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lunes, 9 de enero de 2017

¿Sangre innecesaria? ¿De qué nos avergonzamos?

¿Les parece innecesario el fin fundamental del rito?


El señor Lorca nos ha sorprendido en estos días con eso de que mantuvo una conversación con un dirigente del PSOE de Andalucía en la que le revelaba que estaban viendo cómo se podía eliminar de la Fiesta de los Toros la sangre innecesaria. Quizá podrían explicarnos exhaustivamente este nuevo concepto o quizá no, mire señor Lorca y señor político anónimo, evítense el trabajo, porque igual empeoran las cosas. Cómo ocurre en muchas circunstancias de la vida, no me lo expliquen, porque va a ser mucho peor. Hagan lo que les dé la real gana, si quieren acaben con los Toros, prohíban, la suerte de varas, el tercio de banderillas, la suerte suprema, la puntilla y el rabo de toro encebollado si les viene en gana, pero no me den razones, casi prefiero que me digan que lo hacen por sus santos, que no que me tomen por tonto y que esperen que me trague una rueda de molino del tamaño de centro comercial con sus cines, su híper, mil tiendas y parking para todo Houston.

Nos cuenta el señor Lorca que el alma bondadosa del señor político de la Junta de nombre aún desconocido, no sabe cómo explicarles a sus hijos como en un espectáculo con raíces culturales, medioambientales y tralarí, tralará, se da muerte a un animal. Pero, ¿habrá sido capaz él mismo de entender todo esto? ¿Entenderá lo qué es el toro? ¿Entenderá lo qué es la Fiesta? ¿O quizá anda enredado en otras cuestiones que nada tienen que ver con el toro? Y lo que me extraña es que el señor Lorca, al que no hace mucho le agradecíamos todos su postura valiente, aunque siempre estuviéramos expectantes no se fuera a producir alguna de sus espantadas ya conocidas, véase el caso, lo que me sorprende es que se preste a ser el correveidile del señor político de la Junta de nombre desconocido, para soltarnos esta píldora de modernismo taurino militante, empeñados en mezclar el agua y el aceite, para que los fans del agua y del aceite estén contentos y que ninguno quede por encima del otro. Que lo mismo uno está equivocado y el único fin de todo esto es que no se enfaden los votantes y hacer méritos para que le voten por un lado los de la etiqueta de progresistas antitaurinos y por otro los que la llevan de menos progresistas y taurinos. ¡Ufff! Simplificando tanto, igual se le escapan entre los dedos otros muchos votos de izquierdistas aficionados a los toros o derechones antitaurinos o izquierdistas y conservadores a los que ni les va ni les viene. Mira que nos creen simples, tontos y manipulables.

Que resulta que el señor político de la Junta de nombre aún desconocido dice que se necesita hacer pedagogía, que se tienen que producir cambios para responder a los enemigos de la fiesta, pero sin perder la esencia de la Fiesta, eliminando la sangre innecesaria, porque no es un espectáculo agradable para nadie. Que no digo yo que no tenga razón en esto último, pero primero, si torpedeamos el barco en la línea de flotación, la nave se hunde; se podrán montar todas las comisiones que queramos para estudiar el caso y votar las resoluciones acordadas, se puede luego pasar a un Congreso General, que lo voten los ciudadanos, que se pase a la firma del Subsecretario, que lo apruebe el Consejero de la Junta, pero el paquebote se va al fondo, ¿por qué? Porque si se tocan los fundamentos de tal forma que dejen de ser tales, entonces puede que tengamos un camión de quince ejes, muy bonito, con una aerodinámica espléndida, pero en el mar se nos hunde, no aguanta, porque deja de ser un barco.

Quizá. señor político de la Junta de nombre aún desconocido, sería mejor que los que no valen, los que no atinan con una espada, un descabello, las banderillas o el palo de picar, no una tarde, sino todas, se vayan a su casa, que el aficionado les censurara su falta de pericia, que los empresarios no les contrataran y que sus colegas, los señores políticos de la Junta de nombre aún desconocido, no les allanaran el camino legislando para proteger a los mediocres, que no prevaleciera ese buenismo envenenado imperante y que de una vez se impusiera el rigor y la lógica. Que yo entiendo que en su partido tienen marcado a fuego eso de querer agradar con una mano a Dios y con otra al diablo, pero a veces, casi siempre, esto no es posible. Que el que no quiera entender los toros, el que no los admita, no lo hará nunca y así ha sido siempre. Que lo que usted propone es una danza macabra, amanerada y sin sentido, porque en ese caso, aunque no asomara la sangre, la sensación de abuso de un animalito iba a ser aún mayor que la de un toro de lidia, un toro íntegro, podría transmitir al sangrar por el morrillo después de levantar al caballo en vilo mientras el señor de arriba se agarra unas veces al palo y otras al aire para no medir el suelo con los lomos. Que con sangre o sin ella, como el toro dé pena no hay nada que hacer y ese es el problema de ahora mismo, que el torillo da lástima y por ahí esto se nos empieza a escapar por el desagüe. Que esto de los toros solo tiene una vía y dos salidas. Basta con enseñarlo tal y cómo es, lo más íntegro, puro y sin contaminaciones externas que se pueda, sin pretender agradar a figuritas o taurinos con intereses desconocidos, como su nombre, y a partir de ahí, o se entiende y se ama o no se comprenderá jamás y se odiará, precisamente por eso, por algo tan comprensible como el que se mata a un animal en el ruedo y cómo me decía cuándo yo era niño el que me enseñó todo esto, eso es algo que la gente no puede asimilar y hay que entenderlo.


Pero señor político de la Junta de nombre aún desconocido, y también a su vocero, el señor Lorca, que empezamos con que no haya sangre, luego con que se falta al respeto burlando a un animal con un trapo y acabamos echando de la cabalgata de reyes a las ocas, porque se considera maltrato animal. Que si los toros no les parecen bien, pues legisles y prohíbanlos, pero díganlo claramente, que todos los ciudadanos sepamos lo que votamos en cada caso, por una vez cojan el toro por los cuernos, que ya está bien de usar el Toreo como una puta en la que descargamos nuestras más bajas pasiones y luego ni la saludamos por la calle, que ya estamos hartos de tanta memez y tanto señor político de la Junta de nombre aún desconocido y si usted se ve con capacidad, por favor, explíquenos de una santa vez, previa publicación de su identidad, a no ser que quiera que le identifiquemos como el Zorro o el Guerrero del Antifaz, estos dos conceptos: ¿Sangre innecesaria? ¿De qué nos avergonzamos?



Enlace programa Tendido de Sol del 8 de enero de 2017: