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| Hay muchas formas de ver el fin del mundo. |
No es que el toreo esté viendo sus últimos días de
existencia, es que todos las señales que nos envían los astros indican que el mundo
está a punto de sufrir un cataclismo de dimensiones no conocidas hasta el
momento. Ahora que uno se para un
segundo y mira al pasado más próximo y al presente más inmediato, se atormenta
por no haber prestado atención a lo que el cielo nos decía y por haberse creído
inmortal como ser humano y como especie. Qué necio es el hombre, que considera
importante la bisutería que brilla y no reluce, y desprecia la vida, que reluce
más que el sol.
Díganme si no fueron signos para tener en cuenta y empezar a
preocuparse muy en serio. En España solo podíamos elegir entre Rajoy o Zapatero;
Belén Esteban era coronada como princesa del pueblo, aunque hace falta saber de
qué pueblo, por aquello de ser declarado zona catastrófica; Cristiano Ronaldo
se ve invadido por la tristeza; cierra el Bulli, sin saber cuándo podremos
disfrutar de sus manjares, algunos incluso aunque lo mantengan abierto las 24
horas del día, incluidos sábados y domingos; Sarkozy y Angela Merkel quedan
solo como amigos; al Fondo Monetario Internacional se le ha cascado la bola de
cristal y ya no está en garantía; Carmen Lomana descubre que hay ricos que no
tienen “cash” y ella se convierte en una pija exclusivista que se pasea por Pan
Bendito como Juan por su casa; Berlusconni es calvo de verdad y no bote, como
algunos pensaban; Bono e Hilario Pino tienen una melena cada vez más poblada;
Simón Casas “revitaliza” la plaza de Valencia para ver si la hunde
definitivamente; Núñez del Cuvillo se ve obligado a guardar sus toros en
estanterías de varios pisos, bautizándoles por números, pues ya no le quedaban
nombres suficientes; los Geses discuten con sus madres y se ponen las primeras
ropas que tienen a mano, sin distinguir si son para el carnaval, para salir en
la tele, o para tirar a un contenedor de ropa; A estos mismos un malvado les
llama artistas y los muy… se lo creen; y lo más definitivo, ahora que el Aleti
va primero ¿ustedes creen que nos dejarán ganar la liga? Pues no, eso no se
puede consentir, así que para evitar tentaciones y alegrías a los eternos
sufridores rojiblancos, se da por clausurado el mundo.
Pero por si alguien aún se cree que esto no va en serio, solo
hay que coger la actualidad. La ganadería de Partido de Resina, antes Pablo
Romero, se vende en e- Bay:
“Oportunidad única, ganadería
histórica con prestigio temporalmente por los suelos, se vende. Bellos
ejemplares cárdenos y redondeados, herederos de una genética única, lo que le
imposibilita cualquier posibilidad de refrescar la sangre. Interesados llamar
al Servicio de Salud de su Comunidad.”
Los actuales propietarios afirman que están cansados de
poner dinero. Bueno, el motivo de la venta no es muy original, es bastante
lógico, pero que tampoco se dediquen a airearlo demasiado, no vaya a ser que
alguien les acuse de ingenuos o de especuladores, porque ya se sabía cómo
estaba esto desde hace años. Ingenuos por creer que esto lo podían arreglar en
poco tiempo, y especuladores por pensar que esto lo podían arreglar en poco
tiempo.
Luego nos encontramos con el gran bombazo mediático de las
últimas décadas en el mundo taurino: Cayetano deja los toros. ¿Qué nos queda
ya? ¿Qué va a ser de nosotros a partir de ahora? ¿Quién nos va acoger en su
regazo para secar nuestras lágrimas? Y seguro que no tiene ni el detalle de
hacer temporada de tres festejos, como los grandes. No nos quedan ya ojos como
los suyos por los que perder la cabeza en la plaza. Compadezco al señor Armani,
que no va a poder rentabilizar sus cogorzas diseñando vestidos de torear para
este atrevido artista que se pone lo que le manden.
