
Ya se sabe que el escenario de la plaza de Madrid es el más apropiado para echar una moneda al aire y esperar a ver si sale cara o cruz. Quien lo diría, en una cosa tan seria como es la vida de los que saltan al ruedo, la salud de un espectáculo extremadamente amenazado y arrinconado no se sabe bien en virtud de que criterios y al final lo importante depende de una monedita volando. Lo mismo da el futuro de un torero que viene a Madrid a jugársela como último recurso, que el futuro de la primera plaza del mundo y de la Fiesta de los toros. Aunque como si estuviésemos entre los tahúres del Misissippi, la moneda está trucada y de cada diez veces, nueve sale Taurodelta y una Simón Casas. Y si nos paramos a ver detenidamente el pliego, esta diferencia puede incrementarse aún más. Aunque también puede ser que los dos tahúres se asocien y se lleven todo el botín de Las Ventas. Repartirían beneficios, gastos y lo que les viene todavía mejor, responsabilidades. Si echamos mano a las cuentas del año pasado, les esperan casi 20 millones de euros, más el incremento del precio de las entradas.
No me voy a poner a destripar parte por parte el tan esperado pliego, sería un castigo que no creo que merezca ser impuesto a nadie. Otra cosa son los masocas que se enfrascarán en su lectura para ver el grado de cabreo que son capaces de alcanzar con un papel en la mano. Pero vamos allá. Y creo que lo primero es empezar por las cláusulas excluyentes que cierran la puerta a cualquier posible aspirante con ideas, ganas de trabajar y afición, pero que si no ha regentado al menos dos plazas de primera durante tres años, con un mínimo de diez festejos por año, ya se puede ir por donde ha venido. Que conste que a mi no parece mal poner un filtro para evitar que se apunten los advenedizos y aprovechados, pero no creo que la gestión de las plazas de primera sea la más adecuada. Eso sí, la Comunidad de Madrid se asegura que no se les cuele ningún antisistema ajeno a la actual jerarquía de taurinos que “tan bien” manejan el mundo del toro.
Eso sí, hay que agradecer el celo que se observa en la contratación de toros y toreros. Según se dice, se valorará la variedad de hierros y encastes y la contratación de las figuras y toreros de interés. Algo que suena muy bien, que hasta podría provocar la ilusión del aficionado, pero que así dicho es como no decir nada. Luego te ponen a El Fandi, Castella y Perera con los Jandillas y en rigor que cumplen esos requisitos. Pero claro, Cualquiera de los tres, igual que otros muchos, ponen por delante el pasaporte de matador sellado en mil y una plazas de pueblo, con cantidades ingentes de orejas cortadas, pero claro, Madrid, su público y sus gustos son otra cosa; aunque cada vez hay menos diferencias. Y entonces ya estamos montando unos cartelesmás acordes con las apetencias de Villamulas, Manceteros del Conde y Retortillo del Bizco. Y además serán aplaudidos y acogidos con alborozo por los medios de comunicación afines al régimen taurino que nos tiraniza.
En el susodicho pliego también han tenido el cuidado suficiente en aclararnos el por qué de esas visitas a las fincas por parte de la gente de Taurodelta apalabrando corridas para la temporada que viene. Y es que en el tocho de la Comunidad de Madrid se dice que se valorarán los compromisos ya suscritos; pero lo que no aclaran es por qué unos tenían noticia de este punto o al menos se imaginaban que podría incluirse. Pero nada se dice de tener en cuenta el gusto del aficionado, de solicitar y tener en cuenta su opinión, pudiendo expresarse sobre la inclusión o exclusión de ganaderías y toreros. No aquíhay que tragar lo que se les antoje a los señores empresarios y seguir con el circo itinerante de Manolita Chen, con sus figuras de mazapán y sus borregas chochas y desmochadas. Aunque seguro que veremos como se contrata a algún hierro como Moreno Silva, tan añorado el año pasado en Madrid, y por esas casualidades de la vida, lo mismo salen que no se tienen en pie, para que nos demos cuenta de una vez de que este hierro no merece estar en Las Ventas, aunque no nos logren convencer. Eso sí, nos hincharemos a ver Domecq y Núñez comerciales a tutiplén. Y lo mismo puede pasar con Urdiales o Fandiño, si no se “ajustan” a lo que demandan los mercados, que los estrellarán contra un ganado infame incapaz de dar dos pasos seguidos.
