lunes, 27 de febrero de 2012

Linares, hay que vivirlo


Manolete, siempre presente en Linares

Ya estoy de vuelta de mi viaje a Linares. Podría empezar diciendo aliviado que ¡ya pasó! por el compromiso que suponía sentarse ante los aficionados de la Peña Tercio de Varas y los que acudieron que no pertenecían a dicha peña. Pero mi ¡ya pasó! tiene una enorme carga de añoranza por lo vivido en veinticuatro horas. Lo único que no entendí es por qué D. Juan Casado, el presidente de la peña que actuó como presentador y moderador, decidió dar fin a la reunión después de casi tres horas de hablar de toros. Total, si lo único que teníamos que hacer era cenar y dormir. Menos mal que se decidió a poner fin, porque si no, no dudo que todavía estaríamos allí. Y entre otros culpables de ello estaba el propio presidente, con sus preguntas y respuestas.
Tuve el privilegio de acompañar a don José Olid en la mesa de ponentes; y que les voy a contar, que después de oír la versión reducida y ajustada al momento para adaptarse al tiempo requerido, uno estuvo pensando durante unos segundos el levantarse e irse. ¿Qué puedes decir después de escuchar las experiencias de una vida volcada hacia el toro? Pues lo mejor que puedes hacer es callarse. Pero yo hice lo peor, me lancé a hablar, a intentar describir mejor dicho la Tauromaquia 2.0. Pero de lo que yo dije es mejor que lean las opiniones en otros lugares. Seguramente no sería imparcial. O me pasaría de duro o diría aquello de “para poder criticar a un conferenciante, antes hay que haberse puesto delante de un auditorio”. Que yo entiendo que es el argumento más sobado de los últimos tiempos, pero no parece ni medio presentable semejante bobada.
José Olid nos dio, a través de sus vivencias, un paseo por la tauromaquia del s XX, hasta Manolete. Torero al que admiraba más por su menos valorado toreo de capote, que por su toreo de muleta. Afirmó con rotundidad y demostró con sus argumentos, que Manolete murió sin haber dado un natural en su vida, que Linares ya era muy taurina antes de aquel día de agosto y confesó su estremecimiento al recordar las gaoneras del cordobés. Cuanta admiración hacia “El Monstruo” en las palabras que le dedicó. Lo mismo que cuando nombraba a Félix Rodríguez, su torero preferido y que durante sus años de actividad dominaba su calendario laboral. Allí donde iba él, iban a ganarse las perras la familia Olid. Lo mismo que hacían las figuras del momento, según comentó, que o bien adelantaban o retrasaban los viajes, para poder ver al cántabro, torero de toreros. Recordó a toreros a los que todavía lloran en su casa y muy especialmente a Juan Tirado, Juanito, como le llamaba.
Nos metió en su casa, en las conversaciones de su “papa” y de sus “sénecas”, los que le envenenaron con la pasión del toro. Y como si estuviésemos todos sentados en el saloncito de su casa, mandó muy lejos las dos rayas de Domingo Ortega, abogó por el caballo como determinante actor de la fiesta, del respeto, de la inexitencia de este bajo la tiranía del dinero, de las fincas de la comarca, del ganado, de los encastes, en definitiva del toro, del toro y también del toro. Sería ingenuo por mi parte tratar de resumir en cuatro líneas un discurso tan lleno de sustancia y que tanto alimentó nuestra afición.
Por mi parte solo puede contar lo a gusto que me sentí, la satisfacción de poder hablar de toros y decir lo que uno tiene en su cabeza y comprobar como la gente se mantenía en silencio y escuchaba. Esto ya es más de lo que podía pedir. No quiero quitar mérito a los aficionados locales de Linares y del resto de la provincia, pero creo que no sería justo si no agradeciera su presencia a los componentes de la cuadrilla de El Paseíllo”, el programa de Hispanidad Radio. No dudaron en echarse a los medios para acompañar al amigo de Madrid. Pepe Palaza, Juan José Benítez y Marín, acompañados de familiares, a los que no les importaron sus tres o cuatro horitas de viaje. Pero algunos también pudieron disfrutar de la noche de Linares, de los encantos de Úbeda y del sol de un domingo por la mañana, otros se vieron obligados a viajar de vuelta a Huelva, de noche, dándose de tortas con el sueño. Y no quiero olvidar a Franmartín, que solo quería escuchar lo que allí se decía, queriendo pasar discretamente por la peña, después de arreglar como pudo ciertos problemas familiares. Vino, escuchó y se marchó. Él solo, de Sevilla a Linares y vuelta. Cuanta satisfacción y agradecimiento a todos. Perdón por haber dedicado esta entrada a un hecho tan particular y personal como fue mi visita a Linares, pero creo que se lo debía a todos los que soportaron estoicamente mis cosas de la Tauromaquia 2.0, a los que me han aguantado las vísperas y a los que incluso quieren escuchar la conferencia grabada. Todo se andará y si es posible, se la haré llegar del modo que sea. Lo que no podré hacer es mostrar la atmósfera taurina de Linares, ni contar los sonidos del toreo tal y como me lo confesó Marín, ni las sensaciones de un picador que un día tuvo un sueño, ni lo que se siente sobre el lugar donde resultó cogido Manolete, el enfado del aficionado por lo de Curro Díaz en Sevilla, ni tan siquiera cuando se me pidieron explicaciones sobre una travesura en facebook que me ha superado sin enterarme. Pero permítaseme un último consejo y es que Linares, hay que vivirlo.

