lunes, 2 de mayo de 2011

Un acontecimiento histórico


Pepe Luis, el de Sevilla.



Hay muchos momentos al que se le otorga este calificativo. En unos casos los encargados son los historiadores, en otros los medios de comunicación y en otros el tiempo, que es el que realmente hace que un hecho y sus consecuencias prevalezcan por los siglos de los siglos. De la misma forma, también existe la tendencia de pretender que todo acontecimiento histórico es un hecho positivo y de provecho para la humanidad, para las artes, el pensamiento o para el día a día del ciudadano.


Acontecimientos históricos fueron la caída del Muro, el 11S, el vuelo de los hermanos Wright, el cine, las vacunas, la penicilina, la tragedia de los Romannov, Octubre de 1917, el asesinato de Dallas, Woodstock, el atentado de Sarajevo, la Constitución del 78, el 23 F, el Hombre en la Luna, un montón de sucesos decisivos en la historia para unos u otros, incluso hasta el Doblete del Aleti en el 96. La lista puede ser interminable y a cada uno se le ocurrirían unos hechos determinados. Y muchos son los que ya han grabado con letras de oro el indulto de Sevilla, que no sé si denominar el indulto de Manzanares, el indulto de Núñez del Cuvillo o incluso el indulto de Arrojado.


El hecho es que la gran mayoría de crítica y público está encantado y no le importa declarar al matador, que no lo fue, que al final no podía matarlo; le debió coger cariño. Igual esperaba que se lo empaquetaran para regalo y llevárselo a la Explanada de España en Alicante y pasearlo entre el alborozo de los transeúntes. Lo malo sería cuando lo quisieran cruzar con un gran danés o una perrita pequinesa.


Ahora mismo ignoro la trascendencia del indulto y lo que vendrá detrás. Unos lo verán como el inicio de una nueva era y otros como el principio del fin. Ya digo que no sé en qué va a quedar todo esto. Lo que sí tengo claro es lo que he visto, oído y leído. Lo que he visto no me ha gustado, para que voy a decir otra cosa, sería engañarme. Puede que esto sirva para que alguien decida definitivamente dejar Toros Grada Seis de lado, pero, ¿qué le voy a hacer? Lo que no puedo es traicionarme a mí y a lo que me enseñaron. Que no digo yo que lo haya aprendido, pero por lo menos sé lo que me llega y lo que no, y la faena de Manzanares no me llegó. No le quito sus valores, como el temple y la casi perfecta forma de componer la figura, pero… No me disgustó toreando con la mano derecha, poniendo la muleta más recta que nunca, pero al natural ya era usar el pico como una zanahoria con el pobre torillo. Y esa concatenación de redondos que me dicen muy poco. Pero lo que me supera es ese vicio de esconder la pierna de salida, incluso exagerando el gesto, como si dijera “¿Ustedes han visto?” Pero si la gente se vuelve loca, pues adelante faroles y vamos a seguir tirando de vicio hasta que se entere el de la última fila de la plaza. Tan claro vio la locura José Mari que debió pensar que : ¿Para qué entrar a matar, para cagarla? Pues nada, se le pide permiso al usía, se le hace ver que aquello no se podía emborronar y como la gente es solidaria, pues a pedir indultos. ¿Que es Sevilla? Como si es el Aconcagua.


De lo leído hay de todo, unos que han extendido la locura sobre el papel, otros que simplemente se han limitado a exponer unos hechos y algún bloguero que se ha atrevido a decir que aquello no es lo que nos quieren hacer creer. Parece como si el acontecimiento hubiera sido la construcción de un muro muy alto, detrás del cual pretenden esconder a esa minoría disidente. Serán, seremos, unos herejes, pero no pueden mandar en nuestras sensaciones o en nuestra sinceridad, equivocada o no, pero sinceridad, porque no me cabe en la cabeza que tanto buen aficionado esté tan encantado con aquello que se vio el otro día en el Baratillo, no me lo creo. Pero me asombra las energías que han derrochado para atacar a los disconformes, casi más de la que han empleado para enaltecer al de Núñez del Cuvillo, desplegando un loable ejercicio de retórica laudatoria taurina para convencernos de lo que no se creen ni ellos; pero primero había que eliminar cualquier opinión contraria o cualquier atisbo de ello. Pues esto tampoco lo han conseguido.