Que conste que no digo yo que no vengan las figuras, sí, que vengan, pero ¿por qué no cambiamos la fórmula? Yo ya sé que están habituados a viajar con los de su troupe, pero no creo que se vayan a morir por matar una corrida que elijan ellos de un hierro que no sea ni Domecq, ni Núñez, ni Osborne, acompañados por Urdiales, Fandiño o, ¿por qué no?, Frascuelo. Yo creo que hay tardes suficientes para algún día darnos gusto con una de estas combinaciones que sí que llamarían la atención del aficionado. Y si no hay fechas, se echa mano de esos festejos de más que el adjudicatario podría organizar para mejorar su oferta.
Luego está el hecho de facilitar al público la asistencia a la plaza. De momento parece que se valora más el sacar las entradas por los terminales de fuera de la plaza que pasar por taquilla y se intenta propulsar la renovación por domiciliación bancaria. La idea me parece estupenda y muy adecuada para el general del público que acude a Las Ventas. Pero a ver como se les explica a los viejecitos que no fallan un domingo, que la entrada se saca por Internet ¡Miau! Y lo de la domiciliación es la mejor solución del mundo, pero claro, si por el hecho de renovar el abono a través del banco te pegan un zurriagazo en mitad del lomo, Pues, ¿qué quieres que te diga?. Así que parece que va a haber que seguir yendo a la cola de la taquilla a pasar la mañana, mientras se contempla como solo se abren dos ventanillas. O como un domingo de agosto hay quien entra al segundo toro. por no abrirse todas las taquillas, viéndose en la tesitura de entrar tarde o mandarlo todo a paseo. Luego estánlos abonos de temporada para jóvenes y mayores, pero no nos engañemos, no se puede decir que sea algo con demasiado tirón. Solo hace falta ver los números.
Y por último el cajón de sastre, donde está la publicidad de los festejos, que debe correr a cargo de algún creativo desganado, desinformado y al que además no le gusten los toros, pues aún recuerdo las cuñas de radio de las novilladas de la Oportunidad, en las que se hablaba de todo, menos del ganado a lidiar cada tarde noche. Cierran este apartado lasactividades culturales y artísticas, como será la convocatoria de concurso de carteles, que ni tan siquiera se exponen a la vista del público. La promoción de las escuelas taurinascomo fábrica de futuras “figuras del toreo”, que no matadores de toros. Cierra el pliego el apartado de mejoras de la plaza, aparte del mantenimiento de sus instalaciones, donde no se habla nada de facilitar el acceso a las localidades de tendido alto, grada y andanada. No sé, por lo menos una botellita de oxígeno en cada estación, porque está claro que lo de las escaleras mecánicas es un lujo inalcanzable. Algo tan utópico como el conseguir que los baños estén limpios y que no de la sensación que cinco minutos antes pasó por allí la cuadra de picar a hacer sus cosas. Y si la limpieza ya es un logro, lo de cubrir la plaza no parece ni planteable. Es mucho más bonito, más romántico dicen algunos, eso de mojarse cuando llueve, torrarse con el sol o aguantar el viento, siempre tan presente en Las Ventas, evitando que el espectador pueda disfrutar a razón de lo que ha pagado por su entrada.
