sábado, 27 de noviembre de 2010

Concha y Sierra, una lámina


Vuelvo con mi idea primitiva de ir ilustrando los diferentes encastes de toro bravo. Quizás ahora esto adquiera un diferente significado al que podía tener hace un tiempo. Antes únicamente se trataría de un ejercicio de documentación y la habilidad, maña o pericia necesarias para hacerlo brotar en un papel. Pero con la que está cayendo la cosa cambia. Tal y como está el panorama, en unos meses puede que este dibujo se convierta desgraciadamente en un testimonio de algo que fue, pero que la ineptitud de taurinos y señores de la administración se llevó por delante.

Los Concha y Sierra nunca han sido un toro colaborador, tal y como hoy se entiende por colaborador, pero sin embargo figuras de verdad, como Juan Belmonte o Vicente Pastor supieron alcanzar la gloria ante ellos. Sus últimas apariciones en Madrid han sido como sobreros, pasando sin pena ni gloria por la calle de Alcalá. Pero toda la consideración que se tiene con otros hierros, a los que se les permite arrastrarse año tras año por los ruedos, a estos, como a otros, no se les consiente.

No son toros ni fáciles, ni difíciles, son diferentes, pero que no se ajustan ni de lejos al canon actual, ese que dice que al toro sólo se le pide que vaya detrás de las telas como un borrego en el último tercio. Entonces si nos encontramos con un encaste, como los veragua, que desarrollan un tremendo poder en el caballo, pero que luego llegan más justos a la muleta, ya no sirven, porque como todo el mundo sabe, en los dos primeros tercios uno se aplica al canapé, al güisqui y a charlar con la concurrencia.

El toro de Concha y Sierra se ha caracterizado por su lámina y por la variedad de su capa. Procedentes de aquellos con que don Fernando de la Concha y Sierra formó con reses vazqueñas de Taviel de Andrade y de Castrillón y que continuó doña Celsa Fontfrede, su viuda, y su hija, doña Concepción de la Concha y Sierra. Luego pasó a manos de Juan de Dios Pareja Obregón en 1966, a Martín Berrocal en 1968 y finalmente en 1970 a King Rancha España, S.A, una sociedad americana que casi la llevó a una prematura defunción, que anunció la ganadería con el nombre de Los Millares. Tuvo que ser Miguel Báez, “Litri”, quien la sacara de este pozo, le devolvió su nombre original anunciándola como "Toros de Concha y Sierra". Lo que no sé es si será suficientemente reconocido el esfuerzo del matador onubense, quien se tuvo que enfrentar a mandar al matadero a un elevado número de reses y a armarse de una paciencia infinita. Y aquí dejo esta pequeña reseña histórica de la ganadería y del encaste, pues lo que vino después se puede consultar en cualquier anuario de la Unión de Criadores de Toros de Lidia y hace más referencia a la ganadería que al encaste histórico.

El toro de Concha y Sierra, heredero directo de la casta vazqueña, cornalón y cornialto, veleto, cornidelantero y abrochado, presenta una cabeza ancha y voluminosa, alargada en algunos casos, con un cuello ancho y enmorrillado. Ancho de pecho y badanudo, con un tronco ancho y un vientre voluminoso, siendo un toro hondo, con patas cortas y fuertes. Ligeramente ensillado, con una culata desarrollada y redondeada y un poblado borlón que remata el rabo. Puede presentar todas las capas que el aficionado pueda imaginar. Ahora sólo nos queda esperar que la situación varíe el rumbo y que se pueda seguir viendo Concha y Sierras por mucho tiempo y que no tengamos que lamentar que otro pedazo de historia de la tauromaquia desaparezca bajo la puntilla del matadero, perdiendo para siempre estas láminas del encaste vazqueño.

19 comentarios:

David Campos dijo...

Enrique:

Perfecto el dibujo del toro Vazqueño. En él se pueden contemplar perfectamente todas las características zootécnicas del encaste. Muy ilustrativo, ¡sí señor!

Un saludo!

Enrique Martín dijo...

