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jueves, 26 de diciembre de 2013

Salen a la luz escuchas a dos políticos de partidos antagonistas

Aquí hay más de uno en la luna


La Brigada de Escuchas Especiales Antivicio ha revelado el producto de una serie de trabajos encargados por el gobierno para identificar posibles grupúsculos de antiespañolismo en la Administración Pública. El escándalo parte de dos diputados nacionales, uno del partido del gobierno y otro de la oposición, PP y PSOE, quienes no estaban de acuerdo con la posición oficial de sus partidos sobre ciertos asuntos de gran trascendencia. A continuación se reproduce la transcripción de la conversación mantenida entre ambos políticos.

-          ¿Xose? ¿Eres tú?
-          Hombre Currito ca… piiiiiiii. Cuánto tiempo.
-          Ya ves, he estado con un lío de coj… piiiiiiii.
-          ¿Sí? No jo… piiiiiiii. Yo estuve con lo de la comisión taurina de los hue… piiiiiiii.
-          No jo… piiiiiiii. Al final se aprobó, que de pu… piiiiiiii madre. No veas que respiro, yo pensaba que al final la echábamos para atrás.
-          Pero si tú votaste absteniéndote, ¿por qué no votaste que sí?
-          Jo… piiiiiiii porque no puedo, se me ocurre desobedecer la disciplina del partido y ya me puedo despedir de salir en las listas en las próximas elecciones.
-          Pero, ¿te gustan los toros?
-          La ost… piiiiiiii, lo que más me mola del mundo, es una pasión, es una locura, me gustan un hue… piiiiiiii. Habría dado mi mano derecha por defender esta ley.
-          ¡Huy la ost… piiiiiiii, pero no me jod… piiiiiiii. Pu… piiiiiiii política y pu… piiiiiiii partidos.
-          ¿Por qué? Anda que te quejarás tú, que has estado todo este tiempo con toreros, ganaderos, en fincas, en el campo, en tertulias a favor de los toros. Ya me habría gustado a mí.
-          Y una mier… piiiiiiii.
-          ¿Qué?
-          Pues que a mí no me gustan los Toros, que yo soy de Ferrol y es ver a un toro sangrando y se me revuelve todo por dentro, no puedo ver la sangre, me mareo, no aguanto.
-          No me jod… piiiiiiii. Si te he visto mogollón de tardes en los toros y hablando por la tele defendiendo la ley esta que habéis aprobado.
-          ¡Buah! Si a mí lo que me gusta son los percebes, las nécoras y el ribeiro. Si cuando iba a la escuela daba un rodeo por no pasar por donde las vacas, con ese pestazo a boñigas frescas. Pero como mi partido somos los más españoles y el prototipo de españolismo, pues hala, a los toros, como al jefe no le gustan, pues hala, Xose a la comisión taurina y a fumar puros como una locomotora.
-          Pero eso sí que mola…
-          Y un coj… piiiiiiii Yo no he fumado en mi vida. Ya te digo, yo soy como tú, casi hasta antitaurino, fíjate tú, pero la pasta es la pasta y me he tenido que adaptar. Tú sí que me entiendes.
-          Y una po… piiiiiiii como la manga de un abrigo, a mí me han gustado los toros de siempre, pero como parece que es demasiado carca y poco progresista, pues me toca jode… piiiiiiii y llevo años sin pisar una plaza de toros a cara descubierta. Jod… piiiiiiii que yo fundé la Peña “El puyazo” de Trigueros.
-          Curro, no me jod… piiiiiiii ¿Es eso posible?
-          Como te lo cuento. Si cuando me voy a los toros de estrangis, aparte de tener que ponerme una peluca rubia y barba, con 40º a la sombra en el mes de julio en Pamplona y en la feria de Málaga en pleno agosto, a mi secretaria y a mi jefe les digo que me voy a un club de carretera a echar una canita al aire, y  mi mujer cree que soy un pervertido y me tiene arrinconado en otra habitación y durmiendo en un sofá al que le rechinan hasta los flecos de los cojines.
