jueves, 23 de febrero de 2012

Taurodelta y el “Estimado abonado”


José y Juan, si levantárais la cabeza...


Acabo de recibir una carta de la empresa de la plaza de Madrid, Taurodelta, en la que aparte del trato de “Estimado”, que es lo menos que nos pueden decir después del pastizal que les llevamos a sus arcas a lo largo del año, nos informan que “de acuerdo con lo ofertado en el pliego para la explotación de la Plaza de Madrid, tiene el placer de comunicarle la posibilidad de obtener cómodamente localidades para las ferias taurinas que se celebren este año en la plaza de Valencia”. Pues muchas gracias estimados señores empresarios. Que detalle, el señor Casas, don Simón, quiere llenar aunque sea a costa de los ruidosos, irrespetuosos, bullangueros e ignorantes aficionados de Madrid. Se ve que a nosotros nos tiene demasiado predicamento, pero si a nuestro dinero. Si es que no hay nada que no calme un billete de 50 euros.
Una cartita de nada y uno acaba de entender el por qué de la adjudicación de Las Ventas a Taurodelta, un beneficio para el aficionado lo suficientemente contundente como para pasar por alto, según lo manifestado por personas como Juan Luis Fraile, las deudas con algún que otro ganadero, la posibilidad de sacar entradas para la Feria de Fallas. Pero ¿cómo hemos podido vivir hasta ahora sin ello? Será por eso que el año pasado fue una ruina la plaza de la calle Xátiva. Claro, si es que los madrileños no podían sacar entradas con comodidad; ahora será diferente.
Pero chico, no sé que me pasa con Taurodelta, tanto con la antigua como con la refundada, que cualquier posible beneficio aunque nos lo envuelvan en seda, no acaba de convencerme. Esto más parece, según diría un experto en marketing, la creación de una necesidad que no se necesita. No creo que haya una demanda tan cuantiosa por parte del aficionado de Madrid, como para ponerle las entradas de Valencia en el buzón de su casa. Más parece que don Casas, el señor Simón, no sabe ya a donde mirar para sacar un duro. Y si le ceden la explotación del bar de la Torre de Hércules, seguro que también les vende entradas para los toros en Valencia. Si es que no hay como acercar el toro al fiel aficionado de… La Coruña.
Uno, que tiene la mente retorcida y no ve nada más que mal donde otros me ofrecen el bien, piensa en la misma situación, pero al revés. Ignoro si el aficionado valenciano arde en deseos de venirse a los toros en Madrid. Si no se llena su plaza, van a llenar la nuestra. Y más en estos momentos, donde el ciudadano medio no para de echar cuentas para llegar a fin de mes y cuando más caro cuesta echarle de comer al coche. ¡Viva la desesperación! Pero que nadie piense que para llenar la plaza de Valencia, la de Madrid o la que sea, se van a decidir a abaratar los precios, en ofrecer buenos carteles y en hacer que salga el toro de verdad. Aunque este año en Fallas hay más de un cartel atractivo. Otra cosa es que esos días se acerque el público a las taquillas.
Y pensando y pensando, uno se plantea si para Madrid hace falta esa fórmula o ya mirando más a lo lejos, si se pretende homogeneizar su plaza, adaptándola más a la “evolución” de la Tauromaquia 2.0 y a los “tiempos y gustos del público de hoy”. A ver si así ya acabamos de desestructurar a la afición madrileña y conseguimos que se una a la corriente triunfalista de indultos, triunfos y alegrías flamencas, como en el resto del mundo decente. Que ya es hora de descabezar a esos indecentes que protestan la técnica del pico y el “fueracachismo” y del torito bonito, bajito y en tipo.
Ya digo que uno ya piensa mal casi por todo. Que yo agradezco lo de “estimado abonado”, pero no cuela. Aunque parece que en todas partes cuecen habas; solo hay que mirar de reojillo a Sevilla y escuchar a los señores empresarios, que no pudieron llamar a El Juli antes, tendrían que esperar a tener tarifa plana para llamadas nacionales. Y no es que este torero sea objeto de mi predicamento taurino, pero si la feria de 2011 fue el triunfador y según contaban dictó una tras otra sus clases magistrales, ¿por qué ahora no se le contrata? ¿No tendría que haber sido el primero en ser tocado por los señores Canorea? Pues los “Estimados abonados” de Sevilla tendrán que aguantarse, que hubieran llamado ellos. Y ya puestos, que le echen otra llamadita a Curro Díaz. Será que ahora en la Maestranza ya no se aprecia la gracia y el arte.
Los “Estimados abonados” podrán tener sus quejas de estos carteles, aunque no diferirán demasiado de las de años anteriores y si muy al contrario manifiestan su felicidad y alegría por unos carteles “tan redondos”, pues que con su pan se lo coman, aunque a uno le cuesta creerse que toda la afición hispalense sea tan dócil y esté tan domesticada como nos quieren hacer creer los medios oficiales.
Son tantos los tantarantanes que hemos recibido por parte de las empresas, que uno no se cree nada y cada vez que se les ve venir, lo primero que hacemos es ponernos el casco y el chaleco salvavidas. Y todo esto sin saber nada de los carteles de San Isidro de este año. No se habla nada, no se oye nada, solo que si El Juli deja esto aburrido y perplejo al ver el trato que está recibiendo y que cree no merecer, esperando que los Choperitas y sus amigos aflojen la mosca para traer a José Tomas, que no se olviden de Fandiño, Urdiales y Mora, que se tengan en cuenta los gustos del consumidor venteño y no los del público televisivo. Son tantas cosas, que es empezar y no acabar. Pero cuando se empiecen a confeccionar los carteles, seguro que pasamos del “Estimado abonado” a “Señores panolis” vayan abonando sus entradas calladitos y sin armar jaleo. Además se ruega que en la plaza estén calladitos y que todo el ruido que hagan sea el de sus palmas al aclamar a las figuras mediáticas. Y de eso en Sevilla también saben un rato.
Si es que hay cosas que nunca cambian. Llega abril y la feria de Sevilla debatiéndose en un estruendoso fracaso ganadero, luego Madrid, con más de lo mismo, los “profesionales” entusiasmados al hacer caja, los televindentes más que felices con las cosas que cuentan los señores comentaristas y descubriéndonos eso de la técnica, la toreabilidad y no sé cuantas cosas más. Que para eso somos el “Estimado abonado”.