30 comentarios:

Diego Cervera Garcia dijo...

Enrique:
Mi mas sincera enhorabuena.
Ponerse delante del publico exponer una conferencia y mas si es por primera vez tiene su miga, nervios, responsabilidad, miedo escénico etc... ¡¡¡pero amigo!!! ya paso todo. Y seguro que después de esta primera vez viene la segunda y así sucesivamente.
Es algo bonito, mágico, indescriptible...
Un abrazo!!

J. Cisneros dijo...

Como siempre cuando hablas o escribes amigo Enrique, no puede hacerse más comentario que decir "chapeau". En esta Peña Taurina de Linares no sé que pasa que nos cautiva a todos los que vamos ¿Será porque realmente se habla de Toros?

Enrique Martín dijo...

Diego:
Muchas gracias. Si es para hablar de toros, ya se sabe que siempre estaré dispuesto.
Un abrazo

Enrique Martín dijo...

J. Cisneros:
Muchas gracias por esas palabras llenas de tan buena intención. No sé que tendrá la peña, Linares y los alrededores, pero yo he pasado 24 horas estupendas. Lo que sentí fue no poder estar un poquito más con los asistentes, pero no se puede tener todo. Ya permitió el presidente que la charla se extendiera casi tres horas, lo cual creo que es de agradecer, sobre todo hablando del toro.
Un saludo

Amparo Gomar dijo...

Enhorabuena, Enrique.
Lástima que me pille tan lejos todos esos sitios. Y lástima no poder compartir con vosotros, a los que conozco por la red, esos momentos.
Pero lo has contado con tanto detalle que me imaginaba yo entre tanta gente buena.
Gracias

Pepe Plaza dijo...

En Linares se conserva la esencia de las viejas tabernas taurinas. En la peña los dos valientes nos dieron a saborear el mejor vino criado en barrica de roble y la exquisita tapa elaborada con el todo el cariño del mundo. Tanto uno como otro, Olid y Martin confirmaron su bien ganado cartel.Hay que repetirlos.....

Pepe Pastor dijo...

Me alegra mucho que todo fuera bien. Seguro que si no corta el presidente de la peña, todavía estabais de tertulia. También me imagino que os pusisteis bien de buenas viandas y caldos de la tierra.

