viernes, 8 de julio de 2011

Cataluña: La humanización era esto

José Tomás, al que le quedan pocas tardes para llenar en Barcelona.


Señores aficionados a los toros de Cataluña, dense por jo… Olvídense de ver corridas de toros en las proximidades del Montseny, a la orilla del Oñar, junto al arco de Bará o en la “Terra Ferma”. Las instituciones catalanas y los damnificados, o único gran damnificado según parece, por las prohibiciones de las corridas de toros en esta esquina de España, ya han encontrado la solución a todos sus problemas. Yo no pago un duro en concepto de indemnización, y te dejo que hagas el negocio de tu vida, que te forres hasta lo que no imaginabas, figuraarás como el último mártir de la tauromaquia catalana arroyado por la sinrazón animalista y los cuatro chalados que se llaman aficionados, que reclamen al maestro armero.

La cosa se puede interpretar de mil formas, podemos decir que es la mejor manera de liberar a la juventud del yugo de la violencia y crueldad de las corridas de toros, a las que nadie estaba obligado a acudir por otro lado, y que solo la decisión de unos atrevidos ciudadanos y la responsabilidad de los políticos consiguieron que triunfara la iniciativa abolicionista. Ese permanente querer protegerme de tantas cosas que otros consideran perjudiciales para mi salud física y mental, y que deciden cuales tienen que ser mis gustos y mis costumbres, sin permitirme salirme del carril marcado so pena de convertirme en un mal ciudadano.

Pero uno también tiene su propia opinión, quizás equivocada y absolutamente sesgada por una manifiesta y reconocida afición a las corridas de toros, al toro y a toda manifestación artística que nazca de este fenómeno cultural. Pues bien, la sensación que un servidor tiene es que esos avispados sala almas vieron la oportunidad de meter la cuña de su desmedida humanidad animalista en una fiesta raquítica, con una débil y poco numerosa afición que ya no es que no fuera capaz de llenar las tres plazas que tuvo en su día Barcelona, es que no llegaba ni a llenar la Monumental de Barcelona, a no ser que contara con la ayuda de José Tomás y los fieles que le siguen allá donde vaya; y unos responsables muy irresponsables, entre los que destaca por méritos propios un empresario que un día heredó una plaza de toros, pero que lo mismo podría haber heredado una botica o un colmado; y unos políticos que vieron la ocasión de ganar unos votos que les garantizaran perpetuarse en sus cargos, lo que tampoco parece que les haya salido según lo previeron. A los de izquierdas les da cierto pudor que les relacionen con los toros y los derechas se llenan la boca y se dan golpes de pecho manifestando su taurinismo militante. Los resultados de la actividad de unos y otros suele ser muy parecida, la más absoluta inutilidad.

Ahora se nos descuelgan que en lugar de pagar la indemnización correspondiente, van a recalificar los terrenos ocupados por la plaza de toros y le van a dejar al señor Balañá que haga de su capa un sayo. Pues no entiendo nada. Que nadie vea que intento apoyar a este señor, pero esto parece de locos. Un señor tiene un negocio, que le va bien, mal o regular, que le obligan a cerrarlo mediante una ley que lo convierte en ilegal, cuando a doscientos kilómetros y dentro del mismo estado, sigue siendo legal. La consecuencia más lógica sería que le indemnizaran por el cese forzoso de la actividad y después, si no expropian los terrenos, por lo que tendrían que volver a pagar, el propietario podría disponer libremente de ese espacio para hacer lo que le venga en gana ¿no? Seguro que estoy evidenciando un absoluto desconocimiento en temas legales, pero es lo que me dicta mi sentido común, que no tiene por qué ser el más correcto. Nos compramos un coche de alta gama, con GPS de serie, ordenador de a bordo, asistente para aparcar, llantas de aleación ligera, pintura repelente al polvo agua y demás agresiones atmosféricas, con climatizador bizona, guanteras por todo el coche, televisión, receptor de señal vía satélite y a GASOIL. Pero de la noche a la mañana, cuando ni he acabado el rodaje al coche, me vienen con la ilegalizan de los vehículos que utilicen este tipo de carburante. Pero cuidado, a mí, por mi cara bonita, la administración me permite criar gallinas en su interior y no me suelta ni un duro. Eso sí, ya puedo meter diez que veinte gallinas, ellos me garantizan que harán la vista gorda. Si en los coches estacionados en la vía pública no se pueden criar gallinas, entramos en una doble ilegalidad, la cría y la permisividad. Pero si el coche está en mi casa, como si quiero montar un redil de ovejas.

