viernes, 14 de agosto de 2026

El mejor torero de la historia


¿Adónde va?


Oímos, leemos, que estamos ante el mejor hombre que viste de luces de la historia. Allá cada uno y hasta dónde se remonte su historia. Que esta va hasta apenas un cuarto de siglo, pues igual puede medio entenderse, siempre poniendo mucho de parte de uno; pero claro, a nada que viajemos unos añitos más atrás en el tiempo, tal afirmación puede convertirse en un insulto. Y si esta emana de cabezas con canas, ¡ojito! Que algo buscan o algo esconden. Que no creo que haga falta dar nombres, porque todo aquel que ha visto algo de aquellos tiempos, igual se pone a relatar y nos sale una lista en la que a lo mejor ni tan siquiera piensan incluir a este mejor torero de la historia de este momento.

Lo que es indudable es que este mejor torero de la historia ha contado y cuenta con la mejor y más eficaz campaña de márqueting de la historia, que ha utilizado, él y sus acólitos, los media de una forma magistral. Y a las pruebas hay que remitirse, llegándose a nombrarle sin sonrojo como el mejor torero de la historia. Sí que es verdad y es innegable, que hubo un momento en el que deleitó con su capote, algo que aún se recuerda, pero parece que aquella corriente ha querido llegar, y con fuerza, hasta nuestros días. Que ahora hace cosas variadas con e capote, cierto, pero si tenemos que considerar toreo a que el animal pase mientras le mueven la tela con una y otra mano alternativamente. Si hay que obviar que le tengan que poner al toro en el punto exacto, ni un milímetro más, ni uno menos, para que él haga sus cosas, igual... Recordaba su toreo de capote, pero hemos llegado al punto de jalear con entusiasmo el dar aire, con un porte majestuoso, pero dando aire. Y perdónenme los entusiasta que no comparta su entusiasmo, pero a uno le llega lo que le llega y estas formas ni tan siquiera llaman a mi puerta de aspirante a aficionado a los toros. Y si continuamos con la muleta, pues... que insisto en lo del porte, pero en definitiva es eso, para ejecutar como todos. Eso sí a partir de ahí es dónde empieza la parafernalia mitómana.

Empezamos por la indumentaria, rememorando al mismísimo Francisco Montes; a esto, ni una pega, pero tampoco es para montar una peregrinación de rodillas a las cuatro de la tarde en mitad de la calorina de agosto. Eso sí, para los afines, los muy afines, esto ya es algo inaudito, excelso, magisterio puro. Luego estamos que me anu8ncio, pero igual voy, que no voy, con la mística que esto provoca en tantos. Y que conste que las causas por las que no va adónde sea, las justifico sin reservas y las entiendo absolutamente. Y si ya entramos en esas loas encendidas, en esas justificaciones, en que si es un torero que bebe de no sé qué fuentes y proseguimos queriendo disfrazar de no sé qué un corte de coleta, pues ya me contarán ustedes. Que ahora resulta que hay que manejar un manual aparte del toreo para saber que un corte de coleta es esto o lo otro según cómo nos venga bien.

Y ahora que me vuelvo a anunciar en Madrid, a ver si no me fallan los fieles y me preparan otro excelso montaje, porque esta parece ser la única fórmula para que le saquen a cuestas por la calle de Alcalá. Que se dice pronto, tantos años de alternativa y la primera vez que logra triunfar en Madrid es por un vergonzoso montaje, que solo fue el principio de una práctica que se quiere convertir en tradición. Que seguro que volverán aquellos jovencitos a invadir el ruedo sin respetar tiempos, ni tradiciones que creíamos eternas en una plaza de toros. Quizá porque era a eso a lo que iban, a ese jolgorio desenfrenado. Que no vino en mayo porque decía respetar mucho esta plaza. Y ahora parece que ha perdido momentáneamente ese respeto. Pues nada, que nadie se preocupe, que unos seguiremos esperando ver algo con que relamernos con el arte torero y otros querrán relamerse con el chachachá, que lo del toreo les importa un bledo. Que si les importara, quizá, como los primeros, echarían de menos ver todas esas performances con un toro y no con lo que se anuncia, que no es poca cosa. Pero resulta que al final, es todo lo externo a lo que se proyecta en el ruedo y lo que lleva a tantos a afirmar sin rubor eso de que es el mejor torero de la historia.



Enlace programa Tendido de Sol Hablemos de Toros:

https://www.ivoox.com/podcast-tendido-sol-hablemos_sq_f11340924_1.html


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