miércoles, 21 de septiembre de 2011

Aficionados, ciudadanos, votantes y sufridores



Quiero empezar diciendo que admiro a todos aquellos que rigen nuestro país, desde uno y otro lado, nuestras comunidades, ciudades, pueblos, empresas que se dedican a organizar los espectáculos, funciones o eventos de todo aquello que es nuestra afición. No me negará nadie que la cosa está bien montada. Está tan bien montada, de momento, que todos estos señores pueden hacer lo que les dé la gana, sin que se pueda hacer nada de forma inmediata. Tan bien montado está el tinglado, que para atacar estas fortalezas lo primero que se precisa es paciencia y una formidable fuerza de ánimo. Aunque ahora visto así no sé si debo cambiar la admiración por la sorpresa y el estupor; creo que se ajusta más a lo que siento.

No será la primera vez, ni el primer blog de toros que recuerde el pensamiento de Ortega y Gasset y la estrecha relación entre la historia del toreo y la historia de España y la necesidad de ambas para ayudar a comprenderlas. Ahora nos encontramos en un momento en que la dualidad se ha llevado al extremo y se ha conducido hacia la radicalización de las posturas. Tu eres rojo y yo azul, o viceversa, y gracias a los que mandan, nos mantendremos uno frente al otro, por el simple hecho de que nos hemos tenido que alistar en uno de los dos bandos. Poco a poco se fueron eliminando otras tendencias de pensamiento y lo hemos dejado en ser rojo o azul. Así como mucho tenemos dos tipos uniformes de pensamiento, despreciando cualquier idea que se salte esta tiránica tendencia. Y mientras nos enredamos entre nosotros, hay unos señores que sacan provecho de la situación, más preocupados de mantener su sillón, que de actuar a favor de quien les paga, quien les vota, quien deposita en ellos su confianza y quien en definitiva les hace el encargo de vigilarle sus intereses, los intereses mde la "res publica". Mientras unos ladramos, otros se comen la pieza.

Algo parecido ocurre en este mundo de los toros, de momento ya han conseguido dividir a la afición. Los que entienden el espectáculo actual y los que no nos cabe en la cabeza. Los prodomecq y los antidomecq, los afines al G10 o a algunos con sus faenas majestuosas y los que no les vemos la gracia ni haciéndonos cosquillas. Los que no quieren ni ver al toro encastado y que pone complicaciones para su lidia y los que los preferimos antes que las borregotas tontas, los que entran en disquisiciones vanas sobre tal o cual crónica, sobre una oreja negada o un indulto discutido y los que creen que entrar en eso es hacerle el caldo gordo a los poderosos. Y mientras, estos poderosos hacen lo que les sale de la punta del belfo. Mientras nos tienen entretenidos con esa oreja negada o regalada al Juli, si Manzanares tiene porte y elegancia o si tiene un toreo crispado y de lejanías, si Morante es el arte más puro bajo las estrellas o si se ha acomodado, si hay que tragarse muchas cosas a partir de un ganado impresentable e inasumible por el aficionado.

Ahí nos tienen entretenidos con un sonajero y mientras, por detrás, están repartiéndose unos las plazas, otros los carteles, las ferias y hasta los programas y espacios en los medios de comunicación. Me los imagino como en la película “Con Faldas y a lo loco”, en la reunión anual de “Los Amigos d la Ópera Italiana” en Florida, con el Pequeño Bonaparte al que quieren jubilar, Botines Colombo quitándose de en medio a Charlie Mondadientes y en medio de todo dos chalados travestidos y tocando en una banda de señoritas. Y luego en Chicago, Florida, Nueva York o donde sea, la gente tragando quina y aguantando lo que esta panda de matones decide por ellos.