Pues al señor Balañá le dejan criar gallinas y nadie va a ir a molestarle a ver si la “instalación” es apta para que estos animalitos y si se cumplen las condiciones idóneas de santidad, salubridad y los controles para luego poder comer sus huevos y crías. Seguro que esto satisfará las perspectivas de los animalistas. Pasamos de un recinto donde se sacrificaban seis toros seis a montarles un habitat ad hoc para unos simpáticos animalitos. Seguro que tampoco les parecerá demasiado reducido, ni que restringe la natural convivencia entre las gallinas. Si en un piso de 60 metros caben tres perros, dos periquitos, seis hamsters, un acuario con quince peces, un hurón y tres gatos, qué no cabrá en el coche de alta gama con climatizador bizona. Pero con lo que no se contaba seguro que es que en el lugar de la de las Cuatro Cúpulas, lo mismo se monta un estupendo centro comercial con tiendas de las mejores marcas, con las firmas más importantes de la moda, con restaurantes temáticos, los grandes almacenes del triagulito verde, setenta salas de cine, un acuario y no sé cuantas ofertas de ocio más para los probos ciudadanos. Pero también se puede montar un espléndido complejo residencial. “Residencial la Monumental” o por qué no, “Residencial Balaña” o “Ciudad Mosterín”. Con piscina, padell, baño con jacuzzi, garage y amplias zonas ajardinadas con extensas praderas con riego por aspersión tanto para épocas de sequía, como para los días de lluvia.

Puede que este sea el primer paso hacia esa humanización de nuestra sociedad, la cual demanda más leyes que protejan a los animales, tal y como ocurrió en Alemania en la década de los treinta (Esto puede resultar demagógico, pero es real, y si no, echen un vistazo a “El Escalafón del Aficionado” de Juan Medina). Quizás estemos más cerca de lo que pensamos de ver asfaltadas y urbanizadas esas extensas áreas de Salamanca, Andalucía o Extremadura en las que ahora vive el toro bravo. Usted se lleva el ganado, se lo guarda en unos establos, sean del tamaño que sean, me recalifica los terrenos y yo ya veré si crío gallinas o si me monto “Ciudad Residencial Campo Cerrado” a veinte minutos del centro de Salamanca, o “Urbanización Zahariche” con sus magníficas vistas de la Giralda. Al final va a ser verdad, la humanización era esto.

21 comentarios:

MARIN dijo...

Pues si la humanización es esto Enrique, prefiero que me sigan llamando "barbaro", "antisocial" y todo lo que quieran. En el momento que empieze a ver como tu bien dices la dehesas de mi tierra convirtiendose en bosques de hormigón, me replantearé seriamente el exilio a Francia, que tienen bastante mas sentido comun y mas HUMANIDAD que mil Cataluñas y Españas juntas.
Como dice Antonio Diaz en su "Hasta el rabo todo es toro": Roma no paga a traidores. Cataluña si.
Un saludo.

Enrique Martín dijo...

Marín:
Que contrasentido que parece mejor el "humanizar" el campo, aquello de ponerle puertas y que tan raro parecía, que intentar conservarlo como ha estado desde hace milenios. Es mucho mejor un grifo que un arroyo y una sombrilla que una encina. Antonio Díaz precisamente es uno de los "culpables" de esta entrada.
Un saludo

Diego Cervera Garcia dijo...

