jueves, 3 de mayo de 2012

¿Dónde está mi almohadilla?


La Mariposa de Marcial Lalanda, que no tiene nada que ver con que acabemos cazando mariposas en los tendidos de Las Ventas


Donde tú la dejaras la última vez. ¡Las entradas! ¿Dónde puse las entradas? Aquí y abrígate, que ya sabes que allí empieza a correr el aire y te quedas helado. En unos días se reproducirá esta conversación en algunas casas de Madrid, aunque cada vez sean menos. El aficionado a los toros preparará su “equipaje”, la almohadilla, la entrada y el arsenal opcional de visera para el sol, chubasquero para la lluvia, puro, pipas, prismáticos, libreta y boli con tinta, petaca, bocadillo y la ilusión de poder sentir el toreo y la emoción del toro alguna de las mil tardes de la Feria de San Isidro y apósitos artístico culturales.

Ese fajo de entradas que antes era una montaña de ilusión, ahora parece haberse convertido en una mole que hay que ir escalando con esfuerzo y sacrificio. Recuerdo aquellos ratos en que cogías los carteles de la feria y te ponías a marcar con un círculo las tardes que no se podía uno perder. La tarde de Antoñete, los Ibanes, José Ignacio, Curro Vázquez, los del Puerto, Rincón, José Tomás, Miura, Robles, Pablo Romero, Hernández Pla, Samuel, El Cid, Curro, Joselito... Cuántos y que buenos nombres para ir a la plaza con alegría y esperanza. Muchos de estos ya no están en activo o se han convertido en una gran decepción y algunos hasta en un fraude.

Ahora cualquier recuerdo de ese estilo es una utopía o simplemente un buen sueño a la hora de la siesta. Iremos a la plaza como almas en pena y volveremos como zombies a los que les han arrancado la alegría. Qué verdad es eso de ¡A los toros! y “de los toros”. Pero quizás los aficionados y público en general deberíamos despertarnos y tomar conciencia de nuestro papel. Los señores empresarios ya han cometido sus atropellos en forma de carteles infames, los ganaderos probablemente cometerán los suyos trayendo el medio toro, la bobona mocha y sin fuerzas y los de las medias rosas se lo pasarán en grande haciendo de enfermeros y acusando de la desgracia al material ganadero que ellos mismos pasean por toda España debajo del brazo. Esas borregas que van y vienen y que son los “colaboradores” ideales para poner en práctica la Tauromquia 2.0.

Pues bien, ahora nos toca a nosotros, a los que sacan las entradas con su dinerito, a los que renovamos los abonos con todo el esfuerzo del mundo. Lo mejor para taurinos y aspirantes a tales es que asumamos el descalabro como algo inevitable y que con ese “Es lo que hay” se trague todo tipo de fechorías contra la Fiesta de los toros. De acuerdo, todo esto es lo que hay, pero ¿es lo único qué hay? ¿No hay posibilidad de otras cosas? Pues sí, hay más horizonte más allá de los geses y su corte interplanetaria de apoderados sin vergüenza, empresarios impúdicos y ganaderos mercachifles.

Ante todo esto el aficionado tiene la obligación de reclamar por lo que paga, sin escuchar, ni hacer caso a ese adoctrinamiento de aficionado ideal que se empeñan en divulgar en cuanto tienen ocasión. Eso del respeto es una chufla que solo les favorece a los que fomentan, protegen o perpetran el fraude. Si sale la mona y nos callamos, si el picador es un mero elemento decorativo que pica poco y trasero y nos callamos, y si el maestro ni lidia, ni torea, ni es honesto con la Fiesta y utiliza todas las trampas para evitar hacer el toreo de verdad, cuando queramos darnos cuenta ya estamos en la calle, camino de casa, mosqueados como una mona y sin haber dicho esta entrada es mía. Y los taurinos, con el bolsillo bien lleno, partiéndose de risa por haber superado una tarde más sin que nadie les hay puesto colorados y planeando el siguiente golpe.

