jueves, 2 de mayo de 2013

Primera plaza exclusiva para taurinos y autoridades



Belmonte toreaba para todo el mundo y cuanta más gente, mejor

Lo que pretendía ser un secreto parece ser que ha dejado de serlo. Según fuentes bien informadas, en breves fechas se colocará la primera piedra de la que hasta el momento será la única plaza en el mundo a la que tendrán acceso exclusivo los taurinos, profesionales y adláteres del toro, además de las autoridades que sean aficionados a la Fiesta, políticos nacionales, autonómicos y locales. Aunque no se ha desvelado todavía la ubicación, todo parece indicar que los lugares mejor ubicados son Olivenza, Brihuega o Moralzarzal, por su indiscutible tradición taurina y por la solvencia de sus aficiones.

La verdad es que se ha querido guardar el proyecto en secreto, pero la importancia de éste han hecho imposible el que no saliera a la luz. Ya se conocen algunos detalles del coso, al que se pretende equipar con la última tecnología apta para la tauromaquia y para garantizar la máxima comodidad de los espectadores. Dado que los destinatarios de tal obra serán los taurinos, se prevé que su capacidad llegue hasta las 500 localidades, excluidos toreros y personal de plaza. El aforo estará distribuido únicamente entre los burladeros del callejón y la barrera; para ello se ha diseñado un sistema de burladeros de dos pisos, el cuál, si obtiene el éxito previsto, podrá ser exportado a otras plazas como la de Madrid, Valencia, Málaga y Sevilla, que ya han mostrado su interés. Cada localidad estará acondicionada de tal forma que el taurino pueda ver el festejo cómodamente, con amplio asiento almohadillado, con su minibar, su monitor de televisión y un micrófono en conexión directa con la televisión, para poder opinar o simplemente decir los correspondientes ¡bieeeeeejjjjnnn! De esta forma, el resto de taurinos podrán alabar el comportamiento de dicho taurino y felicitarle por lo buen aficionado que es y la sensibilidad que posee para percibir las cosas importantes del toreo “güeno”. Incluso parece ser que en caso de extremo entusiasmo, también podrán levantar el vaso del cubata y brindar por lo que crea más conveniente, pero siempre dentro de la etiqueta que exige el buen gusto taurino, por la forma de componer el torero, por lo bonito y bien hecho que esté el toro o por no haber consentido en picar al toro.

En las localidades asignadas a los políticos se habilitará un sistema de cámaras fotográficas, las cuales estarán sacando instantáneas constantemente, para que luego puedan alardear de afición ante su electorado. Sólo quedan excluidos los políticos de la izquierda, quienes verán el festejo con un velo sobre el rostro y desde detrás de una celosía, como las que hay en los conventos de clausura, para que nadie les pueda reconocer y tildar de retrógrados y poco progresistas, y así evitar que los demás miembros de su partido, esos que van a los toros pero que consiguen pasar desapercibidos, les afeen la conducta de dejarse ver en un espectáculo como son las corridas de toros. Tanto a estos clausurados, como al resto de asistentes, se les hará entrega a la entrada a la plaza, de un clavel reventón para prendérselo en la solapa, que se cambiará ipso facto en el momento en que dé la más mínima muestra de ajarse. Igualmente, a partir del segundo toro se les ofrecerán canapés de todo tipo, bandejas de jamón y picos integrales, por aquello de la línea. A los señores de los partidos de izquierdas se les servirán estas delicias por un torno, aunque no será necesario que del el “Ave María Purísima”. Desafortunadamente, éstos no podrán saludar a un conocido que esté en la otra punta de la plaza, pues nadie sabrá que están allí, faltando a este indudable signo de popularidad y acercamiento a la gente, sonriendo mientras hace gestos al amigo como si le estuviera diciendo algo, aunque nadie le entiende. Para quién no tenga conocidos se facilitarán unos actores que harán dicha función, expresando mediante mímica lo joven que se conserva el caballero y lo guapa que está la señora que le acompaña, y por supuesto, se citarán para la primera fiesta en la finca de un torero o para la feria que se celebre próximamente lejos de allí, porque cómo buen aficionado, éste viaja a ver toros.

En cuanto a las dimensiones del ruedo no se han concretado aún, pero lógicamente será pequeño, por supuesto, para que los señores de luces puedan expresar mejor lo que llevan dentro. Dado que todo ha sido muy meditado y después de largas horas de reflexión y sesiones de “brianstorming” entre arquitectos y taurinos, se ha llegado a la conclusión de no incluir en los festejos la suerte de varas, práctica anacrónica y más propia del toreo trágico del pasado, que no del arte en que esto se ha convertido en los últimos tiempos, tiempos que por otra parte tenemos el privilegio de vivir. No obstante, por si el maestro lo considerara oportuno, estará preparado un caballo mecánico, por si el matador precisa que el toro se estampe contra el peto en alguna ocasión. Este artefacto aparecerá por un carril en el suelo, para una vez hecha la suerte, retirarlo inmediatamente.