David:
Esta es una idea que tuve hace tiempo, pero que me cuesta seguir. Así que me lo tendré que proponer muy en serio.
Un saludo

Pacomartínez dijo...

Enrique: Hace tiempo que ando buscando fecha y lugar de nacimiento de Dª Celsa Fontfrede. A ver si me echas una mano.
Saludos

Antonio Díaz dijo...

El invierno es largo y aburrido -por lo que se vé-, así que es buen momento para intentar que no se nos olviden muchas cosas, y para tener iniciativas didácticas.

A mí me parece genial lo de las ilustraciones, me recuerdan a los viejos libros de texto, que no tenían superfotografias con tantos colorines como ahora, pero salían unos dibujos nítidos que te dejaban todo claro al instante.

Así que dale caña...


PD: Pensarás que sólo comento cuando pierde el Atleti. Pero no, es simple casualidad.

Enrique Martín dijo...

Paco:
Intentaré buscar por mi parte, pero no se puede decir que yo tenga una buena base de datos, ni de documentación, pero nos pondremos a ello.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Antonio:
Aunque muchos no se lo crean, de esos que te comentan, no te veo con mala intención y sí con buena correa, lo que siempre es agradable para echarse unas risas. De los dibujos tienes razón en que a veces te permite resaltar un detalle que la foto no destaca. En muchos casos, si copio de la foto directamente, el resultado es una cosa estática e irreal, pero si combino realidad e idealismo, la cosa mejora. Bueno, seguiré con este trabajo.
Un saludo
PD: Para mañana no te deseo que perdáis, pero tampoco me vuelvo loco para que ni tan siquiera empatéis. No soy anti, pero tampoco hay que cargar las tintas.

eltorodelajota dijo...

Enrique, te voy a dar una buena noticia y seguramente, un poquito de envidia.

En el 2011 tendremos Concha y Sierra en Zaragoza. Una novillada picada y un toro en la concurso. Ójala vaya bien la cosa.

Y también parece segura una corrida de toros de Prieto de la Cal para el Pilar, asi que, por lo que a nosotros respecta, los maños, parece que se está contando con el encaste vazqueño.

Ya nos has puesto a todos en canción, asi que no te va a quedar más remedio que empezar con esa seria divulgativa de los diversos encastes. Los aficionados los estamos esperando.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Enhorabuena Enrique, además de poner el dedo en la llaga siempre, cada vez dibujas mejor... un veragua descolgadito como le gustan –dicen- a los toreros, pero creo que en la seriedad –trapío, que dicen ser algo subjetivo los que “más saben”- te has “colao” del gusto actual. Soy un enamorado del toro, dejé por aburrimiento un estudio genealógico desde sus inicios hasta la actualidad que no sé si alguna vez retomaré, todo depende de cómo me trate la fiesta. Los aficionados necesitamos estímulos, mira lo que ha hecho Mora contigo, de estar alicaído, ahora te noto eufórico con la fiesta. ¿Hasta mayo? Veremos, largo te lo fío.

Sobre futbol, para confortarte, te diré que ser del Madrid o del Barcelona es como ser de Ponce o Juli en los toros; garantía sin sobresaltos, es decir, nada. Tu sigue con tu atleti y yo, cuando me aficione, seré “der” Linares.

Un abrazo

Pepe Luis.

Enrique Martín dijo...

David:
¡Qué envidia, sí señor! Es que algo que debería ser la norma, se ha convertido en una lujosa excepción. Y mira hasta que punto llegará, que hace tiempo, cuando empecé a recopilar información para esta serie, había encaste s muy en boga en otra época, de los que resultaba casi imposible tener imágenes. Pues si así lo queréis, seguiré con estos toritos.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Pepe Luis:
Yo te animaría a que siguieras con lo que empezaste, aunque no es tarea de una tarde, pero sabiendo de quien viene este trabajo estoy convencido de que sería magnífico. Y ya puestos te pediría que en ese estudio vertieras tu opinión y nos contaras como se desenvuelve cada toro a lo largo de la lidia. Pocos hay que lo pudieran hacer mejor. Y sobre lo del fútbol, veo que me entiendes a la perfección, aunque a veces me gustaría que mi Aleti me diera un año de alegrías tan seguidas como las del Barcelona. Eso sí, el principio y fin del verano de este año no lo cambio yo por nada.
Un abrazo
PD: Si decides elegir equipo y optas por el Aleti, primero visita a tu médico de cabecera, al confesor y al notario.

