martes, 12 de julio de 2011

La novillería en las noches de Madrid

La ilusión de los novilleros.


Si un novillero quiere vivir una noche idílica con el público de Madrid no tiene nada más que anunciarse en una de las novilladas del mes de julio, esas que se denominan de “oportunidad”. No encontrarán un ambiente más afable, familiar y cariñoso en ningún otro momento. Los paisanos aprovechan para jalear al torero local, se puede sacar el pañuelo sin complejos y los habituales van con las mismas exigencias de siempre, pero parece que se hacen notar menos; será por el jet lag del cambio de hora de las corridas. Cuando deberíamos estar casi en el quinto de la tarde, aún no han salido ni los alguacilillos. Unos alguacilillos que se convierten en unos de los héroes de la noche, a juzgar por la algarabía que provoca su irrupción en el ruedo para dar inicio al festejo.

Llevamos dos novilladas de las cinco previstas y ya hemos podido contemplar las evoluciones de las figuras más rutilantes de la novillería del momento. El primer día los chavales se toparon con un encierro manso, flojo y descastado de Zacarías Moreno no apto para florituras y mucho menos para pensar en ponerse a enjaretarles series de derechazos interminables y sin mando. Justo lo que pretendían dos de las promesas más prometedoras del escalafón de promesas prometedoras, o sea Juan del Álamo y Víctor Barrio, en compañía de Luis Miguel Casares. La sensación que dejaron estos embriones de figuras fue que son fieles discípulos de sus mayores, incapaces de todo lo que no sea pegar pases, soberbios y despectivos ante las críticas y teniendo muy asimilado eso de que “si no te has puesto delante, no puedes juzgar”. Esta es nuestra novillería y nuestra futura torería.

La corrida no era para desplegar todo el arte del Prado y el Louvre juntos, a lo mejor no era casi ni para dar una vuelta al ruedo, pero ¡señores! De ahí a no colocarlo en el caballo, a no estar casi nunca colocados los lidiadores en su sitio, a no dejar ir pasando los tercios como si fueran trámites inútiles antes de la muleta, pues hay muchos matices de cómo se puede quedar bien. Son jóvenes y quizás aún puedan aprender que si un toro no va con claridad a la muleta, a lo mejor se le puede torear por bajo y prepararle para la muerte, que eso también es torear. Juan del Álamo no se sabe si va o viene, no se sabe si está sobrado o se ha quedado cortito, pero lo que no cabe duda es que está pasota. Víctor Barrio parece ya consagrado, aunque no se sabe de qué. Dejó atisbos de buen torero con un complicado Flor de Jara, pero con el bueno solo manifestó su afiliación a los postmodernistas del toreo; con esta novillada ya no dejó lugar a dudas. Sobre Luis Miguel Casares, aparte del coscorrón que se llevó, parece que se tiene que aplicar más y aprovechar el verano hincando los codos, porque así no pasa curso ni comprando al tribunal.

Pero no solo había neofiguras en la primera novillada, en la segunda, la de José Cruz, con sangre Domeqc en las venas que parecía más vino peleón, se anunciaba la sensación de San Isidro, Jiménez Fortes, que de una novillada en la que salimos pensando que era un torero interesante y al que había que volver a ver, nos devuelven a una figura en ciernes, con la alternativa ahí delante. Que frágil es la memoria de algunos. Bastan unos cuantos contratos y algunos billetes para que a un novillero se le olvide eso de echar la pierna para adelante, el cargar la suerte, poner la muleta plana y el rematar los pases. Es pasearse por esas plazas de Dios y te lo devuelven hecho un figurín con todos los vicios de sus mayores. Y para todo lo que le da la experiencia adquirida es para ponerse a menar el caballo de un lado a otro en el segundo tercio del cuarto de la tarde.

No es que aportara mucho más López Simón, torero que despertó las ilusiones de algunos por su verdad ante el novillo, pero que ya debe haberse comprado tantas fincas, que no le compensa pelearse con los de las patas negras. Cómo se puede estar tan apático en una plaza de toros con un capote o una muleta en las manos. Yo no digo que le dé un ataque de ansiedad, pero de ahí a casi pedirse un gin tonic para hacer más llevadera la tarde. Puede tener defectos y carencias, algo propio y muy lógico entre la novillería, pero qué menos que pedir ganas. Si no sienten el veneno de ser torero ahora, ¿para cuando lo dejan? Son chavales que no necesitan mozo de espada, precisan de un ayuda de cámara que se ocupa de cogerles el capote y la montera al entrar al callejón, que cuando el compañero está descabellando le avisan con el “¡Tres minutos y a escena!” ¡Qué poca afición! ¡Qué poco cariño a algo tan bonito! Luego no me extraña que veten toros, que monten la de María Santísima en los corrales de medio mundo y que además exijan que no se le hagan fotos a un toro (Un ejemplo de esto lo pueden leer en Hasta el Rabo todo es Toro, no tiene desperdicio).

