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| Tanto quite y la verónica nos la tenemos que imaginar |
De cuando en cuando los taurinos nos sacan a relucir eso que llaman los valores de la tauromaquia. Lo bien que suena y lo difícil que parece el medio acercarse a esos valores que hablan. Que si le preguntan a un no taurino, simplemente aficionado, que ya es bastante, igual interpreta que esos valores de los que habla esa gente, nada tienen que ver con lo que debería ser. Que empiezan a enumerar y seguro que les sale la soberbia, el engreimiento, el desprecio por el que paga, el mayor desprecio por el que critica o no está de acuerdo con la empalagosa alabanza a los que se visten de luces y que con tanto desenfado califican como maestros. Y si seguimos, también parecen ser sus valores la mentira, el engaño, el fraude, en fin, que si se rigen por estos valores, que ya les vale, ¿qué podemos esperar? Que por orden de aparición, si empezamos por el que abría plaza, un mozalbete al que le invisten de divinidad del toreo tarde tras tarde y que cuando un plaza le abuchea, excepto los que debían ser paisanos, que el pañuelico les delataba, con todos sus reales sale despreciando a los disconformes y saludando como si no hubiera bronca, como si le fallara el oído o sencillamente porque le fallaba la vergüenza torera. Pues vaya con el torerillo; como dicen por su tierra, anda majito. Que quizá le falten a este joven modelos en que mirarse, pero claro, si el modelo es Emilio de Justo, ese torero al que decidieron un día, no se quién, que era un figura por dos estocadas en una tarde y que se especializó en medios trapazos, en no rematar jamás un muletazo, en andar desubicado por el ruedo, pues como modelo no parece el más recomendable, ¿no? El tercero era Víctor Hernández, también nombrado sucesor de un gran y aspirante, firme aspirante a integrarse en el figuranato, pero que tarde a tarde parece empeñado en que todo lo que unos creyeron que podía ser, nunca llegara a ser. Llegaban con el ganado de las figuras, toros de Victoriano del Río. Ya saben el paradigma de la modernidad, de puntillas por el caballo, manseando, en el mejor de los casos peleando cuando les tapan la salida. Que también resulta curioso que a un picador, que en un segundo puyazo se agarró bien, le aclamen después de eso, de tapar la salida. Cosas que pasan. Y como buenos modernos, en la muleta iban y venían, alguno con más brío, otros... Que se han tragado quites de todas clases por parte de los de luces, aireando las telas, pero ni una verónica. A ver qué idea traían, habría que preguntárselo. Siguiendo con el ganado, la corrida no ha estado mal presentada, en algún caso ovacionando más la leña que otra cosa. Eso sí, que alguien podía pensar al ver tanta variedad, tan poco pareja, que alguien ha podido liquidar existencias de temporada.
Emilio de Justo no es el mejor ejemplo para hablar de torero responsable en la lidia, él los deja a su aire e incluso, como en su segundo, mientras el peón lo quita y lo pone en el peto y el de aúpa se apaña, el maestro observa desde treinta metros, o más, y ahí se las ventilen los de la cuadrilla. Que se lía a dar mantazos y a poquito que le achuche, ya se aturulla. Con la muleta, ni medios muletazos, trapazos trallaceros desde lejos y atravesando el engaño, para acabar en su primero a la puerta de toriles, sin mando alguno. Y en su segundo, pues trampas aún más evidentes, con más descaro, pero mucho, cerrando de infame bajonazo. Y este era el de las dos estocadas de años ha, muchos ya.
El segundo de la terna era Víctor Hernández, joven promesa al que muchos esperaban, pero igual se cumple eso de que el que espera, desespera. Eso sí, en la desespera, venga trapazos, enganchones, dando mucho aire, muy fuera, todo en línea, insulso, poco aguantable y hasta degollando a su primero. Pero degollándolo de verdad, una pescuecera que entra por un lado y sale por el otro. Entró en quites, pero... que está bien la variedad, pero, ¿y si empezamos a construir la casa por los cimientos y lo hacemos toreando a la verónica?
Y llegaba el Delfín de la torería, el próximo mandón del figuranato, Marco Pérez. Que ya arrastra su propia legión de entusiastas y todo. Que empezó con el capote que parecía que, que parecía que había aprendido a manejarse, quizá más comparándolo con su asomo por aquí de novillero, que tampoco se vayan a creer que lucía un capote como el de Sánchez Bejarano, el Viti o Julio Robles, vaya herejía más herética de las herejías; pero bueno, en los tiempos que corren. Pero llegó el último tercio, que empezó hasta aseado, con dos trincherillas apañadas, pero fue ponerse para el natural y luego los derechazos y ahí se nos vino todo abajo. Arrebatado, ventajista, sin importarle que se le vieran todas las trampas. Ventanazos por aquí y por allí, cambiando constantemente y sin rigor alguno de pitón, pero los afines le aplaudían mientras la bronca crecía a cada muletazo con el pico. Y al despenar al de Victoriano, en mitad del enfado de los presentes, se fue casi a los medios a saludar, quizá a recoger la bronca. Pues toda para él, que se la ganó a pulso, bueno, mejor dicho, a trapazo libre y enganchado. En su segundo más que salir con ganas de revertir la situación, salió acelerado, queriéndolo hacer todo a la vez. Larga de rodillas, capotazos por abajo, pero sin darle capote al toro, que se marchaba a correr mundo por el ruedo. Si en su segundo hasta aplaudieron a Alberto Sandoval, por tapar la salida, como ya se ha dicho. Y ya con la muleta, pues si no se ha dado el primer muletazo, no se puede dar el segundo, ni el tercero. Muy precipitado, pero sin variar la tónica de los tirones, los trallazos el brazo larguísimo, siempre muy lejos y huyendo permanentemente casi a cada muletazo, sin aguantar un segundo quieto. Que hay mozos en las capeas que se aguantan mejor el ridículo. Pero nada, que los habrá que seguirán viendo como la gran esperanza de la torería ¿Quizá todo esto no sea más que la consecuencia de tanto cuidado en el escalafón inferior? Pues quién sabe. Lo que está claro es que la vergüenza torera hay que mamarla, que no se vende en los bazares.
Enlace programa Tendido de Sol Hablemos de Toros:
https://www.ivoox.com/tendido-sol-hablemos-toros-28-audios-mp3_rf_181312024_1.html