Pero esto no para aquí, Curro Vázquez ya está arreglando los
papeles del INEM. ¡Qué canallada! Ahora, tal y como está la cosa y a su edad,
¿a ver quién lo contrata ya, pasados los cincuenta? Porque claro, las
desgracias no vienen solas. Cayetano se retira y Morante se exilia a México;
son los males de nuestro tiempo, los mejores se ven obligados a irse fuera para
ganarse la vida. Pobre señor Vázquez, así le pagan sus malos ratos en las
corraletas de las plazas del mundo, oliendo a zotal, aguantando las
impertinencias de presidentes, ganaderos y veterinarios, aparte de los alaridos
y censura de algunos que se llaman aficionados, pero que se asemejan más a los
trogloditas ( Juan Pelegrín dixit).
Curro, no te lo mereces. Manda todo al garete y huye a los Mares del Sur, la
Fiesta y la afición te lo agradecerá… hasta que vuelvas por aquí.
En otro orden de cosas, El Cid abandona el G- 10, ¿cómo
deberemos llamarlo a partir de ahora? Ni Cayetano, ni El Cid, habrá que decir
el G- 10- 1-1 = 8, antes G-10, antes G-7. Un gesto tan honroso por parte del
maestro sevillano, como deshonroso fue el que accediera a formar parte de él.
Ahora ya no cobrará de la tele por no torear, ni cobrarán de él otros por no
torear, mientras él sí torea, aunque tal y como deambula por los ruedos, igual
deja de torear tanto y se tiene que conformar con actuar como telonero de
figuras como Daniel Luque, César Jiménez o David Mora. ¡Anda!, ¿y por qué no le
ofrecen el cargo vacante que deja el sevillano a la figura emergente de Mora?
Y para colmo de desgracias, El Fundi nos deja, Paquirri,
antes Rivera Ordóñez, nos abandona. ¿Es que nadie va a mover un dedo para
evitar tanta desdicha? Así le va a la Fiesta, vemos cómo se desmoronan los
pilares sobre los que esta se asienta y nos quedamos de brazos cruzados. Pero
no todo el mundo se rinde con tanta facilidad. Ahí está el Ayuntamiento de
Madrid que ha sacado la cara por la Fiesta y la ha declarado no sé que cosa,
que ha puesto muy felices a los taurinos. Eso es dar un paso al frente. Incluso
se habla de que en este invierno que va a entrar, puede que se den festejos en
Las Ventas, aprovechando la instalación de la nueva cubierta de la plaza,
excluyendo las localidades de gradas y andanadas. Serían festejos menores,
novilladas sin caballos, con lo que es probable que pongan un precio único para
toda la plaza, hurtando a los menos potentados la posibilidad de ir a los toros
por tres pesetas. Qué gente esta de Taurodelta, dan toros fuera de feria a
regañadientes, con ganado infame y toreros menos placeados que el Dalai Lama, y
se meten en la aventura de novilladas sin caballos en enero o febrero. ¿No será
esto para justificar ese gasto de la cubierta, cargándoselo a la cuenta de la
Fiesta? Y así, los que podían ser más críticos, la afición, aplaudirían tal
decisión. Luego vendrían los conciertos y espectáculos no taurinos durante la
temporada, restando festejos, pero quitándose de en medio esa molesta costumbre
de la temporada madrileña. Cuidado con estos regalos envenenados, no vaya a ser
que con cuatro sin caballos se vayan a llevar todo lo de julio y agosto, igual
que la feria del Arte y la Cultura, antes del Aniversario, antes del 75
Aniversario, hizo desaparecer los festejos mayores que se daban en julio.
No sé, yo la verdad es que no me quedo tranquilo viendo todo
lo que está pasando. Entre tantas desgracias, solo nos queda por ver que el
toro vuelva a ser el rey de la Fiesta, que vuelva a imponer su ley en los
ruedos y que ante semejante tropelía las figuras inicien su camino hacia la
retirada. ¡Qué lástima! ¿No? Pero tranquilos, que no cunda el pánico, que la
cosa no es tan grave, porque… el fin del mundo está próximo.
