jueves, 18 de octubre de 2012

Urdiales y la estupefacción

Urdiales está toreando


Llevo semanas rumiando esta entrada y no me he decidido a sacarla antes por esperar a que todo esto se acabara y poder tener en mi mano todos los ases, las cuarenta, y cantar las veinte de los otros tres palos y algún que otro tres, no fuera a ser que al final perdiera la mano. Uno ya está un poco cansado de repetir siempre lo mismo, que si el G-10, que si ahora son 8 o 7, que los borreguillos de los juanpes, los taurinos, los asaltaplazas y todas esas pesadillas que carcomen nuestra afición. Ya tenía yo ganas de explayarme a gusto hablando de un torero, aunque también asome un punto de cierta amargura, la que provoca la injusticia de ver como no se le premia con contratos lo que se gana en el ruedo.

Discutía, por llamarlo de alguna forma, hace tiempo con I.J. del Pino, si Urdiales era único o el más grande, que era como si uno dijera que mi abuelo es más mi abuelo que el padre de mi padre o viceversa. Pues amigo, perdona que te diga, pero no tenías razón y yo… menos. Urdiales es el más grande y el único torero en la actualidad, si nos atenemos rigurosamente a lo que quiere referirse este término: torero. Además es de los pocos a los que se les puede llamar Matador de Toros”, como rezaba en las tarjetas de visita de Luis Fuentes Bejarano hasta el final de sus días; qué orgullo el de haber lucido coleta y terno de luces.

Ahora parece el momento en el que hacer balance de la temporada, en diciembre lo haremos del año y el resultado deberá ser el mismo, y habrá que ponerse a pensar en la mejor faena, el mejor toro, el que tenía el fondo perfectamente conjuntado con la toreabilidad o el torero que mejor componga sus sinfonías de empaque e histrionismo. Pues hala, que balanceen otros, yo me voy a limitar a recordar y a disfrutar y emocionarme de nuevo con el toreo; el de Diego Urdiales, al que se le podría calificar como el torero de los triunfos inútiles, los triunfos callados, el toreo ignorado o, si se le pregunta al aficionado, el torero deseado.

En Valencia no se puede decir que triunfara, tal y como se entiende el triunfo, pero al contrario que otros compañeros, en la de Fuente Ymbro toreó, le dio a sus toros lo que le pedían, pero resultaron tan poquita cosa, que el riojano no pudo demostrar su poder, aunque sí su decisión. Su paso por Madrid no fue nada destacado, aunque a mi juicio, el principal problema fue la elección de ganaderías; no sé si hubo lugar a elegir o fueron lentejas, si las quieres las tomas y… Pero Urdiales necesita toro, que paradoja, un torero que requiere de un toro, que debería ser lo lógico y natural, pero claro, si tenemos en cuenta que a la mayoría del escalafón, especialmente a las figuras, les sale un toro y ponen el grito en el cielo. Parece, que no digo yo que sea así, que su capacidad como toreros solo les llega para pegar mantazos a bobonas y si no ya se están quejando que “se venía para adentro”, “reponía muy pronto” y algunos despavoridos hasta dicen que “me quería coger”. Hombre, que se supone que es un toro de lidia, si fuera un perrillo de lanas, daría lametones.

Como viene siendo habitual, el número de corridas matadas por Urdiales en esta temporada no era demasiado elevado, más bien era ridículo y ofensivo, si se comparan condiciones, tipo de toro y resultados con otros que torean hasta en los baños de las cafeterías. Pero llegó Bilbao y allí se mostró a pecho descubierto como el torero que es. No sé si sorprendería a alguien su clase magistral de toreo, no debería, pero emocionó a todo el que lo vio en directo, a los que lo vieron en vídeo y a todos los que recuerdan aquella tarde de los Victorinos. Las cosas no estaban precisamente para florituras, él se vio levantado del suelo de mala manera, Castaño pasó a la enfermería haciendo pensar a la gente que podía tener una lesión importante, pero don Diego, el señor Urdiales se puso a torear, a poder a aquellos animales, que de bobonas tenían poco o nada, y dejar claro lo que es torear y lidiar, que nada tiene que ver ni de lejos con pegar pases. Creo que cortó una oreja en los tres toros que mató, pero qué quieren que les diga, no me importa la cantidad, me quedo con el toreo.

