viernes, 26 de mayo de 2023

¡Ossseaaa! ¡Tíaaaa! En plan tía

La lluvia y el cartel han hecho que la Vane se me pusiera farruca y decidiera ella ir a los toros a ver a su Josemari. Perdonen las disculpas.


Que me he ido a los toros a ver a Josemari, ¡tíaaa! ¡Tía! En plan, que mayor le he visto, al pobre. Con lo que él era. Que guapo sigue siendo un rato, tía, en plan tía, pero le he visto muy apagadito, tía. Cómo si en plan no tuviera ganas de nada. Que había otros dos, porque tía, en plan siempre son tres, ¿no, tía? Uno así como encorvado y otro muy mono, pero poniendo unas posturas, en plan posturas, que parece que le debes algo, pero desde hace mucho tiempo y que en plan no se lo pagas. Que iban a torear unos toros de… espera, es que eran de muchos señores, en plan con muchos nombres. Si lo tenía en plan apuntado. Dos de la sierra, porque eran del Puerto de San Lorenzo; tres de una casa o algo así, pero de la sierra, de un albergue, seguro, porque ponía de la Ventana del Puerto; y otro de la montaña, pero de la parte de abajo, de donde ponen la estación de esquí, Valdefresno, en plan valle, ¿no? Que bueno, tampoco han sido nada del otro mundo, algunos con unos cuernacos, ¡tía! ¿Te acuerdas de cuando la Susi y su novio? Pues parecido, tía, en plan tía. Que un señor no paraba de gritarles, pero bueno, los he visto peores. Eso sí, pobreticos, debieron estar de fiesta la noche anterior, porque en plan que no tenían fuerza, se caían todo el rato, en plan despanzurrados. Si a uno le han mandado para su casa otra vez, que no debía de haber sido el único, y ha salido otro que debían de haberlo depilado, o a su dueño, el Vellosino. Que sí había uno más chiquito y otro casi, pero no tanto, para el de las poses flamencas, sí, un en plan muy famoso, que se ha pasado todo el rato colocándose el capote, que sé cómo se llama el telón ese grandote y rosa. Chica, tía, que lo colocaba y lo colocaba y había un señor que le decía todo el rato, así, a voces: a tu sitio. Que debe haber un sitio para colocarlo y darle pataditas como hace él.

Que Josemari, ¡que buena gente! Ha dicho que el del palo largo a caballo no le pinchara casi nada. Y es que tiene un corazón, pa comérselo. Luego con lo rojo, pues oye, lo ponía así como de punta, como para llegar al toro a tocarlo de lejos con la punta de la muleta, que así se llama. Luego el toro daba vueltas, despacito para no caerse y así en plan con la otra mano lo mismo. Oye, que así no se mancha el traje, que luego lo tendrán que lavar en su casa y esto no admite lavadora, si acaso en el programa delicado, quizá. Luego en el otro, pues le ha dejado que corriera por todo el redondel. Que ha llegado al señor del caballo y solo le ha puesto así el palo, casi donde se le acaba la pelota esa al toro, pero no ha apretado, no tendría ganas. Y Josemari luego ha ido con lo rojo y en plan no le veía yo con ganas. Estaría pensando en sus cosas, pero otros días me ha puesto más que hoy. Pero guapo, guapo, guapísimo y quién me diga lo contrario, le araño, porque por mi Josemari, en plan, A- R- A- Ñ- O.

Luego iba el encorvado que te decía, que se llama Emilio y su papá se debe llamar Justo y por eso a él le llaman Emilio de Justo, en plan, tía, yo que sé, eso decía un señor de mi lado que no hacía otra cosa que decirme que me sentara, y no me ha dejado salir nada más que tres veces a por un yinto. Tía, tanto rato y solo dos yintos, en plan seca que estaba. Pues nada, don Emilio de Justo se puso a torear y oye, que dejó al grandullón gordote que salió de suplente para que corriera por todas partes. Luego se fue a la puerta por donde había salido, se le habría olvidado algo dentro. Y ere un toro bien listo, porque él solito iba adónde el señor del caballo y chica, tía, que se enfadaba, porque daba mucho con un cuerno en las faldas del caballito. Y el señor Emilio hizo parecido a Josemari, que copiota, con la puntita de la muleta, así con una rodilla casi en el suelo. Y cuando el toro estaba pasando, le quitaba el trapo. El toro iba separado, sería por lo de luego limpiar el traje, que cucos. Y ya de pie siguió con lo mismo, tía, en plan yo atravieso esta tela, que pase lejos y no me mancho y además el toro se echaba así para afuera. Y tía, y así con la muleta cogida con la zurda, con lo difícil que tiene que ser, porque así igual le cuesta más eso de la puntita y que se vaya para fuera. Luego salió otor, que tía, en plan desbarató donde se esconden los toreros, que brutez. Menos mal que después el señor del caballo le dejó descansar allí a su lado, sin pincharle casi, ni nada, tía. Luego así como agachado, le pegó unos pases, que no sé, a mí me pareció lo mismo que antes, pero la gente gritaba y con Josemari no gritaron igual, solo un poquito. Que todo el rato se cuidaba de que no le manchara, así con la muleta solo con el pico y apartado todo el rato. Bueno, o, porque unas veces se ponía casi de espaldas, movía un poquito la tela y la quitaba, así pases cortos, como si diera un cuarto de pase, ¿sabes? Y además así, muy rápido, luego en vez de dar muchos, le daba uno y se paraba, uno y se paraba, se ponía en otro sitio todas las veces y hala, más pases. Que la gente estaba tía en plan juergote, pero como pinchó con la espada, luego ni le hicieron darse un paseo por el redondel.

