sábado, 22 de octubre de 2011

Y los “hartistas”, ¿dónde están?

Después de sacar esta entrada me he enterado del fallecimiento de Antonio Chenel, "Antoñete", el torero de Madrid. Descanse en paz.


Lo primero que quiero es aclarar que el término hartista está tomado prestado de Xavier González Fisher, quien a su vez lo tomó de un buen amigo, Beto Ruiz (Q.E.P.D.), quien muy acertadamente calificó con este palabro a tanto chavalote con medias rosas que no acaba de tener clara la idea de lo que es el toreo. Seguro que a muchos se nos ocurre más de un nombre que encajaría en esto de “hartista”. Por lo menos nos sale un grupo de 10 nombres, vamos un “G 10” en toda regla.

¡Ay! aquellos muchachos del “G 10” que tanto se movieron para reivindicar el cambio de los toros a Cultura. Con los esfuerzos tan grandes que se tomaron allá por los finales del año pasado y los principios del que se nos está acabando. Ellos que se pusieron los trajes de ir de boda, con su corbata atosigándoles y poniendo una falsa pose de relajación. Incluso tragaron con ser recibidos por los ministros casi de tapadillo y tener que salir corriendo a dar una rueda de prensa a un hotel próximo, como si se fueran el mismísimo Luis Miguel, cinco minutos después de haber pasado el rato con Ava Gardner.

Montaron una mesa, estuvieron de charla con sus señorías y hasta se constituyeron en comité de expertos, el llamado “G 10”, con el único fin de conseguir zafarse de las garras del Ministerio del Interior y caer en los tiernos brazos del de Cultura. Con la que está cayendo y estos chicos no se preocupan de otra cosa que del ministerio al que sean adscritos y de que se reconozca el toreo como hecho cultural. Pero una vez que se perpetró el trueque la mesa se la ha comido la carcoma, no se han preocupado de devolverle la invitación a los señores ministros, aunque hubiera sido a un cafelito en la finca de alguno de ellos, ni de tan siquiera sacar unas camisetas exclusivas del “G 10” con una leyenda que dijera “Lo conseguimos, bieeeen”.
A mí esto me parece un exceso de dejadez por parte de estos mandones del toreo. Total, ¿qué les habría costado un poquito más de celo? Y eso que entre medias se ha producido lo de Barcelona, han surgido iniciativas populares para apoyar a la fiesta y los antis siguen dale que dale con su retahíla de argumentos falsos y vacíos. Quizás les quita más el sueño eso de elegir los toritos, de mantener a taurinos y prensa contentos y de buscar una buena excusa para irse retirando de carteles comprometedores a medida que se acercaba el cierre de la temporada.

Puede ser que unos vean la botella medio llena y otros la veamos prácticamente vacía, pero si son los que más pueden tirar del carro y los que pueden hacer algo para que esto cambie, ¿por qué no lo hacen? ¿Tan aislados viven en ese mundo del “Bieeen torero”, “ole maestro” y del “eres un monstruo”? Pues parece ser que sí. Como niños caprichosos, una vez conseguido el caramelo, se han olvidado de cualquier buen propósito y han vuelto a eso que tanto les gusta, a hartar al personal hasta tal grado que bien ganado se tienen el apelativo de hartistas. Estos que han ido recogiendo triunfos por todas partes, que no han visto un toro de verdad ni en pintura y que han agotado las existencias del toro tragapases, han demostrado su nula generosidad con la fiesta y que aparte de su comodidad y mantenerse en el machito a costa de lo que sea, nada les importa la fiesta. O también puede se que una vez hecho el trasvase y convertidos en Cultura, dejara de interesarles. Lo mismo piensan que eso de la cultura es para señoritos, o que quizás esto les obligue a tener que leer un libro al año o a tener que visitar un museo cada seis meses, aunque duela.

Igual se han creído que lo de ser “hartistas” era “jartarse” a leer, a escribir o a esculpir el Moisés de Miguel Ángel. ¿Y si resulta que no les explicaron bien lo que era eso de ser de Cultura? Pues todo puede ser. Yo la verdad que los entiendo. Con la vida que llevan no creo que les quede un segundo para nada, todos el día de aquí para allá, que si reuniones con el veedor, que si el gimnasio y el fisio para que luego en el ruedo se puedan estirar y doblar hasta límites insospechados, que si hacerse un traje para ver al ministro, que si hoy toca indulto, que si nos llevan en procesión por las Ramblas y luego, cuando ya es hora de irse a dormir, a atender un programa de radio el domingo a la una de la madrugada. Esto no es vivir. ¿Como no se van a querer escaquear en algún momento? Ahora empiezo a entender eso de hartistas.
PD: Gracias por el término a Beto Ruiz (Q.E.P.D.) y a Xavier González Fisher por dárnoslo a conocer.

14 comentarios:

lesaqueño dijo...

aqui vive un hartaoo de figuras. estar en el tendido y ver a las figuras aburre a las piedras. les rehuyo.

mis mejores deseos maestro antonio. que momentos mas bonitos me ha hecho pasar maestro. eso si que era plenitud y hartarse a ver toreo, sitios, distancias, y esos toques suerprecisos. hasta me ha permitido ganar apuestas, mi padre y algun taurinillo bastante anti, eran mis carnes de cañon.
dios santo lo que tiene que pasar por su mente viendo a mas de un millonario fuera de cacho cada dos por tres y encima a 4 tontas del bote desmochadas.

saludos a todos

Enrique Martín dijo...