Pero tanto indulto y tanto acontecimiento y casi no se habla del toro. Es como si se hubieran intercambiado los papeles. Ahora, desde hace tiempo, el indulto de un toro es mérito casi exclusivo del matador, del matador y del nivel del vocerío de los espectadores. Si empezamos por la presencia del animalito, pues no sé, no sé, será que a mi me gustan los elefantes con cuernos y que además no se mueven, con más de 700 kilos y unos cuernos como los de las películas del oeste. Sobre su comportamiento, pues lo del caballo no parece que sea para mandarle al Campo otra vez, sobre todo porque no se le pudo ver en una tercera vara. Y la forma de embestir, pues muy propia de los encastes modernos, una embestida seguidista, que va detrás de la zanahoria como un niño detrás de un sonajero, pero sin ningún afán atacante. O por lo menos eso es lo que me parece a mí.

Pero bueno, creo que hay acontecimientos con más enjundia que el dichoso indulto, hoy especialmente, que no sé si tendrá continuación en Madrid dentro de ya pocos días, bien en forma de salidas a cuestas, que no a hombros, de ese rabo que muchos vaticinan como la llegada del Mesías o vaya a saber usted de qué manera. De todas formas, quiero aprovechar para agradecer a todos los que me han leído hasta hoy su fidelidad hasta el momento y que si deciden que esta es la última visita a esta grada del seis, pues que lo siento, pero que lo primero va antes y lo que va antes es estar en paz con uno mismo; que para algunos tiene que ser realmente complicado.

24 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenas, Enrique.

Después de esta entrada, no es que mi fidelidad hacia tu blog haya disminuido; todo lo contrario, ha aumentado, si ya era poca la que tenía.

Respecto a lo del sábado, no puedo añadir nada, puesto que vi lo mismo que tú.


Un saludo
Ramón

Anónimo dijo...

Hola Enrique comparto tu opinión y seguiré, por supuesto, siendo un asiduo lector de lo que escribas y ahora con mayor motivo
Un abrazo
Pgmacias

Enrique Martín dijo...

Ramón:
Siempre me produce una satisfacción enorme sentirme leído, pero en estas circunstancias mucho más.
Muchas gracias y un saludo

Enrique Martín dijo...

Pgmacias:
Siempre he sospechado que tenías un punto de rebeldía. Muchas gracias
Un saludo

Administrador dijo...

Le damos nuestra mas enhorabuena, la razon siempre estara del lado de la ley, y el indulto de sevilla fue un cumulo de errores y de despropositos y el que menos culpa tuvo como siempre "el toro".

Enrique Martín dijo...

Administrador:
Como usted, creo que no hubo ni rigor reglamentario, ni sentido común, pero esto es mi opinión.
Un saludo

Pacomartínez dijo...

Enrique:
Seguiré leyendo tu blog, faltaba más, en cuanto a la faena de Manzanares y el toro de Cuvillo estoy de acuerdo en que, a veces, pudieron tener los defectos que habeis comentado, la pierna retrasada, el pico, pocos naturales, pero en conjunto fue de una expresión plástica toreando tan despacio de muy alto nivel y más en el momento actual del toreo en que nos encontramos.
El toro pudo ser de indulto o no, yo era partidario del no, pero no creo que sea mal padre.

Iván dijo...