Pues el paralelismo a mi me sale muy fácil, unos señores decidiendo quien cogerá Madrid, otros poniendo en los carteles de las ferias los nombres de los afines, de los más sumisos o de los que nunca pueden suponer una molestia para sus toreros. Y hecho el reparto puede que nos encontremos que las preferencias del público, del aficionado, acaban ametrallados en un garaje en la Noche de San Valentín. Solo nos reconocerán nuestro derecho a pagar y nuestra obligación de callar, porque esto ya no es que lo pidan o lo sugieran, lo exigen. Los que están dentro del sistema tienen suficientemente asumidas y aprendidas las coartadas para tapar tanta indecencia, como los gansters, los políticos o los encargados de una obra en la comunidad de vecinos. Y el que se quiera salir de tal embrollo, va dado. Ya no solo no nos quieren dejar ladrar, quieren que ladremos a los que ellos quieren. Y si no te gusta, te vas. ¡Tócate los pies! Si vivo en un país lleno de indecencia, tendré que emigrar a otro, si en mi ciudad hay un señor que se gasta mi dinero en lo que le da la gana a él y no en lo que sus siervos necesitamos, pues a mudarme a otro sitio y si en un espectáculo que mantengo yo y otra legión de incautos no estamos de acuerdo, pues o callamos o nos vamos. Pero lo malo es eso, que no se dan cuenta, o parecen no dársela, que si dejamos de ir los que pagamos, no habrá quien les dé de comer, porque una plaza llena de amigos, parientes y leales con invitación, no reportan los cuartos suficientes como para mantener esto.

A ver si todos, el que esto escribe el primero, nos damos cuenta de una vez que las peleas entre las bases no nos llevan a ningún lado, que tu adversario no es tu igual, ni el desgraciado que paga y no recibe en la misma proporción de lo que paga, sino que hay que mirar más arriba y exigir que nos den lo nuestro, lo que necesitamos, que no es lo mismo que lo que merecemos, porque de momento y mientras sigamos equivocando el punto de mira, seguiremos teniendo lo que nos merecemos, que por lo visto no es lo mejor, es más, la mayoría de las veces es una basura y yo me niego a tragar con que lo que aficionados, ciudadanos, votantes y sufridores nos merecemos sea nada más que eso, los escombros de algo que fue y que ya no es, nos digan lo que nos digan.

16 comentarios:

MARIN dijo...

Pues mira Enrique, el lunes pasado, despues del programa estuve hablando con tres buenos aficionados. Uno de ellos decia que apoderados y empresarios son los que mandan en esto. No le falta razón. El otro se limitaba a escuchar y de vez en cuando el pobre a opinar, y el otro ni opinaba siquiera. Pero lo que mas me "jodió" fue el que me dijera que el aficionado no pinta nada en esto... que tampoco les falta la razón.
Mire usted, si no le gusta lo que le ponen por delante, no pague y no vaya, que cuando vean demasiado cemento en los tendidos, veras como se ponen las pilas. Pero el problema esta en que si dejan de asistir los aficionados... ni se va a notar en los tendidos. Y encima, algunos de estos aficionados, por muy poco que les guste lo que le pongan por delante van a seguir yendo a las plazas Enrique, precisamente para no perder ese "estatus" de aficionado con el del asiento de al lado. Y mientras, como bien dices en tu articulo, los "otros" a frotarse las manos y soltando la típica frase de "deja que ladren, que nosotros cabalgamos".
Por eso, el otro dia le dije a este buen amigo y aficionado que cada dia perdia mas interés por esta afición, y que cada dia entendia menos de esto. De algo que como bien dices tambien "ya no es lo qu era". Ni rojos ni azules. Un tio/a de verdad, con los machos bien amarraos y con un toro, con barbas de toro por delante. Y todo lo demas son falacias.
Tambien me dicen que tardo demasiado en escribir en mi blog... ¿y de que escribo? si ya no se ni lo que veo. Creeme que cuando he visto tu entrada me he visto muy reflejado en ella.
Perdona por la parrafada, pero quizas alguien que no entiende de esto necesite escribir mas que otros.
Un abrazo y gracias Enrique.