Días después tuve la suerte de poder charlar con él en directo en el programa “Vivir los Toros” de Radio Morata y en ningún momento mostró ni asomo de rencor, ni de hacer ninguna reivindicación altisonante. Pero fue muy claro cuando a una afirmación de quien esto escribe sobre la escasez de contratos y si merecía torear muchas más tardes, se limitó a decir “yo creo que sí”. Ni una queja salió de sus labios. Un torero que ve como otros compañeros ganan contratos a base de dejarse llevar por la corriente del destormo, la vulgaridad y la mentira, pero que no se deja tentar por ese oropel vacío. Afirma una y otra vez que él es fiel a su estilo, un estilo muy ortodoxo, muy de verdad y en el que el eje es el toro y el toreo de verdad. Una filosofía de vida que le permite mantener las ideas muy claras, o la verdad o la vuelta a su oficio. Que decirlo es muy fácil, facilísimo, pero es que Diego Urdiales lo dice, lo hace y se lo deja claro como el agua a todo aquel que pueda pensar que le puede tentar solo con dinero. ¿Se imaginan que tuviéramos varios toreros con esta decisión, este compromiso con la Fiesta y esta afición por encima de todo?

Después de la lección de Bilbao mantuvo esta misma línea de compromiso en su tierra, en San Mateo, pero de eso ya se ha hablado en su momento. Yo ahora tampoco me voy a poner a pedir que le contraten en todas las ferias, no soy quien, ni mucho menos; me conformo única y exclusivamente con que se le trate con justicia, pero a él y a todos. Que no tengamos que esperar a llegar a final de temporada para ver que fulanito toreó más de la cuenta o que menganito no tuvo las oportunidades que merecía. ¿Por qué no vamos haciendo el año poco a poco? Igual otro gallo nos cantará. ¿Se imaginan lo que sería que al llegar Castellón y Valencia los matadores no tuvieran nada para después? En Sevilla igual, lo mismo en Madrid y así sucesivamente. Lo que podrían variar los carteles estelares de principio de temporada a los del final. Pero esto de los toros está muy mal gestionado, aunque perfectamente montado. Mal gestionado porque no se da lo mejor en su mejor momento y bien montado, porque pase lo que pase, en febrero ya se tiene garantizada la ganancia de ese año. Esperemos que el año próximo Urdiales entre en carteles de toros de verdad, como es su costumbre, y en muchos más, enfrentándose a esos mandones del toreo, que en lo único en que le ganan es en el poder del mentor, con capacidad para manejar aquí o allí a su antojo. 

22 comentarios:

MARIN dijo...

Enrique:
Como últimamente en un dia se me vienen tres cosas a la cabeza, y otro dia ningua, pues las guardo y las programo en el blog. Tengo una programada para mañana haciendo una comparación entre futbol y toros donde dejo caer algo.

Yo creo que para mi, de lo mejor que de este año ha sido lo de Urdiales en Bilbao, por lo menos para los que nos gusta otro tipo de tauromaquia muy distinta a la 2.0. Creo que se merece mucho mas, pero los de arriba no lo van a dejar meter la cabeza. Primero porque está en otra órbita, y segundo porque a lo mejor a mas de uno le sacaba los colores.

De seguir esto así, el futuro de Diego es tan negro como el de la fiesta. Para algunos nostalgicos, ojalá esto cambie pronto.

Un saludo.

franmmartin dijo...

Diego Urdiales hubiese sido un torero respetado y tenido en cuenta -seguramente mucho más que ahora-en cualquier época del toreo.Hubiera podido competir con cualquiera en cualquier momento.
¿Me quiere alguien explicar que habría hecho toda esta tropilla figurinista de ahora, en tiempos donde habitualmente salía el toro y con frecuencia el torazo?.
Aguien me puede aducir que algunos de ellos pueden con el toro,pero esto no es una cuestión de fé, sino de demostraciones palpables y frecuentes.
Lo de Urdiales en Bilbao me reconcilió por un rato con la Fiesta ,con el toreo y con los toreros.
Como ya he abandonado a estrellas fugaces que me ilusionaron en un principio,haremos el esfuerzo de seguir éste año a Diego donde buenamente podamos.............si lo contratan,claro.Que esa es otra.

Luis Domínguez Barco TAUROPINIONES dijo...