Tenemos derecho y debemos exigir el toro, me da igual de la ganadería y hasta del encaste que sea, pero que en primer lugar sea y tenga aspecto de toro, no una bonita estampa hueca de casta, ni un zambombo que cubra la responsabilidad de los veterinarios ¿Qué pasa, que ahora ya no distinguimos lo que es un toro de lidia? O quien no lo sabe son los veedores de toreros y empresas, los apoderados que presionan hasta el infinito a los que deben decidir la idoneidad del toro, o los veterinarios que pasan de criar periquitos y gatos a la plaza de Madrid.

Yo hasta entiendo que su primer impulso sea el de malversar los condicionantes de una corrida de toros, especialmente sui tienen tanta afición al toro como yo al cultivo de algas ponedoras del Amazonas. Pero si sale la mona hay que manifestar que no se está de acuerdo con ese esperpento. Si la pantomima sigue adelante y se llega a no picar, que digo no picar, a no regañar tan siquiera al animalillo, hay que exigir que se le pique, que vaya las dos veces reglamentarias al caballo y que el picador pique y no simule. No vale eso de “es que si le pica se cae y se acaba el toro” ¿Cuántas tardes se soportaría el escándalo de dar gato por liebre? Lo mismo en el último tercio, si al señor espada, el del respeto, se le hace ver a las claras que a nada de lo que haga con una mona se le dará valor alguno, a lo mejor acaba cayéndose del burro. Y si además se le dice que a engañar a otro, igual acaba aprendiendo lo que es el toreo. En cuanto a la lidia y el poder al toro, eso ya es cosa suya, en el pecado llevará la penitencia, porque si ante un toro de verdad, encastado, se pone a hacer las cucamonas habituales, igual no pasa de las tres tardes por temporada y las ganas de ser torero se le escapan por las cornadas.

Luego que digan lo que les dé la gana de respetos y de mojigangas. O eso de que antes no era todo tan bueno y que también había atropellos. Estupendo, hasta se lo admito si así se quedan más a gusto, pero ¡Vaya por Dios! les ha tocado la época chunga para el golferío. ¿Qué somos unos maleducados, bárbaros e irrespetuosos en la plaza de Madrid? Pues seguro que sí, pero tú, si quieres venir a Madrid y llevarte mi dinero, tendrás que torear de verdad. Con más o menos arte, pero de verdad. No me vale que Morante es muy artista, que El Cid estuvo muy bien cuando la guerra de Cuba, que David Mora es una figura en ciernes, el Fandi un tío simpático y muy espectacular, Castella un señor elegante en las posturas o que Manzanares compone muy bien. Si quiere componer, que se apunte a la banda municipal de gaiteros de La Toja y que nos deje en paz. Porque es que además les seguimos el juego. ¿Qué es eso de componer? Componer es escribir la conga o Paquito el Chocolatero. Los toreros torean y la estética nace de la naturalidad al poder con un toro, no poner poses de torero de opereta o como si fuera Rodolfo Valentino en Sangre y Arena.

Nos quieren llevar a su terreno, pero, ¿por qué no les traemos al nuestro? Puede que muchos de los fenómenos que hoy padecemos se tendrían que marchar a sus casas, pero otros vendrán. ¿Qué a lo mejor no hay toros? Claro que hay, esos que deberían acabar en la arena de un ruedo y no correteando por las calles de los pueblos. Si haber hay de todo, pero son estos espabilados los que nos quieren convencer de que sin ellos nunca volveremos a ver el sol. Ojalá el público y el aficionado tomemos conciencia de nuestro papel y empecemos a dignificar la fiesta. Y en este San Isidro, en Madrid tenemos la posibilidad de decir un ¡BASTA YA! muy alto, aunque para eso lo primero que tendremos que saber es ¿dónde está mi almohadilla?

38 comentarios:

MiguelitoNews dijo...

Enrique:
Cuanta razón hay en tus palabras. No obstante, al hacer-o siquiera pretender hacer-lo que dices, tardarían poco en atravesarnos cuanto menos con la mirada los taurinillos de última hornada, los del "toreobonito". Eso sino insultarnos y ponerse farrucos por "osar" tener una opinión distinta a la del borreguismo imperante.
Muchos de los que dicen llamarse toreros se caerían del burro si de verdad actuaran como debe de actuar el que se viste de torero; dejándose los relojes parados en el relojero del barrio, y las falditas para el Vogue, poniéndose a torear, a torear de verdad.
¡Pero queda tan bonito........!.
Somos antidiluvianos con nuestras formas de ver el toreo.
Y mientras tanto, la sangre brava, la que molesta, hace cola, esperando su triste destino, en los lúgubres pasillos del matadero.
Seguiremos soñando.
Un saludo.

