martes, 21 de junio de 2011

A propósito de Madrid y III. El público de la primera, es de tercera.

El imprescindible programa de mano de Madrid, ideal para abanicarse, taparse ddel sol o para compartir y entablar amistad con el compañero de localidad


Antes de empezar las ferias de Madrid, flotaba una incógnita en el ambiente taurino después de lo pasado en Sevilla, ¿cómo reaccionaría el público de Madrid ante el medio toro y las figuritas que se anuncian con él? Pues tatachín, tatachín, creo que ya tenemos la respuesta. Madrid se suma a la fiesta o al despropósito, dependiendo del color del cristal con que se mira. Pero si miramos algunos de los signos que ha dejado ver la nueva afición de Madrid, el cambio no está exento de sus buenas dosis de mala conciencia.

Quizás el triunfo más rotundo, más aclamado y también el más discutido ha sido la Puerta Grande de José María Manzanares. Los que fueron el primer día no querían quedarse atrás de lo ocurrido en Sevilla y a la primera ocasión que tuvieron, ¡zas! orejazo. Ya hemos hablado de lo ocurrido aquel día, así que no seguiremos por ahí. Pero ese runrún que le quedó a los orejófilos fue el que provocó que en su segunda actuación se le mirara con más detenimiento y rigor, inferior aún al de la última actuación del alicantino. Para que el pobre Niño Manzanares se volviera loco. Primero me adoran y luego parecen de la Benemérita, o como diría Chiquito, de la Menetérica.

El caso es que el público ha sido muy cambiante durante la feria, dependiendo de quien se anunciara cada tarde. Los días de figuras, todo parecía estar a favor de los coletudos, con ninguna exigencia en cuanto al ganado, ninguna en cuanto a la lidia, incluido el tercio de varas, y nula en cuanto a lo que supone el toreo de verdad y sin trampas. En cambio, en las corridas que se marcaron como toristas, ya podía el toro pegar la espantada en el caballo, que a poquito que hiciera en la muleta, se dejaban las manos dando palmas en el arrastre. Y entre un extremo y otro, siempre nos quedaba la opción de los paisanos que acudían en autobuses fletados por la peña de turno, a jalear todo lo que hiciera el chico de su pueblo, porque en su pueblo también tienen derecho a tener un torero, mérito equiparable a tener una iglesia del siglo XV o a tener unas fiestas patronales declaradas de interés turístico.

Recuerdo que un día, en esta vorágine de entradas en la que me metí yo solito, escribí que hacían suspender a Madrid, cayendo en ese error que tanto detesto de pensar que los malos son los del pueblo de al lado y no los del propio. La plaza de Madrid era sabia, pero unos ajenos eran los que manchaban el buen nombre de una afición inmaculada. Pero, afortunadamente, cuento con muy buenos lectores y con gente que aunque en la lejanía, me ha debido tomar cierta simpatía. Y desde México Xavier González Fisher me dijo que no, que lo que era, era. Y que verdad tan grande. Ese es uno de los signos que identifican a los habitantes de Las Ventas, una plaza con una afición permanente cada vez más exigua, que se alimenta durante las ferias de los isidros de los pueblos de alrededor y de aquellos capitalinos que solo acuden a los toros una o dos veces al año, siempre en mayo. Pero esto no les quitaba ni un ápice de esa autoridad taurina que infunden las piedras de la plaza a todo aquel que la habita durante unas horas.

Puede que sea verdad que los transeúntes ocasionales, consciente o inconscientemente, se esmeran en trasplantar a Madrid los usos y costumbres de otras plazas y en poner en práctica las enseñanzas que reciben en las retransmisiones de televisión, pero eso, y visto lo visto, se ha convertido en una característica más de esta afición. El público venteño no se parece al que fue hace años, desgraciadamente, pero no podemos negar que ya no es moreno, de ojos verdes, ni supera el metro ochenta, ni luce ese porte señorial, elegante y distinguido. Ahora somos bajitos, rechonchos, con panza cervecera, con amplitud de frente y escasez de pelo y paseamos nuestra camiseta de tirantes que se clarea debajo de la camiseta del bar “Los Dos Hermanos”, y cuando nos agachamos se nos ve la hucha por detrás. Y si a alguien no le gusta el nuevo aspecto, cultivado desde hace años con esfuerzo, no tiene más que pasarse por el sastre, apuntarse a un gimnasio y, lo que es más importante, esmerarse en recuperar el criterio que tuvo una afición y no desgañitarse profiriendo todo tipo de insultos a los pocos que aún lo conservan, y que poco a poco van haciendo mutis por el foro, porque sienten que esa ya no es la plaza que ellos conocieron aunque, nos pongamos como nos pongamos, no deja de ser la plaza de Madrid.