Enrique he de reconocer, que a mi, Manzanares me gustó.
Vi la faena y dije COÑO QUE FAENÓN!
Luego al acabar pensaba: la verdad que el tío ha toreado de lo lindo.
Si no fuese por la pierna retrasada, porque no cargó la suerte y porque tiró de pico, lo hizo perfecto.
Vamos, como decir que te has comido una paella valenciana que estaba de puta madre y poco a poco te das cuenta de que le falta el pollo, el conejo y la verdura, pero al menos tiene arroz.
Después de leer esta entrada solo me queda decir que si me consideraba fiel seguidor de tu blog, ahora me considero mil veces más.
Lo tuyo si que es de indulto.
Un abrazo!

Paco Montesinos dijo...

Si antes era fiel a tu blog, después de esta última entrada seré acérrimo seguidor. Somos más de los que parece pero nos recluyen y desprecian. Un saludo.

Scotty dijo...

Enrique:

no creo que pierdas ningun lector por decir verdades como puños, si somos fieles a ti es por como eres.

el toro va y viene pero SIN EMOCION, es eso lo que queremos para un futuro???el bostezo??

por lo que veo tu y yo no, ayer siendo una corrida la goyesca sin grandes alicientes a priori pudimos ver cosas emocionantes gracias a que los toros ni buenos ni malos tenian complicaciones, y por tanto riego y emocion.

un saludo y enhorabuena por otra gran entrada.

Enrique Martín dijo...

Paco:
Como a todos, te agradezco esta fidelidad, que repito que es muy importante para mí y agradezco esta forma tan toroera de expresar tu opinión en parte contraria a la mía. Así sí se piede hablar de toros y además da gusto. Sobre lo de padrear yo tengo ciertas dudas, y no me pronuncio porque eso creo que hay que verlo en la plaza, porque en la tele se te escapan esos matices de ver hacia donde tira el toro, dónde se encuentra más a gusto, si busca pelea o refugio e incluso si las cosas feas son provocadas por una mala lidia o resultado de lo que lleva dentro. Pero a mí me gustaría hacerle al ganadero la misma pregunta que le hice a alguien que sabía mucho de toros: ¿Echará este toro a las vacas?
Un abrazo y muchas gracias

Enrique Martín dijo...

Iván:
Si a ti te gustó en ese momento, no le des más vueltas. En ese momento te llegó y punto. Es verdad lo que dices de la paella, pero si en el momento te está sabiendo como la mejor del mundo, quédate con eso. Y muchas gracias por estar siempre ahí y por deicrme como ver lo que no veía, jajaja.
Un abrazo

Enrique Martín dijo...

Paco:
Quizás solo hace falta que se nos vaya oyendo. Al empezar a escribir esta entrada tenía mis dudas, no sobre lo que iba a escribir, pero sí como escribirlo, por eso pensé que lo mejor era sacar lo que tenía dentro y punto. Mejor equivocarse a conciencia, que equivocarse intentando agradar a todo el mundo. Eso no es posible. Y como dijo el Gallo, "hay gente pa'to".
Un abrazo

Enrique Martín dijo...

Scotty:
Creo que lo del bostezo, que ya es algo muy generalizado, seguirá avanzando. SObre lo de la goyesca, no fue una buena corrida de toros, estoy de acuerdo, pero esas dificultades son las que mantienen atento, aunque fuera descastada, pero tenía su aquel. Pero ya sabes que el público pide bobonas de vaivén.
Un abrazo

I. J. del Pino dijo...

Nada nada, hay que indultarte a tí también Enrique. Seguiremos leyendo lo que escribes estemos conformes o no con ello, faltaría más.
Desde luego indulto no, pero a mí que no me gusta un pelo, me gustó lo despacio que toreó, pero lo suyo hubiera sido meterle un estoconazo al torillo, cosa que como apuntas, me dio la impresión de que le daba pánico (fallar).
Saludos cordiales.

Anónimo dijo...