Xavier González Fisher dijo...

¿A quién se la habrás lanzado?...

fabad dijo...

Enrique, yo nunca he tenido almohadilla... en propiedad. Yo no he ido nunca tantos días seguidos a los Toros, pero hasta no hace mucho, he sido "fijo" en Granada, Málaga, Almería, Jaen, a veces en Córdoba, muchas de Sevilla y muchas plazas mas a las que he asistido de forma puntual, incluidos muchos pueblos a ver novilladas sin picadores.
Ahora me cuesta un mundo decidirme a ir. Yo pensaba que era cuestión de edad, pero al leerte, me he visto repasando los carteles y nunca encuentro a Curro, ni a otros muchos que por sí solos me hacían desplazarme a Madrid o a donde hiciera falta.
Se me habrá parado el reloj o lo que es peor ¿se habrá parado el reloj de la Tauromaquia?.
Por ahora me queda algún rincón de Francia al que no me llevan los toreros (lo que en mi es preocupante). Allí me lleva la seriedad del festejo y la pureza de los aficionados.
Con sinceridad... me estoy HARTANDO.
La tele me ayuda a ver pegapases desperdiciar Toros y en muchos casos me duermo estupendamente.

Enrique Martín dijo...

Miguelito:
Yo muy a menudo me pregunto si estaré equivocado, me lo planteo y me lo replanteo e incluso puedo llegar a ese convencimiento, pero lo que no me quita nadie es que esto no me gusta, pero nada, y lo otro, lo antediluviano, era lo que me levantaba del asiento. Yo me pongo en el lugar de los señores de que hablamos y me da algo. Pensar en tomarte dos cubatas por tarde, treinta tardes seguidas, pues no quiero ni pensarlo, sobretodo yo que no bebo. Estar tanto días de figurón, se me hace duro. Pero si rescataran a algunos de esos del matadero, estoy seguro que la cosa cambiaría. Ya lo creo.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Xavier:
Si la mía es de las que se hinchan a soplidos y no vuelan. Yo no la he tirado nunca, pero aún recuerdo un final de feria de los Lozano en que la plaza se cubrió de plumas del relleno de las almohadillas de la empresa. Parecía Navidad, pero con la gente cabreada y sin felicitarse, ni darse abrazos.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Fabad:
Para ir a los toros yo creo que es imprescindible no preguntarse nada y buscar una respuesta racional, porque si no, no iríamos nunca. Habríamos abandonado hace años. Espero no empezar a preguntarme "¿Qué pinto yo aquí?" Cuantas cosas se me vendrían abajo.
Un saludo

Emilio Roldán Hernández dijo...

¡BASTA YA!. Muy bueno, Enrique. A ver si la gente se conciencia en que hay que abolir este fraude como mejor medida de defensa para la Fiesta que tanto amamos.
Un abrazo.

Enrique Martín dijo...

Emilio:
Al final nosotros mismos acabaremos pidiendo la abolición de esto, para que no se acabe manchando el nombre de algo que un día fue grande, muy grande y que una panda de interesados, justos de escrúpulos, se empeñaron en degradar solo para su propio beneficio.
Un saludo

Xavier González Fisher dijo...

Confiesa... vamos, confiesa... tú se la tiraste a uno de los geses en un arranque de ira... ¿o de emoción?

Enrique Martín dijo...

Está bien, sí, sí, confieso, no puedo más, ya no puedo callar más, es mucha presión para un ser humano. Se la tiré al divino mientras gritaba como poseído ¡GUAPO, GUAPO, GUAPO! Ya está, ya conoce todo el mundo mi secreto. O es que no somos de carne y güeso. Pero no tengo de qué avergonzarme. Bueno, un poco sí ¿no?
Un saludo de uno que salió del armario... de la terraza.

Luis Cordón Albalá dijo...