En la nueva plaza se incorpora la novedad de que los toreros, los maestros, tendrán su propio camerino, al que podrán retirarse cuando les sea preciso, a refrescarse, arreglarse el vestido o el peinado, para aliviar tensiones intestinales o menores, o para recibir allí a los amigos una vez finalizado el festejo y después de haber sido sacados a hombros por el personal contratado como “entusiasta del jarte”. En dichos camerinos habrá jacuzzi, sauna, piscina de agua caliente y helada, vestidor, minibar, sala de fumadores, máquina de café y de refrescos, un peq3ueño piscolabis y la asistencia de una modista para arreglar los posibles desperfectos del vestido, un empleado de una tintorería, así como peluqueros/as y esteticistas.

Por supuesto que también los toros disfrutarán de estas modernas instalaciones. Para evitar que pierdan la forma física con que salieron de la finca, tendrán correderos, igual que en el campo, pero sobre una cinta, mientras se les pasarán imágenes del campo con sonido real de los cencerros y los vaqueros voceándoles. Siempre los vaqueros de su ganadería, por supuesto, no vaya a ser que extrañen la voz y no puedan ser unos buenos colaboradores del matador. En los corrales habrá sala de musculación para los toros, barreras de agua a presión para relajar y tonificar los miembros superiores e inferiores (las manos y las patas), laguna artificial, camas de paja fresca que se cambiará a diario y unos comederos y bebederos en los que se les servirá una dieta preparada por el equipo veterinario, siempre bajo la supervisión del ganadero. Una clínica para atender a los toros indultados, aunque no se les claven banderillas, ni puyas, pues estas llevarán un dispositivo de velero para no causar daño al animal. Y por último, una curiosidad, la plaza no contará con taquillas, pues ya se sabe que los taurinos y autoridades tienen la costumbre de no pagar y entrar por la "mui"
. Yo ya estoy deseando que se inaugure el nuevo coso, aunque tengo la seguridad de que no podré pasar nunca y lo entiendo pues uno no está a la altura de esas personalidades y además, si no pago mi entrada tengo la sensación de ser un jeta aprovechado al que quieren comprar la voluntad. Ya ven, son las cosas típicas de los que no estamos acostumbrados a esos lujos.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Sencillamente, una entrada ¡GENIAL!!!

Xavier González Fisher dijo...

Enrique: ¿Y no será techada, con aire acondicionado, sillones ortopédicos y bebidas espirituosas a discreción?

Pregunto, porque aparte de la "exclusividad", seguramente tendrá que ser cómoda para los "señores"...

Un abrazo.

Francisco dijo...

Pues no sé no sé si cualquier hemiciclo de cualquier comunidad autónoma, con pequeñas reformas, podría servir. Así tendría realmente buen uso. Lo malo es que las comisiones, al ser pequeñas obras, serían insuficientes para compensar a sus señorías y habría que buscar algo para no herirles en su sensibilidad de padres de la patria.

Un saludo

Alberto Ariza Moreno dijo...

Enrique: Espectacular. Cada vez que leo una entrada de las tuyas me quedo sin palabras y luego me da vergüenza escribir. Al lado de tus escritos mis entradas parecen de un niño de 10 años.

Nada más que añadir, una vez más sin palabras.

Un abrazo y enhorabuena.

Enrique Martín dijo...

Anónimo:
Muchas gracias.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Xavier:
Pues me tendré que enterar, porque si hacemos caso a eso que repiten del romanticismo de la plaza al aire libre, del sol y todo eso, pero luego ves que corren como posesos para poner un tenderete de feria en la plaza de Madrid. Así que no sé a qué carta quedarme. Ya te digo, lo consultaré a sus excelencias.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Francisco:
Lo veo complicado por eso de la higiene y sanidad, que si la porquería, los desperdicios y todo eso, que habría que retirar minuciosamente y luego desinfectar para los días de toros. Y lo digo por los pobres animales, no vaya a ser que se pillen cualquier cosa de esta prole de vividores.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Alberto:
No fastidies, no dejes de escribir, no nos cierres esa ventana al campo de tu "El Secreto de la bravura". Que al fin y al cabo, uno lo que hace es intentar relatar la realidad, lo más fielmente posible y tú nos enseñas y nos llevas de paseo por el campo y eso ya dicen los médicos que es muy bueno para la salud.
Un abrazo y gracias por tus palabras, que me animan mucho.

MARIN dijo...

Pues te aseguro que la realidad puede superar a la ficción. Tiempo al tiempo Enrique. Tu sigue dando ideas. Por cierto ¿habrás registrado la idea no?, es que macho, yo creo que te vas a forrar.

Un abrazo.

Francisco dijo...

Hombre Alberto, menos modestia que tu historia de Ciclón es una chulada.

Un saludo

Enrique Martín dijo...

Marín:
No la he registrado, sólo se lo he contado a los Choperitas, que no la pondrán en práctica porque igual les cuesta tres pesetas y estos por no soltar, no sueltan ni aire al respirar. A Matilla y a Casas, pero no creo que se me vayan a adelantar ¿no? O igual sí... mie... Me la han jugado.
Un abrazo

Enrique Martín dijo...

Francisco:
Rubrico totalmente lo que dices. Lo Ciclón es para no perdérselo.
Un saludo