15 comentarios:

Xavier González Fisher dijo...

Bueno... mientras no te digan como don Gabriel, un condiscípulo de mi padre: "ya sabe que yo a usted lo 'apreseo' y lo 'esti...meo'...". Saludos.

Enrique Martín dijo...

Xavier:
Tiempo al tiempo, amigo, tiempo al tiempo.
Un saludo

Anónimo dijo...

Enrique:
Qué caradura tienen los Estimados Sres. Oligopolistas. "Obtener cómodamente" dicen, como si no se pudieran comprar entradas de cualquier plaza por internet y te las mandan a tu casa en 48 h.
Controlando como controlan los ruedos de media España, van a acabar proponiendo tournées al estimado aficionado.
Saludos... y paciencia, estimado amigo.

Pepe Pastor dijo...

Hay un error en el tratamiento. Debe decir "estimado pagano". Por cierto me gusta mucho el dibujo de la entrada.

Un abrazo

Enrique Martín dijo...

Pepe:
Lo que pasa es que seguro que a los señores de Taurodelta les daba apuro llegar a tanto, porque la carta existe de verdad.
Gracias por lo del dibujo, es de esas cosas que uno se entretiene en hacer.
Un saludo

Anónimo dijo...

Adivina, adivinanza: “se llama Don Simón y no es una marca de vino…” (Enrique, es que esto hay que tomárselo a guasa). ¿A quién quieren engañar con esos “pedazo” de carteles de Fallas?

Más les valdría a los de Eurodelta en escribirnos para consultarnos si son de nuestro gusto los carteles con los que anualmente nos aburren.

Por cierto, ¿qué te parece el “pedazo” cartel del Domingo de Resurrección? Curro Díaz, Juan del Álamo y Víctor Barrio con seis “bravos” toros de Pereda.

Saludos
J.Carlos

Enrique Martín dijo...