En Barrera dijo...

Estos toros no se ajustan a la Fiesta actual, entonces pienso que hemos tenido una involución en vez de evolución.

Yo he llegado ha esto hace dos días, pero en día y medio he podido comparar algunos conceptos de la Fiesta, cada vez tengo más claro lo que me gusta y lo que no.

No me gustan las faenas interminables, la corrida de toros tiene unos tercios que no pueden ir en detrimento otros. Lo ideal es una lidia al completo, no un trámite para luego ver dos cientos pases que no te dicen ná, yo me quedo con la calidad antes que con la cantidad. Uno de los toros ideales para la lidia al completo podría ser el de Concha y Sierra, otra cosa es que a muchos diestros eso de lidia al completo les suene raro, además de que cuando escuchan Concha y Sierra desaparecen del mapa.

Una ilustración preciosa Enrique. Saludos.

Enrique Martín dijo...

En Barrera:
Pues para llevar dos días como tú dices, da gusto lo claras que tienes las ideas. Lo malo es que eres más la excepción que la norma, y ese es uno de los problemas de la fiesta, que lo que tú y muchos queremos ver, sea la excepción.
Un saludo y gracias por lo del dibujo, se hace lo que se puede

En Barrera dijo...

Siempre no he tenido las cosas claras, sobre todo porque al ir viendo toros comparo conceptos y cosas que antes me llenaban ahora no me llenan. Lo que más he notado con el tiempo ha sido con el toro, ahora cuando no esta la emoción del toro no es lo mismo. Tengo ilusión de seguir con mi afición porque en esto no se termina nunca de aprender. Saludos.

Enrique Martín dijo...

En Barrera:
No sé desde cuando disfrutas de esta bendita afición, pero yo insisto en que tienes las cosas muy claras, hasta que hay cosas que no las tienes tan claras. Y eres capaz de ver que te queda mucho por aprnder. Pues si este rasgo lo compartieran contigo muchos taurinos, matadores y aficionados, creo que nos iría mejor. Prefiero esa claridad del que sabe que le queda mucho y no para de aprender, a esa soberbia del que todo lo sabe, nada tiene que aprender y que los ignorantes son los demás. Enhorabuena y un saludo de otro que también busca aprender.

Xavier González Fisher dijo...

Los "toros de la Viuda"... Creo que Belmonte le dijo a Chaves Nogales que siempre que pasaba frente a la casa de los Concha y Sierra se quitaba el sombrero, en señal de gratitud por el "empujón" que le dieron a su carrera esos toros...

Y en efecto, ojalá se reconozca a Litri algún día su esfuerzo por recuperar algo que estaba casi perdido, desde que aquél toro anunciado como de "Los Millares" (propiedad de los texanos de "King Ranch"), fue devuelto por manso en Las Ventas ("Pajarito" creo que se llamó, allá al inicio de los 70).

Y por la ilustración, pues bien que captas el tipo del encaste. ¡Enhorabuena!

Enrique Martín dijo...

Xavier:
Yo tengo un recuerdo ya muy confuso de una corrida en que cada toro era un cuadro, con una lámina para llevárselo a una exposición, pero mansos como para darles una guindilla. Luego ya nunca más se supo de estos en las Ventas, pero sí del trabajo de Litri y de todo lo que tuvo que mandar al matadero, lo que debe ser absolutamente frustrante.
Y leyendo por ahí, he descubierto que el Espartero tentó mucho de este hierro y que influyó de manera muy importante en la ganadería y en lo que vino después.
Un saludo

Iván dijo...

Precioso el dibujo y de maravilla los comentarios.

Enrique Martín dijo...

Iván:
Muchas gracias. Sabes que siempre son muy bien recibidos tus ánimos.
Un saludo

Taurino y orgulloso de serlo dijo...

Él Litri vendió Concha y sierra en 1994