso- y ahora desde tu escaño de la Grada 6; fijándote en cada festejo, hasta del más mínimo movimiento, como comprobamos leyéndote. Osea que no dejes de contarnos "lo que se te pase por la cabeza" porque eres necesario para este mundillo en decadencia. Sé que aceptas las opiniones de la gente -hay que tolerar y no quedarse callado como muchos- y que nos acercas a muchos tu experiencia y el pasado taurino, aquel que no hemos vivido y en el que nos gusta estar presentes leyendo tus informes de los toreros y ganaderías de leyenda. Sigue haciéndolo con el humor y el acogimiento que te caracteriza porque como sé, no sólo piensas en la vida real lo que dices -lejos de este blog-, sino que también actúas en consecuencia con esos dos valores sagrados, cuando algunos jóvenes elocuentes te van a visitar a tu grada del 6. Un saludo, Enrique; aficionado.

MARIN dijo...

Que bien que me lo he pasao leyendo la entrada Enrique. Como te ha dicho Emilio Roldan, estas cosas las hemos pensado mas de uno en muchas tardes. Buenisimo Enrique. Es mas, a partir de hoy voy a intentar recoger esos pensamientos en una libretilla (como Mourinho) y te las voy a ir pasando. Por ahí las hay amontonadas y en el campo ni te cuento. Estas si que son para quitarse el sombrero.

Un saludo.

PD.: Genial macho, genial.

Enrique Martín dijo...

Emilio:
Son tantas cosas, que seguro que no respondo a todo, ni mucho menos bien. Eso sí, cuando vienen jóvenes a la grada me matan, porque me doy cuenta de que uno ya tiene una edad, jejejeje. No, pero en serio, disfruto mucho y me encanta hablar de toros con ellos y cuando veo que empujan con fijeza y metiendo los riñones para ayudar a esto de la Fiesta, pues me satisface mucho más. Ya sabes lo que admiro a la gente joven que cree en algo que no ha visto,pero que sabe que ha existido y que puede seguir existiendo. Esto puede salvarnos, el que no se comulgue con ruedas de molino.
Lo del humor, pues es una trampa para decir cosas que podrían sonar duras y de mal gusto, pero que así, con esa sonrisa, puede que sea posible ser más duro aún, pero sin levantar ampollas. Y dices que me fijo, es que si no, te confieso que no me entero de lo que pasa, uno es muy torpe y tiene que esforzarse. Sobre lo del sentido crítico creo que está más en lo que pasa en la realidad que en lo que yo escribo. Yo cuento las cosas como yo las veo, que no quiere decir que sea la forma correcta, pero es mi visión y si la realidad es mala, el relato tiene que ser obligatoriamente negativo.
Bueno, espero poder seguir sintiéndome un anciano mientras recibo las visitas de los jóvenes sabios para los que todo el saber es poco y siempre aspiran a más. Un saludo

Enrique Martín dijo...

Marín:
Muchas gracias. Yo admito todas las iniciativas y si me las mandas, estupendo, será un lujazo.
Un abrazo
PD: Y no te quites el sombrero y si te lo quitas, ponlo boca arriba para que lo llenen de dinero y de cosas buenas que caen del cielo.

Manoletina dijo...

¿Usted es el amigo del Diego verdad?
Madre mía menuda locura taurina,pero leo y aprendo,entre otras cosas porque usted es una referencia para el joven pero gran estudiante de periodismo que es Diego.

Diego Cervera Garcia dijo...

Enrique:
No se si esos serán tus pensamientos o no, pero reírme me e reído un rato.
Ahora que también te digo una cosa, si todos plasmásemos en bruto lo que pensamos....ojuuu!!!
Un abrazo

Enrique Martín dijo...

Manoletina:
Pues sí, soy amigo de Diego, afortunadamente para mí. Muchas gracias por leerme y vigíleme a Diego, que no se nos desvíe, no vaya a hacerse anti, jajajaja.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Diego:
Pues quizás esto sea de lo más serio que he pensado y escrito en los últimos tiempos. Y ya ha habido compañeros que me han ofrecido sus "pensamientos serios", así que a ver si hay otra tanda de estas con aportaciones vuestras.
Un abrazo

MiguelitoNews dijo...

Enrique:
Como de costumbre,has estado "sembrao". También yo en su día me hice reflexiones parecidas
http://miguelitonews-miguelitonews.blogspot.com.es/2011/06/por-que-este-post-se-perdio-el-dia-que.html
Seguiré disfrutando con tus ocurrencias.
Un saludo.
-MiguelitoNews-

Enrique Martín dijo...

Miguelito:
Muchas gracias, nosotros también esperamos seguir disfrutando de tus entradas y tus comentarios.
Un saludo

Emilio Roldán Hernández dijo...

Si no sale de chiqueros un toro sino una cabra mostrenca y dócil, no se puede calificar como torear el acto de lidiarlo, ni a esta fiesta como la de "Los Toros".
Qué verguenza la crítica pseudotaurina-populista de lo de esta tarde en El Baratillo a manos del pasarelero y pegapasista Manzanares. Esta claro que Manzanares pega pases hasta a un armario empotrado...pero, ¿ son toros en sus cualidades intrínsecas lo que pseudotorea?. Una prueba más de que nos estamos cargando la Fiesta con este fraude sobre el ganado que la sostiene.
Un saludo Enrique.