Yo Enrique llevo un tiempo pensando en algo para hacernos notar bien, aunque puede que quizás os parezca muy bestia. Me explico: más de una vez me he imaginado a la afición invadir el ruedo, ya finalizada la corrida, y protestar con las mismas pancartas y voces que hacemos notar en el tendido. Algo así no es nada frecuente, y creo que sería un boom en los medios (aunque siempre habrá alguno que intente taparlo, ¿a que sí Molés?).
Yo en todo caso ahí dejo mi pequeña aportación, la Feria está a la vuelta de la esquina y se preveen muchas tardes de escándalo con los hábitos que tu has descrito en tu entrada, que alguien me corrija si ve que es algo excesivo y que nos puede acarrear algún disgusto con la Autoridad, pero pienso que va haciendo falta alguna locura de las gordas por parte de la afición.
Un saludo Enrique y enhorabuena por la entrada, com siempre magnífica.

Xavier González Fisher dijo...

¿Ya lo ves? Lo más seguro es que tu almohadilla la tenga alguno de los costaleros o capitalistas que llevaban en hombros al "fabuloso hombre G"... Ahora sí, descansa... ¡Y cómprate una nueva!...

Anónimo dijo...

Cuando todavía tenemos el eco de los clarines de la Maestranza, y con ellos el recuerdo de una mala, por no decir pésima feria, nos viene el sonido lejano de los clarines y timbales de Las Ventas, recordándonos que ya estamos metidos en harina.

Mi pregunta no es donde está mi almohadilla, mi pregunta es ¿Dónde está mi ilusión?.
Porque hoy en los tiempos que corren o que quieren que corran todos los que mueven los principales hilos de este "negocio", son los auténticos culpables del momento actual por el que está atravesando la Fiesta de los toros, por eso hoy más que nunca hay que revestirse de mucha ilusión para ir con cierta esperanza de ver algo.

Pero la "almohadilla" me ha servido de recordatorio de su hermana mayor la almohada.

Durante el reinado de Manuel Benitez Pérez "El Cordobés", se habló mucho de una "consulta con la almohada" sobre el si o no de una posible retirada que obligo a la flor y nata de los empresarios a una peregrinación a su finca de "Villalobillos".

Y otra función, sin duda la más importante de la almohada, es para dormir y soñar.
El comienzo de la letra "Sueño surrealista" de Cantores de Híspalis, dice así:

Soñaba con un teatro blanco de nieve
blanco, blanco de nieve
en medio del universo
Ray Charles tocaba el piano
Paco de Lucia, guitarra en mano
y Camarón, cantando gitano
Dalí, pintaba mariposas que volaban alrededor de Violeta
y Joan Manuel Serrat, esnifando poetas.

Y desperté, que pena que desperté
cuando más falta me hacía
olvidarme de la vida
seguir soñando y amén.

John Lennon cantando a la paz
Rafael Albertir vestido de sal
y Picasso pintando la mar.

Y desperté, que pena que desperté
cuando más falta me hacía
olvidarme de la vida
seguir soñando y amén.

Nosotros los aficionados taurinos también soñamos con toros bravos, con faenas importantes, con véronicas y medias de carteles de toros... y con tantas cosas que quisiéramos que fueran de verdad, pero ya lo dijo Calderón de la Barca, "La vida es un sueño, y los sueños, sueños son".

Pero a pesar de todo, como dice Miguelito News, al final de su comentario, seguiremos soñando.

Saludos

Juan Cruz Romera

Enrique Martín dijo...

Luis:
Cuando he leído tu comentario, lo primero que he pensado es una especie de "a las barricadas taurino", pero una vez reposado el ánimo se me han venido a la cabeza los insultos y falacias que vierten los taurinos sobre los aficionados y me he echado para atrás. Tenemos que tener un cuidado exquisito y no dar el más mínimo argumento para que nos quiten la razón a causa de nuestros desequilibrios. ¿Qué tenemos razones? A miles y pocos tendrán tantas como nosotros . Es más, todo esto pasa hace 30 años y queman la plaza, pero los de la Tauromaquia 2.0, a esos que tanto molestamos y que nos superan en número, tenemos que abrirles los ojos, no la cabeza. Las ideas les entrarán por los ojos, si es que les entran. Lo que sí que hay que hacer es denunciar en el momento todo lo que no nos guste y no callar pensando en el derrotista "si esto no vale para nada". Claro que vale. Quizás más que rotundos y espectaculares, tendremos que ser rotundos y persistentes. Pero tu idea es de lo más razonable y de lo que más nos pide el cuerpo. Y es que ya está bien de este timo tarde tras tarde.
Un abrazo y espero verte en la plaza peleando por la Fiesta que se nos muere.