En definitiva, la conclusión que uno puede sacar es que todo seguirá igual, que al aficionado se le tiene muy, muy poquito en cuenta, que se montan espectáculos para el gusto de no se sabe quién, en una plaza que sigue siendo igual de incómoda, con toreros de saldo y ganado vergonzante, y todo ello con un incremento en los precios del 5%, lo que hará que la recaudación de la temporada 2012 supere esos 20.000.000 de euros. Cómo no les va a parecer que la Fiesta va sobre ruedas; su fiesta va en avión y la que muchos queremos en carro de bueyes, y a veces ni eso, porque te los quitan del tiro para que los maten como toros las figuritas. Estos mandamientos se encierran en dos, la misma basura de los últimos años, a precios más altos. Pues que Dios reparta suerte, porque como reparta justicia…
No me voy a poner a destripar parte por parte el tan esperado pliego, sería un castigo que no creo que merezca ser impuesto a nadie. Otra cosa son los masocas que se enfrascarán en su lectura para ver el grado de cabreo que son capaces de alcanzar con un papel en la mano. Pero vamos allá. Y creo que lo primero es empezar por las cláusulas excluyentes que cierran la puerta a cualquier posible aspirante con ideas, ganas de trabajar y afición, pero que si no ha regentado al menos dos plazas de primera durante tres años, con un mínimo de diez festejos por año, ya se puede ir por donde ha venido. Que conste que a mi no parece mal poner un filtro para evitar que se apunten los advenedizos y aprovechados, pero no creo que la gestión de las plazas de primera sea la más adecuada. Eso sí, la Comunidad de Madrid se asegura que no se les cuele ningún antisistema ajeno a la actual jerarquía de taurinos que “tan bien” manejan el mundo del toro.
Eso sí, hay que agradecer el celo que se observa en la contratación de toros y toreros. Según se dice, se valorará la variedad de hierros y encastes y la contratación de las figuras y toreros de interés. Algo que suena muy bien, que hasta podría provocar la ilusión del aficionado, pero que así dicho es como no decir nada. Luego te ponen a El Fandi, Castella y Perera con los Jandillas y en rigor que cumplen esos requisitos. Pero claro, Cualquiera de los tres, igual que otros muchos, ponen por delante el pasaporte de matador sellado en mil y una plazas de pueblo, con cantidades ingentes de orejas cortadas, pero claro, Madrid, su público y sus gustos son otra cosa; aunque cada vez hay menos diferencias. Y entonces ya estamos montando unos cartelesmás acordes con las apetencias de Villamulas, Manceteros del Conde y Retortillo del Bizco. Y además serán aplaudidos y acogidos con alborozo por los medios de comunicación afines al régimen taurino que nos tiraniza.
En el susodicho pliego también han tenido el cuidado suficiente en aclararnos el por qué de esas visitas a las fincas por parte de la gente de Taurodelta apalabrando corridas para la temporada que viene. Y es que en el tocho de la Comunidad de Madrid se dice que se valorarán los compromisos ya suscritos; pero lo que no aclaran es por qué unos tenían noticia de este punto o al menos se imaginaban que podría incluirse. Pero nada se dice de tener en cuenta el gusto del aficionado, de solicitar y tener en cuenta su opinión, pudiendo expresarse sobre la inclusión o exclusión de ganaderías y toreros. No aquíhay que tragar lo que se les antoje a los señores empresarios y seguir con el circo itinerante de Manolita Chen, con sus figuras de mazapán y sus borregas chochas y desmochadas. Aunque seguro que veremos como se contrata a algún hierro como Moreno Silva, tan añorado el año pasado en Madrid, y por esas casualidades de la vida, lo mismo salen que no se tienen en pie, para que nos demos cuenta de una vez de que este hierro no merece estar en Las Ventas, aunque no nos logren convencer. Eso sí, nos hincharemos a ver Domecq y Núñez comerciales a tutiplén. Y lo mismo puede pasar con Urdiales o Fandiño, si no se “ajustan” a lo que demandan los mercados, que los estrellarán contra un ganado infame incapaz de dar dos pasos seguidos.