17 comentarios:

MARIN dijo...

Ya te lo comenté antes de que empezara San Isidro Enrique, que rezarais por las Ventas. Despues de visto lo visto en Sevilla, un run run me rondaba por la cabeza con el cambio de afición a esto.
Y el problema no es la afición de Sevilla ni de Madrid. El problema es la afición en general. Plazas como Sevilla o Madrid han tardado mas en entregar la cuchara, pero nada mas. En El Retoñal he puesto una encuesta con esta misma pregunta, y la mayoria de los votos coinciden en que la afición de Madrid es o "como todas las demas" o "demasiado floja".
Pero sin ir mas lejos, tenemos el ejemplo de Huelva: tenemos encastes y ganaderias de sobra para montar una gran feria con presencia ganadera importante... y la gente ni las exige. Solo importa que vengan los nueve primeros del escalafón y que vengan con lo que quieran. Si vienen con dos chihuahuas con dos pitones adosados con celo, tambien cuela.
En fin, como te dije hace tiempo Enrique, contra menos se le toque al enfermo mejor.
Un saludo.

Enrique Martín dijo...

Marín:
Yo mismo participé ne tu encuesta de El Retoñal y no creo que los resaultados sean un capricho de cuatro locos, las respuestas están ahí. Sobre Huelva, ayer os estuve escuchando con mucha atención en El Paseíllo, en Hispanidad Radio, y resulta chocante que no esté Cuadri y que si está no llena. De todo lo de Huelva, aparte del acontecimiento de José Tomás, a mí lo que más me ilusionaría sería la novillada sin caballos. Ahí se verá los que tienen el toreo en la cabeza sin los vicios que luego no se pueden eliminar. Tendrán otros, pero al menos son más naturales y más sinceros y eso, en los tiempos en que andamos, vale mucho.
Un saludo

Scotty dijo...

Increible que en 3 entradas(ojala lo desgranes mas porque da gusto)hayas plasmado S.I. mejor que todos los "periodistas".

Respecto a Manzanares como ya comentamos el primer dia nos pillo de sorpresa,pero luego ya fue otro cantar..

No deis por muerta a la aficion de Madrid que aun quedan muchos como tu que les quedan años dando guerra, y hay una cantera que no veas, los jovenes son con el 7 los que mas protestan!!!

Un saludo y enhorabuena otra vez por tu dibujo en el programa!!

Pepe Pastor dijo...

En efecto eso es lo que ha sucedido. Al final la afición de Madrid se ha entregado. Aún quedan algunos rescoldos, pero acabarán apagándose. En Málaga ocurrió hace años. Fijaros con lo que está ocurriendo con el show de los carteles que no salen, con José Tomás que si que si no, con comunicados por aquí y por allá. ¿Donde está la voz de la afición? Donde quedó aquella Unión de Abonados que fue ejemplar? Nada, no queda nada. Eso es lo que hay
Un abrazo

Xavier González Fisher dijo...

Enrique: No "te he debido tomar cierta simpatía", simplemente te la he tomado. Y en cuanto al "suspenso" para Madrid, pues, ya te lo comentaba antes, el que suspende, es, como se dice que decía Rubén Darío, "el arquitecto de su propio destino"... al menos yo no creo en eso de que a alguien lo suspenden porque el profesor de turno "le tiene ojeriza"...

Si crías cuervos... tendrás muchos y si siembras vientos... tendrás un terregal. Así es la vida y así será la mayor parte del tiempo. Quizás cuando vuelva el toro (no el sucedáneo que las más de las veces sale), las aguas vuelvan a su cauce, pero ¿cuándo?

Gracias por tener en cuenta los disparates que pueda yo decir.

Enrique Martín dijo...

Scotty:
Ójala sea realidad lo que dices. Lo que sí que es verdad es que hay jóvenes que no se quieren dejar arrastrar por la molicie del triunfalismo. Yo no sé lo que me queda, pero con gente como tú, lo que sí que es seguro es que uno aguantará más.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Pepe:
La afición les importa muy poquito a los que montan las ferias, lo primero es el dinero y lo segundo lo que sea, menos el que paga. Sobre eso te recomiendo la entrada de Xavier González Fisher, que toca ese tema, sobre como era y como es.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Xavier:
Ya imaginarás que no soy quien para hablar de los pensamientos de cada uno, aunque todos los signos me indican que allá tengo un buen aliado y alguien con quien echaría unas buenas charlando de toros y de lo divino y lo humano.
Y ¿cómo no te iba a tener en cuenta? Me hiciste pararme, pensar y darme cuenta de un error que solo podía llevarnos a recoger los despojos de Madrid, pensando que que aún era alta, fuerte y guapa, algo parecido a lo que hacen ahora los taurinos cn la fiesta. La ventaja que les llevamos es que tenemos identificado parte del problema. Ya estamos más cerca de la solución.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Scottt:
Se me olvidaba comentarte que otra buena aficionada, Isa Molina y su "En Barrera", me han hecho reflexionar sobre las actitudes de los jóvenes con la fiesta. Sé que su modestia la hará sentirse un poco descolocada, pero ese es un buen ejemplo de aficionada, que a pesar de las dificultades que ha tenido sigue con su bitácora y con su afición.
Un saludo

Xavier González Fisher dijo...