Enrique, "secundo la moción". No he tenido oportunidad de ver el indulto pero sí he visto torear muchas veces a Manzanares y sé cómo lo hace. Cuando, como según parece, el toro perdió las manos en una ocasión y, aún así, es capaz de soportar 72 muletazos, ya me han dicho cómo ha sido toreado (o ¿quizás haya que decir "destoreado").

¿De verdad alguien puede pensar que este "cuvillo" hubiera aguantado tantos muletazos en manos de Domingo o Rafael Ortega?

Este indulto, en una plaza tan importante, es el espaldarazo definitivo a la suerte de varas y la entrada oficial del coso maestrante en los anales de la "tauromaquia moderna".

Saludos,
J.Carlos

Enrique Martín dijo...

I.J. del Pino:
Es que no creo que haya una mejor forma de culminar una faena que una estocada haciendo la suerte, marcando los tiempos como dicen en la tele, en todo lo alto y que el toro ruede sin puntilla. Esto me recuerda a lo que pasó en Madrid en Otoño. Y si el toro lo ha merecido, la vuelta al ruedo, que para mi es el momento más mágico de la fiesta, ni orejas, ni puertas grandes, nu nada de nada. No hay nada como el respeto de una plaza, yo solo conozco en esyo la de Madrid, en que se aplaude al toro como a un dios.¿Para que cambiar lo que ya está bien?
Un saludo y muchas gracias por el apoyo desde la tierra del vino.

Enrique Martín dijo...

J. Carlos:
No tienes ni idea, los toros buenos y las faenas buenas son esas de mil pases. Perdona la broma, pero has dado en el clavo, si se torea, no hay toro que aguante tanto pase. Con lo que quebranta al toro un natural com o se debe, éste no puede soportar más de veinte, con los pases por alto y pausas para que el toro tome aire. Otra vez has puesto el dedo donde escuece y es que son habas contadas, por mucho que nos quieran convencer de otra cosa. Yo solo espero que Sevilla se reponga a todo esto. Seguro que sí. Y ahora nos toca a nosotros. Creo que va a haber mucho que comentar.
Un abrazo

Xavier González Fisher dijo...

Pues no te doy el pésame, aquí, el sábado, Talavante y el Juez de Plaza (Presidente), nos han recetado uno (¿por qué hemos de ser menos que Sevilla?) y el "indultado" era una sabandija más buena que un pan, buena, no brava... así que a lo hecho, pecho...

Enrique Martín dijo...

Xavier:
Ya te he leído por ahí que el señor Talavante no sabía que allí no tenían orejas de cartón piedra para los casos de indulto. El chasco debió ser mayúsculo.
Un saludo

MiguelitoNews dijo...

Enrique:
Por nada del mundo reniego de leer tu blog. Yo ví el resúmen de lo de José Mari (sin el tercio de varas), y también ví la faena de Valencia. Todo muy bonito, pero sin lo principal. En mi blog hago una pequeña alusión a ello.
Sigue así.
Un saludo.
-MiguelitoNews-

Enrique Martín dijo...

Miguel:
¿Tú tampoco has visto al Arrojado en el caballo? Empiezo a pensar que no lo vio nadie, a lo mejor no lo vieron ni en la plaza. Y gracias por decirnos cual es tu blog, pero ya te teníamos fichado y ya disfrutamos de tus entradas. QUe sea por mucho tiempo.
Un saludo

Anónimo dijo...

Pues que queréis que os diga, me moriré sin ver un indulto en Las Ventas, pero prefiero eso a que me estén recordando toda la vida que en mi plaza hubo un indulto que fue la mofa de toda España....

Una venteña

Enrique Martín dijo...

Venteña:
Cuidadito, que igual lo ves antes de lo que te crees. Yo vi uno hace muchos años, que en aquel momento no era el toro mercedor de tal premio, pero comparado con lo de ahora fue la perfección. En estos casos, lo mejor es ir bien merendado ¿no?
Un saludo