jueves, 1 de septiembre de 2011

¿Y qué digo yo ahora?



Esta es una de esas entradas en que a poco que hagas, quedas como la Chencha, o como Cagancho en Almagro (mirar en La Aldea del Tauro el origen de tal expresión, merece la pena). Resulta que gracias a la generosidad de unos aficionados de Valdemoro, que empujan su peña para adelante como pueden, van y me sueltan que me ponen a mi disposición el espacio del Museo Taurino, en los bajos de la Plaza de Toros, para que haga allí lo que me dé la gana. En seguida pensé que en una fiesta de la espuma o en instalar una casa rural, encanto le sobra al sitio. Pero seguro que habría defraudado la afición de Diego, Conchi y el señor presidente de la Peña. Así que entre todos decidimos montar una exposición de pintura taurina. No hay ni mejor sitio, ni mejor momento, aprovechando las fiestas de Valdemoro. Y en estas me veo metido hasta las orejas, preparando y ordenando el trabajo, como los papás preparan a sus niños para la primera comunión. Había que responder en el mismo tono a tanta generosidad.

Preparamos el cartel, acordamos fechas, horario, los soportes y todo lo necesario para que todo salga bien. Y cuando ya empieza a encarrilarse todo, pues uno va y le manda un correo a aquellos que cree que querrían saber de sus andanzas pictóricas, con la certeza de que la distancia y las circunstancias les impedirían visitar la exposición. Yo dudaba de sacar una nota en este blog, no me parecía del todo correcto, porque cualquier cosa que dijera sonaría a autobombo y no querría caer en ese pecado, ya caigo en bastantes otros y de forma reincidente. Además ya lo iba a hacer Diego en su “Vivir los toros”. Yo mandé mis correos y me puse a lo mío. Pero en estas que uno hace una paradita, abre el blog y ¡contra!, ese dibujo es mío, Juan Medina lo ha debido necesitar para algo, pero sigo bajando y uno, otro, otro y otro, pero ¿es qué la gente no tiene nada mejor que hacer? Intento responder a todos, lo dejo y sigo, pero más amoscado que un pavo en Navidad. Vuelvo al rato y parece el campeonato nacional de publicar el cartel de la exposición de un servidor. Ahí confieso que ya he insultado absolutamente a todos. Y encima dedican unas líneas para que ya se te encoja el espíritu de arriba abajo. Y encima te piden permiso para publicarlo. Es como si alguien se te acerca y muy educadamente te dice: Disculpe, me permite meterle este billete de 500 en su cartera, pero si no es molestia, por supuesto.

Pues muchas gracias a todos, porque qué voy a decir que si sí, que sino, pues hombre “que a todos nos gustan las rosquillas con anís”. Lo único que siento es no poder agradecer uno por uno y en persona este gesto, como otros muchos, que recibo habitualmente en este y en otros blogs. Esto es algo complicado, pero que sepáis que el 7 a las ocho y media me acordaré de muchas cosas y entre ellas estará el trato recibido y los presuntos “culpables”. Muchas gracias a todos por este día y, antes de que se me olvide, gracias a Taurodelta por el adelanto de los carteles de la feria de Otoño. Se ve que han vuelto a hacer un gran esfuerzo, que les han vuelto a quedar “mu bien remataos” y que todavía les quedará tiempo para desguadramillarse de risa pensando en nuestros billetes apilados sobre las mesas de las oficinas de la plaza. Gavira, El Cid, Castella, Perera, Barrera, Barrio, a ver si ya le hacemos figura de una vez, y a lo mejor los adolfos, menos mal, Gabriel Rojas y el Puerto. De momento esperaremos, no vaya a ser que se les haya traspapelado la feria de Brazamorcuernos y estén buscando lo de Madrid, que el “Guordperfez” es muy traicionero y si no se controla bien lo del recorta y pega, se pueden cometer tropelías como esta.

Lo que son las cosas, uno empieza tan contento y tan orgulloso de la gente con quien comparte afición y espacios y acaba más cabreado que una mona con un plátano de madera. Ya hablaremos, respiremos hondo, contemos hasta 10 y luego ya podremos cagarnos en todo lo que flota, pero con serenidad y sin tener el pulso acelerado.

10 comentarios:

Diego Cervera Garcia dijo...

Enrique:
no digas nada, simplemente disfruta tú momento por que te lo mereces.
Yo como socio de la peña taurina de Valdemoro me siento muy orgulloso de que una persona como tú monte una exposición.

Enrique Martín dijo...

Diego:
Pues no digo nada.
Un abrazo

Pepe Pastor dijo...