Y luego el flamenco que te decía, que sí, guapito, pero a mí me gustan más, no sé, tía, en plan, ¿sabes? Que le mandaron un torito muy mono, así como el hermanito pequeño de los otros. Y empezó a mover el capote, ya no se me olvida. A este tan mono tampoco le pinchó el señor del caballo. Y con la muleta, este chico, que me dicen que se llama Roca Rey, aún tenía más cuidado con no mancharse el traje. Le llamaba así apuntándole con la punta de la muleta y le daba pases con ella todo el rato. Si había veces, muchas veces, que el animalito le daba con los cuernos en el trapo, pero él seguía con las posturas y los pases. La cogía también con la otra mano y lo mismo. Que parecía que el toro iba adónde mejor le pareciera y él iba allí a darle más pases. Luego los daba de uno en uno, sería para contarlos mejor, uno, otro, otro, otro… y se puso muy cerquita de los cuernos, pero el torito era bueno y no quería hacerle nada, aunque una vez casi le mancha el traje. Y anda que no se le pudo poner perdidito, porque con una estocada así muy hacia un lado, el toro empezó a echar sangre por la boca, que en plan tía, que horror, mita si se mancha. En el último hizo así como si toreara con el capote, el telón rosa, pero como de lejos, que igual el toro no lo veía. Oye, que yo pensaba que a los toros les picaban con el palo, pero igual ya no. Luego con la muleta, lo rojo, el estirado este la movía muy rápido y el toro se caía. Que el señor de antes decía que tenía que hacer sin frío, ni calor, templado, que no sé que será. Pues nada, él era o frío o calor, porque iba muy rápido, pero siempre con la muleta solo con la punta, porque las muletas también se gastan y mira si hay que ponerlas un remiendo, que no es de extrañar, porque el toro se la enganchaba mucho con los cuernos y luego al entrar con la espada, hasta la tiró al suelo. La pena es que mi Josemari estuvo en plan como desganao y no sé, igual si se fuera un teimpecito a la playa. Que tía, por qué no se van todos de colegueo una temporadita a la playa de San Juan o a la que quieran, ¿no? Pero vamos, que…¡Ossseaaa! ¡Tíaaaa! En plan tía.

 

Enlace programa Tendido de Sol Hablemos de Toros:

https://www.ivoox.com/podcast-tendido-sol-hablemos_sq_f11340924_1.html

6 comentarios:

Miguel Moreno González dijo...

Me he entretenido más con esta crónica que con la corrida en sí misma. Gracias por su esfuerzo diario. Persevere. Algún día tendremos suerte, o eso quiero pensar... Saludos

franmmartin dijo...

Enrique ¡enhorabuena!.Ser aficionado a los toros y mantener el sentido del humor y la afición en plena forma no está al alcance de cualquiera. ¡Y además se entera uno ,entre bromas y veras, de todo lo que pasó o dejó de pasar. Te felicito y te agradezco ese enfoque original que nos consuela de la corrupción, la bajeza y la miseria en la que está convertida esta Fiesta única en manos "sicilianas".
Yo hoy usaré para la corrida el sillón grande,única manera de aguantar impávido las faeeeeeenas de Perera.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

En plan me entero mas leyendo a esta tía en plan o sea que a los crónicas dizque serias de los que dizque saben de esto, en plan enhorabuena tía seguíd escribiendo así tía en plan eres la ostia, Saludos desde Aguascalientes en plan 🇲🇽

Enrique Martín dijo...

Miguel:
Pues muchas gracias por sus ánimos. Veremos a ver hasta dónde aguanta el brío.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

franmartin:
Siempre es un gusto verte por aquí. Muchas gracias por tu comentario. A veces con un poquito de humor se pueden decir cosas que de otra manera serían malsonantes.
Un abrazo

Enrique Martín dijo...

Anónimo:
En plan nosotros nos enteramos, pero los que se tienen que enterar en plan, no les da la gana y así vamos.
Un cordial saludo para Aguascalientes.