J. Carlos:
Yo ya he comprado seiscientas entradas para las Fallas (para estar anchito), del día de El Cordobés, porque ya que no viene a Madrid, habrá que verle fuera. Me las ha traído un tío despeinado, con muchas canas, cara desencajada y gafas y me ha dado un beso en los morros y un abrazo del que no me he recuperado. El hombre debía ser nuevo en este trabajo y estaría agradecido, porque por el acento parecía de fuera. Solo me ha puesto cara rara cuando no sé por qué se me ha ocurrido mentarle al maestro Joaquín Vidal.
Lo del Domingo de Resurección me parece estupendo, Curro Díaz siempre tiene su cosa, mientras que no se amanere y modernice; el del Álamo ese seguro que está bien, pues ha demostrado repetidas veces su buen hacer y de todas las veces que ha venido a Madrid, siempre a demostrado entrega y ansia de no querer perder ni una oportunidad, da miedo verle tanta entrega y con novillos duros, duros, pero duros de verdad; y Víctor Barrio, tenía yo ganas de verlo en Las Ventas, que casi no hemos podido verle. Los toros, pues depende. Si salen como casi siempre, pues duros, bravos y encastadísimos. Vamos un cartel "mu bien rematao", un cartel redondo.
¿Qué me habrá echado el de las entradas en los morros, me mareo y me confundo, será que es tarde.
Un saludo y verás como en San Isidro habrá carteles aún peores (Y esto sin el efecto de la droga del beso).
PD: Verás como alguien me pega la bronca por el comentario

Diego Cervera Garcia dijo...

Enrique:
Taurodelta...menuda os a caído a los abonados, y menuda nos lleva callendo a los aficionados en general aunque veamos las corridas retransmitidas por digital plus...
En fin, esto esta montado de esta manera y no se puede hacer ma.
Un abrazo

Enrique Martín dijo...

Diego:
Y además se aprovechan de que aún pensemos que esto tiene arreglo.
Un saludo

MARIN dijo...

Me quedo con la reflexión que haces Enrique, de que si quieren atraer mas público a la plaza, que empiecen por abaratar las entradas. Perfecto e ideal. Pero ningun empresario, ni taurino ni de ninguna clase va a dar duros por cuatro pesetas. Si no nos apretamos el cinturon todos, dificilmente se bajaran los precios de los abonos y entradas. Eso si, yo siempre respeto lo que cada uno pida por su trabajo.

Por otra parte, ahora resulta que los carteles de Valencia son malos. Estamos hartos de pedir que los modestos entren en las ferias, y despues nos quejamos de que faltan las figuras. Yo ya no sé ni en el dia que vivo.

Un saludo.

Xavier González Fisher dijo...

¿"Door to door service"? Es una "gran modernidad" la que se tira el Napoleón ese... Mira que "tener la gentileza" de llevarte las entradas a casa... ¿O será que te cambiaron el color de las pildoritas otra vez, Enrique?...

Enrique Martín dijo...

Marín:
Para Valencia, y hablando en serio, solo pido que la gente vaya los días señalados, los que todos hemos comentado y que la cosa salga bien, a ver si la gente empieza a despertar y a abandonar la vulgaridad. Pero, ójala me equivoque, si hacemos caso a lo que me decía Iván Colomer, el día de El Cordobés y compañía será un éxito de taquilla. Así vamos.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Xavier:
Pues va a ser verdad lo que digo, no son las pildoritas, porque he visto la carta encima de mi mesa antes y después de tomarlas.
Un saludo

Juan Medina dijo...

Enrique, creo que se "traspapeló" el ocmentario que te mandé ayer y ahora ya no me acuerdo de lo que te decía. Yo también empiezo a necesitar las "pildoritas"...
Saludos.

Enrique Martín dijo...

Señor Medina:
Usted no se preocupe. No deje de tomar la medicación. Yo ya estoy mucho mejor y he recuperado casi toda la memoria. A propósito, me alegra de leer su primer comentario en este blog. La próxima vez díganos desde donde escribe. Ah y anímese y haga un blog propio. Y no deje... ¿qué es lo que no tenía que dejar? ¿Dejar? ¿Quién es usted? ¿Qué quería? ¡¡¡Señoritaaaaa!!! ¿Tiene mis pildoritas azules?