Enrique Martín dijo...

Xavier:
Pues ójala se les pinche y se claven los huesos del ge de turno en la espalda.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Juan Cruz:
Pues no sé ya si nos queda algo de ilusión. La verdad es que la cosa está muy fea. Yo me pongo a pensar en los buenísimos aficionados que se han marchado asqueados y hartos de que les engañaran y se me viene el mundo abajo. Porque pienso que cómo estará esto para que se vayan los buenos y porque el día que me llegue ese pensamiento y tome esa decisión, creo que me moriré de pena. Y no hay signos de mejora. Cada vez peor y a un ritmo frenético, mucho más rápido de lo que podía imaginar el más pesimista.
Un saludo y gracias por esa belleza de versos. De momento lo que no nos pueden estropear son nuestros sueños.

Anónimo dijo...

Buenas a Enrique y a todos los que estáis por aquí siempre
Soi un joven gran aficionado a los toros, siempre siempre leo las entradas de "Toros Grada 6" y nunca había escrito
La gran mayoría de veces estoy de acuerdo con tus entradas (Enrique) y vuestras respuestas e intento aprender de ellas y razonar las cosas
Esta entrada me ha llamado muchísimo la atención y mi pregunta es: creéis que esto se puede arreglar, volver a cosas buenas????
yo lo veo muy difícil, aunque parto de la base de que he visto muy poquitas veces un TORO y TOREAR DE VERDAD
un saludo a todos

Anónimo dijo...

Estoy completamente de acuerdo con el ¡BASTA YA! pero ¿cómo llevarlo a cabo? Lo veo como la película: “Misión Imposible”. No hay unión entre la afición, más bien hay odio entre el sector protestante y una gran mayoría que va a aplaudir y sacar el pañuelo a la mínima oportunidad que se presente. Ya comenté una vez que nos habían tomado el pulso y saben que mucho quejarnos pero de ahí no pasa la cosa.

Nos la pegan por todos lados: la temporada empieza más tarde y acaba más pronto que en los últimos años; ponen los peores carteles de la historia isidril a costa de abaratar los carteles hasta niveles inauditos para una plaza de esta envergadura; no potencian en absoluto los festejos fuera de temporada y suben los precios de las entradas por encima del coste de la vida.

Y tienen la caradura de suspender el festejo del Domingo pasado cuando el ruedo estaba en condiciones adecuadas para torear, cuál sería mi sorpresa cuando veo a Moncholi entrevistando a Damián Castaño y le responde que él sí quería torear, a lo que el presentador le replica diciendo que por megafonía se había dicho que había sido por acuerdo unánime de los actuantes. Después preguntan al tercero y dice que su opinión cuenta, pero menos que otros. ¡Para ponerse a mear y no echar gota!

La Presidenta no se dignó en aparecer por la plaza el día 2 de Mayo. Claro que ese cartel tampoco invitaba a ir a la plaza, de hecho no había ni media entrada en un festejo que no presenta una entrada aceptable desde el mano a mano entre El Cid y Castella. Obviamente debido a la confección del cartel a base de ahorrar, y no sé para qué quieren ahorrar más, si se han ahorrado ya cerca de 3 millones de euros en concepto de canon….

Esta empresa está rompiendo su plusmarca personal. Si el año pasado era posible coger abonos sin esperar colas, este año están batiendo records. Más de 2.000 abonos han sido abandonados, se ha podido adquirir abonos sin esperar colas, incluso se amplió el plazo de adquisición de abonos porque no se vendían. ¿No habrá nadie que se pregunté qué coño está pasando?