Don Enrique, siento tener que rectificarle, pero con el que usted discutía, por llamarlo de alguna manera, no era con el bueno de Isidro sino conmigo, a raíz de un post en mi blog titulado "Diego Urdiales el más grande, con permiso de Marcial" que luego tuvo a bien "plagiarme" Zabala de la Serna para titular su crónica de José Tomás en Nimes. Salvo este pequeño lapsus, que voy a decir yo de Urdiales, salvo que para mí es sin duda el más grande.
Gracias Enrique.

I. J. del Pino dijo...

Es que desgraciadamente para Luis, que sale perdiendo, siempre nos confunden.
Saludos.

BICHICOMA dijo...

Conocí a Diego de manera casual en un restaurante de Madrid, una tarde de mayo de 2008, mientras compartía mesa y mantel con Matías Tejela en una tertulia de Radio Marca. Ambos tuvieron a bien hacerse una foto con mi único hijo -de 10 años en aquel momento- que llevaba por 2ª vez a Las Ventas. Y volvió a suceder en 2009 ó 10, no recuerdo bien, esta vez acompañado de Sergio Aguilar. Este año fui a saludarle en la Puerta de Cuadrillas en Madrid y charlé con él brevemente en el Club Taurino de Bilbao, tras su 1ª tarde con los de Gallardo. Le seguimos como prosélitos de una nueva creencia. Es torero, sí. Pero su persona le supera.

Isa Molina dijo...

Diego Urdiales es uno de los Toreros del momento,con la verdad del toreo por delante siempre. La tarde de Bilbao no se me olvidará.
La pena es que la industria del toro esta montada para hacer injusticias con toreros como él.

Saludos.

Enrique Martín dijo...

Marín:
Lo hemos hablado muchas veces, Urdiales es muy molesto y además, al no contar con la prensa que tienen otros, es muy difícil que pueda imponer la ley del toreo enfrentándose con todo el escalafón. Y mucho menos con el tipo de toros con los que él se enfrenta
Un abrazo

Enrique Martín dijo...

Franmartín:
Y tú y yo podemos decir que nos subimos el Everest, pero seguro que ni vamos a intentar ir. Esa es otra de las cohartadas de los toreritos estos, que si pueden pero no quieren. De momento, como bien dices, Urdiales si que puede y además está bien. Y mira qué fácil, no hace más que saber las reglas básicas de esto y ponerlas en práctica.
Un abrazo y que le veamos muchas veces

Enrique Martín dijo...

Luis:
Mil perdones. Me propuse escribir de memoria, para no dejarme influir por las estadísticas ni por notas tomadas en su día, quería que aflorara la sensación que tuve en cada momento. Diego Urdiales es el más grande, un torerazo, un fenómeno, llámalo cómo quieras, que siempre nos quedaremos cortos.
Un abrazo y de nuevo perdón.

Enrique Martín dijo...

I.J del PIno:
Lo que tenéis es que como los buenos equipos de fútbol, estáis muy bien conjuntados los miembros del clan riojano, y no sabes la envidia que me dais.
Un abrazo

Enrique Martín dijo...

Bichicoma:
Yo creo que en su toreo se ve esa personalidad de Diego Urdiales, esa sinceridad, esa sencillez, la verdad, la entrega y esa fidelidad que estremece a una idea de toreo, que pone por delante de cualquier cosa, despreciando posibles atajos. Él se ve que se tiene mucho respeto y en consecuencia hace que se lo tengamos todos los demás.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Isa:
Si al menos hubiera una rendijita por la que se pudiera colar. Pero a este torero no le consienten que tenga ningún triunfo sonado, pero aún así, los consigue.
Un saludo

Anónimo dijo...

No me puedo resistir a comentar después de leer esta entrada..Yo también soy "aspirante" a buena aficionada..Logroñesa de corazón aunque no de cuna ..
Tengo que decir que me produce malestar del alma que se desconozca la dimesnsión del TORERO que es Diego Urdiales.Ahora mismo está en su máxima dimensión de la Tauromaquia que profesa desde hace años y años y años..
Sigo su Tauromaquia ,su concepto ,su ortodoxia,su manera tan particular de tomar las telas y sus pases de pecho y medias .Es una lección perenne de torería,maestría y valor.No se queja.Torea y torea y fusila el pundonor y la superación a base de naturales con mano izquierda y derecha..
Bilbao:"Yo estuve allí"
Y lo mejor es que tengo recuerdo en fucsia ,personal e intransferible de aquello..
Saludos!

jaboneroclaro dijo...