Enrique Martín dijo...

Marín:
Bendita parrafada la tuya y como diría aquel, bienaventurados los ignorantes. ¿Cómo vas a entender de esto? Es imposible y tú menos que nadie. Tú tienes una idea y has demostrado con la pañosa que lo sabes hacer igual que lo dices, de algo que no tiene nada que ver con esta farsa. Tú amigo, sabes de toros y tauromaquia, no de payasadas.
Yo creo que puede que eso de que vean cemento les haga pensar, puede, pero ¿y si en lugar de arreglar esto de los toros les da por cambiar de negocio? Yo tengo el ejemplo de Madrid, que están como locos por sacar que la temporada no es rentable y quitársela de en medio. Lo que sí hay que hacer es cuando se va, opinar y hacerles saber lo que no nos gusta. Y como bien dices, con un toro de verdad se iba a despejar mucho el panorama.
Un abrazo y sigue con estas parrafadas.

Iván dijo...

Enrique ya te he dicho lo que me parecía esta entrada.
Marín, ¿sabes que pasa? que nuestra afición es tan grande, yo casi lo considero una adicción, que no tenemos lo que hay que tener para dejar de asistir a ciertos festejos y de eso se aprovechan.
Bien es verdad que yo personalmente no voy ni a la mitad de la mitad de festejos a los que antes iba.
Ni me gusta lo que se cuece, ni el ambiente de peloteo-envidia de ciertos sectores y mucho menos lo atractivo de la fiesta.
Eso, mi situación económica y que me niego a que se rían más con mi dinero, pero aún así creo que tenemos mucho que aprender.
Yo también he dejado de escribir por falta de motivación.
Enrique GRACIAS!

Diego Cervera Garcia dijo...

Enrique:
Como bien dice el Sr Marín segun comentarios en su programa de radio "los que mandan son apoderados y empresarios" yo aqui soy de la misma opinión....
Y sobre lo que comentas que la afición está partida en 2, yo diria que en 5, si si, en 5, y has leido bien.....
1º El aficionado de toda la vida, con su pleno juicio y madurez.
2º El aficionado guapo y de clavel del G10
3º Los incondicionales Tomasisitas, que para ellos tiene peso en las plazas José Tomás.
4º El publico del torero mediatico, Fandi, Cordobés y cia...
5º Y el publico de relleno que acude a la plaza como suele suceder en las nocturnas de Madrid...

Scotty dijo...

Hola Enrique,

El ultimo párrafo me ha encantado, es una realidad como un templo, tenemos lo que nos merecemos porque no hacemos nada mas.

No estoy de acuerdo con el amigo Marin en lo del estatus, el aficionado va a la plaza porque es su aficion, porque es lo que le gusta, no por mantener nada que se mantiene solo porque la idea que tiene cada uno de los toros se ve en 1 minuto escuchando.

Si Enrique deja de ir a una corrida de SI no va a ser menos aficionado, simplemente el cartel era una porquería.

Hablando de cemento, los G10 como diria mourinho "top"(JMM, JLJ, morante) llevan viendo cemento todo el año, los no "top"(castella, cid, perera...) solo ven cemento.

Un saludo Enrique(que buena pinta tiene tu atleti...) y a todos.

Enrique Martín dijo...

Iván:
Ya sabes que yo ya llevo un tiempo yendo a los toros, de pequeño me deslumbraba con ese mundo, esa luz, los colores, el torero como un semidios y sobre todo el toro. Pero desde muchos años rehúyo ese ambiente taurino, lo que la gente llama el ambiente. Yo llego a la plaza entrando por la puerta más cercana al metro donde me bajo, me subo a mi localidad casi sin mezclarme con nadie y al final me voy por donde he venido. Aunque también te tengo que reconocer que me gusta mucho cruzarme con buenos aficionados, que alguno sé que tú los conoces, y compartir nuestras frustraciones taurinas. Cada uno vieve esta adicción o religión como puede. Y si no tienes ganas de escribir, no lo hagas. Ya sabes que yo paré unso días, me quité esa mochila de la obligación de tener que publicar y me ayudó mucho. Si te sirve de algo, a muchos nos gusta el "Orocárdeno". Escueto, directo, fresco y muy sincero. Yo seguiré esperando tus entradas.
Un abrazo

Enrique Martín dijo...