Un abrazo

MARIN dijo...

Yo que te voy a decir Enrique, si ya este fin de semana te lo he dicho todo. Pero vamos, que me voy a poner pesado y te lo voy a repetir: HA SIDO UN PLACER CONOCERTE EN PERSONA, HA SIDO UN PLACER CONOCER A ANA, HA SIDO UN PLACER CONOCER A JOSÉ OLID, Y HA SIDO UNA GOZADA PEGARSE SETECIENTOS KILOMETROS PARA EMPAPARME DE TORO Y CONOCER A UNA AFICIÓN DESMEDIDA COMO LA DE LINARES. Para rematar la faena solo nos hubiese faltado una muletita, una copita de vino y una añoja (que para mas no estamos).

GRACIAS A TODOS. Para mas información http://marin-lastmohican.blogspot.com/2012/02/gracias-linares.html

Xavier González Fisher dijo...

¿Ya lo ves? Nadie te devora en una reunión de amigos. El único que se come es uno mismo... Mi sincera enhorabuena por el resultado y mi esperanza de que comiences a "ligar fechas". Un abrazo.

Enrique Martín dijo...

Amparo:
Muchas gracias y por mucho que cuente, siempre me quedaré corto. Ahora a ver si nos toca la Primitiva y podemos movernos a cualquier sitio, esté a la distancia que esté.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Pepe:
Muchas gracias por muchas cosas, por muchas. Y que gusto el entrar en una taberna rodeada de toros por todas partes. Como yo decía al entrar en cada bar o peña, allí les gustaba mucho el fútbol, con imágenes de Lagartijo, Joselito, Belmonte, Manolete, el Guerra y tantos y tantos "futbolistas" más.
Un abrazo

Enrique Martín dijo...

Pepe:
Lo has "clavao". Si no nos cortan, allí seguimos. Y exactamente, hicimos el "esfuerzo" de disfrutar de lo que nos pusieron delante a la mesa.
Un abrazo

Enrique Martín dijo...

Marín:
Ha sido más que un placer para mí. Un compendio de sensaciones que no se pueden plasmar en unas líneas. Y si llega a haber una muletita y una becerrita, ¡Uy! todavía estaríamos allí.
Un abrazo

Enrique Martín dijo...

xavier:
Está complicado eso de ligar fechas, muy complicado, porque los dos sabemos que las cosas que nosotros y otros muchos decimos solo tienen eco entre los aficionados. Si el acto depende de estos, pues cualquiera de nosotros, tú, Marín, Juan Medina, Antonio Díaz, Diego Cervera y me he metido en el charco de los nombres, del que saldré por las bravas. Ya me hacía yo un coloquio contigo en una mesa ante un auditorio.
Un abrazo

Manolo Troya dijo...

Nuevamente te doy las gracias Enrique por engrandecer a la peña con tu presencia y por las palabras que dedicas en este escrito.


Un abrazo

Juan Medina dijo...

Enrique:
Acabo de leer en El Retoñal y El Paseíllo la crónica de tu actuación y, como era de esperar, estuviste cumbre de ironía y saberes.
Con ese lleno hasta la bandera que lograste (a lo José Tomás), me voy a calcular los efectos inducidos de Enrique Martín sobre la economía de Linares y comarca, que debieron ser mayormente hosteleros y "viandescos".
Enhorabuena de todo corazón y a ver si pronto te veo en los carteles de Badajoz.
Un abrazo.

Enrique Martín dijo...

Manolo:
Podría contestarte que ya está todo dicho, pero creo que aún estamos empezando. Hay mucho que asimilar de este fin de semana de toros en Linares.
Un abrazo

Enrique Martín dijo...