Pero no todo fue tan malo en estas dos primeras tardes noches, nos quedaba lo de Conchi Ríos, pero ¡ojo! no nos volvamos más locos de lo que se volvió el respetable pañuelo en mano y el señor presidente concediendo orejas. De una torera a la que se le vieron detalles que nos devolvían las esperanzas en el futuro, hemos pasado a la consagración de una figura histórica ¿Dónde vamos a ir a parar? Vale que la chica tiene un mérito tremendo de no quitarse del cartel después de la cornada de Francia, vale que casi salió de la cama para vestirse de luces, pero no agobiemos a la chica. Dejemos que se haga, que aprenda lo mucho que le queda por aprender. Lo primero a serenarse y a no ir tan acelerada, que como ya decía, eso es propio de la novillería y se va corrigiendo con el tiempo. Pero tendrá que asimilar lo de cruzarse, lo de no retorcerse, lo de evitar el pico, el toreo en línea recta, los estiramientos innecesarios que afean la figura y a que los toros hay que matarlos antes de los diez minutos, de los trece si las cosas se tuercen o de los quince, para no perder la honra torera, sin tener que depender de la benevolencia del usía. Sorprendió Conchi Ríos al recibir a su primero con unas verónicas muy firme, aunque no demasiado ajustadas y luego con algunos naturales en los que el toro le exigía una muy buena colocación, que le presentaran la muleta plana y que le remataran el pase detrás de la cadera. No fueron muchos la verdad, pero al menos hubo alguno. Una estocada recibiendo, o esa parecía ser la intención, pero que no es para hacernos perder la cabeza, ni para pedir orejas como si no valieran, ni para encumbrar a nadie al Olimpo torero. Dejémosla tranquila y esperemos que aprenda la verdad del toreo y que no se deje deslumbrar por el oropel de la pantomima imperante y que no vuele para apuntarse al medio toro, y a las medias corridas y que nunca tengamos que oírla decir que quien no se ha puesto no puede opinar de esto, ni que Madrid no la entiende, ni que el “profe” la tiene manía. Pero hasta entonces, paciencia, seriedad y afición, mucha afición.

14 comentarios:

Diego Cervera Garcia dijo...

Enrique, otra vez estoy al 98% contigo, en el otro 2% que no cincido es en el de la media oreja de Conchi Ríos, para mi, justa merecedora de una oreja, de 2 no, pero si una oreja de ley, de tener ilusión, de tener esperanzas de que no todo esta perdido, de que aun quedan novilleros, en este caso novillera, que son capaces de ir a Madrid con ilusión....

yo ni le pongo ni le quito meritos por ser mujer, la judgo como tal, una persona que es capaz de ponerse delante de un toro, persona capaz de torear he ilusionar.

Respecto a los anteriores novilleros poco he de decir....un Jimenez Fortes lejos de lo que vimos en San Isidro, un Lopéz Simón frio y sin ilusión, y de los de la anterior novillada, cullo nombre ni quiero acordarme pues eso, ni quiero acordarme....

Iván dijo...

Sigues bordándolo Enrique!
No entiendo como es posible que pasen estas cosas como comentas con el caso de Fortes.
Como puede cambiar un tío en X días???
Esto del toreo cualquier día me lo veo en Cuarto Milenio:
Se acuerdan ustedes del caso de un novillero que echaba la patapalante???
Hoy en Cuarto Milenio les revelaremos las causas de como ha cambiado esa actitud.
No se lo pierdan.
Saludos crack!

Xavier González Fisher dijo...

Como decía un personaje de la radio de mi infancia y que todavía pulula por los medios aquí: "serenidad y paciencia... serenidad y paciencia...".

Si a esa chica no la llevan por el "mal camino" y la "dejan ser", muchos de los que ahora son "Hombres - G", a lo mejor tendrían que quitarse de esto... Ya una vez hubo en los ruedos una dama, a la que no dejaron bajarse del caballo, por temor a lo mismo.

Así que "serenidad y paciencia". Sólo eso nos queda por delante amigo.

Enrique Martín dijo...