Está claro que algo hay que hacer pero ¿quién lo va a hacer? ¿Quién o quiénes tienen el suficiente carisma para liderar las reivindicaciones de la afición? Sinceramente no veo a nadie, quizás la respuesta menos mala sería que se pusieran al frente las peñas taurinas y se hiciera en la plaza una especie de plantón. La experiencia y mi intuición me dice que esto no se va a hacer porque la afición es como la sociedad misma, insolidaria y egoista.
En cierta ocasión no demasiado lejana, estaba sucediendo algo en la plaza que tenía que ver con una cosa que estaba sucediendo en el callejón (mi compañero se dio cuenta y, al día siguiente, pudimos corroborarlo fehacientemente de fuentes de primera mano). Ante tamaña fechoría nos levantamos y propusimos a nuestro alrededor el salirnos en un toro como señal de protesta. ¿Sabes cuántos salimos fuera? Tres (“tres tontos tres”). Y te aseguro que el hecho era, no grave, sino gravísimo pero sucedió ante los ojos de toda la plaza y no pasó nada (ya te lo contaré en privado).

Esto es como el Titanic, están viendo el hundimiento de la Fiesta y no hacen nada para remediarlo. El único consuelo que me queda y bien orgulloso que me siento de ello es que no firmé la ILP taurina. Su Fiesta que se la costeen ellos.

Saludos
J.Carlos

Enrique Martín dijo...

Anónimo:
Primero enhorabuena por ser aficionado a algo tan grande como es el toro. Muchas gracias por pasarte por aquí y siempre que lo desees puedes intervenir. Yo diría que hasta debes, pues necesitamos del saber de todos para poder seguir aprendiendo. Ahora podrás coincidir conmigo o con quien sea, pero con esa reflexión que dices practicar, piensa en coincidir solo contigo, con lo que te dicte tu corazón. Más de una vez tú puedes ver lo contrario a lo que ve la mayoría y no tienes porque ser el equivocado. Puede ser incluso que a ti no te guste lo de la mayoría o lo que piensa esa persona en la que confías. Esto es así, no hay una verdad absoluta, lo único es que tienes que estar convencido de ello.
¿Si esto tiene arreglo? Pues sinceramente pienso que sí. Y además la solución es muy sencilla, solo hace falta recuperar el toro. En cuanto aparezca el toro, todo se arregla. Lo único es que hará falta paciencia para recuperar muchas ganaderías, aunque no todas serán recuperables, buscar los toros que seguro que hay en las dehesas pero que las figuras no quieren ni ver y entonces ya nos podemos preparar a contemplar lo que pasa y a aprendernos los matadores que pasarían a ocupar los primeros puestos del escalafón. Ya te digo que la solución es muy sencilla, pero las consecuencias de aplicarlas pueden ser un verdadero terremoto.
Un saludo y gracias por confiar en este blog y sobretodo en quienes participan, que ya te adelanto que son lo mejor, como tú, los que opináis y hacéis preguntas comprometidas.

Enrique Martín dijo...

J. Carlos:
Claro que no hay quien empuje a la afición, tú lo has dicho muy claro, no somos solidarios. Si sale uno del siete, porque es del siete y quiere manipular, si es de fuera, porque no tiene categoría, no es de los pata negra, si es de Marte, porque tiene antenas. Todos queremos llevar nuestra razón y nadie secunda a nadie. Unos que están hartos y cansados, otros que no vale para nada. Parecemos los políticos, que se nos viene un tsunami encima y estamos que si galgos o podencos. Bien sabes que esto se está acabando de mala manera y creo que muchos piensan igual. El por qué de mi entrada es ese, que nos manifestemos, que lo digamos en la plaza, en la puerta, donde se nos ocurra y que las iniciativas sean para todo el mundo, que nos enteremos todos, no que de repente veamos a unos señores de pie con pancartas sin saber qué es. porque además yo creo que con esas cosas sí que se colaboraría. No puede ser que tal grupo se reúna con no sé quien y que nadie se entere, ni a nadie se le ha pedido apoyo. Con lo fácil que es ahora una convocatoria a través de internet, pero que se difunda bien.
Un abrazo y a ver si lo conseguimos.

Emilio Roldán Hernández dijo...