-          Pero Curro, eso es muy gordo. Jo… piiiiiiii yo me pensaba que a los socialistas no os gustaban los toros.
-          ¿Que no? ¡Pufff! Los días que torea José Tomás hay desbandada general en Ferraz.
-          ¿Y si os vais todos a los toros, qué problema hay?
-          Pues que oficialmente nadie va a los toros.
-          ¿Y cómo sabes entonces que todo el mundo se escapa para lo mismo?
-          Pues porque todos nos vamos de put… piiiiiiii
-          Jajajajajaja. Mira que sois panolis los socialistas.
-          Claro, como tú vas cuando quieres, ¿o no vas?
-          Te voy a confesar algo, yo no voy casi nunca y cuando voy es para salir en la tele para dar el pego de buen español, pero me paso las dos horas en el bar o mandando wasaps a los colegas.
-          Entonces, ¿cómo opinas con tanto acierto?
-          Porque conmigo viene Galindo, un conserje del Ministerio que sabe la ost… piiiiiiii de toros y me cuenta lo que ha pasado y yo lo repito.
-          ¿Y cuando dices que vas a los toros y no vas, dónde te metes?
-          Me voy de pu… piiiiiiii
-          Xose no me jod… piiiiiiii, me cag… piiiiiiii en mi madre.
-          Como lo oyes. Pero tengo que disfrazarme, porque siempre te puedes encontrar allí a algún compañero de partido, incluso a algún cabeza de listas.
-          Pero si vosotros sois los defensores de la Fiesta, si vuestro partido está lleno de aficionados.
-          Que va, que no hombre, que no. Mira uno es de Pontevedra y no fue nunca, no distingue un burro de un toro, a otro no le saques de la música, que se nos pierde, otro se pasa el rato en el gimnasio y sólo piensa en sus musculitos, otro…
-          Vale, vale. Pero entonces estamos haciendo el Gili.
-          No hombre, eso lo hacemos los de mi partido, porque a vosotros no os gustan los Toros, como a mí.
-          ¿Que no? No sabes tú la cantidad de facturas que llegan al partido de alquiler de pelucas, barbas y lentillas de colores entre los meses de mayo y junio a Ferraz. Lo que pasa es que en el concepto suelen poner que es por el alquiler de juguetes eróticos, lubricantes y preservativos de sabores.
-          Claro, también os entiendo, porque si os pillan los de Izquierda Unida, la jod… piiiiiiii, porque os levantan el voto progresista y antitaurino, que seguro que los tenéis al acecho.
-          ¿Esos? Esos están tan jodi… piiiiiiii como nosotros.
-          ¿Y eso?
-          Pues porque si se ponen la peluca canta mucho, todo el mundo sabe lo de ponerse unas melenas postizas, tienen mucha tradición en eso en este partido.
-          No me jod… piiiiiiii que también son aficionados.
-          ¡Huy! Pero de la ost… piiiiiiii. No te haces una idea. Si hasta celebran capeas en la clandestinidad, con pasamontañas y bajo la prohibición de no poder hablar, no vaya a ser que les coloquen por la voz.
-          Pero esto es un poco absurdo.
-          Ya te digo, pero, oye, ¿te importaría pasarme una entrada cada vez que vaya Galindo? Así el hombre no va sólo y yo despertaré menos sospechas.
-          Vale, pero a cambio tienes que decir a las chicas del club que te cubren, que me hagan un precio especial, que al final te sale la cosa por un pico.
-          Hecho. Oye, te dejo que viene el jefe y me va a pillar con el vídeo de Nimes de José Tomás.
-          Vale, vale, cuelga.
-          Ciao.
-          Ciao.