Emilio Roldán Hernández dijo...

En la reseña del Plus se puede escuchar: "Toros descastados; algunos de ellos buenos para el torero".¡Venga hombre!. Así se desangra la Fiesta...

Enrique Martín dijo...

Emilio:
En circunstancias como estas, yo intento ser más cauto que nunca. Si ya lo soy sobre lo que no veo en la plaza, cuando toca a estas "figuras" hay que llevarlo al extremo. Yo he visto muy poco por la tele. A lo más he visto a un señor dando pases con la muleta, de una forma que me es muy familiar. Y digo que he visto poquísimo porque no he visto capote, ni caballo, ni banderillas. Entonces solo me puedo creer lo que leo, y eso que leo se parece bastante a otras tardes en las que yo sí estaba en la plaza, y con lo que no estaba de acuerdo. Ahora no puedo ni estarlo, ni dejar de estarlo, porque no me lo han enseñado. Lo único es que en ese toreo de muleta, más de una vez he visto "un toro detrás de un poste". Luego a la hora de matar recibiendo, aunque me parece que la estocada merece ser tenida en cuenta, no sé si esa sería la forma más adecuada para ese tipo de toro, pero bueno, si recibiendo es la forma más pura de estoquear un toro, no seré yo el que lo censure. Creo que deberemos esperar al mes de mayo, donde con casi toda seguridad este torero repetirá con unas diferencias mínimas, lo hecho ayer en Sevilla. Es lo bueno o malo que tiene, que las faenas difieren muy poco unas de otras y entonces creo que si podré dar mi opinión sin traicionar mi conciencia. Solo espero que no se lesione antes de venir a Madrid. Un saludo

Enrique Martín dijo...

Emilio:
Lo que dices del Plus, pues a cualquiera que se lo digan y se pare a pensarlo le produce la misma sensación que a ti, que creo que va por lo de "bobalicones animalitos que iban y venían a la muleta. Que es lo que interpreto yo que es "Toros descastados; algunos de ellos buenos para el torero". Si me equivoco, por favor corrígeme.
Un saludo

Emilio Roldán Hernández dijo...

Eso es. Puro destoreo de salón ante unos ejemplares sin hechuras, sin pitones, sin casta y sin nada; únicamente motor y despeligrosidad domecqticada. Ná de ná. Me he pasado la mañana muriéndome de risa porque en todas las reseñas triunfalistas de los irracional-taurinos se alaba a los subalternos por poner dos pares en la cara del toro y un aceptable pase de brega para enseñar al toro a desembestir. Vamos, lo que debería ser la mñinima condición sine qua non en una lidia, hoy es la gloria del cielo sevillano. Nada de picar a los toricos -claro, a la mínima se caían-, nada de cruzarse, nada de planchar la muleta, nada de bajar la muleta en la ejecución - el hijisimo Manzanares sabía que si lo hacía se caían por los suelos los inválidos que traía consigo-, nada de llevarse al toro para adentro, nada de parar-templar-mandar, nada de citar y posteriormente asentar los pies en la arena llevando la patilla palante´. Nada. Los derechazos y naturales los ejecutaba desde Manuel Becerra y les compraba metrobus para acabarlos en Cuatro Caminos. Muchas palmas claveleras.
Como me dijo mi abuelo, los ojos del buen aficionado deben ir constantemente al toro y deben centrarse en él siempre cuando pasa por la muleta, no en la posturita pasarelera del torerillo pop actual. Dicen que hubo gente que salió llorando de El Baratillo...la leche!
Otra exhibición más a favor del fraude y otro argumento más para la desangración de nuestra Fiesta.
Un abrazo Enrique.
P.D:No vendría mal que nos llevásemos sendos pitos, para silbar, a todas las corridas de la feria para, cuando los isidros se ponen a dar palmas beodas por muletazos de pico y banderazos, nosotros repondiésemos en el momento de las destoreadas ejecuciones. Eso sí, en tardes de "expectación de geses", esto sería la Orquesta Sinfónica en todo su esplendor.

Enrique Martín dijo...

Emilio:
Como es habitual, lo has explicado a la perfección. No pierdas de vista lo que te contaba tu abuelo, porque eso no está en ningún libro, ni se ve en los vídeos, pero es el conocimiento más sabio de todo esto. El principio no puede ser mejor, primero el toro y a no perderlo de vista. De una lógica aplastante, pero poco común. En lugar de pitos, habíamos pensado en los pañuelos negros para responder a los pañuelos blancos.
un saludo.

Isa Molina dijo...

Me he divertido leyendo esta entrada. Muchas de esas preguntas me las he hecho los días que he ido a la Maestranza.
Saludos Enrique.

Enrique Martín dijo...

Isa:
Sabes que siempre me alegran tus visitas y si además te has reído, pues mucho mejor. Ten cuidado con hacerte ciertas preguntas, que luego te dirán que eso te pasa por preguntona.
Un saludo