miércoles, 28 de enero de 2026

Pero, ¿quién está al mando?

La plaza de Madrid.. Quién te ha visto y quién te ve, sombra de lo que eras... gracias a...


Que buenas y que malas son las redes sociales. Que la feria depende de quién la cuente, eso es algo que se ha dicho de siempre. Quizá ustedes han tenido la suerte y la paciencia, de ver al responsable del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid en una tertulia reciente. Y claro, los que no pudieron asistir a tal suceso, pues dirán que bendito internet, porque gracias a él, pudieron seguir con detalle lo que allí afirmaba... perdón, lo que no afirmaba don Miguel Martín. Este, por contra, será de los que digan que “mardito invento del hombre blanco” ¿Por qué? Si la tecnología siempre viene tan rematadamente bien, que lo mismo puedes hablar con un primo en Australia, que freír unas patatas con aire, que... que ver la mas absoluta nada de este señor. Que personalmente seguro que es encantador, pero anda que no hay encantadores con más preparación para liderar la fiesta de los toros en la Comunidad de Madrid y, por supuesto, en la plaza de la capital. Que ustedes me dirán que era un secreto a voces que el señor Martín... Que solo hubo que verle en la Asamblea de Madrid, que le preguntaban por esto y lo otro y el no contestaba, se liaba a leer un papelito, que si le dan el prospecto del Evacuol o las instrucciones para un lanzallamas, se lo casca igual y sin reparos; sin reparos, porque lo mismo tampoco sabe muy bien que es lo que quiere decir lo que lee.

Eso sí, hay que reconocerle la suma prudencia con que semaneja con sus superiores, Plaza1. Que no quiere ni por lo más remoto, interferir en las fechorías de esta empresa que non tanto acierto lleva a cabo con el propósito de hundir la plaza de Madrid. Ese mérito es indiscutible. Que claro, si al señor Martín le presentan unos carteles de san Isidro y él no se ve capaz de decir que no son convenientes para Madrid, pues no lo dice. Que debería ser e máximo representante del aficionado de Madrid, que debería velar por sus intereses, por el prestigio de esta plaza, por evitar la debacle en la que ha derivado la gestión de la actual empresa en Madrid. Pero no, él cree que no es nadie para inmiscuirse en eso ¡Ah! Entonces, ¿quién sería alguien para eso?

Al buen señor todo le parece bien, que si una báscula para los pencos, pues una báscula para los pencos, que si mantener la temporada, pues estupendo, a mantener la temporada en Madrid, pero no le pregunten ni el có, ni el cuándo, ni nada de nada. Eso sí, ya se preocupará muy mucho de no molestar a la superioridad, ¿a la presidenta de la Comunidad? No, a ella tampoco. Pero sus inmediatos y más poderosos superiores son aquellos de los que tendría que proteger este caballero al toro en este Madrid que cada día parece más perdido. Unos lo llevan entre callejuelas embarradas que desembocan en un vertedero. Que sí, que seguro que les resulta muy rentable. Y la muestra es que las empresas que están detrás de Nautalia no cejan en el empeño de seguir en las Ventas y quien nos dice que además disfrutan con este hundimiento. Pero tranquilos, el señor Martín no moverá un dedo por reconducir el rumbo. Que a lo más que llega es a pensar en una carpa así, grande, bonita, en el Batán. Que forma de interesarse por la tauromaquia, como dice él. Pero la sensación de todos los que ocupamos esa nave que es la plaza de Madrid, es que esto no se sabe hacia dónde se dirige y lo que se ve en el horizonte no pinta bien, demasiada oscuridad, demasiados nubarrones, demasiadas ventiscas. Que ahora la ONU se pone exquisita y pide explicaciones a España sobre los niños en los toros ¡Acabemos! Que no me dirán que quien supuestamente regenta los toros en Madrid, el máximo responsable de la fiesta en esta comunidad, el máximo responsable de la que se dice, o se decía, la primera plaza del mundo, por encima de cualquier empresa explotadora, sería un defensor de garantías, con conocimientos, con argumentos, con eso que se llama don de palabra y sobre todo, con afición; pero, ¿adónde vamos a mandar al señor Martín? Que le mandas a por dos barras de pan y si no hay barras es incapaz de decidir si lleva dos baguetes o un pan redondo. Que si acaso vale para ponerle en la foto sin hablar, por supuesto, y hasta colocándole el gesto y la pose. Y mientras se sigue avanzando y mientras buscamos algo de cordura a nuestro alrededor, no paramos de preguntarnos, pero, ¿quién está al mando?


