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miércoles, 22 de octubre de 2025

Mil gracias mil a todos

Será un placer compartir un rato en el que se hable de toros. Hasta completar aforo

Pues sí, los que hacemos Tendido de Sol Hablemos de Toros, cumplimos 10 años. 10 Años de gratitud a los que nos han llevado de la mano hasta aquí, a los que han hecho el programa suyo y lo han conducido por buen camino. Uno empezó con este blog y continuó, supuestamente, Hablando de Toros, todas las semanas. Como en este mismo sitio, ese era el único objetivo, compartir opiniones y hablar de toros, sin pretender jamás ser poseedor de la verdad absoluta, faltaría más. Pero sin renunciar nunca a expresar esta forma de ver y entender los Toros. Y no hay mejor forma de celebrar estos 10 años, que siguiendo compartiendo con los buenos aficionados y por eso, contando con la colaboración del Centro de Asuntos Taurinos, el miércoles, 5 de noviembre de este 2025, a las 18,30, grabaremos parte del programa en directo, en la Sala Bienvenida de la Plaza de las Ventas. Estaremos encantados de poder seguir compartiendo, en persona, una buena charla de toros. Y nunca será suficiente, pero ahí va nuestro agradecimiento a todos. Mil gracias mil a todos.


Enlace programa Tendido de Sol Hablemos de Toros:

https://www.ivoox.com/podcast-tendido-sol-hablemos_sq_f11340924_1.html

jueves, 25 de octubre de 2018

Pasados los diez años


Él estuvo en esta grada desde el primer día, pues que siga estándolo

Pues sí, esta grada ya ha sobrepasado los diez años de vida ¿Quién me lo iba a decir a mí? Un día comencé a andar y con alguna parada para descansar, hasta aquí he llegado. Viéndolo todo con perspectiva, la que da el tiempo, no sabría decir si lo realizado coincide con lo en un principio planeado, pero al menos sí se ha cumplido la premisa fundamental: se ha hablado de toros. Muchas han sido las ocasiones en que me he visto con la llave en la mano dispuesto a echar el candado, pero siempre había algún taurino profesional que lo evitaba, siempre había unos Choperitas, un Casas, un Morante o aquellos “Geses”, ¿los recuerdan? Que desbarraban a destiempo.

En diez años he tenido ocasión de pensar que Morante iba a dar poco de si, de hacerme morantista acérrimo, de desengañarme, de no entender sus cosas y hasta de ser testigo de como un personaje devoraba a un torero. La creación se tragó al creador. Dos lustros esperando a ver la reaparición de José Tomás en Madrid y aquí seguimos, que si quieres arroz… Que si viene a Madrid, es con gorra, barbas, una camiseta y a la grada del 4. Eso sí, no se paga con dinero el ver a los “aficionaos” correr como debutantas escaleras arriba en las Ventas, para pedirle una foto al torero, que por otra parte no parecía nada entusiasmado con la idea. También en su día se formaron los ya mentados “geses” peleando por el bien de la fiesta, según decían, pero fue sacar su propio beneficio y ¡plum! A la fiesta, que le vayan dando. Ahora andan ahí, en sus cosas, unos más cabreados que otros, tanto, que hasta se cortan la coleta; otra cosa es saber cuánto tardará en crecerles de nuevo. Dicen que los billetes hacen milagros y que a golpe de morados, les crece hasta una cola de caballo.

Empezamos padeciendo a los Choperitas en la plaza de Madrid y de momento vamos a ver cuándo cae la estrella Michelín para el señor Casas, don Simón. De la esperanza en plazas como Bilbao, Sevilla o Madrid hemos llegado al “otra plaza que ha caído”. Eso sí, al menos han asomado más nombres, esos que dieron en llamar toreros emergentes, que confirmaron muy rápido que eran más de lo mismo, pero dejando respirar a las figuras, porque si se reparte el peso, la vulgaridad se lleva con mayor comodidad. Y de entre todos, el vendaval de Roca Rey, que dicen que es un fenómeno. Bueno, a ver si el año próximo hay suerte y le podemos ver torear en Madrid, porque hasta el momento, solo ha sido cuestión de que el toro pasara, siempre con el mismo ganado, que tampoco hay que probar hierros y encastes diferentes, ¿verdad? Aunque si tiramos por ahí, igual caemos en la cuenta de que las figuras y sus emergentes llevan poniéndose delante de lo mismo desde antes incluso de que este Toros Grada Seis se hubiera tan siquiera ideado.

Diez años y recuerdo a Juan Mora o Diego Urdiales, recuerdo una cuadrilla dando la vuelta al ruedo, recuerdo a los que un día nos ilusionaron y ya no están, Fandiño, Víctor Barrio. Aquella despedida triunfal de Esplá, aclamado por los mismos de los que ahora reniega sin pudor. Cuantas tardes de toros, a veces tarde- noche. Cuantos toros lidiados, cuantos toros buenos que se fueron, cuantos que no nos dejaron ver, cuantos pseudotoros. La consolidación de la Tauromaquia 2.0, con sus empresarios/apoderados/ ganaderos/ toreros/ opinadotes/ todo lo que se les pueda pasar por la cabeza. Y tanto corre el tiempo, que ya casi se ha superado esa Tauromaquia 2.0, para dar paso a este engendro que no hay cristiano que lo bautice.

Pero lo mejor, y con diferencia, han sido todas las personas que este Toros Grada Seis me ha traído hasta esta grada imaginaria. Muchos amigos, muy buenos amigos, compañeros de afición, de pasión, de penas y alegrías, porque si las penas se rumiaban, las alegrías se celebraban y de qué manera. Pocas cosas son comparables a encontrarte con alguien, que te pare y te recuerde la última entrada, aunque si me lo permiten, voy a revelarles un secreto. Una vez que escribo algo y lo publico en este blog, se me olvida casi instantáneamente. Que seguro que ustedes saben más de lo que aquí se ha publicado, que yo mismo. Recibido el regalo de amigos de Madrid, de fuera de Madrid y hasta de México, el DF y Aguascalientes, de Perú, Dinamarca, Rusia, Italia, que no se me olvide mi milanés. He tenido que escuchar estremecido como una familia, ya mi familia, se agarraba a mis escritos con una frase mágica: traigo un papel. Que me perdonen los que gastaron papel y tinta por mi culpa. Un sabio, un maestro, que me comentaba con pseudónimo y que hasta me apadrinó en mi primera aparición en público, mis ojos en el campo, en Trigueros. Hasta un programa de radio me regaló este Toros Grada Seis, un programa y los que se dejaron embarcar en él. Entiéndanme, no puedo dejar de agradecerles el estar siempre ahí, el estar en desacuerdo y manifestarlo con tanta elegancia como sabiduría. Y por supuesto hasta detractores he tenido, ¿cabe mayor privilegio? A todos, muchas gracias, muchos abrazos, muchos besos y si me permiten, a quién un día me puso en este camino de la afición a los toros, un beso muy grande allá dónde se fuera; él que lo leía todo de toros, nunca me leyó una línea. Quizá tenía que ser así. Y ahora a ver si ya alcanzo las mil entradas, el millón de visitas y muchas más satisfacciones, pero eso ya se lo contaré pasados los diez años.