Barcelona y sus contrasentidos.... Enrique,cuanto duele leer esto, y mas cuando Barcelona a sido la cuna del toreo...
Por cierto Enrique, sabes que para Novienbre tenemos las conferencias en nuestra peña, y el tema de conferencia que voy a tratar y voy a hablar es sobre la Prohibición de los toros en Barcelona, donde sere muy duro y critico y pondre nombres y apellidos a la gestión que pusieron en marcha hace un año, y elegi Barcelona para mi conferencia porque estoy seguro que no voy a dejar indiferente a nadie. Mientras tanto a esperar.

Juan Medina dijo...

Enrique:
Contra la opinión cada vez más dominante en nuestra sociedad, las leyes de protección animal son un paso hacia la deshumanización. El ejemplo de los nazis es clarificador: animales iguales, judíos inferiores.

Porque humanizar significa distinguir lo específicamnete humano que hay en nosotros frente a los animales. Ésa es la base de toda ética, la que define una dignidad propia de la especie humana y ampara la no instrumentalización de unos por otros.

Los animalistas consideran que un comportamiento ético es aquél que no causa daño a otros seres sintientes, como dicen ellos. Y ahí se incluyen desde los toros a las cucarachas, desde el mosquito anopheles que transmite la malaria hasta una lechuga iceberg que, como cualquier planta, experimenta reacciones a los estímulos externos.

La hipótesis animalista llevada a la práctica prohibiría infinidad de actividades, nos devolvería a Atapuerca y terminaría conduciéndonos a la extinción de la especie. Que igual es lo que quieren los antitaurinos (de fuera): que nos extingamos. En esto también coinciden con los antitaurinos (de dentro): que los toros bravos se extingan.

Vaya rollo... Un saludo.

En Barrera dijo...

Lo llaman humanización, pero en el fondo lo que hay es afán de poder y de euros.
Un saludo Enrique.

Enrique Martín dijo...

Diego:
Estoy seguro que tus opiniones van a ser muy clarificadoras. Esperaremos hasta Noviembre.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Juan:
Hace tiempo que le llevo dando vueltas a tus escritos sobre las leyes para la protección de los animales entre los nazis. Yo creo que hay que prtoteger a los animales, cómo no, igual que lo pensarás tú, pero las cosas tienen que estar en su sitio. Un animal es un animal, no es una persona y de la misma el ser humano se ha servido y se sirve de ellos para poder vivir. Pero si para salvar a un animal, la gente no puede comer o cultivar la tierra, pues qué te voy a decir. Pero por otro lado no ven, o no quieren ver, las consecuencias de todo esto, ni la degradación del medio ambiente, ni de los espacios protegidos. Es difícil comprenderlos.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Isa:
Como decía un sabio, todo se reduce a dinero.
Un saludo

Xavier González Fisher dijo...

¿Y la indemnización qué es?

Enrique Martín dijo...

Xavier:
Lo que la administración catalana no quiere pagar, porque para ganar votos los políticos no han reparado en gastos a cuenta del contribuyente, al mismo que ahora les quieren rebajar las prestaciones médicas y otros servicios sociales. Eso sí, al señor Balañá puede que tengan que pagarle 400 millones de euros.
Un saludo

Xavier González Fisher dijo...

¿Entonces, indemnización = deshumanización?

Enrique Martín dijo...

Xavier:
A mi la palabra me suena a un derecho, a una mínima satisfacción de una persona perjudicada. Pero aquí al "perjudicado" se la cambian con un atajo mucho más oscuro. En este campo creo que tú nos podrías aclarar muchas cosas. Yo, como escribí, solo me puedo guiar por mi intuición. Pero la sensación que da es que todo viene montado desde muy lejos. ¿En estas cosas, no debería haber mucha más claridad?
Un saludo

Iván dijo...

Ya puedo escribir en tu blog. Al final era algo raro de un error de mi HTML, pero ahora que está solucionado, ya no te escapas jeje.
De tu entrada me quedo con tu "resumen" en la contestación que le das a Isa: Como decía un sabio, todo se reduce a dinero.
Un abrazo amigo!

Xavier González Fisher dijo...

No me hagas empezar a "abogadear"...

Enrique Martín dijo...