Lesaqueño:
Son hartistas para gente harta.
Sobre Antoñete ¿qué podemos decir de su época como torero? Pues mucho y bueno. La etapa de comentarista la dejaremos de lado.
Un saludo

Diego Cervera Garcia dijo...

Enrique:
Mira,esta entrada viene que ni pintada sobre la conversación que hemos tenido hace un rato por teléfono, hartistas de pegar pases y poco más. Y es siempre más de lo mismo, toreo en abundancia de muleta, con un gran número de pases, torero estético y estático entre líneas etc etc….
Un saludo.

Enrique Martín dijo...

Diego:
Es la eterna cantinela, pero mientras no cambien las cosas, habrá que decir lo que hay.
Un saludo

Xavier González Fisher dijo...

Y ahora que llego al comentario, me entero de que Antoñete se nos fue por delante... Cada vez nos quedan menos de su hechura y muchos de la "H"... Pronto nos daremos cuenta de la triste realidad de lo que estamos perdiendo.

Enrique Martín dijo...

Xavier:
Pues sí. Yo he tenido que rectificar el pie de la imagen. Primero deseaba que el maestro se recuperara y luego solo me quedaba lamentar que se ha marchado. Desde entonces estoy viendo imágenes de otros toreros que por ley de vida le irán siguiendo. Y pensar que nadie se ha quedado con nada de Antoñete.
Un saludo

Xavier González Fisher dijo...

Es que, Enrique, todos prefieren los espejitos y las baratijas... se "realizan" más fácil. Lo otro, lo macizo, lo perdurable, es más difícil de transmitir y es más difícil de conseguir... Te acompaño en el sentimiento...

Enrique Martín dijo...

Xavier:
Ahora es muy fácil tomar a Antoñete como espejo de lo que era el toreo. Incluso en esos naturales con la muleta algo retrasada, cuando el toro entraba en la muleta el torero era muy de verdad. Lo que son las cosas, la muerte hace borrar su época de comentarista y consigue que reluzca lo que realmente hizo como nadie, torear.
Un saludo y el pésame para todos los aficionados

Isa Molina dijo...

Lo que ocurre en la tauromaquia del siglo XXI es que en la palabra figura caben demasiados nombres, y en la de maestro me sobran todos. Ellos se ven “hartistas” pero yo me aburro en el tendido tarde tras tarde, así están las cosas. Un saludo Enrique.

D.E.P. Antoñete.

MARIN dijo...

Bueno Enrique, para empezar decirte, como siempre, que no puedo estar mas de acuerdo contigo.
Yo siempre he sido (y seré) de los que digo que a todo aquel que se viste de luce merece mis respetos. Pero unos mas que otros.

El otro dia me decia un seguidor de Manzanares, que este torero no era menos que Padilla por el hecho de matar Cuvillos, y que tambien era capaz de matar una de Miura. No lo dudo- le dije-, pero quiero que me lo demuestre. Y una de Flor de Jara, y una de Cuadri, y una de Ana Romero... etc. ¿Que el G-10 es capaz de matarlas? que las maten y se acabo el comentario.

Pero como bien dices, se han acomodado de tal manera que el futuro de la fiesta les da igual.
¿Cuantos de ellos se movieron para que los de Sanchez Cobaleda no se fueran al matadero?. Pues seguro que al Fundi, Alberto Aguilar, Fandiño, Rafaelillo, Urdiales y demas, no les hubiese importado matar la camada entera.
Y así nos va Enrique, asi nos va...

Un abrazo y perdona por la extensión, pero si no corto se me calienta el pico.

Enrique Martín dijo...

Isa:
Solo hay que ver lo que se ha devaluado el término figura, que casi es una ofensa hacia el torero al que se le pone tal apelativo, igual que el de taurino. Dos palabras que deberían ser merecedoras de respeto y que hoy se corresponden con engaño y fraude.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Marín:
Extiéndete lo que quieras y necesites. Claro que podrían matar Miuras y de todas las ganaderías. El caso es que no los quieren ni ver y el movimiento se demuestra andando. De boquilla todos somos toreros, pero delante del negro, del cárdeno y del burraco, la cosa ya cambia. Es que además exigen una consideración que no se han ganado. Es lo que nos faltaba.
Un saludo

lesaqueño dijo...

antonio, te has ido, q.e.p.d.
mi preferido en vida.
vivimos una epoca de alivios y de apariencias, el toreo no iba a andar de rositas.
las cosas autenticas no estan de moda.
isa, ya veo que compartes conmigo los sopores del tendido.
y jode un huevo, que en cualquier otra manifestacion artistica o espectaculo esto no ocurre. la f1, el teatro, la opera, el fulbol, las motos del mundial.

cualquier manifestacion artistica, cultural o deportiva de primer nivel, REALMENTE LE DA SOPAS CON HONDA A LOS TOROS.

LOGICAMENTE, COMO AFICIONADO A LOS TOROS, TODO ELLO ME PONE DE LOS COHETES. SIMPLEMENTE PORQUE NO AGUANTAN LA COMPARACION.

EN ESTOS TIEMPOS DE CRISIS QUE VIVIMOS, MAS TODAVIA, PORQUE LO NO AUTENTICO CANTA LA GALLINA A LA MINIMA Y NO SE SOSTIENE. EN LOS TOROS EN PARTICULAR, NO SE JUSTIFICA BAJO NINGUN CONCEPTO.

salu2 a todos del saltillo pequeño

Enrique Martín dijo...

Lesaqueño:
¿Qué mundo es este en que lo auténtico no tiene sitio?
Un saludo al Pequeño y encastado Saltillo