Juan:
Muchas gracias, parafraseando al maestro González Fisher, don Xavier, es que me tienen buena voluntad. De las estadísticas, ya te las digo yo. El gasto de botellitas de agua lo hice saltar por los aires durante el coloquio, porque no veas como se seca la boca. Lo mismo pasó con los botellines de cerveza con y sin durante el día. Lo que no sé es lo que esto ha influido en el conjunto de la economía de la comarca de Linares, porque viendo lo que la gente se movía por la calle y como estaban los bares, creo que ya saben ellos solitos mantener un buen nivel de consumo. Y a Badajoz, pues mañana mismo. Eso sí, en verano me costaría un poquito más. Entonces sí que iba a consumir agua fría y hielo, a toneladas.
Un abrazo

David Campos dijo...

Enrique:

Mi más sincera enhorabuena por el éxito obtenido en Linares. Es muy agradable leerte y leer otros blogs donde se cuenta de tus hazañas por tierras andaluzas. ¡Linares, ahí es nada! Qué sitio tan importante y serio para hablar de toros! Hay que echarle un par, ¡sí señor!

Un abrazo!

Enrique Martín dijo...

David:
Ya sabes que la inconsciencia es osada. Muchas gracias. Luego volví a toda prisa para estar sentado en el Manzanares a las 9:30 y casi se produce el milagro, por poquito.
Un abrazo

Juan Arolas dijo...

Enrique muchas gracias por el cariño con el que has tratado a un pueblo como Linares, pueblo de culturas encontradas por el devenir de la actividad minera que tuvo. Veo que te han tratado bien: Troya, Pepillo, Casado, el Zapatero, Juan y un largo etc. de aficionados puros como el plomo del subsuelo de esa tierra, donde el toreo se abraza con el flamenco. Pero más me alegró la defensa que realizaste sobre la suerte de varas y la plaza de Madrid. Enhorabuena y chapeau.

Enrique Martín dijo...

Juan:
Muchas gracias.Solo he intentado contar lo que pasó y devolver el cariño con que me acogieron, aunque esa es una tarea casi imposible. Se pudo hablar de toros con libertad y serenidad. Pero claro, hablar de toros con un auditorio como aquel, es fácil. Saben de qué se habla. Su único defecto fue no tener horas de 120 minutos, jejeje. A mí que me llamen hasta para barrer la peña. Aquí me tendrán siempre.
Un abrazo

franmmartin dijo...

Amigo Enrique,tardo en salir a comentar "la faena" de Linares porque he gozado éstos días de la presencia de nietos "a tiempo completo" y eso hace inviable cualquier otra actividad.
Guardo un gratísimo recuerdo de esa noche,a pesar de que no pude llevar a cabo la programación que hice del viaje.Llegué a Linares ya cerca de la atardecida y no estaba en un buen momento de ánimo,por lo que aceleré mi regreso.
No obstante me llenó de alegría conocer en persona a gente a las que ya conocía por sus obras ,que es como dice el Evangelio que es fiable el conocimiento,gente como José Cisneros,que nos formamos desde niños en la Monumental de Barcelona,como Marín y como a tí mismo ,así como a tu Ana que es nombre que en mi casa suena a gloria.
Me edificó el silencio,el respeto y el comportamiento de los asistentes, que demostraron que eran aficionados de verdad y que estaban allí para escuchar y para compartir.
Tu actuación me pareció sólida y brillante, dejando entrever el aficionado que llevas dentro.
Al principio el "toro" probón y con un cierto cabeceo,no te dejaba sentirte a gusto ,pero a base de consentirle y mandarle lo metiste en tu muleta y acabaste haciendole una solidísima faena, de esas que paladeamos los aficionados, descarandote de manera definitiva al final en el turno de ruegos y preguntas.Me dejó el regusto de las cosas sentidas.
Dile a tu apoderado que me pase nota de las próximas actuaciones para hacer mi planing.
Me permití hacer un pequeño vídeo de unos treinta y tantos minutos,(hecho con la camarilla que siempre llevo conmigo),que a pesar de su endeble calidad por lo limitado de los medios,siempre será un buen recuerdo y que te enviaré una vez editado y pulido.
Ha sido un placer,conocerte,conoceros,conocer la preciosa Peña Tercio de Varas y estoy dispuesto a repetir cuantas veces esté a mi alcance.
Un abrazo