Iván:
Igual has sufrido el boicot de algún disconforme, o de alguien más preocupado desde donde escribes, que lo que escribes. Por mi, como si lo haces desde la playa, lo que importa es lo que se dice.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Xavier:
Desde que leí tus escritos en La Aldea del Tauro y más después de tus comentarios, realmente no espero otra cosa. Como ya decía, una cosa es el sentido común y otra el ajustarse a la legalidad vigente. Pocos podrás aclarme las cosas mejor que tú. E insisto en lo anterior, ¿no resulta todo un poco raro?
Un saludo y aquí esperamos.

Diego Cervera Garcia dijo...

desde luego, y se me permite la opinión, a parte de traducirse todo al dinero, hemos llegado a este punto gracias a los politicos.

Poco a poco han ido fraguando y trabajando una Barcelona a su gusto y semejanza, que muchas veces no corresponde a la verdadera identidad de Catalunya, pero bueno, no quiero ocupar protagonismo con mis comentarios.


Sobre todo agradecerle a Enrique la concesión de su verdad, que tanto nos hace pensar, recapacitar y dialogar en este magnifico blog

Enrique Martín dijo...

Diego:
No creo que la responsabilidad sea solo de los poli´ticos. Ellos han apuntillado a un toro aculado en tablas y encima han sido tan torpes que se han llevado toda la "gloria" del hecho perpetrado contra la fiesta. Pero quizás el origen de este desenlace lo tengamos que buscar entre los taurinos que echaron a patadas a la aficón de las plazas.
Un saludo y ya sabes que puedes ocupar el espacio que necesites en cada momento.

Anónimo dijo...

Es difícil volcar las culpas a un solo estamento en este desaguisado. De todos es sabido los tintes políticos que andan detrás de la trama.

Mientras la Cataluña taurina española huele a defunción, la Cataluña francesa vive momentos de gloria. Este fin de semana, en Ceret, dos encierros de esos que reniegan los Molés, Moncholi o Choperita hijo, han cosechado dos atronadores éxitos pero sobre ello no dicen nada.

La corrida de José Escolar y la novillada de Moreno Silva han puesto a la feria de Ceret en lo más alto del mundo taurino. La corrida de Escolar con un toro premiado con la vuelta al ruedo y el mayoral sacado a saludar por la exigente afición francesa. La novillada de Moreno Silva, aquella que Choperita hijo dijo que era la peor que había visto en su vida, tomó 20 varas (más que cualquiera de las que llevamos vistas en Madrid esta temporada). Aquella misma que rechazaron torear 26 novilleros y que me gustaría saber quiénes fueron los “valientes”.

Entretanto, en Barcelona, el triunfalismo orejeril de los Juli, Castella y Manzanares no logró llevar a la plaza más de la mitad del aforo. Eso sí, ahí no había saltillos o albaserradas. ¿No será que han aburrido a la gente? Seguro que algo de eso también hay…

Un abrazo,
J.Carlos

Enrique Martín dijo...

J.Carlos:
Imagino que estarás de acuerdo conmigo en que ¿quién es el que ha dicho que esto se arregla con orejas a tutiplen? Orejas, indultos y salidas a hombros. Y como tú dices, todos nos acordamos de los de Moreno Silva y a lo mejor no recordamos los del domingo anterior. ¿Por qué será? En Cataluña además se ha juntado el hambre con las ganas de comer y el señor empresario, como no tenía un bar, sino una plaza de toros y no podía traspasar el negocio, pues se ha cruzado de brazos esperando a que se lo expropiaran para construir el AVE, una autopista o un parque temático. Y encima los políticos con su torpeza están dejando ver las vergüenzas de todos los intervinientes en la patochada esta. Pero mejor que callo, que me enciendo.
Un abrazo

pedrito dijo...

¿ Distribuir 9 orejas de bombonitos sosos, sin fuerzas, a figuritas solo preocupadas de comprar su ganado toreando crabas, es esto que llamais "humanizar"?
¿Indultar perritoros, es humanizar?

Es el dinero solo que pudre a la fiesta brava, y la corrida se muere par falta de los taurinos, figurones, empresas, y cumplices àvidos, ciegos y gordos
Saludos
Pedrito, blogue "puraficion"