Enrique, mírate -si tienes tiempo- este documental de los antitaurinos que me ha pasado un coleguilla de la uni que llama a la muleta de torear, capota roja. A ver que te parece. Yo me lo he visto entero y me parece muy manipulado, aunque he intentado reflexionar todo un poco.
Un abrazo.
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=ysI1Bkjg7EA#!

Enrique Martín dijo...

Emilio:
Resulta tan difícil de aguantar esa sarta de bobadas y mentiras de los antis, que hay que hacer verdaderos esfuerzos para mantener el tipo y no echarse a reír. Vamos aello.
Un saludo

Emilio Roldán Hernández dijo...

A mí es que me lo han vendido como el vademécum de la racionalidad antitaurina y me lo he visto enterito y encuentro las torpezas y la desinformación de siempre. A demás, denota la sarta de manipulaciones el hecho de que cuando se habla de los sanfermines aparecen hombres tirados por la calle afectados por su cualidad beoda y unos hombrecillos pinturescos enseñando el culo que no creo que tengan nada que ver con el mundo de los toros que es educado y elegante, o lo era; además de pésimas estocadas y demás. No sé, ya me comentarás. La han utilizado para dar argumentos supuestamente plausibles a favor del electorado del partido antitaurino.Ellos sabrán.
Un abrazo.

POCHO PACCINI BUSTOS dijo...

El público pagante ante tanto atropello y fraude, donde reina el medio toro, debiera echarse al ruedo a protestar por las chotadas, pero en plena faena, como ocurrió cuando Belmonte tomó la alternativa en Madrid.

Lo que demostrarían que con lo ¨pavorosos¨ que son los toros, cualquiera puede bajar al ruedo.

Saludos,

POCHO

Anónimo dijo...

Gracias Enrique por tu contestación
estoy de acuerdo que si apareciera el toro de verdad, las figuras cambiarían y todo cambiaría, pero eso que dices que es sencillo, no lo encuentro yo así, al final son todos del mismo equipo: los veedores de toros están asociados con empresarios, apoderados, toreros, ganaderos, etc, entonces es CASI IMPOSIBLE que el TORO vuelva al ruedo, porque yo como veedor no voi a llevar un toro a la plaza de un empresario que apodera a una figura que no quiere torear tales toros, llevare toros que toree la figura que apodera mi amigo y que además este la empresa de acuerdo
Luego la otra parte que habláis de hacernos notar en la plaza pancartas y tal, pasaría lo de siempre: unos señores sacan una pancarta algunos de al lado la montarían con él y gente que estuviese a su lado y a favor de su manifestación no se levantarían a apollarle y defenderle, somos HUMANO y MUY CÓMODOS, QUE NO NOS MOLESTE NADIE

lesaqueño dijo...

Mucha suerte para este san isidro que está comenzando.
Con esta crisis que nos está azotando, que buen lugar de encuentro comodo y agradable serian los toros si no estuviesen como están.
Que oportunidad mas perdida. Con qué facilidad habrian venido muchos mas nuevos aficionados a llenar nuestras filas.
Una ocasión como pocas, pero "ESTOS" los de siempre, no se enteran.
Salu2

Enrique Martín dijo...

Emilio:
Yo he tenido que cortarlo, porque veía que iba a potar. ¿Cómo pueden decir que el que no quiere a los animales no quiere a los niños? Y quién les habrá dicho que no queremos a los animales, entre ellos al toro, más que a ninguno. Son vomitivos. Resulta que los animales sienten como las personas, que están en el mismo nivel que estas. Creo que son enfermos, una aberración humana. Quizás el error parte de que ellos sí son como animales y de verdad prefieren proteger a una mascota antes que a un ser humano. Igual somos nosotros los que partimos de un error y nos creemos que están por encima de otros seres de la naturaleza. No hay que hacerles más caso del imprescindible.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Pocho:
Estaría bien eso de saltar al ruedo, pero creo que deberemos ser muy correctos, aunque sin dejar dudas de nuestra opinión, de lo que nos gusta y de lo que no, en el momento justo en que se sucedan los acontecimientos.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Anónimo:
Gracias a ti por el comentario. Siempre me gusta contestar a todo el mundo. No pienso en las pancartas, pero sí en protestar un mal cartel al final del paseíllo, protestar un toro impresentable, una suerte de varas simulada o mal hecha, esos puyazos traseros, la mala lidia y todos y cada uno de los pases ventajistas, igual que se jalean todos los que son buenos, con un olé. Cuestión de reciprocidad.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Lesaqueño:
Alguno te responderá que eso es una tontería, pero no lo es ni mucho menos. Se ve que sabes de lo que hablas. Muchos, pero muchos, se aficionaron en Madrid, porque era el espectáculo más barato con diferencia. Pero lo que dices, estos no se enteran, ni se quieren enterar. No saben si es de noche o de día, solo saben de su mundo, rodeados de esos palmeros chupasangres.
Un saludo