Ahí queda la prueba fehaciente del embrollo en que están metidos nuestros políticos. La Brigada no ha querido facilitar nombres, aunque uno parece que puede ser un diputado del PP por Lugo y el otro uno del PSOE por Cádiz, ambos con residencia habitual en Madrid, pero este es un punto que aún queda por confirmar. Les daremos cuenta de cualquier novedad que se produzca en este tortuoso asunto.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Toros y política

Son muchas las sombras en la Fiesta


Metidos en plenas elecciones habrá quien espere que algún partido se manifieste sobre los toros con alguna medida concreta a favor de la Fiesta. Pues va “dao”. Aunque no quiere decir que siempre haya quien se declare “mu afisionao”, pero igual que si lo fuera al encaje de bolillos o a la cría del mirlo blanco de la Guinea. Y ¿qué esperamos? Los griegos que ni van ni vienen, los italianos que sí pero no, los franceses y alemanes mandando a los demás al rincón de pensar y los mercados frotándose las manos, mientras se amplía a marchas forzadas el estadio donde se piensan reunir los parados de este país. Como para fijarse en los toros, una actividad que ni da dinero, ni genera puestos de trabajo… en Alemania.

Pero que tampoco se piense el personal que los toros es algo indiferente a los señores políticos, ni mucho menos. Dependiendo del signo de cada uno se expresan de una u otra forma. Unos, con eso de que es muy español y ellos son muy patriotas, se llenan la boca declarando su patriotismo y su defensa de todo lo genuinamente patrio. Incluso firman declaraciones rimbombantes que luego no llevan a nada, pero que de primeras hasta da el pego. Luego están los otros, que tienen que mantener el tipo progresista y un tanto pazguato en dependiendo que cosas, y que aunque sean descendientes del mismísimo Lagartijo el Grande, ocultan sus sentimientos taurinos; el partido y los espíritus vanguardistas no se lo podrían permitir.

Solo hay una cosa que une a los dos partidos mayoritarios respecto a los toros, a ambos les importa un pito que la Fiesta se engrandezca o que se convierta en una farsa ad hoc para turistas. Que no digo yo que de cuando en cuando no veamos a nos y otros asomar por algún tendido, incluso los hay que fardan de tener un abono en San Isidro, pero una cosa es predicar y otra dar trigo. Luego están los que no les gusta esto del toreo y entonces toman la postura de la indiferencia y de hacer como si eso no existiera. Pues muy bien, que procuren que yo llegue a Ministro de Sanidad, porque con la fobia que le tengo a los hospitales, igual me lío la manta a la cabeza y los convierto todos en centros comerciales y de ocio. Y con esa manía que tengo al frío, lo mismo me enfrasco en poner calefacción central en todas las pistas de esquí y las sustituyo por piscinas climatizadas. Así que según esta forma de actuar, que no nombren Ministro de Cultura o de Educación a un incendiario decidido a cargarse la enseñanza ¿no?

Y que nadie piense que uno no tiene sus ideas políticas, claro que sí, pero otra cosita es esa de sentirse aferrado a un partido político en el que no cabe el menor asomo de crítica, aunque sea para decirle al compañero que lleva la bragueta abierta. Según algunos muy cerriles, lo correcto sería alabar el buen gusto de llevar refrigeradas las ingles. Que está muy bien eso de pertenecer a un partido, de tener ideas políticas y todo eso, pero no vendamos nuestra opinión y nuestras aficiones, que luego nos pesará.

Toros y política; hay que ver lo que cambian los tiempos, hace años los toreros hasta eran invitados a cacerías, y hoy a todo lo más que llegan algunos es a fotografiarse con los maestros poniendo una sonrisa forzada y poco natural; y algunos ni eso y después de reunirse con ellos les hacen salir por la ventana como los amantes sorprendidos. Allí los tienes, los más afamados maestros de la tauromaquia deslizándose por la cornisa para llegar a una rueda de prensa a contar que se han entrevistado con su señoría. Pero bueno, esperemos a que pasen las elecciones y sentémonos a esperar a ver todo lo que sus señorías están dispuestas a hacer por la Fiesta de los toros.