Eso, no digas nada, como "la música callada del toreo" que dijo Bergamín y disfruta.
Un abrazo

Enrique Martín dijo...

Pepe:
Chitón
Un abrazo

David Campos dijo...

Enrique:

Pues yo, al contrario de lo que te dicen todos, quiero que digas, por que sé que tienes mucho que decir, con los pinceles ¡claro!, pues la pintura es una forma de expresión que tiene la capacida de hacer callar y hacer que te escuchen.

Sabes que te deseo mucha suerte y éxito. Seguro que lo tendrás.

Un abrazo!

Enrique Martín dijo...

David:
Si algún día lograra que mis trabajos hablaran por si solos y yo me pudiera estar esperando en una esquina, que gran logro sería, ¿verdad? Muchas gracias por tus ánimos, sé que son de corazón.
Un abrazo

Xavier González Fisher dijo...

Enrique: Afirmas que en la "Feria de Otoño" los carteles han vuelto a quedar "mú bien remataos". Perdóname, pero no te entendí, así que tuve que recurrir al "tumbaburros" (DRAE), para comprender el significado de tus "esdrújulas" palabras y me encontré con esto (entre otras cosas):

"Rematar:
1. Dar fin o remate a algo.
2. Dicho de un cazador: Dejar la pieza enteramente muerta del tiro.
3. Vender lo último que queda de una mercancía a precio más bajo.
4. Agotar lo que queda de algo.
5. Dicho de una cosa: Perderse, acabarse o destruirse.

Rematado:
1. Dicho de una persona: Que se halla en tan mal estado que es imposible, o punto menos, su remedio. Loco rematado.
2. Condenado por fallo ejecutorio a alguna pena."

Así, creo entender que los "remataos" más bien somos nosotros y lo que se "remata" es lo que se ofrece en Las Ventas. Bueno, al menos eso deduzco del Diccionario, salvo que algún "Ilustre Académico" me saque de mi supina ignorancia.

Un abrazo y suerte en la "encerrona" de Valdemoro.

Enrique Martín dijo...

Xavier:
¿Ves como no son tan malos? ¿Ves como somos nosotros los que no nos enteramos? Ahora puedo afirmar que estoy a puntito de que me rematen, que tampoco es que te maten dos veces, solo cuenta la primera.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Enrique, antes de mirar los carteles de Otoño, con sólo ver la empresa que gestiona la plaza ya se sabe que van a ser malos. Da igual los matadores que se anuncien, de nada vale una tortilla española sin el ingrediente principal, los huevos. Esta gente sólo mira el bolsillo (el suyo obviamente) y, en cuestión de ganado, de sobra sabemos que compran saldos. Tengo esperanzas en Adolfo pero ¡quién sabe lo que puede pasar!

Ni siquiera nos van a dar el gusto de ver una novillada de Moreno Silva en Otoño, la terna tampoco ilusiona. Víctor Barrio ha ido perdiendo fuerza con el paso del tiempo.

Excepto dos valores en alza: Fandiño y David Mora, el resto de los matadores vienen a confirmar “caché”, es decir, a recuperar el terreno perdido en la plaza y en los despachos porque no creo que los Choperitas les hayan regalado nada.

No debemos olvidar que, si las circunstancias lo permiten, los que tienen poco que ganar y mucho que perder prefieren pasar por alto el compromiso otoñal. Los triunfadores “orejeriles” del ciclo isidril y adyacentes: Manzanares, Talavante y César Jiménez no estarán presentes. Tampoco lo estará la triunfadora de las novilladas nocturnas: Conchi Ríos.

Como siempre, Otoño es la oportunidad para volver a ver y felicitar las fiestas por anticipado a los abonados que, con sabio criterio, no vuelven a la plaza hasta San Isidro. Los demás somos los enfermos, jeje, y no porque nos gusten más los toros sino porque nos tragamos la basura choperil y les llenamos los bolsillos. Así dice “El Padrino” que la gestión de Taurodelta ha sido buenísima (cojonuda diría yo)

¡Lo peor es que el tío lo suelta y queda tan pancho! jeje

Saludos
J.Carlos

Enrique Martín dijo...

J.Carlos:
Pues al final todo se va a reducir a saludar después del verano y felicitar las fiestas. El único cartel que podría resultar atractivo se ha desvanecido por el ganado y el otro que puede ilusionar, solo lo hace por el ganado; ¡qué cosas! Lo de los matadores, pues más de lo mismo y lo de Barrio ahora me recuerda cuando algunos me decían que era muy duro con él, pero es que se ha enganchado al tren de las figuras y así está. Lo malo es que igual le hacen soltarse cuando esté pasando por un puente y acaba cayéndose al río.
Un saludo