lunes, 4 de mayo de 2009

Rafael de Paula

Existe una cantinela aplicable a todos los aspectos de la vida, que la verdad es que en la mayoría de los casos resulta hasta molesta y es eso de “lo de antes era mejor”. Y si lo llevamos al campo de los toros, todos hemos oído que “antes sí que había toreros” o “ya no hay toros como los de antes”. Y la verdad es que estas expresiones no están faltas de verdad.

Pero también hay que tener en cuenta que a lo largo de la historia ha habido toreros irrepetibles, verdaderos maestros que han pasado a engrosar el Panteón de la Fiesta Brava. Unos han sido beatificados por su arte, por el dominio de las suertes, por el conocimiento de los toros y su capacidad para poderlos a casi todos, por su toreo de capote o por su maestría en ejecutar la suerte suprema.

Y el caso de hoy es el de un artista irrepetible, con una personalidad muy particular, un torero que sin torear cien corridas por temporada, sin cortar orejas a diestro y siniestro, que además no le gustaba porque decía que estaban llenas de garrapatas, y sin ser un habitual de las puertas grandes ha pasado a la historia del toreo. Este es Rafael de Paula, el arte de bien torear. Arte que puso en práctica no demasiadas veces, pero que consiguió que todos los que le vimos “torear”, aunque sólo fuera una vez, lo tengamos marcado a fuego en nuestra memoria. A mí esto me ocurrió cuando le vi torear de capote una feria de San Isidro, a finales de los setenta o principios de los ochenta, como no he vuelto a ver torear a nadie. Unas verónicas lentas, muy lentas, ganando terreno en cada lance y acabando cogido casi en la misma boca de riego, cuando remataba con la media. Y la otra tarde en la que me tocó el Gordo de la ONCE fue en una feria de otoño, cuando reinventó el toreo de frente al natural, con tanto desgarro y dramatismo, y con tanto sentimiento, que hizo que no le quedaran fuerzas ni para entrar a matar. Seguro que muchos recuerdan la foto de Rafael sentado sobre el toro, una vez que este dobló. Pues este es el personaje del que podemos disfrutar unos minutos, gracias al vídeo. Como diría aquel: “fijarnsen”

4 comentarios:

Emilio Roldán Hernández dijo...

A mi Rafael de Paula me vuelve loco por los vídeos que he visto. Desgraciadamente nunca le he visto en directo pero... cómo carga la muleta y lo lleva en redondo hasta el final. Los aficionados valoramos mucho la "genialidad" que dura un segundo y por lo que he visto, leído y me han contado mentes con solera de la Plaza de Madrid como la tuya y la de mi abuelo tocayo, este torero era un ejemplo de ello. Por cierto, he estado viendo estos días varios vídeos de Curro Romero toreando y de sus desvergüenzas y proezas en Madrid y Sevilla.
No he encontrado ninguna entrada tuya que hable de él. ¿Sabes de algún blog donde se escriba acerca de éste con conocimiento?. Un saludo, Enrique.

Enrique Martín dijo...

Emilio:
Me has dejado tieso, es verdad, no he dedicado nunca una entrada a Curro, a mi Curro, un torero al que muchos quiseron echar por tierra por ciertos espectáculos de los últimos años, pero ha sido uno de los grandes de verdad. Un torero que siempre se ha dicho que era el torero de Sevilla, pero yo creo que fue aún más torero de Madrid. Los días que él toreaba se respiraba otro ambiente. Imagínate cuando el cartel era Antoñete, Curro y Paula. En El Retoñal, de mi buen amigo Marín, éste publico una serie de vídeos de él. No te lo pierdas.
De Paula solo te diré que es al que mejor he visto con el capote y con la muleta, aunque en días diferentes. Aquel día de la feria de otoño fue una de esas tardes mágicas que te abducen y te marcan para siempre. Cuanta imperfección perfecta y cuanta belleza, cuanto sentimiento, cuanta torería.
Un saludo

Emilio Roldán Hernández dijo...

Te lo he comentado porque mi abuelo siempre me ha comentado a Paula y a Curro juntos y me ha hablado de esa Feria de Otoño. Menudo cartelazo el de ambos con Antoñete. Me pondré ahora a seguir a tu amigo Marín, esperando a que algún día nos comentes algo del de Camas.
Un saludo y gracias por aportarme más información Y blogs de calidad.

Enrique Martín dijo...

Emilio:
Pues rebusca en El Retoñal, que sacó una serie de vídeos de Curro. Además Marín sabe muy bien lo que se dice. Su miedo le costó aprenderlo cuando vistió de luces.
Un saludo