Que conste que no digo yo que no vengan las figuras, sí, que vengan, pero ¿por qué no cambiamos la fórmula? Yo ya sé que están habituados a viajar con los de su troupe, pero no creo que se vayan a morir por matar una corrida que elijan ellos de un hierro que no sea ni Domecq, ni Núñez, ni Osborne, acompañados por Urdiales, Fandiño o, ¿por qué no?, Frascuelo. Yo creo que hay tardes suficientes para algún día darnos gusto con una de estas combinaciones que sí que llamarían la atención del aficionado. Y si no hay fechas, se echa mano de esos festejos de más que el adjudicatario podría organizar para mejorar su oferta.
Luego está el hecho de facilitar al público la asistencia a la plaza. De momento parece que se valora más el sacar las entradas por los terminales de fuera de la plaza que pasar por taquilla y se intenta propulsar la renovación por domiciliación bancaria. La idea me parece estupenda y muy adecuada para el general del público que acude a Las Ventas. Pero a ver como se les explica a los viejecitos que no fallan un domingo, que la entrada se saca por Internet ¡Miau! Y lo de la domiciliación es la mejor solución del mundo, pero claro, si por el hecho de renovar el abono a través del banco te pegan un zurriagazo en mitad del lomo, Pues, ¿qué quieres que te diga?. Así que parece que va a haber que seguir yendo a la cola de la taquilla a pasar la mañana, mientras se contempla como solo se abren dos ventanillas. O como un domingo de agosto hay quien entra al segundo toro. por no abrirse todas las taquillas, viéndose en la tesitura de entrar tarde o mandarlo todo a paseo. Luego estánlos abonos de temporada para jóvenes y mayores, pero no nos engañemos, no se puede decir que sea algo con demasiado tirón. Solo hace falta ver los números.
Y por último el cajón de sastre, donde está la publicidad de los festejos, que debe correr a cargo de algún creativo desganado, desinformado y al que además no le gusten los toros, pues aún recuerdo las cuñas de radio de las novilladas de la Oportunidad, en las que se hablaba de todo, menos del ganado a lidiar cada tarde noche. Cierran este apartado lasactividades culturales y artísticas, como será la convocatoria de concurso de carteles, que ni tan siquiera se exponen a la vista del público. La promoción de las escuelas taurinascomo fábrica de futuras “figuras del toreo”, que no matadores de toros. Cierra el pliego el apartado de mejoras de la plaza, aparte del mantenimiento de sus instalaciones, donde no se habla nada de facilitar el acceso a las localidades de tendido alto, grada y andanada. No sé, por lo menos una botellita de oxígeno en cada estación, porque está claro que lo de las escaleras mecánicas es un lujo inalcanzable. Algo tan utópico como el conseguir que los baños estén limpios y que no de la sensación que cinco minutos antes pasó por allí la cuadra de picar a hacer sus cosas. Y si la limpieza ya es un logro, lo de cubrir la plaza no parece ni planteable. Es mucho más bonito, más romántico dicen algunos, eso de mojarse cuando llueve, torrarse con el sol o aguantar el viento, siempre tan presente en Las Ventas, evitando que el espectador pueda disfrutar a razón de lo que ha pagado por su entrada.
En definitiva, la conclusión que uno puede sacar es que todo seguirá igual, que al aficionado se le tiene muy, muy poquito en cuenta, que se montan espectáculos para el gusto de no se sabe quién, en una plaza que sigue siendo igual de incómoda, con toreros de saldo y ganado vergonzante, y todo ello con un incremento en los precios del 5%, lo que hará que la recaudación de la temporada 2012 supere esos 20.000.000 de euros. Cómo no les va a parecer que la Fiesta va sobre ruedas; su fiesta va en avión y la que muchos queremos en carro de bueyes, y a veces ni eso, porque te los quitan del tiro para que los maten como toros las figuritas. Estos mandamientos se encierran en dos, la misma basura de los últimos años, a precios más altos. Pues que Dios reparta suerte, porque como reparta justicia…