Diego:
Lo de la media oreja es porque yo no la habría pedido, pero tampoco la hubiera protestado. Yo no creo que haya influido lo ser chica, no me gustaría creerlo. Creo que lo bueno que hizo merece ser reconocido sin mirar nada más allá de lo que sea toreo.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Iván:
Mira tú si los toreros oyen voces mientras torean. Voces que dicen ¡biiiieeeejjnnn! ¡Toreeeeeerooo! ¡Pónselaaaaa! ¡Piérdele un pasiiiiitoooo! Eres un genio.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Xavier:
Ójala se pareciera a la del caballo. Como espejo no creo que esté nada mal, incluso para los chicos. Solo nos queda esperar que nadie se ponga a correr para ganar dinero fácil aprovechando el tirón de las dos orejas y que se plantee la carrera de Conchi Ríos como un largo camino.
Un saludo

franmmartin dijo...

Un comentario mío en un cuaderno amigo después de ver a Fortes por televisión en Pamplona,parece premonitorio de lo que comentas de su actuación en Madrid.
Aquel día, excepto con el capote con el que estuvo firme,luego en la muleta se aplicó a la Nueva Tauromaquia de "Juliíllo" con más aplicación de la conveniente.
Y todos sabemos que lo que no pué sé no pué sé y además es imposible.
Un saludo.

Anónimo dijo...

De la primera de las novilladas, decir que Víctor Barrio bajó su cotización en el “Dow Jones” del toreo y que Del Alamo se mantiene (en el nivel bajo que ya tenía). De Casares prefiero no hablar.

Me gustó la novillada de José Cruz, al menos tres ejemplares con una oreja que cortar: 1º, 2º y 4º y un novillo excelente, el 5º al que Conchi Ríos cortó dos generosas orejas.

Jiménez Fortes me pareció un novillero pinturero y con tanto exceso de pinturería como carencia de pureza. Esos muletazos largos, necesariamente con la pierna escondida y fuera del sitio, no es lo que dictan los cánones ni lo que el aficionado exige. No le ví en San Isidro aunque oí buenas cosas de él, desde luego no es lo que yo ví el Domingo pasado.

López Simón pechó con un tercero sin posibilidades, por flojo. El sexto sí podía haber tenido algo pero, su exceso de encimismo y el ponerse pesado cuando no había agua que sacar del pozo, le hizo bajar enteros.

A Conchi Ríos hay que reconocerla el tremendo mérito que tiene el no escabullirse de la responsabilidad que supone torear en Las Ventas después de su grave percance. En cuestiones técnicas, me llamó la atención que apenas esconde las femorales (algo de lo que deberían aprender muchos del escalafón superior), sin embargo toreó despegado, con bastante retorcimiento y, más que mandar en la embestida de los novillos, se limitaba a acompañar la embestida con cierta limpieza un tanto fuera de sitio.

La concesión de una oreja hasta cierto punto la hubiese entendido, cosas peores hemos visto. Conceder una puerta grande me parece excesivo y esto supone bajar el listón de la plaza (si bien todos sabemos que no había más de un 10% de aficionados habituales, la mayoría de los cuales no sacó un solo pañuelo blanco). A modo anecdótico decirte que un gran aficionado de toda la vida, ex presidente de la Peña los de José y Juan, se fue inmediatamente de la plaza diciendo: “me voy, yo no estoy para ver estas cosas”. A otro antiguo y gran aficionado que se había ido de la plaza tras la muerte del cuarto, le mandé un mensaje diciéndole “el notición”. Me llamó inmediatamente porque pensaba que le estaba tomando el pelo. Imagínate qué cara se le quedó cuando descubrió que la noticia era cierta, jaja.

Saludos,
J.Carlos

Enrique Martín dijo...

Franmartin:
Yú sabes de sobra que antes cuando se decía que había que volver a verlo, lo que el aficionado quería decir es que le había visto cosas buenas, pero que no acababa de convencer y quería cerciorarse de si era un sí rotundo o un no. Pero ahora se lanza a quien sea al estrellato y se le convierte en figura. En San Isidro J. Fortes no desagradó, hizo cosas esperanzadoras y luego tuvo que pasar a la enfermería, pero si oyes lo que se habla por ahí, parece que aquella tarde renació Lagartijo. Y esperemos que no ocurra lo mismo con Conchi Ríos. Una cosa es la necesidad y las ganas de ver un novillero que empuje y otra tirar de él de esta manera.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

J. Carlos:
Pues sí, allá qie la sacaron a hombros. A mí la verdad es que no me disgustó, sobre todo viendo a lo que ya nos hemos acostumbrado, pero ni me llenó del todo, ni sale como loco de la plaza. Es verdad que hizo cosas que ya no son habituales, pero de la misma forma se le notó que tiene mucho camino por delante. Sin ir más lejos me gustó mucho mas´la primera vez que vi a Talavante, Eduardo Gallo, Pepe Moral, Ponce o Paquirrín y mira ahora en las que estamos con todos estos. Pasamos de querer ponerles una calle a que no haya quien les soporte.
Un saludo

Scotty dijo...