Yo estuve en Bilbao la tarde de este año de Uridales con los victorinos y Diego estuvo magistral, sentando cátedra, practicando un toreo puro y, lo más importante, ante toros de poder, que no se dejaban, encastados y ante los que había que hilar muy fino y no te permitían el mínimo descuido.
A Urdiales le falta triunfar en el centro y sur de España, y soy optimista.
Su toreo de poder, puro, clásico, y sin florituras, igual que en Sevilla puede ser que no encaje ni sea valorado en su medida, aquí en Madrid sí que gustaria. Este 2012 Urdiales no tuvo una buena tarde con los victorinos en Madrid y pasó sin pena ni gloria. Tal vez Diego no tuvo un buen día o simplemente no estaba tan en forma como lo ha estado en este fin de temporada.
Urdiales tiene una deuda con Madrid y espero que en el 2013 sea el momento de cobrarsela. Si Urdiales demuestra lo que sabe y le sale una buena tarde en el próximo San Isidro estoy 100% convencido que Madrid se va a volcar con él.
Apuesto por Urdiales y un triunfo clamoroso en 7 meses en San Isidro.

Diego Espuelas dijo...

Totalmente de acuerdo con el articulo. Yo tambien estuve en Bilbao y no se puede explicar con palabras lo vivido alli. La fiesta verdadera. En Logroño estuvo maestro y emocionante sobre todo con los alcurrucenes. Con las figuras, no creo que toree ya que los desnudaria a esos pegapases ventajistas.

Enrique Martín dijo...

Anónimo:
Es que la situación que vive Diego Urdiales y el trato de medios y empresas, solo puede producir malestar. La diferencia entre él y los demás es más que evidente, que además salta a la vista en esos detalles, en como coge los trastos, como los maneja. Mientras que estemos en el grupo de aspirantes a aficionados disfrutemos de un torero que nos hará aprender mucho viéndole en la plaza.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Jaboneroclaro:
Coincido plenamente contigo, en lo único que discrepo es en lo de Madrid, porque aquí sí que ha triunfado y de la manera que lo hacen los toreros, con toros y toreando. Una primera vez en la que metió a un toro grandón, del que nunca me acuerdo de la ganadería, que incluso él mismo me recordó el hierro, pero mi memoria no es la mejor del mundo. El bicho no quería nada, y le fue metiendo, primero tandas de un pase, luego de dos, de tres, hasta que acabó pudiéndole. Y luego otra de Victorino, en que hizo un verdadero faenón lidiando y sin ponerse a pegar naturales y derechazos. Esto fue hace unos años, pero yo creo que en Madrid ya se sabe qué torero es. No me gusta recomendar nada, no soy quién, pero intenta ver un vídeo de estos días, seguro que te gustará. Perdona por la recomendación, pero merece la pena.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Diego:
Eso es lo único malo que tiene Urdiales, qe bendito sea, y es que descubre a los pegapases de pasarela que nos atormentan. Es lo que tienen los toreros, que sacan la verdad a la luz.
Un saludo

Diego Espuelas dijo...

Fue un toro de Carmen Segovia. Gran faena, si señor.

Enrique Martín dijo...

Diego:
Muchas gracias, pero es inútil, dentro de dos días ya no lo recordaré. En cambio, la faena no se me olvida, fue de una tensión tremenda, se mascaba la torería y se veía como se iba adueñando Urdiales del toro.
Un saludo

Diego Cervera Garcia dijo...

Enrique:
Qué aquí falto yo y es imperdonable no escribir en tu entrada sobre mi tocayo....
Qué decir de Diego Urdiales... lo tiene casi todo, hasta valor, y buen concepto mezclado con una buena dosis de pureza donde no da lugar a engaños.
En pocas palabras y en resumidas cuentas, un torero.

Un abrazo

Enrique Martín dijo...

Diego:
Tú nunca faltas, tú estás siempre aquí. Y como bien dices, Urdiales es, simplemente, un torero, que ya es decir mucho. Incluso puede que sea el único, o uno de los poquísimos que quedan.
Un abrazo