Diego:
Por añadir algo, te pondría los aficionados de autobús que siguen al paisano, jaleándole allá dónde vaya. Pero como hemos hablado muchas veces, todo esto lo arreglaba el toro.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Scotty:
Yo la afirmación de Marín la había entendido por otro lado, no refiriéndose a los buenos aficionados, sino a los que lo aparentan y se creen que mantienen ese estatus y que alardean de que van a todo, sea lo que sea y aunque se aburran como marmotas. Yo lo he entendido más como una flasa pose de aficionado, que no como que el aficionado taraga de todo, pero si Marín lo considera, puede aclarárnoslo cuando quiera.
El hecho indiscutible es que estamos en un "mgnífico" momento, "único" e "histórico", pero por contra cada vez interesa menos, las plazas se vacían y muy buenos aficionados acaban dejando su localidad.
Un abarzo y del Aleti ahora me da miedo hablar, no vaya a ser que se rompa el hechizo.

Anónimo dijo...

Dicen que hoy se torea mejor que nunca pero lo cierto es que las plazas están más vacías que nunca. La crisis, la económica y la de aficionados, ha hecho que hayan reducido el número de festejos muchas ferias, o casi todas. Según oí en la radio, parece que los empresarios iban a tener un par de reuniones: con los toreros (G10 ó 15) y con los ganaderos. Algo tendrán que hacer porque, a este ritmo, la Fiesta no se sostiene por sí misma.

Me pasa como a Iván y a otros muchos aficionados, cada vez me gusta menos esto y cada vez estoy más harto de ir a la plaza porque, en el 99% de los casos, no pasa nada. Si un día, por X motivo, dejas de ir a la plaza y preguntas a algún aficionado solvente sobre lo acontecido y siempre te dice: “no te has perdido nada”. Si voy a la plaza es mayormente por ver a los amigos de siempre, algunos de los cuales van esporádicamente y cada vez menos, al igual que muchos buenos que han dejado de ir porque están hartos de que les tomen el pelo.

Como bien dijiste, nuestra única defensa es dejar de ir a las plazas y que ellos busquen la solución a la crisis. Los choperitas ponen novilladas en Septiembre a las 8 y media de la tarde, el otro día hubo una desbandada en el cuarto que se quedó la plaza con la mitad de la gente que entró por el frío que hacía. De repente, acaba el 8 Naciones y el siguiente festejo será 3 horas antes, esto es un despropósito. No hablemos de la MIERDA de ganado que traen a la plaza y, con el mayor de los respetos, a los incompetentes novilleros que no están preparados en algunos casos ni para lidiar en plazas de tercera. Y no entremos en diatribas sobre lo que ocurre en el ruedo porque es para echarse a llorar. Como decía el otro día un buen amigo: “se llama “suerte de varas” porque es toda una suerte en sí que la veamos hacer medianamente bien”.

Si quieres podemos hacer apuestas, estoy seguro que va a quedar mucho abono libre en la Feria de Otoño aunque luego vendrá la empresa maquillando cifras. En San Isidro dijeron que quedaron 390 libres y puestas a la venta, cuando la realidad fue que 1.500 fueron dejados por sus antiguos propietarios. Lo dicho, el chollo se va acabando poco a poco.

Saludos
J.Carlos

MARIN dijo...