Enrique Martín dijo...

franmartín:
Para mí fue un auténtico placer tenerte delante y poder agradecerte tanto que tenía pendiente, además del viaje, que se produjo en unas circunstancias muy especiales. Si ya lo valoraba en principio, así no te cuento. No se me quitó de la cabeza los que después cogisteis el coche para meteros una buena tunda de kilómetros entre pecho y espalda. Agradezco tu apreciación de mi intervención, que se ajusta bastante más a mis sensaciones, aunque estuve muy a gusto en todo momento, pero creo que tuve que hacerme con el toro.
Esta señora, Ana, es la que más me empuja a todas estas cosas, la que me pone los pies en el suelo y la que me hace ver lo bueno que yo no acabo de tener tan claro.
Y si hay que pedir perdón por estar con los nietos, ¿en qué mundo vivimos? jajaja. Disfruta de ellos y maledúcalos, que para educar están los padres.
Un abrazo fuerte y de nuevo muchas gracias

MARIN dijo...

Enrique, tengo que reconocer que soy un auténtico gilip... Me preguntaste en Ubeda si habia conocido a Franmartin, y voy yo con mis santos c... y te digo que no.

He de decir que me lo presento José Cisneros nada mas entrar en la peña Tercio de Varas. Desde aqui D. Francisco (y permitame que le ponga el Don por delante), tengo que reconocer que para mi tambien fue un honor conocerle y que yo tambien estoy dispuesto a repetir la experiencia cuando haga falta. Espero que tanto a usted como a su familia le vaya la cosa bien.

Un saludo a ambos, y espero me perdonen la confusión de persona, ya que lo confundí con otro aficionado de Linares.

Un abrazo.

Enrique Martín dijo...

Marín:
Como diría José Mota "como estánnn las cabezas". No creo que don Francisco te lo vaya a tener en cuenta.Si de despistes escandalosos se trata, aquí el que escribe seguro que te gana. Además creo que aquella tarde noche fue tan intensa que algunos nos desorientamos más de una vez.
Un abrazo

Iván dijo...

Madre mía Enrique, que pedazo entrada y que gusto leerte!
Te juro que leyéndote nos podemos imaginar lo que pasaste.
Ante todo ENHORABUENA y me alegro enormemente que todo saliese tan bien.
Un abrazo FENÓMENO!

franmmartin dijo...

Amigo Marín,lo primero,por Dios Bendito,quítame el Don (que suena a campana) y el Vd. que me hace sentirme mucho mayor.
Como dice Enrique ,en un "revoleo" de esos es facilísimo confundir ,equivocarse ,o no recordar porque eran muchos los amigos y los sentimientos.
Recuerdo a la perfección la breve conversación que tuvimos de la que me quedé con ganas de mucho más,porque por mi trabajo y las circunstancias, he conocido Huelva y su provincia en profundidad y me hubiese encantado dejar aflorar recuerdos y sensaciones comunes que seguro debemos de tener.
Todo se andará Dm.
Mientras tanto recibe mi amistad y un fuerte abrazo.

Enrique Martín dijo...

Iván:
No te voy a decir que te vaya a contar a ti toda la conferencia, no te quiero tan mal, pero sí que tenemos pendiente una buena sesión de hablar de toros.
Un abrazo

Enrique Martín dijo...

Franmartín:
¿Has visto Marín que irrespetuoso? Le suelta el don a uno y se queda tan ancho. Que pena que no tuviéramos una shoras para poder hablar de lo que nos gusta con calma.Habrá que hacer un hueco y encontrar el lugar. En cuanto las circunstancias me lo permitan, no me importaría tener que pasar Despeñaperros de nuevo.
Un abrazo