Enlace programa Tendido de Sol Hablemos de Toros:

https://www.ivoox.com/podcast-tendido-sol-hablemos_sq_f11340924_1.html

miércoles, 21 de enero de 2026

Yo también me retiré el 12 de octubre, hasta...

 

Se iba y a mitad de camino decidió darse la vuelta y quedarse. Pues...

Lo de las retiradas parece ser que es algo muy subjetivo, que cada uno lo entiende a su manera. Que el extremo sería considerar que uno se retira, se jubila todos los días al salir del trabajo, pero al día siguiente, por esas cosas de la vida, cuando suena el despertador vuelve a la actividad, vuelve al trabajo, quizá para retirarse de nuevo al acabar la jornada. Pero hablando de esto de los toros, no son los coletas los únicos que deciden retirarse en un momento dado. El que esto escribe más de una vez decidió retirarse muchos domingos después de una tarde penosa en la plaza de Madrid. Salía afirmando que no volvería más y los acomodadores y porteros, que ya me conocían, me despedían, no sin risas y sorna, hasta el domingo siguiente. Pero la fecha que más resonó en este mundo de los toros fue el 12 de octubre, día señalado para Fernando Robleño, que ya había anunciado que ese día se despedía de los toros. Que hasta es posible que vuelva, pero de momento no da la sensación de que vaya a ser así. Todo el mundo fue a despedirse de un torero, pero cosas que pasan, resultó que después del cuarto toro, el espada que abría plaza, Morante de la Puebla, con todo el ceremonial y majestuosa puesta en escena que pudo, salió al centro del ruedo, al platillo de Madrid y se destocó del añadido, que ofreció a los presentes. La conmoción se apoderó de la plaza. Pero, ¿no era el día de...? Pues no. De ello se se ocupó don José Antonio. La fiesta es mía, la tarde, esta y todas las demás, es mía y yo decido quién debe concentrar todas las miradas, todas las palabras, todo el asombro y todas las emociones del día. La gente no daba crédito, muchos entendieron de que aquello tenía una causa muy poderosa, la salud; algo que nadie puede cuestionar, porque ante eso...

Visto todo con la perspectiva que da el tiempo y con lo que se ha anunciado recientemente, que Morante reaparece en Sevilla en Resurrección, todo aquello no parece otra cosa que una mala teatralización para adornar un triunfo tan preparado, tan vacío y tan poco merecido como el que luego propició aquella manifestación de jovenzuelos vociferando con el torero a cuestas. Bastaba aquel gesto para que el montaje verbenero pasara a un segundo plano. Que sí, que son muchos los que se han ido, han vuelto, se han vuelto a ir y se han vuelto a marchar, que seguro que veremos en los próximos tiempos a más de uno que se desretire, pero al menos habrá que agradecerles que no tomen por estúpido al personal. Que no digo yo que nadie tenga que pedir permiso a nadie para nada, faltaría más, pero a veces las formas también cuentan; que después de aquel número, de perjudicar a un compañero, que ahora nos vengan con estas. Que eso de respetar a los compañeros también es torería, no solo el ponerse una montera decimonónica, no solo el llevar botijo y echarse un veguero en el callejón. Que si se es un mandón, nada engrandece más que la consideración a los que uno considera por debajo y eso, ni antes, ni ahora, lo ha practicado Morante. Y ahora, ¿qué? Supuestamente ya montado San Isidro, ¿quitarán a quién sea para colarse él? En Sevilla dicen que irá no sé cuántas veces, lo que igual es porque esto de la desretirada se estaba planeando desde hace tiempo. No digo yo que al día siguiente de aquel trampantojo de corte de coleta, pero...

Con lo necesitados que andamos de ídolos verdad, como para que se nos plante delante este caballero. Que no me molesta solo él, también esa gente que tiene a su alrededor y que les da lo mismo que su torero campe a sus anchas por los sembrados taurinos desmontando caballones y echando a perder las simientes que se comerán los cuervos, todo por... Si es que uno ya no sabe el porqué de todo esto, si por dinero, por vanidad, por no bajarse del machito, porque se aburren en su casa ¡Vaya usted a saber! Pero claro, siguiendo estos esquemas, aunque sé que a nadie le importa lo que yo pueda decidir, si me voy o si vuelvo con la primera de la temporada de Madrid, yo también me retiré el 12 de octubre, hasta...


Enlace programa Tendido de Sol Hablemos de Toros:

https://www.ivoox.com/podcast-tendido-sol-hablemos_sq_f11340924_1.html