Bueno, creo que Scoty lo ha pillado mal y puede ser que yo tampoco me haya explicado lo suficiente.
Claro que los aficionados, los que nos gusta esto de verdad y nos jode que nos hagan el timo de la estampita en la taquilla, los que nos damos cuenta cuando se echa patrás la patita y demas, vamos a los toros porque nos gusta. Yo en realidad hago referencia a aquel que aplaude todo lo que ve por tal de que el vecino de al lado le suelte el tipico ¡que buen aficionao eres cojones!.
El ejemplo mas claro está en lo que dice Iván, que no le gusta mezclarse con ese "ambiente" previo a los toros. A mi tampoco. Pero los/as conozco que van a las plazas solo por echar la horita previa en ese ambiente de puros y cervecitas antes de la corrida aunque una vez dentro no sepan ni quienes torean ni de que encaste es la corrida de toros de turno... que tan respetable es una cosa como la otra.
En fin, no se si me habré explicado o lo habré empeorado, pero bueno, espero que al amigo Scoty por lo menos le haya aclarado algo.
Un saludo a todos.

Enrique Martín dijo...

J. CVarlos:
Tal y como lo pones, parece que hablaras de la primera plaza del mundo. Bromas aparte, y centrándonos en Madrid, lo que pasa es que una vez hecho San Isidro, lo demás les importa un pito y lo montan de cualquier manera, porque nadie les pide cuentas. Y los muy tontos se creen que esto es pasajero. Como no tengan cuidado, igual esto se les va a la mierda. De lo de las 8:30 es para escribir una enciclopedia.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Marín:
Gracias por la aclaración y que Dios nos libre de esos "aficionados", que hacen más mla que bien.
Un saludo

Scotty dijo...

Perdón por la confusión, lo entendí mal, ya me extrañaba a mí..!!

Saludos

PD:Mi padre va mañana a intentar pillar mas abonos(no se para qué) así que os comento a lo largo del día que cifras reales hay.

Enrique Martín dijo...

Scotty:
No te preocupes por exigirle a Marín explicaciones, que ahora que su Betis va líder, seguro que tiene energías para esto y para más.
Lo de los abonos al final los venderán los camellos en las esquinas, porque esto crea más adición que otras sustancias.
Un saludo

En Barrera dijo...

Un artículo sublime, me dejas sin palabras Enrique.

Yo como aficionada que soy voy a los toros, pero antes me tragaba todo, ahora estoy cansada de sentirme engañada tarde tras tarde y soy más selectiva a la hora de elegir los carteles. Dicen que el mejor aficionado es al que más toreros le caben en la cabeza, pues no seré buena aficionada, porque hay unos cuantos toreros que no me entran en la cabeza, ni que decir tiene de los toros con los que se anuncian.

Tengo que decirle a Marín y a Iván que a mi me pasa igual con mi blog, lo que he visto este verano en los ruedos no me ha motivado a escribir ni una sola línea, así de claro.

Un saludo a todos.

Enrique Martín dijo...

En Barrera:
Eso del tamaño de la cabeza y los toreros yo creo que fue válido en otros momentos, cuando había toreros que basaban su quehacer en el arte, en el poder, el dominio, el valor, el saber ver al toro, pero claro si ahora el tipo de torero es o el que lo hace de verdad, que son un par o dos, y el pegapases con borregas infumables y ventakista, Pues tampoco necesitas demasiado sitio. Lo que pasa es que estos ventajistas, que por el otro lado están todos cortados por el mismo patrón, se quieren aplicar estas sentencias de antes, pero con trampa. Y no me extraña que no tengas ganas de escribir. Es que al final llegamos a un punto en el que creemos que estamos siempre dando vueltas a lo mismo, y a lo mismo, y a lo mismo. Pero ya sabes que hay quien espera tus escritos y que los disfruta, porque aunque haya momentos en que no te salga nada, como dicen Marín e Iván, cuando habláis da gusto leeros por la claridad de ideas que tenéis y lo fácil que lo decís.
Un saludo