Parafraseando a Agustín Lara, te diría que a La Fiesta, Madrid debería "alfombrarle con claveles la Gran Vía", hacerla "Emperatriz de Lavapiés" (aunque su palacio esté en Las Ventas) y rodearla de "la crema de la intelectualidad" (la que es "en serio", no la de utilería que sirve lo mismo para un barrido que para un fregado...).

Pero tal parece que como decía otro compositor mexicano, Gabilondo Soler "Cri-Cri, el grillito cantor" (este hacía canciones para niños), se prefiere tenerla "escondida por los rincones, temerosa de que alguien la vea..." como la "muñeca fea" de su canto.

En fin Enrique, que la reflexión que haces tiene mucha tela para cortar y te insisto en mi gratitud por darle espacio a estos disparates...

Anónimo dijo...

En Madrid sigue estando la afición más exigente de España, lo cual no dice mucho a su favor. Simplemente, las demás están peor.

Críticos y aficionados serios forman un sector que está sufriendo una merma permanente en sus filas. Por otro lado está el sector “taurinófilo”, cada vez con más militantes en sus filas. Los primeros, bien desertan de la plaza por hastío, bien van muriendo debido a su elevada edad (este año dos que conocía). Los taurinos cada vez son más, van a la plaza a divertirse, a sacar a hombros al que sea y tienen cero ganas de aprender un poco sobre esto.

A nada ayudan los medios de comunicación, taurinos yo diría que la inmensa mayoría, por no decir todos. Ultimamente vengo oyendo dos o tres programas radiofónicos en la noche dominical y es vergonzoso cómo manipulan a la audiencia, a la vez que criminalizan al sector crítico de la plaza. Sólo hay que ver la manera que tienen de retransmitir las corridas. Si te pones en el pellejo de alguien que ve por primera vez una corrida de toros en televisión no es de extrañar que, si alguno de ellos pisa la plaza, lo aplauda absolutamente todo y no proteste nada.

Lo peor es que no hay solución posible, puede que haya una minoría de aficionados jóvenes que sean rigurosos en su calidad de aficionados pero la mayoría del relevo no es así. Cada vez oigo a más aficionados plantearse el no volver a pisar la plaza, yo el primero.

Saludos,
J.Carlos

Enrique Martín dijo...

Xavier:
Pues sí, hay tela para cortar trajes a todos los taurinos militantes, aunque no se lo merezcan. Tendremos que seguir en la pelea e intentar que nuestra plaza, la de todos, pueda recuperar lo que perdió y hasta que se extienda el espíritu que nunca debió perderse.
Un saludo y gracias por tus ayudas

Enrique Martín dijo...

J. Carlos:
No jo... No lo dejes. No sé si la pelea está perdida o no, de momento no parece que vayamos venciendo, pero creo que hay que vender cara la derrota. Que ¿quién arrgla esto? Pues el toro. Otra cosa es que haya intención.
Sobre lo de ver corridas por la tele y oír programas oficialistas, pues ya lo has dicho, es un auténtico martirio.
Un saludo

Xavier González Fisher dijo...

El "neologismo" de J. Carlos, "taurinófilo", aunque sea habrá que incluirlo en el "Diccionario del Fraude Taurino" que hace algunos años compilaron Fernando Taboada y Ángel Guillén.

Aunque como escribo "de memoria" (maldita "costumbre"), a lo mejor ya está allí, porque al DRAE, no creo que la admitan.

Saludos de nuevo.

Enrique Martín dijo...

Xavier:
Según dicen los sabios longevos de la RAE, el uso también puede hacer que una palabra entre en el Diccionario, Así que si éste es uno de los criterios, veo a la palabra de J. Carlos "coronada" mañana mismo.
Un saludo

Diego Cervera Garcia dijo...

Sr Enrique, veo que llego tarde a este comentario.... problemas con el pc....
bueno poco o nada que añadir mas. solo confirmar que me identifico con sus comentarios una vez mas, y con muchos otros que hacen otros tantos señores que saben de lo que hablan. Un saludo. Diego

Enrique Martín dijo...

Diego:
Nunca se llega tarde en este blog y todas las opiniones son bien recibidas y valoradas.
Un saludo