No me creo lo que leo aqui..quien eres y que has hecho con Enrique?xD

Estuve en las 2, Del Alamo y Simon desastroso, barrio ni fu ni fa.

2 temas,

jimenez fortes me gusto, no le vi en SI pero el otro dia con el 1o estuvo bien, no se igual veo cosas raras!!estaba convencido de que le pedirian lo oreja(no vi como cayo la espada).

Conchi Rios evidentemente salio por la puerta grande por ser mujer y los que estuvimos en la plaza lo sabemos, dio algunos muletazos buenos, otros despegados y malos y muchos muy malos.

Pero os preguntareis por que digo lo de ser mujer, pues porque un ole rotundo de cierta gente se escuchaba no en los buenos muletazos(acompañamiento de la embestida a un toro buenisimo) sino en los malos, en los muletazos lamentables tambien se escuchaban grandes OLEEEEE!!

Toro muy bueno para la muleta, derecha aceptable, izquierda lamentable(lo bueno con la izq que lo hubo fue en el 1o) y capote 0 patatero.

Una oreja hubiera sido ya un regalo, pero 2 es un escandalo, y como siempre Cesar en el palco...

Eso si hay que reconocerle con la cornada y todo que tiene ganas, pelotas y ciertas maneras!!

un saludo a todos

Anónimo dijo...

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Enrique Martín dijo...

Scotty:
Tampoco me tomes el rábano por las hojas (No sé si queda bien o no, pero ya lo dejo), que aparte de los olés de colegio de monjas y las orejas de verbena de pueblo, a la joven le vi cosas que no le he visto a otros, pero que no quiere decir que no tenga que mejorar, y mucho, ya digo que le queda mucho camino. Yo he vuelto a ver el toreo al natural, poco la verdad, con el segundo, pero lo prefiero a todo con la derecha y te digo por qué. Porque el toro la obligaba a cruzarse y a adelantar la pierna, si no, decía que nones, y además la obligaba a rematar atrás. ¿Defectos? Pues la falta de temple y el exceso de aceleración. Será algo que tendrá que mejorar y si no, la siguiente vez no colará. Insisto en como recibió a su primero, con la pierna adelantada y sin rectificar ni un dedo, ¿defectos? pues que se traía el topro muy alejado, sin ajuste. Esto también tendrá que mejorarlo y si no, la próxima vez, que será en Otoño, pues habrá que decirle que por ahí no. Y si todo lo basa en ese retorcimiento, ese toreo alejado, sin rematar y estirando el brazo hasta romperse, pues que no venga. QUe probablemente este será el camino que tome. J. Fortes en su primero parecía que podía haber algo, pero lo mismo que en San Isidro me quedé con ganas de verlo más, esta vez me ha mostrado demasiado toreo moderno. Y no es por justificarme, pero a del Álamo y Barrio solo me ha faltado insultarles, que espero no caer jamás en esta mala tentación y si lo hiciera que me lo recriminárais como se merece. Siempre pienso que hay que ser condescendiente con los novilleros porque están aprendiendo, pero cuando quieren engañar adrede o vienen como figurones, por ahí sí que no paso. Como he dicho anteriormente, el querer volver a ver a un torero no es que nos haya hecho perder la cabeza, es que aun no acabando de llenar, al menos se le han visto cosas que pueden evolucionar a bueno. Luego el tiempo dirá, e insisto en lo de la paciencia y no precisamente por parte del aficionado, quien más calma debe tener son los que ´merodean a estos toreros, que a veces queman a los muchachos por la necesidad de recaudar mucho y rápidamente. Bueno Scotty, ¿ves lo que has conseguido? Que te pegue un rolo de padre y muy señor mío. Pero ya sabes que las disconformidades tan bien explicadas me encantan, me permiten explicarme mejor y además se enriquece esta tertulia y si además este intercambio de pareceres es con un buen aficionado, pues mucho mejor.
Un saludo y gracias por tu sinceridad.

Enrique Martín dijo...

Eliana:
Si cree que mi blog y sus contenidos tienen cabida en su web y si en ésta el trato a la tauromaquia es el mismo que se le da aquí o en otros blogs taurinos, de respeto y para intentar que se conozca más en profundidad el espectáculo en si y el fenómeno cultural que supone, no tengo inconveniente.
Un saludo