Diego Cervera Garcia dijo...

Enrique:
Empieza San Isidro 2.012, y razón no te falta con tus comentarios siempre tan acertados.
Yo también he sido de los que he marcado con un circulito en el cartel de mano, las tardes que mas me atraían, pero ahora no marco nada, simplemente dejo que cada tarde me intente seducir por algo en especial, aunque la gran mayoría de las veces no me seduce nada...

tambien es cierto que los taurinos no nos conformamos con nada, pero tan cierto es que cada vez lo que sale por la puerta de chiqueros es mas descafeinado.

El jueves, Cristina Moratiel, ganadera de Baltasar (señora transparente y sin pelos en la lengua) nos confesaba que ella lo que busca es la casta y estaba hasta los ovarios de ver salir por la puerta de chiqueros toros que no valen ni medio euro y toreros que no salen del mono encaste.

Un abrazo!!!

Enrique Martín dijo...

Diego:
Ahora solo podemos tachar con una equis las corridas que van pasando. Yo tengo bastantes esperanzas puestas en la corrida de Ibán y en lo que pueda hacer Fermín Spínola.
Un saludo

pepa dijo...

No te olvides ni la almohadilla, ni el pañuelo negro, ni tu cuaderno para hacer tus apuntes.

Nos vemos el jueves, tengo muchas ganas de estar todos juntos.

Tu compi de grada seis.

Enrique Martín dijo...

Pepa:
Ya nos vemos pasado mañana. Parece mentira. Estoy por mandar un secretario y que luego me resuma todo en cinco minutos. A ver cómo lo vamos asimilando este año.
Besos.

Anónimo dijo...

La Feria de San Isidro y sus aficionados tienen los carteles que se merecen. Como bien dijo El Guerra, en Madrid que "atoree" San Isidro.
Aparte de eso, no entiendo tanta manía y crítica a las Figuras y luego resulta que cuando no van, los carteles son nefastos. Pues no lo entiendo, no. Yo en mi casa no me gasto el dinero en comprar comida que detesto. Vamos, tonta sería, digo yo.

Enrique Martín dijo...

Anónimo/a:
Pues igual algo de eso hay y tenemos de tontos más de lo que creemos, porque año tras año seguimos sacando un abono con carteles nefastos, pensando que esto algún día mejorará y que las figuras lo volverán a ser de verdad y devuelvan la integridad al toro, y en consecuencia a la fiesta. Y los carteles son nefastos con y sin figuras, empezando por el toro. Las figuras no hacen otra cosa que traerse su medio toro y ganaderías que año tras año fracasan, pero como es lo único que saben matar, pues venga a seguir aguantando. Sobre las figuras, juzgue usted mismo/a y dígame lo que han ofrecido en los últimos años tanto los componentes del G10, como los aspirantes y ganaderías de sangre Domecq que se arrastran por los ruedos de España.
Un saludo

Anónimo dijo...

esperemos que este año unos cuantos aficionados de verdad cuando este toreando el niño manzanares(ENTRE OTROS) con la pierna retrasada y retorcido con una marmota NOS PONGAMOS DE PIE Y DIGAMOS CON EL DEDIDO "NO"NO" Y NO!!

Enrique Martín dijo...

Anónimo:
Eso que dices me parece una utopía, el pensar que la gente se pueda poner de pie y decir que no a la mentira. Y que los isidros por lo menos sepan respetarlo.
Un saludo